Investigadores argentinos integraron el Sexto Informe sobre Cambio Climático IPCC 2022

Entre los 270 autores principales del informe, provenientes de 67 países, tres son investigadores argentinos del CONICET: Pablo Luis Peri, co-autor del Capítulo 12, Grupo de Trabajo II (Coordinador del Programa Nacional Forestal de INTA – Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) -CONICET); Paulina Martinetto, co-autora del Capítulo 3. (IIMYC-CONICET-UNMdP); y Matilde Rusticucci, co-autora del Capítulo 12 (UBA-CONICET), integraron el Sexto Informe sobre Cambio Climático del IPCC: Impactos, Adaptación y Vulnerabilidad. Elaboraron un informe resumido respecto a los puntos claves del trabajo para la Argentina y el  mundo.

Matilde Rusticucci, Pablo Luis Peri y Matilde Rusticucci.

 

Fuente: Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Argentina

https://www.unep.org/resources/report/ipcc-sixth-assessment-report-climate-change-2022

ARGENTINA (Marzo 2022).- Entre los 270 autores principales del informe, provenientes de 67 países, tres son investigadores argentinos del CONICET que formaron parte del grupo de trabajo IPCC y aportaron en este informe un fuerte enfoque en las interacciones entre los sistemas acoplados clima, ecosistemas (incluyendo su biodiversidad) y la sociedad humana. Estas interacciones son la base de los riesgos emergentes del cambio climático, la degradación de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad y, al mismo tiempo, ofrecen oportunidades para el futuro.

La sociedad humana causa el cambio climático. El cambio climático, a través de amenazas, exposición y vulnerabilidad genera impactos y riesgos que pueden sobrepasar los límites de adaptación al cambio climático y resultar en pérdidas y daños. La sociedad humana puede adaptarse y mitigar el cambio climático.

Cumplir los objetivos del desarrollo resiliente al clima, apoyando así la salud humana, de los ecosistemas y del planeta, así como el bienestar humano, requiere que la sociedad y los ecosistemas avancen (transición) hacia un estado más resiliente. El reconocimiento de los riesgos climáticos puede fortalecer las acciones de adaptación y mitigación y las transiciones que reducen los riesgos.

La adopción de medidas depende de la gobernanza, las finanzas, el conocimiento y la creación de capacidad y la tecnología. Este informe tiene un enfoque particular en la transformación y las transiciones del sistema en ecosistemas terrestres, oceánicos, costeros y de agua dulce; urbano, rural e infraestructura, la industria y la sociedad.

En el informe se adopta un conjunto común de períodos de tiempo para evaluar el cambio climático y sus impactos y riesgos: el período de referencia 1850-1900 se aproxima a la temperatura superficial global preindustrial, y tres períodos de referencia futuros que cubren el corto plazo (2021-2040) , mediano plazo (2041-2060) y largo plazo (2081-2100).

Teniendo en cuenta los cinco escenarios ilustrativos evaluados por Grupo I del IPCC, existe al menos una probabilidad superior al 50 % de que el calentamiento global alcance o supere los 1,5 °C a corto plazo (2021-2040), incluso para el escenario de muy bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

Entre los puntos claves del documento se resaltan los siguientes:

  • –El alcance y la magnitud del cambio climático es mayor que lo estimado en evaluaciones anteriores. Están causando trastornos graves y generalizados en la naturaleza y en la sociedad; reduciendo nuestra capacidad para cultivar alimentos nutritivos o proporcionar suficiente agua potable.
  • –El aumento del calor y el clima extremo están empujando a las plantas y los animales terrestres y marinos hacia los polos, hacia mayores altitudes o aguas oceánicas más profundas.
  • –Muchas especies están llegando al límite de su capacidad para adaptarse y están en riesgo de extinción. El momento de eventos biológicos clave, como la reproducción o la floración, se está alterando y afectando las redes alimentarias.
  • –Los cambios en la temperatura, las precipitaciones y el clima extremo también aumentaron la frecuencia y la propagación de enfermedades en la vida silvestre, la agricultura y las personas.
  • –Los incendios forestales se hacen más prolongados y abarcadores.
  • –Las sequías se volvieron más frecuentes en muchas regiones, afectando negativamente la agricultura y la producción de energía de las centrales hidroeléctricas.
  • –Alrededor de la mitad de la población mundial actualmente experimenta grave escasez de agua en algún momento del año.
  • –Las personas que viven en las ciudades enfrentan mayores riesgos de estrés por calor, se reduce el tiempo que pueden pasar al aire libre y consecuentemente se reducen las horas en que es posible realizar algunas tareas remuneradas.
  • –En el océano, las plantas y los animales marinos se desplazaron hacia los polos a una velocidad media de 59 km por década por la creciente temperatura del agua.
  • –Debido al calentamiento de los océanos, el potencial sostenible para las capturas pesqueras de varios peces y mariscos marinos disminuyó en un 4,1% entre 1930 y 2010.
  • –Las proyecciones actuales indican que con un nivel de calentamiento global de 2°C para 2100, hasta el 18 % de todas las especies terrestres correrán un alto riesgo de extinción; la fauna polar (incluidos peces, pingüinos, focas y osos polares), los arrecifes de coral tropicales y los manglares estarán bajo una seria amenaza.
  • –Si el mundo se calienta 4°C, una de cada dos especies de plantas o animales estará amenazada.  Para fines de siglo, la cantidad de días con condiciones climáticamente estresantes para los que trabajan al aire libre podría llegar a 250 en algunas partes del sur de Asia, el África subsahariana, y América Central y del Sur. El porcentaje de la población expuesta al estrés por calor mortal aumentaría del 30 % actual al 48/76 %.

Capítulo 12: Centroamérica y Sudamérica

Vulnerabilidad e impactos observados
 América Central y del Sur se encuentran altamente expuestas, vulnerables y fuertemente impactadas por el cambio climático, situación amplificada por la desigualdad, la pobreza, el crecimiento poblacional y su alta densidad, el cambio de uso de suelo particularmente la deforestación con la consecuente pérdida de biodiversidad, degradación del suelo, y alta dependencia de las economías nacionales y locales sobre los recursos naturales para la producción de commodities. Los altos niveles de pobreza generalizada, la débil gobernanza del agua, el acceso desigual a los servicios de agua potable y saneamiento, y la falta de infraestructura y financiamiento reducen la capacidad de adaptación, aumentando y creando nuevas vulnerabilidades en la población.

 La selva amazónica, uno de los depósitos de carbono y biodiversidad más grandes del mundo, es muy vulnerable a la sequía (nivel de confianza alto).

La selva amazónica se vio muy afectada por las sequías sin precedentes y las temperaturas más altas observadas en 1998, 2005, 2010 y 2015/2016, atribuidas en parte al cambio climático. Esto resultó en altas tasas de mortalidad de árboles y reducciones en toda la cuenca en la productividad forestal, convirtiendo momentáneamente áreas de bosques vírgenes de un sumidero de carbono a una fuente de emisión neta de carbono a la atmósfera.

Otros ecosistemas terrestres en América Central y del Sur han sido impactados por el cambio climático, a través de sequías persistentes o eventos climáticos extremos. El efecto combinado del cambio antropogénico del uso de la tierra y el cambio climático aumenta la vulnerabilidad de los ecosistemas terrestres a los eventos climáticos extremos y los incendios (nivel de confianza medio).

 La distribución de las especies terrestres ha cambiado en los Andes debido al aumento de la
temperatura (nivel de confianza muy alto). Las especies se han desplazado cuesta arriba, lo que ha provocado contracciones del área de distribución para las especies de las tierras altas, y contracciones y expansiones del área de distribución para las especies de las tierras bajas, incluidos los cultivos y los vectores de enfermedades.

 Los ecosistemas oceánicos y costeros de la región, como los arrecifes de coral, los estuarios, las
marismas, los manglares y las playas de arena, son muy sensibles y se ven afectados negativamente por el cambio climático y los peligros derivados (nivel de confianza alto). Los impactos observados incluyen la reducción en la abundancia, densidad y cobertura de coral en América Central, el noroeste de América del Sur y el noreste de América del Sur, y un número creciente de eventos de blanqueamiento de coral en América Central y el noreste de América del Sur; cambios en la comunidad de plancton y en las estructuras de la red alimentaria costera y oceánica, pérdida de humedales con vegetación y cambios en las comunidades macrobentónicas en América Central, el noroeste, el norte y el sureste de América del Sur.

 El calentamiento global ha provocado la pérdida de glaciares en los Andes del 30% a más del 50% de su superficie desde la década de 1980. El retroceso de los glaciares, el aumento de la temperatura y la variabilidad de las precipitaciones, junto con el cambio en el uso de la tierra, han afectado los ecosistemas, los recursos hídricos y los medios de subsistencia a través de deslizamientos de tierra e inundaciones (nivel de confianza muy alto). En varias áreas de los Andes, los desastres por inundaciones y deslizamientos de tierra han aumentado, y la disponibilidad y calidad del agua y la erosión del suelo se han visto afectadas por factores tanto climáticos como no climáticos.

 La evidencia científica aumentó la confianza en la sinergia entre el fuego, el cambio de uso de la tierra (particularmente la deforestación) y el cambio climático, impactando directamente en la salud humana, el funcionamiento de los ecosistemas, la estructura forestal, la seguridad alimentaria y los medios de vida de las comunidades dependientes de los recursos naturales. El aumento regional de la temperatura, la aridez y la sequía aumentaron la frecuencia e intensidad de los incendios.

En promedio, las personas de la región estuvieron más expuestas a un alto peligro de incendio entre 1 y 26 días adicionales según la subregión para los años 2017-2020 en comparación con 2001-2004 (nivel de confianza alto).

 Los cambios en el momento y la magnitud de las precipitaciones y las temperaturas extremas están afectando la producción agrícola (nivel de confianza alto). Desde mediados del siglo XX, el aumento de la precipitación media ha tenido un impacto positivo en la producción agrícola en el sureste de América del Sur, aunque los períodos secos extremadamente prolongados se han vuelto más frecuentes y afectan las economías de las grandes ciudades del sureste de Brasil.

A la inversa, la precipitación reducida y la precipitación alterada al comienzo y al final de la temporada de lluvias y durante la sequía de mediados de verano está afectando la agricultura de subsistencia de secano, particularmente en el Corredor Seco de América Central y en los Andes tropicales, comprometiendo la seguridad alimentaria (nivel de confianza alto). La duración del crecimiento del cultivo de maíz en esas regiones se redujo en al menos un 5 % entre 1981-2010 y 2015-2019.

 El cambio climático afecta la epidemiología de las enfermedades infecciosas sensibles al clima en la región (nivel de confianza alto). Algunos ejemplos son los efectos del aumento de las temperaturas en el aumento de la transmisión de enfermedades transmitidas por vectores, incluidas las enfermedades arbovirales endémicas y emergentes, como el dengue, el chikungunya y el zika.

El potencial de reproducción para la transmisión del dengue aumentó entre 17% y 80% para el período 1950-54 a 2016-2021 según la subregión como resultado de los cambios de temperatura y precipitación (nivel de confianza alto).

 Los Andes, el noreste de Brasil y los países del norte de América Central se encuentran entre las
regiones más sensibles a las migraciones y desplazamientos relacionados con el clima, un fenómeno que ha aumentado desde el último informe del IPCC (nivel de confianza alto). Los factores climáticos interactúan con los factores sociales, políticos, geopolíticos y económicos. Los factores climáticos más comunes de la migración y los desplazamientos son las sequías, las tormentas tropicales y los huracanes, y las inundaciones.

 Los impactos del cambio climático no tienen el mismo alcance para hombres y mujeres (nivel de
confianza alto). Las mujeres, particularmente las más pobres, son más vulnerables y se ven afectadas en mayor proporción. A menudo tienen menos capacidad de adaptación, lo que amplía aún más las brechas estructurales de género.

Respuestas de adaptación actuales

 La adaptación basada en ecosistemas naturales es la estrategia de adaptación más común para los ecosistemas terrestres y de agua dulce (nivel de confianza alto). Hay un enfoque en la protección de la vegetación terrestre nativa a través de la implementación de áreas protegidas y el pago por servicios ecosistémicos, especialmente aquellos relacionados con la provisión de agua. Sin embargo, las medidas de adaptación vigentes son insuficientes para salvaguardar los ecosistemas terrestres y de agua dulce de los impactos negativos del cambio climático.

 Las iniciativas de adaptación en los ecosistemas oceánicos y costeros se centran principalmente en la conservación, protección y restauración (nivel de confianza alto). Las principales medidas de
adaptación son la zonificación de los océanos, la prohibición de actividades productivas (por ejemplo, pesca, acuicultura, minería, turismo) sobre los ecosistemas marinos, la mejora de los programas de investigación y educación, y la creación de políticas nacionales específicas.

 La gestión adaptativa del agua se ha centrado principalmente en mejorar la cantidad y la calidad del suministro de agua, incluidos los grandes proyectos de infraestructura. Se ha detectado que los regímenes hídricos inclusivos que superan las desigualdades sociales y los enfoques que incluyen soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración de humedales y la infraestructura de almacenamiento e infiltración de agua, con sinergias para la conservación de los ecosistemas y la reducción del riesgo de desastres, son más exitosos para la adaptación y el desarrollo sostenible.

 Las estrategias de adaptación para la producción agrícola están aumentando en la región como
respuesta a los cambios climáticos actuales y proyectados (nivel de confianza alto). Las principales estrategias de adaptación observadas en la agricultura y la silvicultura son la conservación de la gestión del suelo y el agua, la diversificación de cultivos, la agricultura climáticamente inteligente, los sistemas de alerta temprana, y la mejora de la gestión delos pastizales y el ganado.

La adaptación requiere mejoras en la gobernanza y nuevas estrategias para abordar el cambio climático; sin embargo, persisten las barreras que limitan la capacidad de adaptación, como la falta de programas educativos para los agricultores, el conocimiento adecuado de la adaptación específica del sitio y las limitaciones institucionales y financieras.

 La adaptación urbana en la región incluye soluciones en materia de regulación, planificación, gestión de aguas urbanas y de viviendas (nivel de confianza alto). Los sistemas de regulación, planificación y control son herramientas centrales para reducir el riesgo asociado a la seguridad de los edificios, su ubicación y la adecuada provisión de servicios urbanos básicos y transporte. La adopción de soluciones basadas en la naturaleza (agricultura urbana y restauración de ríos) e infraestructura híbrida (gris- verde) aún es incipiente y tiene conexiones débiles con las estrategias de reducción de la pobreza y la desigualdad. Centrarse en la reducción de riesgos abarca la mejora de los asentamientos informales y precarios, los entornos construidos y la mejora de las condiciones de vivienda, que ofrecen una contribución importante pero aún limitada a la adaptación urbana.

 Las iniciativas de adaptación para el sector de la salud se centran principalmente en el desarrollo de servicios climáticos, como la vigilancia y los observatorios integrados de clima y salud, la previsión de desastres relacionados con el clima y los mapas de vulnerabilidad (nivel de confianza alto). Los servicios climáticos para el sector de la salud se centran en gran medida en herramientas de pronóstico de epidemias y sistemas de alerta temprana asociados para enfermedades transmitidas por vectores y olas de calor y frío. Las barreras políticas, institucionales y financieras reducen la viabilidad de implementar estas herramientas.

 El conocimiento indígena y el conocimiento local son cruciales para la adaptación y resiliencia de los sistemas ecológicos sociales (nivel de confianza alto). El conocimiento indígena y el conocimiento local pueden contribuir a reducir la vulnerabilidad de las comunidades locales al cambio climático.

 

¿Cuáles son los impactos proyectados y los principales riesgos?

 Se prevé que el cambio climático convierta los riesgos existentes en la región en graves riesgos claves.

Los principales riesgos son:

1. Riesgo de inseguridad alimentaria debido a las sequías;

2. Riesgo para las personas y la infraestructura por inundaciones y deslizamientos;

3. Riesgo de inseguridad hídrica debido a la disminución de la capa de nieve, la reducción de los glaciares y la variabilidad de las precipitaciones; 

4. Riesgo de aumento de epidemias, particularmente de enfermedades transmitidas por vectores; 5. Riesgos en cascada que superan los sistemas de servicio público;

6. Riesgo de cambios a gran escala y cambios de biomas en la Amazonía;

7. Riesgos para los ecosistemas de arrecifes de coral; y

8. Riesgos para los sistemas socio-ecológicos costeros debido al aumento del nivel del mar, marejadas ciclónicas y erosión costera.

 Se prevé que empeoren los impactos en los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria, en particular para los pequeños y medianos agricultores y los pueblos indígenas de las montañas, incluida la reducción general de la producción agrícola, y la disponibilidad de agua (nivel de confianza alto).

Las reducciones de rendimiento proyectadas para 2050 bajo el escenario A2 son: frijol 19%, maíz 4–21%, arroz 23% en América Central con sequías estacionales proyectadas para prolongarse, intensificarse y aumentar en frecuencia. Las pequeñas pesquerías y el cultivo de mariscos se verán afectados negativamente a medida que los eventos ENOS se vuelven más frecuentes e intensos y continúa el calentamiento y la acidificación de los océanos.

 Se proyecta que los eventos de precipitación extrema, que resultan en inundaciones, deslizamientos de tierra y sequías, se intensifiquen en magnitud y frecuencia debido al cambio climático (nivel de confianza medio). Las inundaciones y deslizamientos de tierra representan un riesgo para la vida y la infraestructura; un aumento de 1,5ºC resultaría en un aumento de 100-200% en la población afectada por inundaciones en Colombia, Brasil y Argentina, 300% en Ecuador y 400% en Perú.

 Se prevé un aumento de la escasez de agua y de la competencia por el agua (nivel de confianza alto).
La interrupción de los flujos de agua degradará significativamente los ecosistemas, como los
humedales de gran altitud, y afectará a las comunidades agrícolas, la salud pública y la producción de energía.

 En las próximas décadas, se prevé que aumenten las enfermedades infecciosas endémicas y
emergentes sensibles al clima (nivel de confianza medio). Esto puede suceder a través de la
distribución ampliada de vectores, especialmente enfermedades infecciosas virales de origen
zoonótico en áreas de transición entre entornos urbanos y suburbanos, o rurales.

 Se prevé que la retroalimentación positiva entre el cambio climático y el cambio en el uso de la tierra, en particular la deforestación, aumente la amenaza para la selva amazónica, lo que resultará en un aumento de la ocurrencia de incendios, la degradación forestal (nivel de confianza alto) y la pérdida a largo plazo de la estructura forestal (nivel de confianza medio). El efecto combinado de ambos impactos conducirá a una disminución a largo plazo de las reservas de carbono en la biomasa forestal, comprometiendo el papel de la Amazonía como sumidero de carbono, en gran parte condicionado a las respuestas de los bosques al CO2 atmosférico elevado (nivel de confianza medio). La porción sur de la Amazonía se ha convertido en una fuente de emisión neta de carbono para la atmósfera en la última década.

 Se proyecta que hasta el 85 % de los sistemas naturales (especies de plantas y animales, hábitats y comunidades) evaluados en la literatura para lugares ricos en biodiversidad en la región se verán afectados negativamente por el cambio climático (nivel de confianza medio). Los estudios disponibles se enfocan principalmente en vertebrados y plantas del Bosque Atlántico y Cerrado en Brasil y América Central, con una gran brecha de conocimiento sobre ecosistemas de agua dulce.

 Los ecosistemas oceánicos y costeros de la región seguirán viéndose muy afectados por el cambio climático (nivel de confianza alto). Se prevé que los arrecifes de coral pierdan su hábitat, cambien su rango de distribución y sufran más eventos de blanqueamiento provocados por el calentamiento del océano. En los escenarios RCP4.5 y RCP8.5 para 2050, prácticamente todos los arrecifes de coral experimentarán al menos un evento de blanqueamiento severo por año (nivel de confianza alto). Bajo todos los escenarios RCP de cambio climático, habrá cambios en la distribución geográfica de las especies marinas y ecosistemas oceánicos y costeros como manglares, estuarios, costas rocosas, así como aquellas especies sujetas a pesca.

 

Contribución de la adaptación a las soluciones y barreras a la adaptación

 Las políticas y acciones a múltiples escalas espaciales y la participación de actores de todos los
grupos sociales, incluidas las poblaciones más expuestas y vulnerables, son elementos críticos para una adaptación efectiva (nivel de confianza alto). Involucrar a los movimientos sociales y actores locales en la formulación de políticas y la planificación para la adaptación genera sinergias positivas y mejores resultados. Las políticas y programas de adaptación que consideran la edad, el nivel socioeconómico, la raza y el origen étnico son más eficientes, ya que estos factores determinan la vulnerabilidad y los posibles beneficios de la adaptación. Los factores
socioeconómicos y políticos que brindan cierto nivel de seguridad y continuidad de las políticas y
acciones son facilitadores críticos de la adaptación (nivel de confianza alto).

 El conocimiento y la conciencia sobre el cambio climático como una amenaza ha ido en aumento desde el AR5 debido a la creciente frecuencia y magnitud de los fenómenos meteorológicos extremos en la región, la información disponible y el activismo por la justicia climática (nivel de confianza alto). Los conflictos en los que los impactos biofísicos directos del cambio climático juegan un papel importante pueden desencadenar protestas y fortalecer los movimientos sociales.

 Los enfoques de investigación que integran el conocimiento indígena y los sistemas de
conocimiento local, con las ciencias naturales y sociales, han aumentado desde AR5 (confianza
alta) y están ayudando a mejorar los procesos de toma de decisiones en la región.

 El obstáculo más informado para la adaptación en los ecosistemas terrestres, de agua dulce,
oceánicos y costeros es el financiamiento (nivel de confianza alto). También hay una brecha
significativa en la identificación de los límites de la adaptación y una débil capacidad institucional
para la implementación. Esto dificulta el desarrollo de programas integrales de adaptación, incluso con una financiación adecuada.

 Las tecnologías de agricultura climáticamente inteligente que fortalecen las sinergias entre la
productividad y la mitigación están creciendo como una importante estrategia de adaptación en la región (nivel de confianza alto). La información pertinente para los agricultores proporcionada por los Servicios de Información Climática los ayuda a comprender el papel del clima frente a otros factores en los cambios de productividad percibidos.

 La inestabilidad institucional, los servicios fragmentados y la mala gestión del agua, las estructuras de gobernanza inadecuadas, los datos y análisis insuficientes de la experiencia de adaptación son barreras para abordar los desafíos del agua en la región (nivel de confianza alto).

 La desigualdad, la pobreza y la informalidad que configuran las ciudades de la región aumentan la vulnerabilidad al cambio climático, mientras que las políticas, los planes o las intervenciones que abordan estos desafíos sociales con enfoques inclusivos son oportunidades de adaptación (nivel de confianza alto). Iniciativas para mejorar los asentamientos informales y precarios, garantizando el acceso a la tierra y la vivienda digna, se alinean con políticas integrales de adaptación que incluyen el desarrollo y la reducción de la pobreza, la desigualdad y el riesgo de desastres.

 Las políticas de adaptación a menudo abordan los factores del impacto climático, pero rara vez
incluyen los fundamentos sociales y económicos de la vulnerabilidad. Este alcance estrecho limita
los resultados de la adaptación y compromete su continuidad en la región (nivel de confianza alto).

En un contexto de subdesarrollo sin abordar, las políticas de adaptación que abordan la pobreza y
la desigualdad son marginales, cuentan con fondos insuficientes y no están claramente incluidas a
nivel nacional, regional o urbano. El diálogo y el acuerdo que incluyen a múltiples actores son
mecanismos para reconocer las compensaciones y promover opciones de adaptación dinámicas y
específicas del sitio (nivel de confianza medio).

Amenazas, Exposición, Vulnerabilidades e Impactos con énfasis en las subregiones  Sudeste de América del Sur (SES) y Sur de América del Sur (SSA) que incluyen Argentina

Peligros (hazards)
El aumento en la intensidad y frecuencia de los extremos cálidos y la disminución en la intensidad y frecuencia de los extremos fríos se observó con alta confianza en SES. Sobre SES, la mayoría de las estaciones han registrado un aumento en la precipitación anual, en gran parte atribuible a los cambios en la estación cálida; esta es una de las pocas subregiones donde se ha detectado una tendencia positiva sólida en las precipitaciones y una intensificación significativa de las precipitaciones intensas desde principios del siglo XX (nivel de confianza alto), pero con un nivel de confianza medio en la reducción de las sequías hidrológicas. Se ha detectado una mayor frecuencia observada de ciclones extra-tropicales en la región con tres focos ciclogenéticos: Sur-sureste de Brasil, extremo sur de Brasil y Uruguay, y sureste de Argentina. Se calculó un aumento del nivel del agua en las costas de Buenos Aires a partir de un registro de los niveles medios anuales del agua (1905–2003). El nivel medio anual de agua mostró una tendencia de +1,7 ± 0,05 mm por año.

Las sequías en la Cuenca del Plata serán más frecuentes en el mediano plazo (2011-2040) y en un futuro lejano (2071-2100) (respecto al período 1979-2008), pero también más cortas y severas, por cuanto más escenario de emisiones extremas (RCP8.5).

En SSA hubo tendencias inconsistentes y una cobertura de datos insuficiente sobre las temperaturas extremas y la precipitación (nivel de confianza bajo), pero con un nivel de confianza medio se observó un aumento en la frecuencia de las sequías meteorológicas. Se observó un aumento de la precipitación en Trelew, sin cambios para Comodoro Rivadavia, ambas estaciones ubicadas en la Patagonia Oriental, y tendencias negativas en las precipitaciones del verano austral en el sur de los Andes. La extensión de la cubierta de nieve (SCE) y la duración de la cubierta de nieve disminuyeron en un promedio de ~13 ± 2 % y 43 ± 20 días, respectivamente, desde 2000 hasta 2016, debido al calentamiento en lugar de la sequía.

 

En particular, el análisis del patrón espacial de SCE indica una reducción ligeramente mayor en el lado oriental (~14 ± 2%) de la Cordillera de los Andes en comparación con el lado occidental (~12 ± 3%). Se prevé que las temperaturas medias en la subregión SSA continúen aumentando hasta +2,5 °C en 2080 con respecto a la climatología actual. Un aumento de la temperatura significa que la isoterma de 0°C subirá las montañas dejando menos superficie para la acumulación de nieve. Es probable que se proyecte un aumento en la intensidad y frecuencia de los extremos cálidos y una disminución en la intensidad y frecuencia de los extremos fríos. Los modelos proyectan un aumento en la intensidad y frecuencia de las precipitaciones intensas (nivel de confianza medio).

Se espera que un aumento en la intensidad de las fuertes precipitaciones, las sequías y el clima de incendios se intensifique a lo largo del siglo XXI en SSA, pero el viento medio disminuirá (nivel de confianza medio). La probabilidad de tener sequías prolongadas, como la megasequía experimentada recientemente (2010-2015), aumenta hasta 5 eventos/100 años. La nieve, los glaciares, el permafrost y las capas de hielo disminuirán con un nivel de confianza alto.

 

Exposición y Vulnerabilidad

En SES, las temperaturas más altas y el aumento del nivel del mar, los cambios en los patrones de lluvia, la mayor frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos, podrían generar riesgos para los sectores de energía e infraestructura, y para la red de minería y metales. En la cuenca del Plata, las inundaciones urbanas se han vuelto más frecuentes, causando daños a la infraestructura y, en ocasiones, una mortalidad considerable (nivel de confianza alto). El aumento esperado de la temperatura también expone a la población de las grandes ciudades a un calor extremo. Las islas de calor urbano ya son una realidad en grandes ciudades de la región, como Buenos Aires.

En Argentina, la media de días expuestos a olas de calor (definido como un periodo de al menos dos días en los que tanto las temperaturas mínimas como las máximas diarias se sitúan por encima del percentil 95 de sus respectivas climatologías) en la población mayor de 65 años en 2016- 2020 en relación con 1986-2005, aumentó 4,9 días (Tabla 12.2 del Informe).

Considerando el cambio en el porcentaje de superficie terrestre afectada por sequía extrema en 2010-19 respecto a 1950-59 utilizando el Índice Estandarizado de Precipitación-Evapotranspiración (SPEI) (sequía severa definido como SPEI ≤ -1,6), se determinó un aumento de eventos de sequía severa de al menos un mes de 16,4% para SES (Tabla 12.3 del Informe).

La subregión SSE presenta una alta frecuencia de ocurrencia de eventos intensos de convección severa.

Debido a esta situación, los fuertes vientos del sur o sureste y los altos niveles de agua afectan a todo el litoral argentino, así como a las costas del Río de la Plata, Uruguay y el sur de Brasil. La costa del Río de la Plata está sujeta a inundaciones cuando hay fuertes vientos del sureste (sudestadas). A medida que aumenta el nivel del mar como resultado del cambio climático global, las inundaciones por marejadas ciclónicas serán más frecuentes en esta zona densamente poblada, particularmente en las zonas bajas.

En SSA, los pastizales hacen una contribución significativa a la seguridad alimentaria en la Patagonia al proporcionar parte de los requerimientos de alimentación de los rumiantes utilizados para la producción de carne, lana y leche. Hay una falta de información sobre el efecto combinado del cambio climático y el pastoreo excesivo y las consecuencias para los medios de vida pastoriles que dependen de los pastizales.

La temperatura y la cantidad y distribución estacional de la precipitación fueron controles importantes de la estructura de la vegetación en los pastizales patagónicos. Descubrieron que más de dos tercios del efecto total de la precipitación sobre la producción primaria neta aérea (ANPP) era directo, y el otro tercio era indirecto (a través de los efectos de la precipitación sobre la estructura de la vegetación).

Por lo tanto, si la evapotranspiración y el estrés por sequía aumentan a medida que aumenta la temperatura y disminuyen las precipitaciones en ecosistemas con limitaciones de agua, se esperaría una mayor exposición de los ganaderos debido a una reducción de la carga ganadera y, por lo tanto, de los ingresos de las familias (nivel de confianza medio). El número de ganaderos (principalmente empresas familiares) expuestos a amenazas climáticas (sequía) es de aproximadamente 70-80 mil que tienen 14-15 millones de ovejas en Argentina.

Las principales ciudades de la Patagonia argentina se han desarrollado como resultado de la extracción de petróleo y gas, que demandan cantidades masivas de agua debido a las técnicas de fracking y perforación. Vaca Muerta es la principal región de América del Sur donde se utilizan
estas técnicas para extraer petróleo y gas, lo que conducirá a una exacerbación de la actual escasez de agua y a la competencia con la agricultura de regadío que, en un contexto de sequía, puede exacerbar los conflictos socio-ambientales (confianza media).

Hay informes relacionados con una disminución en la supervivencia, el crecimiento y una mayor
vulnerabilidad a la sequía y la gravedad de los incendios para las especies de bosques nativos debido al cambio climático y los incendios forestales (nivel de confianza alto). Existe una coincidencia reportada entre cambios importantes en la disminución regional del crecimiento de los bosques con sequías severas debido a las variaciones climáticas sobre el norte de la Patagonia.

Esta región alberga selvas tropicales templadas únicas y es particularmente rica en especies de coníferas endémicas y longevas (por ejemplo, Fitzroya cupressoides), que pueden ser vulnerables a la disminución de la disponibilidad de humedad del suelo. La Patagonia probablemente será vulnerable por una disminución en los regímenes de precipitación debido al cambio climático y, en consecuencia, muchas especies que dependen de las praderas en un ambiente árido también se verán afectadas.

 

Impactos

En SES en Argentina, se prevé que los cambios proyectados en la hidrología de los ríos andinos asociados con el retroceso de los glaciares tengan impactos negativos en la producción frutícola de la región (evidencia baja, acuerdo medio). El cambio porcentual promedio en la duración del crecimiento del cultivo para el período 2015-19 para la subregión de SES fue de -4,8% para trigo de invierno, -1,9% para arroz, -5,0% para maíz y -4,7 para soja (Tabla 12.4 del Informe). La duración del crecimiento del cultivo se refiere al tiempo que tardan en un año los cultivos en acumular el período de referencia (1981-2010) la temperatura total acumulada de la temporada de crecimiento promedio (ATT).

A medida que aumentan las temperaturas, el ATT se alcanza antes (cambios negativos más altos), el cultivo madura demasiado rápido y, por lo tanto, los rendimientos son más bajos.
Las islas de calor afectan a los ecosistemas al aumentar el consumo de energía para refrigeración, la concentración de contaminantes y la incidencia de incendios. También afecta la salud humana, además de aumentar la incidencia de enfermedades respiratorias, cardiovasculares.

El aumento de las temperaturas se ha relacionado con la aparición del dengue en latitudes templadas, aumentando las poblaciones de Aedes aegypti (nivel de confianza alto), y los estudios de campo han demostrado el papel del clima local en la actividad del vector.

SES es una prioridad mundial para la conservación de la biodiversidad terrestre, ya que alberga dos importantes puntos críticos de biodiversidad, el Bosque Atlántico y el Cerrado, que se encuentran entre los lugares ricos en biodiversidad más estudiados del mundo en términos del impacto del cambio climático en la biodiversidad, especialmente para los vertebrados terrestres. También se proyectan reducciones en la distribución de especies en la Cuenca del Plata para los anfibios subtropicales y el tigre de río (Salminus brasiliensis), un pez clave de valor económico.

Se prevé que el cultivo de mejillones y ostras en la región se vea afectado negativamente por el cambio climático, en particular el aumento del nivel del mar y el calentamiento y la acidificación de los océanos. Algunos hábitats más localizados también corren el riesgo de perder área debido al cambio climático, como las praderas del noroeste de la Patagonia. Los cambios pronosticados en el clima global junto con la expansión agrícola afectarán fuertemente los humedales de América del Sur, que comprenden alrededor del 20 % del continente y aportan muchos beneficios, como la conservación de la biodiversidad y la disponibilidad de agua.

En SSA, el impacto potencial del cambio climático es de especial preocupación en la Patagonia árida y semiárida, una región de >700.000 km2 de llanuras esteparias en Argentina.

Por lo tanto, el derretimiento de la nieve y el hielo en los glaciares de la Patagonia y los Andes alterará la escorrentía superficial hacia los humedales interiores; un aumento del nivel del mar de entre 20 y 60 cm destruirá las marismas costeras; y un aumento de eventos extremos, como tormentas, inundaciones y sequías, afectará la biodiversidad en los pastizales húmedos (confianza media: evidencia baja, acuerdo alto). Tres especies de lagartijas de la Patagonia están en peligro de extinción como consecuencia del calentamiento global..

Los campos de hielo patagónicos en América del Sur son los cuerpos de hielo más grandes fuera de la Antártida en el hemisferio sur. Están perdiendo volumen debido en parte a los rápidos cambios en sus glaciares de salida que terminan en lagos u océanos, convirtiéndose en los mayores contribuyentes al aumento eustático del nivel del mar (SLR) en el mundo, por unidad de área. La mayoría de los glaciares desprendidos en el campo de hielo de la Patagonia Sur retrocedieron durante el siglo pasado (nivel de confianza alto).

El retroceso del Glaciar Upsala generó inestabilidad de taludes y un movimiento de deslizamiento destruyó el borde occidental en 2013. El Lago Upsala Argentina se ha vuelto potencialmente inestable y puede generar nuevos deslizamientos. Entre los 41° y 56° de latitud Sur, la pérdida absoluta de área glaciar fue de 5450 km2 (19%) en los últimos ∼150 años, con un incremento anual de reducción de área de 0.25% a-1 para el período 2005–2016. Los pequeños glaciares del norte del Campo de Hielo Patagónico Norte presentaron en todos los períodos las mayores tasas de 0,92% a-1. En esta subregión, el aumento del derretimiento del hielo está provocando cambios en la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas fluviales y en los aportes de agua dulce a los ecosistemas marinos costeros.

El cambio climático afectó a los ecosistemas oceánicos al reducir la cobertura de algas marinas, aumentar las fallas reproductivas y la mortalidad de los polluelos de los pingüinos y la expansión hacia los polos de las marismas en la Patagonia Atlántica. SSA alberga la ecorregión terrestre Global-200 de la Estepa Patagónica que es una prioridad de conservación a escala global, pero con una clara falta de estudios sobre los posibles impactos futuros del cambio climático. La estepa patagónica puede sufrir una expansión pronunciada en el área de distribución de las especies invasoras debido al cambio climático (nivel de confianza bajo).

Se ha encontrado que el fuego promueve o detiene las invasiones biológicas (confianza media, acuerdo alto). Por ejemplo, un análisis de la propagación de Pinus después de los incendios forestales en la Patagonia revela que existe un alto riesgo de que los pinos se vuelvan invasivos si la frecuencia de ignición aumenta como resultado del cambio climático. La exposición al fuego puede resultar en varios problemas de salud para las poblaciones humanas con mayor exposición al peligro de incendios forestales.

 

 

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