Entrevista a Fabián Espósito, de USIMRA: “La informalidad aumentó en la industria de la madera, hoy tenemos un 41% de trabajadores del sector en micro y PyMEs sin sus beneficios laborales”

El gremio tiene registrado 52 mil trabajadores directo en el segmento de la industria de la madera de la Argentina. “Pero la informalidad laboral en la actividad siempre existió y en los últimos años aumentó”, afirmó el secretario Tesorero de la Unión de Sindicatos de la Industria de la Madera de la República Argentina. “En los años 80, era de aproximadamente entre un 20 o 22%, hoy hay más industrias, pero también es mayor la informalidad. En la actualidad, según estudios del INDEC e información propia del gremio, se alcanza a un 41% promedio de compañeros que están en una situación de inestabilidad laboral”, señaló.

Por Patricia Escobar

 

BUENOS AIRES (22/6/2019).- La situación del trabajador maderero no es ajena a la crítica situación que se atraviesa en general en el mercado laboral argentino, considerando desde la caída del poder adquisitivo en un contexto de alta inflación, incertidumbre futura sobre el mantenimiento de la fuente laboral, y caída de los puestos de trabajo en los últimos años, a lo que se suma la informalidad laboral que, si bien se reconoce que siempre existió, la situación se agudizó en los últimos años en el segmento de micro y PyMEs madereras, explicaron directivos de la Unión de Sindicatos de la Industria de la Madera de la República Argentina (USIMRA).

“Estamos enfrentando un contexto que genera inestabilidad social, con el progresivo efecto negativo sobre la calidad de vida del trabajador”, señaló el secretario Tesorero de USIMRA, Fabián Espósito. “En el país, nuestra federación de sindicatos madereros cuenta con 35 delegaciones en todo el territorio, y en la actualidad tenemos registrado 52 mil trabajadores en la industria, pero según relevamientos propios y del INDEC,  hay un 41% en promedio de compañeros que están en la informalidad laboral, situación que aumentó en los últimos meses”, precisó en diálogo con ArgentinaForestal.com.

“Cuando digo relevamiento, me refiero a un dato de la realidad, basado en el total de DDJJ realizadas a USIMRA por el universo de empleadores madereros incorporados al CCT 335/75. El promedio de trabajadores por empresas es de 9 personas.Hay que desarrollar el cluster, debería ser el principal esfuerzo del gobierno y de todos los actores”, explicó Espósito,

Cuando el sector privado o el Estado Nacional habla de adoptar acciones o medidas para “preservar o generar” empleo, sea fuente laboral, empleo de calidad, formalidad laboral, trabajo en negro, esta actividad tiene todas las categorías, dijo el sindicalista.

Respecto al empleo que genera el sector, contextualizó el escenario en el tiempo. “En 1975, cuando firmamos el Convenio Colectivo de Trabajo éramos 170 mil trabajadores de la industria de la madera, hoy en la industria somos un tercio. En la actualidad somos 52 mil aproximadamente. Obviamente, en esta reducción tienen que ver los avances tecnológicos, que nosotros compartimos que son necesarios y estamos de acuerdo que es parte del desarrollo competitivo y hace a la productividad de la empresa. Pero cuando hablamos del sector, no sé si decir que en estas décadas fracasó en su crecimiento, pero sin dudas en una actividad que esta parado en su desarrollo, no avanzó”, afirmó el secretario de USIMRA.

La preocupante situación que atraviesa el trabajador del rubro maderero fue analizada en el último Congreso Nacional Maderero de la USIMRA – realizado en mayo del presente año-, oportunidad en que emitieron un documento crítico donde los sindicatos adheridos tomaron posición política frente a las Elecciones Presidenciales 2019 y se proclamaron públicamente en “contra de la política de ajuste del gobierno de Mauricio Macri sobre los trabajadores”.

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Por otra parte, a fines de mayo también participaron exponiendo su visión sobre el desarrollo foresto-industrial a futuro y las políticas de largo plazo necesarias para lograrlo, ya en un espacio de profesionales y empresarios, invitados a un panel en el 5to Seminario CPIA Forestal 2019 realizado en Buenos Aires. “Revertir esta naturalización de que exista informalidad laboral en la actividad maderera, es uno de nuestros principales objetivos. Sabemos que existió siempre, pero seguirá existiendo si no hacemos algo en conjunto, si realmente queremos un desarrollo forestal sustentable en el país, porque hay que trabajar en lograr beneficios para el sector, pero para todos los que somos parte del sector, y en esto incluyo a los trabajadores”, dijo Espósito.

El sindicalista llevó la voz de los trabajadores en el encuentro de profesionales, compartiendo visiones de distintos paneles en el que estuvieron representantes de las principales entidades gremiales empresarias como AFoA, FAIMA, CADAMDA, AFCP, profesionales referentes y consultores independientes, y funcionarios del área forestal.

En la oportunidad, el sindicalista expresó la postura de USIMRA, dispuesta al diálogo, y mencionó entre los principales aspectos a trabajar en una “Mesa” donde “todos” participen para el consenso de metas comunes, entre ellas, en priorizar reducir “la informalidad laboral, avanzar en la formación y capacitación para el agregado de valor en la producción, y fortalecer al trabajador mediante el aumento de los niveles de productividad y la innovación tecnológica, ya que entendemos que ese es el cambio que se viene y es lo que hará también sostenible en el tiempo el desarrollo de todo el sector foresto-industrial”, sostuvo el dirigente.

Informalidad laboral “en aumento”

En una extensa entrevista, el secretario gremial de USIMRA respondió sobre cada uno de estos aspectos tratados en el encuentro de profesionales y reflexionó sobre varios otros temas. “Para definir qué desarrollo foresto- industrial es posible a futuro en el país, primero habría que sentar en una mesa a todos los que somos parte de la cadena, y que las mejoras que se planteen en ese espacio, y que se logren, sean realmente en beneficio de todos. En eso, quiero decir que también hay que incluir al trabajador maderero”, remarcó nuevamente Espósito.

“La informalidad laboral en la actividad existe, es un problema que siempre existió y en los últimos tiempos, aumentó”, afirmó el sindicalista. “La USIMRA tiene la representatividad en la industrialización de la madera hasta el producto terminado, y cada región tiene su particularidad maderera, por lo que es complejo para acordar un plan programático para revertir esto”, admitió Espósito.

En ese contexto, explicó de donde surge la cifra tan elevada de informalidad laboral en la industria de la madera. “Desde los años 80, la informalidad laboral fue un problema para el sector forestal. En aquella década, era de aproximadamente entre un 20 o 22%,  y hoy  tenemos más industrias, pero también es mayor la informalidad. En la actualidad, según estudios del INDEC e información propia, la misma alcanza a un 41% aproximadamente de compañeros que están sin estabilidad laboral”, señaló.

Esto sucedería principalmente en el segmento de micro y PyMEs, que son – a su vez- las principales generadoras de fuentes de trabajo, porque son las menos tecnificadas. Pero en estas condiciones de informalidad, donde también generan una competencia desleal para aquellas industrias que se esfuerzan por ser parte del sistema, se genera una situación que no aporta al crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible que se pretende para el desarrollo foresto-industrial argentino, alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Al respecto, Espósito explicó que “en parte, se ha dado un proceso de cambio en la actividad con los avances tecnológicos que se logró en el sector en algunas empresas. Pero, por otra, todos estamos de acuerdo en que el sector también se encuentra en el mismo punto de partida que hace 30 o 40 años. No avanzó en su desarrollo, ni creció a la par de nuestros países vecinos. La heterogeneidad de nuestra industria, creo en lo personal, que ha futuro se va a profundizar, con un sector moderno y pujante pero con baja tasa de creación de empleo, por un lado. Por otro lado, habrá un sector de baja productividad con uso de mano de obra intensiva. Lo natural debería ser orientar todas las herramientas e incentivos hacia este segundo segmento, para evitar un mal mayor en cuanto a desempleo e  informalidad dado que la Argentina tiene un déficit de creación de empleo que no podemos soslayar”, consideró el sindicalista.

Cuando se habla del potencial de la industria forestal, de lo deseable, del futuro, son estos temas los que hay que desarrollar, desde la visión de Fabián Espósito. “Hay que construir hacia este camino de trabajo digno, y llevarlo hacia adelante en conjunto como sector. Este tiempo puede ser el punto de partida para construir en adelante, pero con todos los actores sentados en una mesa, incluido el trabajador. No sé si ya se nos pasó el tren para ser un país forestal competitivo, como algunos dicen, pero sin dudas el tren está pasando nuevamente y nosotros no nos estamos subiendo, me parece”, reflexionó.

En ese sentido, consideró que “desde el Estado, los plantadores, los trabajadores industriales, las empresas grandes y Pymes, los sindicatos, entre todos tenemos que ir avanzando hacia un mismo camino en común, pero donde todos ganemos”, insistió.

Aseveró que como gremio, en la USIMRA se encuentran con la madurez y con la racionalidad necesaria para entender las situaciones y discutir estos temas. “Siempre que cuando se hablen de las “mejores condiciones”, estas sean para todos por igual en la cadena. Igualmente, reconocemos que la industria de la madera está haciendo en los últimos años un gran esfuerzo, enorme, ante la crisis que se vive el país para no despedir personal. Los empresarios tratan de ajustar por otro lado, han demostrado un gran esfuerzo y somos conscientes de ello”, sostuvo respecto a la actualidad.

En tanto, en la mirada de las políticas forestales de largo plazo, dijo que “tienen que encararse pensando en ayudar a que puedan formalizar su situación la micro y PyMEs, en las condiciones que permitan acomodarse a los nuevos tiempos. Aquí hay que considerar que, con los empleos informales, se viene acompañado de baja productividad y bajos salarios, con incidencia negativa en la calidad de vida de los compañeros trabajadores y sus familias”, indicó el representante de la USIMRA.

“Sumado además a que, en esta situación de informalidad de sus empleos, también todos los trabajadores afectados son vulnerados en todos sus derechos, como ser por ejemplo, sus beneficios sociales, previsionales, sus vacaciones, aguinaldos, un acceso que les garantice la atención a salud, etcétera”, enumeró respecto a los derechos vigentes que no se les reconoce cuando se trabaja “en negro”.

Asociatividad y consenso sectorial

En otro fragmento de la entrevista con ArgentinaForestal.com, Espósito compartió su opinión sobre las reflexiones expuestas por el representante del sector empresario, Osvaldo Vassallo –presidente de AFoA y CADAMDA- durante el panel de políticas forestales del Seminario del CPIA. “Estoy de acuerdo en lo que dijo, que desde la asociatividad y el consenso sectorial, con la participación de todos los sectores, podremos empezar a trabajar sobre estos problemas y reducir este desafío, que afecta a la industria porque se arrastra desde hace muchos años, pero sabemos que la problemática del empleo es tan amplia, que es imposible abordarla desde solo un frente”, recalcó el gremialista.

Pero para avanzar en esta acción, dijo: “Se debería lograr, primero, una mayor vinculación proactiva de todo el sector, ya que la formalidad laboral causará un efecto positivo en toda la cadena de producción, podría ser creando incentivos a aquellos sectores informales que hoy no los tienen y lo necesitan para dar este paso. Por ejemplo, permitiendo incluirlos en el sector formal. Creo que, apoyando a los sectores más débiles y frágiles de la cadena de valor, con las herramientas justas y necesarias, podríamos superar algunas desigualdades, dando mayores y mejores opciones a aquellos que hoy se encuentran en situación de vulnerabilidad”, planteó el vocero de los trabajadores.

Para Espósito, el trabajo en conjunto de todo el sector debería recrear los esfuerzos en esa dirección. “Sabemos que será paso a paso, para que se generen condiciones que permitan que el empleo productivo vaya sustituyendo al que no lo es, con bases firmes, aunque lleve un tiempo, pero en esa línea de trabajo habría que continuar”, expresó.

De esta forma, recalcó la defensa de los derechos de los trabajadores “en toda su expresión, no uno en particular. En lo personal, creo que en el caso de implementarse una Reforma Laboral en el país, la misma debería apuntar a que los cambios en el mundo del trabajo garanticen beneficios al trabajador, sobre los puestos de trabajo, la capacitación y formación profesional continua, desarrollo sustentable e inclusión”, propuso el gremialista en relación a otro debate que se viene en el corto plazo.

Foto Archivo: Primera reunión de la Mesa Nacional de Competitividad de la Cadena Foresto-industrial.

Mesa de Competitividad, de coyuntura y diálogo

Ante la consulta si hubo algún “efecto derrame” respecto a las medidas adoptadas a partir del trabajo que llevan adelante en la Mesa Nacional de Competitividad de la Cadena Foresto-industrial, que coordina el propio Presidente Macri, y de la que USIMRA forma parte, Espósito respondió: “En la actualidad nosotros, los trabajadores, nos encontramos en una situación angustiante, con pérdida del poder adquisitivo del salario y viendo peligrar nuestras fuentes de trabajo, por lo tanto el efecto derrame en nuestro caso no se sintió. Somos integrantes de la Mesa de Competitividad Sectorial, y como iniciativa, nosotros la compartimos. Tenemos una agenda a desarrollar importante, entendemos y creemos que el sector forestal tiene un potencial de desarrollo importante, pero al mismo tiempo sabemos que en el futuro los desafíos a enfrentar pueden ayudarnos a actuar de forma más productiva”, dijo.

Seguido, opinó que respecto de este espacio que “en líneas generales, en la Mesa de Competitividad se han manejado correctamente, siendo un ámbito de diálogo institucional de temas de coyuntura, y estamos en momentos para incorporar nuevos temas, nuevas preguntas, intercambiar ideas orientado al mediano y largo plazo. Ahora, si me preguntan en cuanto a los resultados alcanzados en esta Mesa, en este momento actual no se observan para los trabajadores alguna mejora, pero también creo que hoy es muy difícil de medir. Evidentemente creemos que los aspectos importantes del programa que plantean desde el sector privado van a poder observarse en el mediano y largo plazo y los resultados, si se continúa en el rumbo marcado, podrán empezarse a ver en los próximos años deseando que los potenciales efectos positivos nos incluyan”, expresó el gremialista.

“Agregar valor a la producción beneficia al trabajador”

Otro aspecto que analizó en la entrevista Espósito fue respecto a la necesidad de las industrias madereras en agregar mejoras en los procesos de las fábricas para lograr una producción final con agregado de valor, punto que exponen los empresarios como necesario a mejorar para el desarrollo competitivo de la actividad foresto-industrial en el país. “Sin industrias, no hay trabajadores”, plantearon los empresarios en el seminario del CPIA.

Al respecto, el sindicalista retrucó: “También se podría decir que sin trabajadores calificados tampoco hay industrias competitivas. También nosotros, los trabajadores de la industria de la madera, somos los que agregamos valor al producto y riqueza a la cadena productiva forestal, de alguna manera. Evidentemente, está faltando en este momento agregar valor sobre el producto, faltan inversiones en tecnología y es algo que los empresarios ven con preocupación, como también los trabajadores”, compartió esta visión el representante de USIMRA, como un segundo punto de consenso dispuesto a acompañar en el proceso.

“¿En qué afecta al trabajador la ausencia de agregado de valor en la producción industrial?”, fue la pregunta de AF. “Afecta y mucho.La falta de valor agregado produce pérdida de oportunidades para los trabajadores dado que agregar valor significa un uso más intensivo de mano de obra, permite una mejora en el desarrollo de las capacidades del personal y más conocimientos laborales, genera bienestar social, potencia las economías regionales. Y, esencialmente, se traduce en un aumento de los salarios, lo que mejora la calidad de vida del trabajador y su familia”, respondió ante la consulta Espósito.

“Escuchamos que se está comenzando a exportar rollos a China y a otros destinos, como también diferentes tipo de madera, lo cual es necesario. Pero este tipo de exportación no tiene valor agregado, no estamos agregando a una riqueza adicional al medio ambiente, al entorno, la región, cuando podría traducirse en mucha mayor riqueza exportar productos más elaborados”, consideró.

Para Espósito, la industria forestal argentina es heterogénea y sufre de cierto enanismo en el sentido de que “hay muchas empresas pequeñas y de baja productividad, mientras que escasean las empresas medianas y las grandes más tecnificadas. Deberíamos pensar en generar una base de empresas modernas de alta productividad, y esto debería estar acompañado por el Estado Nacional en forma más concreta, a través de inversiones que  permitan una mejor logística y conectividad”.

Agregó también que desde el sector de los trabajadores se encuentran “preparados” para enfrentar el desafío de nuevos perfiles y tareas de trabajo, acompañado al sector privado en un  proceso de cambio cultural en el que “se entienda que la capacitación y formación continua van a ser necesaria en el futuro próximo”, subrayó.

Por una industria “seria y de largo plazo”

Desde USIMRA, más allá de la defensa sindical permanente por la puja distributiva, sostienen que “en los gremios se tiene la suficiente madurez y capacitación para saber que, si no nos unimos todos en el sector forestal, no vamos a poder hablar de una industria en serio ni un desarrollo en el largo plazo”, planteó Espósito.

¿Qué sería para USIMRA hablar de una industria “en serio”?: “Salir del cortoplacismo, repensar la industria de manera colaborativa, en su particularidad local y general. Encontrar consensos medios en los que podamos avanzar, pensar en lo posible y no lo deseable. Ser capaces de pensar en un proceso sustentable, basado en una visión de largo plazo”, fundamentó el secretario gremial.

“Hace casi 50 años que la Argentina forestal se encuentra en la misma situación y vemos que no avanzamos. Comparto esta visión planteada por el ingeniero Jorge Bocchio, de Agroindustria de la Nación. Venimos hablando de planes y vemos que no avanzamos. Y no encontramos el norte respecto al sector forestal que queremos y al sector industrial que queremos. Por eso, creo que lo importante es que en adelante sea un juego no de “suma cero” sino un juego en que todos los actores ganemos”, indicó.

Para ello, agregó que “será necesario también dejar ambiciones personales de lado, para plantear el futuro que queremos para el sector forestal argentino. Porque este, es el mismo sector en que la mayoría venimos trabajando a lo largo de los últimos años. Pero cuando las cosas van bien, no hay un efecto derrame para toda la cadena. Y cuando las cosas van mal resulta que el problema es de “todos”. Esto es lo que hay que necesita de un verdadero cambio sectorial”, concluyó.

 

 

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