La UICN actualizó su “Lista Roja”: más de 28.000 especies están en peligro de extinción

Este año, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), sobrepasó la barrera de las 100.000 especies evaluadas de las cuales un 27% se encuentra en peligro de extinción. Expertos llaman a los países a generar estrategias de conservación transnacionales, tomando en cuenta que las especies no saben de límites políticos y transitan por corredores que involucran a diferentes naciones.

Fuente: Mongabay Latam

Foto Portada: Fuad Landív

 

AMÉRICA LATINA (Agosto 2019).- La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su Lista Roja de especies en peligro de extinción y determinó que de las 105.732 especies que evaluó -12.155 más que el año pasado-, un número de 28.338 están amenazadas.

Esta cifra, que aumenta en 2.141 la cantidad de especies en peligro respecto del año pasado, “muestra claramente cuánto los humanos en todo el mundo están sobreexplotando la vida silvestre”, dijo Grethel Aguilar, director general de la UICN .

Del total de especies en peligro, 873 ya están extintas, mientras que otras 73 lo están en su estado salvaje y solo sobreviven en cautiverio. Por otro lado, 6.127 especies están en Peligro Crítico, 9.754 En Peligro, 12.457 en estado Vulnerable y 6435 como Casi Amenazadas.

Aunque no se han evaluado todas las especies del mundo, la Lista Roja de la UICN permite tener una visión global de lo que está sucediendo en la vida silvestre. La conclusión no es alentadora y Jane Smart, Directora Global del Grupo de Conservación de la Biodiversidad de la UICN, señaló que esta actualización confirma los alarmantes hallazgos que ya hizo la reciente Evaluación Global de Biodiversidad de IPBES: en ella, se concluye que la naturaleza está disminuyendo a un ritmo sin precedentes en la historia humana.

Según Smart, “tanto el comercio nacional como el internacional están impulsando la disminución de especies en los océanos, en agua dulce y en tierra” y agregó que “debemos despertar al hecho de que conservar la diversidad de la naturaleza es de nuestro interés”.

Asimismo, la experta de la UICN agregó que “los estados, las empresas y la sociedad civil deben actuar con urgencia para detener la sobreexplotación de la naturaleza, y deben respetar y apoyar a las comunidades locales y los pueblos indígenas en el fortalecimiento de los medios de vida sostenibles”, dijo.

Especies de Latinoamérica

Según la actualización de la Lista Roja, en todo el mundo las especies en mayor peligro son los anfibios, puesto que el 40 % de ellos tiene algún grado de vulnerabilidad. Le siguen los mamíferos con el 25% de las especies en peligro de extinción, las coníferas con el 34 %, los arrecifes de coral con el 33 %, los tiburones y rayas con el 30%, y las aves con el 24%.

En América Latina, la vaquita marina (Phocoena sinus) encabeza la lista de especies en peligro. “Hay muchas que están en esa situación —dice Jon Paul Rodríguez, presidente de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN— pero ninguna está tan gravemente amenazada como la vaquita”.

Otra de las especies latinoamericanas que la actualización de la Lista Roja destacó por haber incrementado en el último tiempo su nivel de vulnerabilidad es el mono nocturno andino (Aotus miconax). Endémico de los Andes peruanos, este animal pasó de vulnerable a estar clasificado como en peligro de extinción.

“Las tasas de pérdida de hábitat, que se acercan al 50% en grandes porciones de su distribución, indudablemente están teniendo un impacto negativo en la población”, dice el informe de la UICN.

La deforestación, la pérdida y fragmentación de los bosques provocada por la expansión de la minería y los monocultivos a gran escala, son una de las principales amenazas para la especie. También la caza para la comercialización ilegal en los mercados locales de mascotas, es una de las razones por las que el mono nocturno andino se encuentra en la ruta hacia la extinción.

La iguana española de rinoceronte o igual cornuda (Cyclura cornuta), endémica de República Dominicana, se cree que fue común hasta principios de la década de 1950. Desde entonces, su población ha ido en declive y ahora se mudó de categoría pasando de Vulnerable a En Peligro.

Su caza ilegal para la fabricación de un aceite que se usa con fines medicinales y cosméticos, además del comercio local para mascotas y exhibiciones turísticas, son sus principales amenazas. A ellas se suma la destrucción de su hábitat para la producción de carbón vegetal, el desarrollo turístico, la agricultura, el pastoreo de ganado y la extracción de bauxita, la principal fuente de aluminio del mundo. Además, la introducción de especies exóticas invasoras como perros, gatos salvajes, mangostas y cerdos que depredan sobre todo las iguanas, también representan una amenaza junto con la competencia por alimentos de vacas, cabras y cerdos.

Iguana Rinoceronte. Foto: Tim Ross

La Rana Patagonia (Atelognathus patagonicus), endémica de la Patagonia argentina, pasó de estar En peligro de extinción a en Peligro Crítico. Su subpoblación principal, ubicada en el Parque Nacional Laguna Blanca, “se extirpó después de la introducción de peces exóticos, principalmente el Percichthyis sp y los salmónidos”, asegura la UICN.

Esta amenaza está latente también en subpoblaciones que habitan otros lagos. Pero, además, el hábitat de esta especie se ha degradado debido a que el ganado bebe agua de las lagunas y pasta en la vegetación acuática. Esta última también se deterioró severamente debido a la sequía prolongada registrada entre 2010 y mediados de 2016.

Otra especie que aumentó su vulnerabilidad y que pasó de estar clasificada En peligro de extinción a estar en Peligro Crítico, es el characin desnudo (Gymnocharacinus bergii), un pez de agua dulce que tiene un rango de distribución muy restringido en las cabeceras del Arroyo Valcheta en la Patagonia argentina.

Al igual que la rana patagónica, su situación coincide con la introducción de peces exóticos, específicamente de la trucha arcoiris (Oncorhynchus mykiss). Hoy, la distribución del characin desnudo ha disminuido a menos de la mitad.

En México, la situación de los especies de agua dulce es crítica. La actualización de la Lista Roja reveló que más de un tercio de ellas están en peligro de extinción en ese país. Según el informe, los principales impulsores de esta disminución son la competencia y la depredación por especies exóticas invasoras, el aumento de la contaminación agrícola y urbana, y la pérdida de ríos que fluyen libremente debido a la construcción de presas.

Rana patagónica. Foto: UICN

Al respecto, William Darwall, Jefe de Unidad de Biodiversidad de Agua Dulce de la UICN, señala que “las especies de peces de agua dulce del mundo, que suman casi 18.000, están experimentando una disminución global dramática y en gran parte no reconocida”, y agregó que “la pérdida de estas especies privaría a miles de millones de personas de una fuente crítica de alimentos e ingresos, y podría tener efectos colaterales en ecosistemas enteros”.

Para detener estos descensos, Darwall asegura que se necesitan urgentemente políticas sobre el uso humano de las aguas dulces.

Jon Paul Rodríguez destaca que lo que la UICN busca, a partir de la configuración de la lista roja, es que los países utilicen esa herramienta para definir sus propias prioridades de conservación e implementen acciones. “Lo que más me preocupa de los gobiernos en general es que no reconozcan la urgencia de la necesidad de actuar”, dice Rodríguez.

Además, enfatiza que dichas acciones deben ser colaborativas entre naciones puesto que “las especies silvestres no entienden de límites políticos. Las especies cruzan las barreras sin ningún tipo de preocupación. Debemos entender eso y buscar la forma de colaborar”, dice.

Ejemplo de ello es el esfuerzo que diferentes naciones han realizado para proteger corredores biológicos transnacionales que permitan el paso del jaguar (Panthera Onca), una especie que originalmente ocupaba el territorio desde México hasta Argentina y que hoy posee áreas reducidas de distribución.

 

En el resto del mundo

La actualización de la Lista Roja señala que la caza, combinada con la pérdida de hábitat, ha llevado a siete especies de primates más cerca de la extinción y que el 40% de aquellas que viven en África occidental y central están ahora en peligro.

Los peces cuña y los guitarra gigantes (de la familia de los Rhinobatidae), conocidos colectivamente como ‘Rhino Rays’ y muy relacionados con los tiburones, son ahora las familias de peces marinos más amenazadas del mundo. De las 16 especies evaluadas, todas menos una están en Peligro Crítico por la pesca costera, cada vez más intensa y esencialmente no regulada, para la venta local de su carne y la comercialización internacional de sus aletas.

Pez Guitarra Gigante. Foto: revista Science.

Así, por ejemplo, la población del falso rayo de tiburón (Rhynchorhina mauritaniensis) de Mauritania disminuyó en más del 80% en los últimos 45 años, por lo que está muy cerca de la extinción.

Con esta actualización, alrededor de 500 especies de peces óseos de aguas profundas entran en la Lista Roja. La actividad de pesca profunda, así como las industrias de petróleo, gas y minería en los fondos marinos son las principales amenazas. Es por ello que la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos está desarrollando actualmente regulaciones para gestionar la minería en aguas profundas más allá de las fronteras nacionales.

Pero no solo los animales están en peligro, también lo están las especies vegetales. Más de 5.000 árboles de 180 países se han agregado a la Lista Roja de Especies Amenazadas este año, contribuyendo significativamente al objetivo de evaluar todas las especies de árboles en el mundo para fines de 2020.

Una de las especies más vulnerables son las que habitan el bosque seco en Madagascar, principalmente las de palo de rosa y palisandro (del género de los Dalbergia), árboles altamente explotados por su madera preciosa.

Bosque seco de Madagascar. Foto: Mongabay.

Hoy el 90% de estas especies de árboles están amenazadas debido principalmente al tráfico ilegal, pero también a causa de la pérdida de hábitat por la tala de bosques para la producción agrícola y de carbón.

El olmo americano (Ulmus americana), dominante en Canadá y Estados Unidos, entra por primera vez en la Lista Roja como En peligro de extinción.

En cuanto a los hongos, este año se duplicó la cantidad de especies evaluadas, de las cuales 79 fueron agregadas a la lista.

Esta actualización se terminó a semanas de que se realice la reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES), que se celebra cada tres años. Dicha Convención tiene por finalidad velar por que el comercio internacional de especies de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia. “Los gobiernos están comenzando a negociar un nuevo marco global de biodiversidad”, dijo Smart y agregó que es por ello que el momento en que la UICN da a conocer la actualización de su Lista Roja “es crítico”.

 

La versión completa de este reportaje de Michelle Carrere fue publicada en Mongabay Latam. Puedes leerla aquí.

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