Brasil | Productores esperan aumentar este año un 25% la recolección de piñones de araucaria en la región catarinense

Hace ya muchos años los brasileños encontraron en la comercialización de piñones una alternativa para sacarle un rédito económico a las araucarias nativas o implantadas sin dañar al árbol. Solo en el estado de Santa Catarina se esperan cosechar más de seis mil toneladas por un valor aproximado de 27 millones de reales, unos 5,5 millones de dólares. Un árbol grande aporta al productor un ingreso de más de 1.000 reales.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

BRASIL y ARGENTINA (11/4/2022).- Las condiciones climáticas más favorables que en el norte de Misiones, Argentina, para la reproducción de árboles fuertes de Araucaria angustifolia o pino paraná para la cosecha de semillas, hace que esta especie sea considerada entre los frutales interesantes para el productor de la cuenca del municipio brasileño de Panel, en el Estado de Santa Catarina, en Brasil

La proyección es cosechar “más de seis mil toneladas en la zafra de este año”, indicó César Oliveira de Arruda, extensionista rural de Epagri (Empresa de Investigación Agropecuaria y Extensión Rural), en el Estado de Santa Catarina, segùn se publicó Journal JVD.

De acuerdo a una encuesta de Epagri, se estima que hubo un aumento de 25% en la producción estatal de piñones con respecto a 2021.

La expectativa es cosechar más de seis mil toneladas en la zafra de este año. Al inicio de la cosecha, el precio pagado al productor ronda los R$ 4,50 por kilo.

Oliveira de Arruda advirtió además que “la demanda es superior a la capacidad de cosecha, factor que puede hacer subir los precios en las próximas semanas”. De igual forma, explicó que el precio del mercado tiende a estabilizarse entre finales de abril y la primera quincena de mayo, cuando la oferta será mayor.

La zona de Panel  es el mayor productor del estado, y se estima que los productores cosechan entre 1.000 y 1.500 toneladas, mucho más que las 800 toneladas cosechadas en 2021.

Serían casi 7 millones de reales, de lograrse la meta de cosecha de 1.500 toneladas. En la zona de Panel, un árbol adulto logra en promedio 250 kilos de semillas. “A un precio de 4,5 reales por kilo, se obtiene unos 1.125 reales por árbol por año”, estimó un productor brasileño.

“El municipio produce más que ese promedio, pero no puede cosechar todo porque falta mano de obra. La actividad es familiar y la recolección corre a cargo de los jóvenes, ya que es necesario subirse a los árboles para sacar la piña”, describió César al diario local.

Al mismo tiempo, explicó que el hecho de que los productores de piñones sean dueños de la tierra tiene un lado positivo: conocen las araucarias y, por lo tanto, saben identificar el punto de maduración de las piñas, identifican los mejores árboles productores de semillas, y esto lo que permite es que la cosecha se realice en forma segura, en fecha adecuada y garantizando un piñón maduro, con un sabor diferenciado, y en consecuencia, más valorado.

Santa Catarina es líder nacional en la producción de manzanas, moluscos y carne de cerdo, tiene el segundo mayor rendimiento de arroz de regadío del país, es el cuarto mayor productor de leche y miel de Brasil, y avanza en el desarrollo forestal sostenible con pequeños agricultores agroecológicos, todo ello ocupando sólo el 1,1% de la producción nacional.

Con 1.275 unidades productivas registradas en el Ministerio de Agricultura, Santa Catarina se encuentra entre los cinco mayores productores orgánicos del país. El municipio de Santa Rosa de Lima, en la región sur, es el principal productor del estado.

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Factores climáticos e investigaciones interrumpidas en el norte argentino 

La interesante alternativa para los productores brasileños en Santa Catarina es difícil de replicar en Misiones, por varios factores que afectan a los ejemplares para la reproducción de semillas, principalmente por el estrés climático al que están sometidos los árboles que fueron declarados especies en extinción y Monumento Natural en la provincia.

La reforestación con araucarias implantadas no es económica ni de técnicas sencillas para los productores que busquen obtener  resultados como árboles frutales, ya que no hay tampoco un mercado desarrollado en la zona como sucede en Brasil.

Pero a pesar de las limitaciones técnicas y climáticas que dificultan un poco su potencial desarrollo, podría resolverse en el tiempo con políticas públicas de investigación y soporte técnico.

Bajo áreas protegidas se encuentran las últimas poblaciones de árboles de araucarias nativas en el municipio de San Pedro y Cruce Caballero, bajo la gestión del Ministerio de Ecología de la provincia;  y en el Municipio de San Antonio, en la reserva estricta que administra el INTA Montecarlo con ensayos de recolección de semillas, junto a la Administración de Parques Nacionales.

“En la provincia no se tiene aún la certeza que los árboles den frutos. No hay una garantía para recomendar esta técnica al productor sobre la cosecha de piñones de araucarias. Necesitan más soporte, lograr árboles más fuertes. Poblaciones de árboles selectos, hay que identificar clones de árboles que producen más semillas, y en eso se trabaja en el INTA Montecarlo y San Antonio”, explicaron investigadores del organismo en contacto con ArgentinaForestal.com.

Las temperaturas altas y las heladas extremas afectan su ecosistema y generan a las plantas un estrés que dificulta su producción de semillas, factores que afectan la estimación de la cosecha en la provincia, un proceso climático que viene en aumento desde fines de los 80.

Los cosecheros brasileños saben identificar rápidamente las características de los árboles, tienen práctica de cosecha de piñones desde hace dècadas, hay que tener oficio y destreza para subir al árbol para una mejor producción sin dañarlo. Es una alternativa que permite mitigar el impacto ambiental, ya que al lograr un mercado con araucarias cosechadas, evitan la presión sobre los ejemplares nativos.

La semilla de araucaria tiene, además, identificado valores nutritivos y antioxidantes que están en proceso de investigación en la Argentina.

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Una mirada más crítica desde la experiencia del ingeniero forestal Jorge Pujato, que considera que el problema de no haber avanzado en estos 30 años en la producción de semillas de araucaria en Misiones se debe a las constantes interrupciones de las investigaciones y la falta de acompañamiento desde la extensión del INTA.

“En su momento había planificado tres grandes zonas de producción de semillas de Araucaria en Misiones. Estas eran sobre las poblaciones nativas existentes en San Antonio, Cruce Caballero y San Vicente, aprovechando en su momento las estaciones experimentales del IFONA”, recordó el profesional ex INTA.

El proyecto era llevar de 330 hectáreas plantadas a 1000 hectáreas, ya que estando al límite con Brasil, realizarían gestiones con IBAMA para lograr traer semillas a San Antonio de buen origen el material genético, pero se frustró el proyecto.

“Despues, en Cruce Caballero, quisimos llevar un rodal semillero de 400 hectáreas a una superficie de 1.000 hectáreas, pero tampoco logramos que se apoye la investigación. Finalmente, quedaba aprovechar las forestaciones  del campo de INTA en San Vicente y las forestaciones del IPS (Instituto de Previsión Social)  para hacer allí un tercer rodal semillero de 1.000 hectáreas, pero desconozco si se continúo con este proyecto. Otro rodal interesante que quedó pendiente de inspeccionar fue el que existe en Piñalito sur.  Era un ensayo que se complementaba con  estudios de  la rizosfera de  las Araucaria, para intentar determinar la simbiosis que, sin dudas tiene con hongos, bacterias u otros microorganismos a nivel raíz. Se interactuaba entonces con con técnicos de la Universidad de Curitiba y Embrapa . Pero todo se frustró. Son casi 35 años que no hicieron mucho en investigación”, concluyó el ingeniero Pujato.

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