Paisaje Productivo Protegido: la positiva experiencia de integrar producción y conservación, gestionando servicios ecosistémicos asociados

Un programa creado por la Fundación ProYungas cumple 10 años, y en la actualidad participan un número de siete empresas, siete ONG asociadas, cinco provincias en dos países (Argentina y Paraguay), tres ecorregiones (Yungas, Chaco húmedo y Chaco seco). Alcanza a más de 310 mil hectáreas, de las cuales más de 140 mil son áreas silvestres con diferentes niveles de conservación.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

JUJUY (6/11/2020).- Hace 10 años, la Fundación ProYungas creó el programa Paisaje Productivo Protegido (PPP), un concepto que genera un modelo de gestión del territorio a escala de paisaje que permite integrar la producción con la conservación de la naturaleza y de los servicios ecosistémicos asociados, en un contexto de sustentabilidad ambiental y promoción social.

Un Paisaje Productivo Protegido está conformado por un espacio de territorio delimitado, que incluye tanto áreas bajo producción como silvestres, e implica un modelo de gestión que contribuye a la integración coherente entre ambas.

En la actualidad suman siete empresas, siete ONG asociadas, cinco provincias en dos países (Argentina y Paraguay), tres ecorregiones (Yungas, Chaco húmedo y Chaco seco) al programa, con más de 310 mil hectáreas, de las cuales más de 140 mil son áreas silvestres con diferentes niveles de conservación. Las provincias argentinas que participan son Jujuy, Tucumán, y Formosa. De Paraguay,  Boquerón y Presidente Hayes.

Alejandro Brown, presidente de ProYungas, define al programa Paisaje Productivo Protegido como “un concepto que coloca al sector productivo como protagonista de la acción, pasándolo del lugar del ‘problema’ al lugar de la ‘solución’, cambiando la concepción de producción vs. conservación por la de producción para la conservación. En este sentido, es un programa destinado a empresas, cooperativas, asociaciones, propietarios privados u otras organizaciones comprometidas con la sustentabilidad”.

En la actualidad las empresas y asociaciones que se han sumado al programa realizan principalmente actividades productivas agrícolas y agroganaderas, incluyendo papel, azúcar, alcohol, cítricos (limón, naranja, mandarina), ganado, productos lácteos y productos forestales no madereros.

Para estas organizaciones, entre los principales beneficios de formar parte del programa, se pueden mencionar la mejorar de la gestión ambiental y social del territorio, generar valor agregado a su producción, incrementar la posibilidad de acceso financiamiento nacional e internacional, así como la posibilidad de crear alianzas multisectoriales y la mitigación de conflictos.

“El sector productivo de la Argentina, ha sido muy eficiente en mantenerse en el tiempo en un país de políticas y economía fluctuantes, de crecer exponencialmente aprovechando rápidamente ventanas que da el mercado, y de adoptar nuevas tecnologías, algunas revolucionarias como la siembra directa”, explica Brown.

“El país se ha visto beneficiado con el ingreso de divisas, con la generación de empleos directos e indirectos y con el crecimiento de la infraestructura derivada de estas actividades productivas. Adicionalmente y en muchos ejemplos a lo largo y ancho del país, también se ha hecho cargo de proteger espacios silvestres importantes en ecorregiones de alta valoración ambiental. Para ellos desde ProYungas hemos desarrollado hace 10 años el concepto de “Paisajes Productivo Protegido”, una manera de reconocer el rol de la producción en mantener el activo productivo a través de buenas prácticas agrícolas/ ganaderas/ forestales por un lado y de mantener en buen estado de conservación, el contexto ambiental a escala de paisaje en que estas prácticas son desarrolladas”, destacó el presidente de la ONG.

Tanto en la producción agro-azucarera, en la producción citrícola, como en la producción ganadera y forestal, podemos encontrar este vínculo virtuoso entre producir y conservar en el marco de estos Paisajes Productivos Protegidos. Es así como especies emblemáticas como el yaguareté, el tapir, monos, pecaríes, osos hormigueros y guanacos (y cientos de especies más) son protegidas en estos espacios productivos.

 

Un modelo alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Más allá de los beneficios para las empresas, el programa responde a líneas prioritarias globales contenidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS), siendo los PPP una la forma de “bajar a tierra” parte de estos objetivos, mediante acciones concretas y mensurables.

Los ODS prioritarios ordenados por su relevancia relativa con relación al programa son: – promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres (ODS 15); – garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles (ODS 12); – garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible (ODS 6); – adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (ODS 13), y; fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible (ODS 17).

 

 

 

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