Corrientes: incendio forestal consumió la mitad del Parque Provincial San Cayetano, un área protegida con 80 hectáreas

Es un área donde hace más de 40 años se estudia a especies de fauna y flora. Martín Kowalewski, es biólogo y director de la Estación Biológica Corrientes que se encuentra del Parque Provincial. El investigador describió la situación y con palabras expuso una imagen tan triste como desoladora: “se pueden ver a los monos en los árboles mirando el fuego”, dijo al diario época. Defensa Civil reforzó el pedido de prevención y alerta crítico por los riesgos de incendios frente a la sequía y la imprudencia de quemar en zonas rurales. Piden a la Nación ayuda de aviones hidrantes para extinguir los focos activos hace varios días.

 

Fuente: con información de Diario Época y diario La República

 

CORRIENTES (24/08/2020).- Los incendios no dan tregua en diferentes zonas del territorio correntino. Este domingo las llamas se produjeron dentro del Parque Provincial San Cayetano, un área protegida donde investigadores del CONICET y pasantes de la UNNE realiza estudios y monitorean la fauna y la flora del lugar.

De acuerdo a testimonios de lugareños, el incendio empezó dentro del parque y se empezó a mover hacia las áreas de trabajo y las casas debido al fuerte viento Norte. El trabajo de los guardaparques y de los bomberos hizo que el foco ígneo fuera controlado pero se quemó gran parte de los montes.

Martín Kowalewski, es biólogo y director de la Estación Biológica Corrientes que se encuentra del Parque Provincial. El investigador describió a diarioepoca.com  la situación y con palabras expuso una imagen tan triste como desoladora: “se pueden ver a los monos en los árboles mirando el fuego”, dijo.

“Esta semana tuvimos incendios en campos privados, en los bordes, que como todos los incendios se salen de control. Hoy fue un día de mucho viento para hacer fuego”, remarcó el antropólogo e investigador del CONICET. En cuanto a las causas de las llamas, Kowalewski dijo que “es difícil que un incendio empiece solo. Hay mucha sequía pero en general por lo que conocemos de incendios, siempre son ocasionados. Antes nos pasaba que la gente quemaba para lo mismo que queman ahora: para que crezca un poco más de pasto para meter las vacas”.

Sin embargo, el biólogo recordó que los incendios dentro del parque están prohibidos ya que es un área protegida provincial. No obstante, en los campos privados también hay que pedir un permiso para quemar y en Riachuelo hay una ordenanza municipal además de control de quemas.

Kowalewski contó que con las llamas de corrieron peligro las 80 hectáreas del parque provincial y la Estación Biológica Corrientes que depende del CONICET. “Ahí viven becarios, investigadores del CONICET y guardaparques. Los guardaparques son los primeros que salen a poner el pecho hasta que llegan los bomberos. Es un trabajo muy sacrificado porque salen al fuego directamente”, resaltó el experto.

En tanto, explicó que “un incendio en épocas de sequía no favorece al suelo porque levantan tanta temperatura el suelo que quema el banco de semillas que es el que querés para que vuelva a crecer el pasto. Se quema todo porque dura mucho el fuego, queda muy caliente el suelo”. Asimismo, añadió que en los pastizales viven un montón de animales: cuises, zorros, aguará guazú, monos, venados, guazunchos, “que están siendo afectados porque ahora con todo quemado van a ir fuera del parque y los van a cazar. Es otro problema que tenemos”, dijo angustiado.

“Tenemos los grupos de monos y los árboles que están ahí los venimos siguiendo hace cuarenta años, desde que se creó el lugar, los pastizales también. Es un área protegida que todo Corrientes la mantiene con sus impuestos para proteger a Corrientes de lo que era Corrientes. Es una mezcla de dolor y mucha bronca que te dan estas cosas”, contó Kowalewski.

Durante el domingo se quemaron alrededor de 40 hectáreas del Parque Provincial San Cayetano y una extensión similar de campo en la reserva bi – provincial Mocoretá en el límite entre Corrientes y Entre Ríos, sitios ambos con una variada diversidad de flora y fauna que se han visto seriamente afectadas por las llamas.

Alerta crítico ante medio centenar de focos de incendios rurales denunciados

Incendios de grandes  extensiones de campo e incluso de pastizales dentro de la misma ciudad tienen consecuencias directas sobre una Corrientes que luce cubierta de humo y que hasta ha sufrido la suspensión por unas horas del tránsito en el puente Chaco – Corrientes mientras se esperaba mejore la visibilidad.

En la zona de la escuela agrotécnica Eragia, en inmediaciones del barrio 17 de Agosto y en inmediaciones del peaje de Riachuelo han tenido que trabajar en las últimas horas dotaciones de bomberos y voluntarios tratando de sofocar las llamas.

En el interior provincial la principal procupación esta puesta en Tabay, donde se quemaban este lunes por la tarde noche una importante extensión de campo abierto pero también una forestación de la zona. En el lugar trabajaban varias dotaciones de bomberos de la zona además de voluntarios que se sumaron a la tarea.

Fuentes de Defensa Civil aseguran que en la tarde del lunes había no menos de 50 focos de incendios activos en distintos puntos de la provincia que se hacían difícil controlar no sólo por la sequía sino además por la fuerza del viento.

El jefe de operaciones de Defensa Civil, Orlando Bertoni, resumió la situación de la Capital y alrededores como con incendios en algunos sitios baldíos y otro de “gran magnitud” en la zona de Empedrado que avanza hacia Riachuelo donde hay tres dotaciones de bomberos trabajando.

Por su parte el titular de defensa Civil, Eulogio Márquez, aseguró que en Corrientes “Ya no hablamos de falta de lluvia sino de falta de humedad en el suelo y en el ambiente” y fue contundente al afirmar que agregó “esto solo se soluciona con agua, con que cambie el tiempo y con el cambio de conducta de la gente, que dejen de prender fuego y de tirar basura, un vidrio ya es una lupa y es un foco de incendio”.

“Ya llevamos muchos meses con escasa lluvia, muy debajo de lo normal. El río está por debajo de lo normal, lo que hace que los arroyos y ríos interiores se agoten rápidamente, entonces tenemos menos agua en superficie, hay lagunas que ya están secas. Inclusive, no hay agua en la cercanía de los focos de fuegos entonces se pierde tiempo en la recarga, todo se retrasa por la seca”, señaló.

Márquez aseguró que ya se reclamó a la Nación el envío de aviones hidrantes, porque en este momento “hay autobombas que salieron de servicio, están en reparación. Los bomberos están cansados, muy cansados y hay que tomar conciencia que son voluntarios y algunos son changarines y tienen problemas en su trabajo. Si la gente no tuviera la conducta de arrojar basura, ni colilla de cigarrillo a la ruta o en el campo, habrían mucho menos incendio”.

 

 

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