Plantaciones forestales y Bosques Nativos: potencial 2030 y realidad 2020

Por Rubén A. Costas (*)

 

MISIONES (21/10/2019).- Muy interesante lo publicado respecto del Plan Estratégico Foresto-industrial “Argentina 2030”, según el cual el sector podría crear 187 mil empleos de calidad y revertir el déficit histórico en la balanza comercial, exportando 2.500 millones de dólares, con una meta de poner en valor los bosques nativos y plantaciones comerciales de Argentina para hacer frente al cambio climático y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU.

El Plan, liderado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre otras dependencias nacionales, prevé entre sus metas incrementar la superficie de bosques cultivados a 2 millones de hectáreas.

Es muy bueno planificar y contar con objetivos y metas a mediano plazo, en particular respecto de la actividad forestal, que se caracteriza por ciclos de producción primaria que duran entre 10 y 30 años; y con inversiones cuantiosas para desarrollar industrias forestales.

Resulta que estamos cerca de iniciar el año 2020, con un sector forestal ya instalado y “esperando la carroza”. Si las mismas autoridades, que expresaron que ese trabajo representa un “hito histórico para el sector”, pondrían más esfuerzos en minimizar las trabas que le quitan competitividad externa al sector forestal argentino, aunque sea con números más modestos que las metas del Plan, se lo podría reactivar en uno o dos años con el capital forestal actual.

Si con 1,3 millones de hectáreas de bosques cultivados actuales hay estimaciones de sobrante de madera de cerca de 10 millones de metros cúbicos anuales, resulta por lo menos raro que sin cambiar las condiciones estructurales de nuestro país se logren resultados exitosos con los 2 millones de hectáreas que el “Plan Estratégico” prevé para 2030.

 

Pueden esperarse resultados positivos a corto y mediano plazo del trabajo de la Mesa de Competitividad Foresto Industrial, que trata temas concretos y estratégicos para lograr movilizar el capital forestal instalado y atraer nuevas inversiones. Creo que se debería incluir en la Mesa a la oposición política, de modo que los acuerdos que se logren perduren en el tiempo y evitemos la “discontinuidad argentina” que afecta al sector forestal hace muchos años.

Sin acuerdo político de largo alcance es probable que caigamos en los vaivenes acostumbrados en cada turno gubernamental.

 

 

Políticas de Estado

Si el sector forestal tuviera mayor visibilidad y habría una política de Estado acordada entre los principales actores políticos, una elección presidencial como la que tendremos el 27 de octubre próximo no acarrearía la incertidumbre que hay recurrentemente. Los países vecinos con desarrollo forestal mantienen sus políticas aunque se alternen gobiernos de ideologías diversas.

Respecto de los Bosques Nativos, sobre los cuales la superficie total que ocupan en el país oscila entre 25 y 54 millones de ha según fuente consultada, la situación es más compleja para hacer previsiones atendiendo a los siguientes aspectos:

·        No sabemos dónde estamos parados respecto del patrimonio actual, ojalá el Inventario Nacional en proceso actualmente arroje resultados certeros.

·        Alguna vez tendría que haber una definición cuali y cuantitativamente acordada entre todos los actores respecto a qué se considera Bosque Nativo en nuestro país. Si no pretendemos inventar la pólvora podríamos adoptar las definiciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

·        Desde que se puso en vigencia la Ley 26.331, nunca se cumplió con lo establecido en la misma respecto del Fondo para compensar a los propietarios y a las provincias por la conservación de los bosques nativos. Considerando sólo el 0,3% del Presupuesto Nacional de cada año, la asignación respecto de esa cifra prevista en la ley fue decayendo desde 36,61% en 2010 hasta 4,76% en 2019, y el Proyecto de Presupuesto Nacional 2020 tiene previsto asignar el 3,12%.

Es decir que las mismas autoridades que a través del Plan “Argentina 2030” dicen que se pondrá en valor los bosques nativos, son partícipes de la reducción relativa del fondo previsto para preservarlos. Cabe aclarar que además de las sucesivas administraciones nacionales, las asignaciones presupuestarias fueron decididas por el Congreso Nacional, con representación de todo el espectro político del país.

·        Según lo publicado, aún el magro presupuesto asignado a la conservación de bosques nativos no se distribuye en tiempo y forma a las provincias, asistimos a discusiones sobre rendiciones de fondos de 2015 y años sucesivos, y aparentemente algunas provincias ni siquiera solicitaron los fondos de 2018. Cuesta encontrar un calificativo educado a semejante falta de gestión en algunos estamentos nacionales y provinciales.

·        En particular en América Latina, sin compensaciones a propietarios privados de bosques nativos que los conservan, seguirá la deforestación. Es un proceso inexorable que la política argentina no puede o no quiere ver.

 

 

(*) Ingeniero Forestal. Docente e Investigador Facultad de Ciencias Forestales – UNaM

Pequeño Productor Forestal

Eldorado, Misiones

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