Arbolado urbano: “Vivamos en ciudades más verdes, saludables y felices”

Por:  Jaime G. Ledesma, presidente Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones.

“Los árboles urbanos hacen que las ciudades sean lugares más verdes, saludables y felices para vivir” – FAO Forestal (División Montes de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación).

 

MISIONES (8/11/2021).- El jueves 4 de noviembre próximo pasado, junto a las colegas Carolina E. Enebelo (secretaria del CoIForM, especialista en Restauración de Bosques Tropicales, SIG y Arbolado Urbano y Coordinadora de la Comisión de Trabajo Permanente del CoIForM de Bosques Urbanos; y Edith Cristina Pitsch, directora Adjunta de Ordenamiento Forestal Urbano Municipalidad de Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires como profesional invitada, brindamos una charla informativa a miembros de Rotary Club Abriendo Fronteras, vía zoom, destacando la relevancia del arbolado urbano en desarrollo urbanístico como garantía para vivir en ciudades más verdes, saludables y felices.

En este artículo compartimos la videoconferencia, y se transcriben algunas de las consideraciones vertidas durante la charla.

Las ciudades

Las Ciudades representan lo bueno, lo malo y lo feo de nuestro mundo, y en virtud de ello también nos muestran los grandes desafíos por delante y, a su vez, nos ofrecen, las grandes oportunidades.

Alguien alguna vez dijo: “Nosotros le damos formas a nuestras ciudades y luego ellas no dan formas a nosotros”.

A nivel global, cada día nuestras ciudades suman 200.000 personas, en la actualidad, estamos viviendo una urbanización sin precedentes, se estima que, para el año 2050, el 70% de la población mundial vivirán en ciudades; pero una creciente urbanización no tiene necesariamente que llevarnos a ciudades contaminadas.

América Latina y el Caribe es una de las regiones más urbanizadas del mundo (con más del 80% de su población, en Argentina ese porcentaje es mucho más alto). Sin embargo, las áreas urbanas tienen aún retos pendientes, como dar solución al déficit habitacional (el 45 % de la población urbana de la región vive en condiciones de precariedad habitacional y de tenencia legal de la tierra), los altos niveles de informalidad en barrios y viviendas, la falta de planificación urbana, la falta de acceso a servicios o la mitigación de los efectos del cambio climático en barrios informales.

La República Argentina:

1. Según datos de la Dirección Nacional de Población del Ministerio del Interior, para el año 2020,  de acuerdo con proyecciones del INDEC, tiene una población de 45.376.763 millones de personas y se encuentra entre las naciones más urbanizadas del mundo. El 92% de su población es urbana, muy por encima de la media mundial (54%) y por encima de la media de Europa (75%), de Estados Unidos (82,2%) y de la propia región de la que forma parte (83%) (CEPAL, 2017).

2. Según datos del Censo de Población Hogares y Viviendas del 2010, casi el 70% de la población argentina reside en los 31 aglomerados urbanos más grandes del país.

3. Presenta una distribución espacial desequilibrada: el 37% de la población urbana se encuentra localizada en el Aglomerado Gran Buenos Aires (AGBA).

4. AGBA es la tercera Metrópoli más grande de América Latina detrás de Ciudad de México y San Pablo. El 73% de la población de la provincia de Buenos Aires vive en los partidos del Conurbano, que representan el 4% de la superficie provincial.

5. Si bien el crecimiento de la población urbana disminuyó en el último periodo inter-censal, sigue creciendo. Se estima que para el 2030 su porcentaje sea de 94%.
Pese al esfuerzo realizado durante las últimas décadas, al menos el 20 % de su población urbana vive en barrios informales. Estos barrios suelen estar ubicados en zonas de riesgo y sin infraestructura básica, lo cual los hace especialmente vulnerables a las inclemencias provocadas por catástrofes naturales. Este punto es de especial importancia, pues en los últimos 30 años, más de 91 millones de habitantes y 24 millones de viviendas han sido afectados por inundaciones o tormentas en nuestra región.

Tenemos que construir, a nivel global, el 50% del tejido urbano futuro que será necesario para albergar esta población, lo que nos replantea grandes desafíos y oportunidades en materia de planificación y desarrollo urbanísticos, donde es imperioso la valorar el rol y las funciones del arbolado y los bosques urbanos.

En el año 2018, las Naciones Unidas para conmemorar el día internacional de los bosques (que se conmemora los 21 de marzo de cada año), dedicó la celebración a los bosques y las ciudades, bajo el lema: “¡Vivamos en ciudades más verdes, saludables y felices!”, claramente se reflejaba la ponderación y el rol del arbolado urbano en un mundo altamente urbanizado. Con lo que se buscó concienciar sobre los recursos y conocimientos que tenemos para convertir nuestras ciudades en lugares más verdes y más saludables, a corto y largo plazo.

 

Mahatma Gandhi decía: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

 

Después de 200 años de urbanización y crecimiento económico sin precedentes basados ​​en una economía de combustibles fósiles, hemos llegado a un punto de inflexión. Nuestro mundo urbanizado se ha vuelto demasiado grande para nuestro planeta. Esto está claramente ejemplificado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de nuestros recursos naturales.

Necesitamos una nueva forma de pensar

Necesitamos una nueva forma de pensar, como base para un nuevo paradigma económico para nuestro mundo urbanizado. Un paradigma donde las ciudades, nuestros ejes económicos y de innovación, toman la iniciativa en repensar nuestra economía y su relación con la naturaleza para asegurar que prospere dentro de los límites renovables de nuestro planeta.

Este nuevo paradigma debe basarse en una relación sinérgica entre naturaleza y sociedad, economía y ecología, y áreas rurales y urbanas, con el fin de desarrollar una bio-economía circular centrada en la vida y no en el consumo.

Las ciudades deben liderar este cambio, no solo reemplazando la energía fósil por energía renovable, sino también tomando la iniciativa en el reemplazo de materiales no renovables como plásticos, acero u hormigón con materiales de base biológica renovables, y reemplazando las infraestructuras grises por verdes, haciendo de la naturaleza una infraestructura urbana básica; obviamente los árboles, los bosques y la madera tienen un papel fundamental que desempeñar.

Urgente acelerar la valoración del capital natural y la biodiversidad del interior de las ciudades y priorizar las soluciones basadas en la naturaleza.

Espacios Verdes Urbanos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que son necesarios entre 10 y 15 m2 de espacios verde por habitante y pocas ciudades lo alcanzan.

Ciudades climáticamente inteligentes: las bio-ciudades

El director del Instituto Forestal Europeo (EFI) y Líder de la Alianza de Bio-economía Príncipe de Gales Dr. Ing. Ftal. Marc Palahí afirma que: “La madera, los árboles y los bosques están llamados a ser la columna vertebral de las ciudades climáticamente inteligentes: las biociudades.”… …”Creo que la biologización de las ciudades es fundamental para garantizar que nuestro mundo urbanizado prospere en armonía con la naturaleza, para un futuro sostenible.”

Cabe reseñar que: recientemente la EFI y el Gobierno Italiano firmaron un acuerdo que tiene como objetivo crear un dialogo informado sobre como los árboles, los bosques y la madera pueden repensar nuestras ciudades, un tipo de acuerdo que podemos extrapolar a estas latitudes con las instituciones gubernamentales, académicas y profesionales con competencia en la materia.

Las ciudades que utilizan madera en la construcción se convierten en infraestructuras de captura y almacenamiento de carbono. Además, los bosques urbanos y la ubicación estratégica de árboles alrededor de los edificios reducen el consumo de energía en los edificios para calefacción y refrigeración. También reducen el creciente problema del efecto isla de calor urbano. “Por eso, la madera, los árboles y los bosques están llamados a ser la columna vertebral de las ciudades climáticamente inteligentes: las biociudades”.

La biologización de las ciudades es fundamental para asegurar que nuestro mundo urbanizado prospere en armonía con la naturaleza, para un futuro sostenible.

La madera, el material constructivo del Siglo XXI

La madera (carbono estoqueado) en la construcción es relevante para la bio-economía circular, el Arquitecto Holandés Alex de Rijke, (Decano de la Facultad de Arquitectura del Royal College of Art de Inglaterra y Director del Estudio dRMM Architects)  define a la madera como el material constructivo de este este siglo: “Cada época tiene su material constructivo, el siglo: XVIII el ladrillo; XIX el hierro; XX el hormigón y XXI será de la madera. …la madera será el hormigón del siglo XXI. Las casas de madera revalorizan los bosques y son el futuro de la construcción”.

Un dato de la termodinámica, que no se puede soslayar, es que la entropía de la madera es menor, por lo que energéticamente es mucho más eficiente desde un punto de vista constructivo, lo que cobra mucha significación en un esquema paradigmático de bio-economía circular; y juega un papel relevante en las cuestiones vinculadas con las planificaciones y desarrollos urbanísticos habitaciones de la próxima década.

 

BOSQUES

“La supervivencia de los bosques realmente es una garantía de la supervivencia de la humanidad”  (El Hadji Séne[1]).

Los bosques cubren un tercio de la superficie terrestre del planeta (4.060 millones de hectáreas, lo que equivale a 0,52 hectárea por cada habitante de la Tierra) y juegan un papel fundamental en la vida de muchos de sus habitantes. Alrededor de 1.600 millones de personas -incluidas más de dos mil culturas indígenas- dependen de los bosques para vivir.

Los bosques son el acervo más importante de biodiversidad biológica terrestre, ya que en ellos se encuentra más de la mitad de las especies terrestres conocidas.

 

ÁRBOLES

Los árboles constituyen literalmente el cimiento de muchos sistemas naturales. Ayudan a conservar el suelo y el agua, y protegen de las contingencias climáticas.

“Un árbol es nuestro contacto más íntimo con la naturaleza” (George Nakashima[2]).

Los árboles son sinónimos de naturaleza, han estado al lado del hombre desde el principio de los tiempos, aportándoles protección, alimentos, materiales de construcción, oxígeno, etc.; muchas culturas en la antigüedad eran dendrólatras por lo que significaba en la vida de sus comunidades. Con el paso de los tiempos, y en los contextos en que vivimos, el árbol sigue tienen notoriedad y centralidad en la sociedad.

Los árboles son estratégicos para el desarrollo regional sostenible por las múltiples funciones que cumple: eco-ambientales, paisajísticas, sociales, histórico-culturales, recreativas y económicas.

El Poeta Cubano, José Martí, alguna vez sentenció que tres cosas debía hacer una persona durante su vida para trascender: “Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”.

Plantar árboles es apostar a la esperanza, es apostar a un futuro de bienestar. Hoy contribuye con su desarrollo sostenible en el ámbito urbano y rural, es proveedor del principal material constructivo de las infraestructuras edilicio-habitacionales del siglo XXI, la madera.

El arbolado urbano contribuye de manera significativa con ciudades más verdes, saludables y resilientes, en un mundo altamente urbanizado, es un derecho comunitario vital para garantizar salud y bienestar, no una opción.

Plantar árboles, de manera planificada y estructurada en una Ciudad, es invertir en la salud pública por los beneficios que aportan al bienestar comunitario y a la buena salud psicofísica de sus habitantes.

 

ARBOLADO URBANO

La ARBORICULTURA es la ciencia que se dedica al cultivo, al cuidado de los árboles, arbustos y enredaderas, considerados como individuos. Por lo general, el árbol que importa como individuo se encuentra en las calles, parques, plazas, camellones, andadores, jardines botánicos, arboretos, instituciones, empresas, viveros, unidades residenciales, casas, fincas, etc.

Al árbol de las ciudades se le llama árbol urbano y sus funciones son variadas y van más allá de un papel meramente estético-ornamental; cumpliendo múltiples funciones: ecosistémicas y socio-recreativas, con un alto valor simbólico e histórico-culturales.

El PAISAJE URBANO es una construcción colectiva, con cierta dinámica territorial, resultante de factores socio-culturales, históricos, económicos, eco-ambientales, legales y político-institucionales, aspectos que no se pueden desconocer en la Planificación del Arbolado Urbano.-

El ARBOLADO URBANO se define como las redes o sistemas que comprenden a todos los arboles individual o agrupados, localizados en las áreas urbanas y periurbanas de una ciudad, constituyendo la espina dorsal de la infraestructura verde (Arbolados, Bosques Comunales, Jardines botánicos, Espacios Verdes – Recreativos, etc.) de una Ciudad y condiciona y potencia a la Infraestructura Azul (Ríos, Arroyos, Canales Hídricos, etc.) y a la Infraestructura Gris (Edificaciones, Calles, Servicios, etc.).

Políticas de planificación y gestión del Espacio Verde Urbano

“Los planificadores urbanos y los administradores de las Ciudades se enfrentan a desafíos cotidianos en la gestión de los entornos urbanos complejos, entre otros, el mantenimiento de suficientes alimentos saludables y seguros, agua potable, aire puro, energía, viviendas y áreas verdes; además de enfrentarse a conflictos de interés relacionados con el uso de la tierra. Hoy más que nunca, deben afrontar el desafío de garantizar que sus ciudades sean económica, social y ambientalmente sostenibles, resilientes y capaces de suministrar los servicios ecosistémicos requeridos por sus ciudadanos para una buena calidad de vida”  (FAO 2017).

Las nuevas estructuras morfológicas de las ciudades latinoamericanas  han experimentados cambios sustanciales a partir de la llamada globalización, la ruptura de la estructura espacial tradicional, la expansión de la mancha urbana, hoy poli-céntricas, con fronteras difusas, muchas veces fragmentadas, con cierta segregación socio espacial y nuevas funciones sociales. Este nuevo entramado socio-espacial, densamente poblado aumenta la vulnerabilidad ante el cambio climático.

La gran concentración de personas y actividades convierte a las áreas urbanas en espacios territoriales donde las transformaciones del medio natural han sido totalmente modificadas, afectando incluso al ambiente atmosférico y al clima.

El asfalto, los edificios y el trazado  vial  modifica los balances de radiación entre el suelo y el aire circundante, reduce la evaporación, aumenta la escorrentía superficial y disminuye la velocidad del viento, a la vez que, aumenta la turbulencia. Todo ello se traduce en un clima urbano característico, cuyo rasgo más destacable es la formación de  una isla de calor, debido al aumento térmico en relación a las áreas no urbanas.

Los artefactos  de aire acondicionado son focos de calor que contribuyen al aumento térmico. Por su lado el transporte automotor motorizado con combustible fósiles genera emisiones de gases de efecto invernadero y partículas que afectan la calidad del aire  y en general el uso intensivo de energía en las áreas urbanas con consecuencias negativas sobre la salud y la calidad de vida de sus habitantes de allí la necesidad cada vez mar urgente de diseñar políticas públicas con el objetivo de mejorar la calidad ambiental de los entornos urbanos propiamente dichos,  formulando  un Plan de Gestión del Arbolado Urbano que permita ampliar los espacios verdes de la ciudad, creando redes de corredores biológicos que faciliten una buena ventilación en los espacios urbanos.

Es imperioso contar con Políticas de Planificación y Gestión del Espacio Verde Urbano acordes con su realidad socio-eco-urbano-territorial.

 

GESTIÓN DEL ARBOLADO

Hoy en día, los árboles deben convivir con distintos servicios públicos y en muchos casos estos son notablemente afectados pudiendo inclusive ser riesgosos a la comunidad.

La expansión territorial urbana se ha ido incrementando significativamente, por lo tanto la existencia de nuevos barrios con sus correspondientes aperturas de calles, veredas arboladas y espacios verdes (pulmones), son indicadores de valor urbanístico claves para la planificación y gestión de la infraestructura verde.

La GESTIÓN DEL ARBOLADO urbano es vital para asegurar su contribución óptima al bienestar psicológico, sociológico, ambiental y económico de las ciudades con un enfoque integrado, interdisciplinario, participativo y estratégico de planificación que englobe la evaluación, planificación, plantación, mantenimiento, preservación y monitoreo de los mismos.

 

PLAN DE GESTIÓN DEL ARBOLADO URBANO

El Plan de Gestión del Arbolado Urbano debe establecer claramente los objetivos del mismo, teniendo como premisa central asegurar el uso del espacio público en la configuración urbana. Toda propuesta de Plan de Gestión debe incluir un relevamiento (censos e inventarios), análisis y diagnóstico de la situación de la infraestructura verde urbana para una correcta planificación.

La Planificación del Arbolado Urbano requiere de disponer estructuras orgánicas Municipales específicas, jerarquizadas y unificadas; con equipos técnico-profesionales especializados y recursos humanos altamente capacitados; con asignaciones presupuestarias acorde con su plan de acción; adecuada logística operativa, con uso de tecnología apropiada (digitalización del arbolado); y marcos normativos muy claros tanto nivel Provincial como Municipal.

La adecuada planificación evita la plantación anárquica o desordenada (especies no deseadas, no aptas para el espacio disponible o espacios vacantes de verde urbano desaprovechados, o la plantación no apropiada en los espacios que se realiza) y la perdida de valiosos platines arbóreos y/o arbustivos, con los consecuentes gastos presupuestarios innecesarios.

El Plan de Gestión debe definir los actores, las acciones, el presupuesto, tipificar las violaciones y penalizaciones (Cada Municipio debería debatir y redactar su propia legislación).

Entre los contenidos principales de un Plan de Gestión debemos considerar: Protocolos Técnicos de Plantación, (especies claramente definidas, no excluir las exóticas); Manejo Arbóreo (Silvicultura Urbana),  criterios de sustitución y reposición; Criterios específicos de Poda y épocas de las mismas; Protocolos técnicos de sanidad vegetal y fitopatología; Protocolo Técnico de Riesgo del Arbolado; Protocolo Técnico de Protección ante obras; entre otros aspectos y consideraciones.

La planificación y el manejo el arbolado urbano requiere a su vez de un alto nivel de profesionalización, de interdisciplinaridad, con intervención de planificadores y diseñadores urbanos y de los profesionales de la Ingeniería Forestal (especializados en arbolado urbano).

El PLAN DE ACCIÓN debe tener dos ejes:

1-                 PLAN DIRECTOR: Incluye los lineamientos principales de Urbanismo y Paisajismo teniendo en cuenta las zonas según código de edificación, redes de servicios, arbolado lineal de veredas, parques y plazas; selección de especies arbóreas, arbustivas y no arbustivas acordes al ancho de vereda o tipo de suelo (el suelo urbano es muy particular, un aspecto relevante a tener presente en todo plan director), etc. Estas acciones permiten lograr una revaloración paisajística del ejido urbano haciendo uso de la variabilidad botánica que existe en nuestra flora nativa, sin que ello no signifique considerar las exóticas, con buena adaptación en la región y con un alto valor cultural.

 

2-                 PLAN REGULADOR: En esta etapa se incluyen los correctos tratamientos silviculturales que deben efectuarse en las distintas etapas de vida de los ejemplares arbóreos que componen el ecosistema urbano.

 

Las capacitaciones en manejo silvicultural urbano son claves para poder llevar a cabo con éxito el Plan Regulador, por lo que se sugiere la realización de cursos de capacitación a través de jornadas teórico–prácticas a las personas que intervienen en las tareas de arbolado urbano.

 

El Registro de Arboles Patrimoniales tiene como finalidad Identificar, poner en valor y crear una base de datos de los árboles patrimoniales por su importancia histórico-cultural, botánica o dendrológica.Necesitamos un Mundo con ciudades verdes, saludables y resilientes y tanto más en nuestras regiones.

[1] Nota: El Hadji Séne ex Director de Recursos Forestales y ex Jefe del Servicio de Conservación, Investigación y Enseñanza Forestales de la Dirección de Recursos Forestales de la FAO.
[2] Nota: George Katsutoshi Nakashima (24/mayo/1905-15/junio/1990) fue un Carpintero, Arquitecto y Fabricante de Muebles Estadounidense, uno de los principales innovadores del diseño de muebles del siglo XX y Padre del Movimiento Artesanal Estadounidense.

 

 

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