“Argentina tiene todas las condiciones para ser un país foresto-industrial, habrá que decidir si solo quiere ser un proveedor de materia prima a China o Paraguay”, señaló un senador correntino

El abogado y senador provincial, Noel Breard, adelantó que trabajan en un proyecto de ley con legisladores provinciales y nacionales, para ser presentado en el Congreso Nacional. “Hay que lograr dar un debate respecto a un nuevo marco regulatorio que convierta a la foresto-industria en una economía nacional, con un paquete de medidas fiscales, de previsibilidad y seguridad jurídica para la inversión en el sector” sostuvo el legislador. “En la Argentina, o armamos una legislación nacional y convertimos en economía nacional a la foresto-industria, o solo seremos proveedores de rollos para China o Paraguay”, remarcó en una entrevista con ArgentinaForestal.com.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

 

CORRIENTES (28/11/2020).- El senador provincial y abogado, Noel Breard, reflexionó ante las repercusiones en el NEA sobre el anuncio de la empresa Paracel, la mayor inversión privada de Paraguay, que se posicionaría como la más moderna planta de celulosa del mundo con su puesta en marcha en Concepción, al 2023. El proyecto demandará una inversión de  US$ 3.200 millones y se estima iniciar las obras de construcción en el segundo semestre de 2021, con la puesta en marcha operativa al 2023. Iniciarán con un patrimonio de 150 mil hectáreas de tierras propias, y destinarán un 60%  a plantaciones de eucaliptos y el 40% restante será destinado a áreas protegidas. La fábrica producirá 1,5 millones toneladas por año de celulosa, y durante los primeros 6 años se abastecería de materia prima de la región, de la provincia de Corrientes y de Brasil, inicialmente, de madera de eucalipto. 

 

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En ese contexto, ya comenzaron las conversaciones con productores forestales de Corrientes. Sin embargo,  el senador Breard se expresó al respecto y dijo en una entrevista con ArgentinaForestal.com  que “el anuncio genera el desafío para que la Mesopotamia argentina, con premisas de sustentabilidad, dicte una Ley nacional de foresto-industria que promueva una integración en la cadena de valor, como tiene diseñado el gobierno de Corrientes, planificando inversiones de aserraderos de alta tecnología y la puesta en marcha de plantas de biomasa como las que este año están operando en Virasoro y Santa Rosa”, indicó. También, se incluye en este punto inversiones en Santo Tomé y el futuro Parque Industrial de Ituzaingó con su puerto.

 

Pero en su análisis fue contundente : “En la Argentina, o armamos una legislación nacional y convertimos en economía nacional a la foresto-industria, o solo seremos proveedores de rollos para China o Paraguay”.

 

“Sin dudas, este anuncio de la inversión en Paraguay nos muestra que los países del Mercosur, salvo la Argentina que ha renunciado en forma voluntaria al desarrollo forestal en las últimas décadas, nuestros vecinos han sabido aprovechar las ventajas naturales y han generado condiciones para concretar inversiones que traccionen la cadena foresto-industrial. Las fábricas de celulosa son una parte necesaria del negocio para el aprovechamiento de los bosques cultivados, sin embargo, aún nos preguntamos qué pasa en la Argentina que tenemos el “oro verde” y no lo aprovechamos”, dijo el legislador.

En la Argentina existen 11 empresas celulósico-papeleras en funcionamiento: en Misiones, Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán, Jujuy y Río Negro, dijo Breard. Y actualmente importamos papel. “El camino a transitar es diseñar una política de Estado del “oro verde”, siendo que entre Corrientes, Misiones y Entre Ríos se tiene el 90% de los bosques implantados industriales, colocando a la región en una posición privilegiada hacia el mundo”, precisó el legislador.

De igual forma, Breard consideró necesario colocar en la agenda del debate nacional la oportunidad de establecer condiciones que permitan atraer inversiones industriales extranjeras o nacionales en el país para el aprovechamiento de la base forestal lograda en el país en estas últimas dos décadas con ley de promoción forestal que ronda las 1,3 millones de hectáreas plantadas de pinos, eucaliptos y salicáceas.

“Paraguay no tiene hoy árboles suficientes para la mega fábrica, pero avanza mirando la integración comercial con Brasil y Argentina, de donde proyectan abastecerse de la materia prima, mientras que entre Misiones y Corrientes hay una sobreoferta como para instalar en la región como mínimo dos fábricas o tres fábricas de similares características o de menor escala de producción, con los máximos estándares ambientales y las mejores tecnologías disponibles”; explica Breard.

El senador en las últimas semanas se fue posicionando en los medios correntinos con un mensaje provocador: “No podemos resignarnos con todo el potencial que tenemos a ser proveedores de rollos al exterior, hay que lograr la industrialización y agregar valor con el desarrollo local, ingresos y empleos en el país El problema es que como somos la periferia y esto se resuelve en el Obelisco, nadie aún tomó con la seriedad la política forestal federal. Antes que integrarnos con los países vecinos, tenemos que integrarnos a nivel nacional entre las economías regionales como la foresto-industria en la Argentina. Desde lo ambiental, económico y social este es un sector que tiene todo el potencial para dar. No tengo duda que es el oro verde que necesita el país para crecer, no podemos pensar en solo ser proveedores de rollos de China o Paraguay”, remarcó.

El gran desafío, cómo pasar de la materia prima barata al valor agregado

El senador correntino adelantó que se encuentra trabajando en proyectos con sus pares provinciales y nacionales para lograr “dar un debate respecto a un nuevo marco regulatorio que convierta a la foresto-industria en economía nacional”.

“No hay que perder el foco de lo importante. Es mucho lo que se ha logrado en el país como base forestal, pero el clima de negocio en la Argentina para radicar nuevas inversiones no fue el mejor el relación a nuestros vecinos. Creo que la inversión en Paraguay es una invitación a pensar si “el negocio” o la proyección está en vender materia prima barata a Paraguay o China, o si no es momento de reaccionar y generar nuestras reglas claras para concretar inversiones foresto-industriales en el país, con una integración vertical del sector, con productos de valor agregado, con la incorporación de nuevas tecnologías y financiamientos accesibles para la compra de maquinaria que permitan a la industria dar un paso más, promover el uso de la madera en la construcción, y además instalar industrias que aprovechen la sobreoferta actual de chip y raleo en la región de Corrientes y Misiones, con fábricas de pasta de celulosa y papel que son las principales compradoras de estos subproductos de las forestaciones”, indicó Breard.

De forma, el senador remarcó que entre las provincias mesopotámicas concentran unas 900 mil hectáreas forestadas, y las industrias pasteras son complementarias en el desarrollo foresto-industrial integral y eficiente. “Es una pata necesaria, porque usa un tercio del producto (que es el árbol), pero para cerrar la rentabilidad del negocio le sigue en la cadena la madera de calidad, donde los aserraderos Pymes son generadores de mano de obra de manera multiplicadora, o el empleo en la construcción de viviendas de madera”, expresó.

 

Celulosa, ambiente y tecnologías

Otro aspecto que analizó en la entrevista con ArgentinaForestal.com el senador correntino fue que “ante el problema ambiental que derivó en una causa nacional por la instalación de la ex Botnia en Fray Bentos, Uruguay, finalmente la preocupación de Gualeguachú de contaminación del río Uruguay se logró instalar un mecanismo de control y quedó demostrado que no hay tal contaminación. El impacto ambiental sucede de los lados del río, y es controlado por la CARU con las tecnologías disponibles y profesionales que garantizan los vertidos de los efluentes en los parámetros permitidos. Por lo tanto, fue una mala estrategia espantar inversores hacia otros países, además de la falta de previsibilidad en la Argentina ante las recurrentes crisis económicas que, con una pandemia por COVID-19, hacia futuro hay que reconstruir casi todo. En el sector forestal, la Argentina aún está dormida”, opinó Breard.

“Desde la dirigencia política hay una miopía abrumadora respecto a las oportunidades para el país de desarrollar la foresto-industria en el país. ¿Realmente queremos vender materia prima barata a Paraguay o hay que buscar otras alternativas de desarrollo para el productor forestal de Misiones o Corrientes?”, se planteó Breard.

“Pensar en solo exportar rollos como negocio a futuro es una miopía, es no ver el oro verde que existe en el país. Y esto, que se entienda, no lo digo en forma peyorativa por nadie, menos por un país vecino que nos abre una puerta comercial, pero prefiero pensar en reconstruir en forma sustentable la Argentina. La actividad forestal desde el punto de vista económico es una alternativa de generación de empleo y desarrollo local, además la cadena foresto-industrial también nos abre una oportunidad de desarrollo para el país”, recalcó.

Frente a esto, dijo que promueve una legislación nacional para generar el escenario de inversión adecuado para el negocio forestal. “Tenemos que convertir a este sector en la base de la economía nacional, o seremos solo proveedores de árboles cortados para China o Paraguay por abandono”, dijo el legislador.

Brear participa de los debates que permitan “aunar fuerzas por una ley foresto-industrial y generar valor agregado en el país”.

Para la elaboración del proyecto de ley, dijo que se están recopilando los planes estratégicos, se analizan beneficios impositivos y fiscales – como se aplican en otras actividades como el sector de la Minería o Automotriz-  para aplicar a los nuevos proyectos foresto-industriales. “Hay modelos actuales inteligentes, automatizados, con nuevas tecnologías amigables con el ambiente y menos contaminantes. Necesitamos un proyecto pluralista, federal, que otorgue previsibilidad, estabilidad fiscal y seguridad jurídica a los sectores privados que van invertir aquí”, concluyó.

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