El caracol gigante africano fue declarado “especie exótica invasora”, dañino para la salud y perjudicial para la biodiversidad

La medida adoptada por el Ministerio de Ambiente de la Nación fue oficializada mediante una resolución publicada hoy en el Boletín Oficial. En Argentina, el caracol gigante africano fue registrado por primera vez en 2010 en Puerto Iguazú, Misiones, y años más tarde fue detectado en la ciudad de Corrientes, siendo éstos los únicos dos focos reconocidos hasta el momento.

Fuente: Ministerio de Ambiente de la Nación y TELAM

 

BUENOS AIRES (20/10 El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, que conduce Juan Cabandié, resolvió declarar al caracol gigante africano dañino y perjudicial para la conservación de la biodiversidad, las actividades productivas y la salud humana por ser una especie exótica invasora y hospedadora de nematodes potenciales causantes de enfermedades zoonóticas.

El caracol Achatina fulica, originario del este de África, se introdujo en América, Asia, Oceanía y Europa a causa de la acción antrópica, que facilitó su rápida dispersión, fundamentalmente para su cría como alimento, pero también a través del traslado involuntario adherido a vehículos y a cajones usados en cosechas, a su uso como carnada, al comercio de plantas en macetas —donde se alojan los huevos—, y a su tráfico como mascota.

En Argentina, el caracol gigante africano fue registrado por primera vez en 2010 en Puerto Iguazú, Misiones, y años más tarde fue detectado en la ciudad de Corrientes, siendo éstos los únicos dos focos reconocidos hasta el momento.

Por ello, diseñará un plan para la prevención, erradicación y control de este molusco para lo cual conformará un grupo de trabajo junto a Parques Nacionales, el Senasa, el Instituto de Medicina Tropical y autoridades provinciales, detalló la cartera.

 

¿De dónde salió esta especie?

El caracol “Achatina fulica”, originario del este de África, se introdujo en América, Asia, Oceanía y Europa a causa de la acción del hombre quien facilitó su rápida dispersión, fundamentalmente para su cría como alimento.

La dispersión también se debió al traslado involuntario adherido a vehículos y a camiones usados en cosechas, a su uso como carnada, al comercio de plantas en macetas, donde se alojan los huevos, y a su tráfico como mascota.

En Argentina, el caracol gigante africano fue registrado por primera vez en 2010 en Puerto Iguazú, Misiones, y años más tarde fue detectado en la ciudad de Corrientes, siendo éstos los únicos dos focos reconocidos hasta el momento.

Las especies exóticas invasoras son animales, plantas o microorganismos que, al haber sido trasladados más allá de sus límites naturales de distribución, consiguen establecerse y avanzar en los nuevos ambientes donde han sido introducidos.

Esto genera impactos severos sobre la diversidad biológica, la cultura, la economía y la salud pública. La cartera explicó que el caracol gigante africano se desplaza y coloniza el hábitat de moluscos nativos, que deben ser preservados para mantener la biodiversidad y la sustentabilidad del ecosistema.

Y que además del impacto que puede ocasionar sobre la agricultura y la fauna de caracoles de la zona, también puede transmitir parásitos perjudiciales para la salud humana y la de otros animales.

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