Gustavo Cortés, desde Tierra del Fuego, analiza la decisión de Misiones de fijar precios de base por los subproductos de chips y raleo

El ex director de Bosques de Tierra del Fuego, ingeniero forestal y miembro de la AFOPE (Agrupación Forestal Peronista Lucas Tortorelli), Gustavo Cortés, desde la perspectiva del productor primario “esta medida la veo bien, se piensa en la protección de los más débiles de la cadena. Lo que no tengo muy claro es si efectivamente esta medida, en este momento en particular, va a generar los beneficios buscados”. Consideró, en ese sentido, que “una parte importante de la demanda de material triturable viene de empresas que tienen su propia producción”.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

TIERRA DEL FUEGO Y MISIONES (22/10/2020).- La controversia que se generó en Misiones entre productores e industriales tras establecer en la provincia precios fijos de base de los subproductos de chips y raleo es un tema que siguen colegas foresto-industriales de todo el país.

Para el ingeniero forestal Gustavo Cortés, se entiende que en la provincia de Misiones llega a esta medida ante una situación de coyuntura y orientada a proteger los productores primarios en un entorno de una importante concentración de la demanda y precios bajos por sobreoferta.

“Las intervenciones del Estado en los mercados en general no son bienvenidas y se las acusa de producir distorsiones e incluso efectos contrarios a los buscados. El sector de plantaciones forestales ya es un sector fuertemente intervenido por el Estado. Recordemos que al menos desde el año 1948 está recibiendo algún beneficio por parte del Estado para forestar. Esta medida que aplica Misiones quizás haya que analizarla en el conjunto de intervenciones de todo tipo que tiene el sector”, expresó el profesional.

Para Cortés, desde la perspectiva del productor primario “esta medida la veo bien, se piensa en la protección de los más débiles de la cadena. Lo que no tengo muy claro es si efectivamente esta medida, en este momento en particular, va a generar los beneficios buscados”. Consideró, en ese sentido, que “una parte importante de la demanda de material triturable viene de empresas que tienen su propia producción”.

Si bien desconocía al momento de la entrevista con ArgentinaForestal.com  si las grandes empresas celulósico papeleras podrían abastecerse de sus necesidades de abastecimiento de sus propias plantaciones, consideró que la medida adoptada en Misiones alentaría a las empresas compradoras a utilizar sus propias reservas en el presente y futuro por una cuestión de análisis de costos internos.

En el caso de Arauco Argentina, se abastece en un 70% de sus propias plantaciones, y un 30% restante de la cadena de proveedores PyMEs. En tanto, la empresa Papel Misionero (Grupo Arcor), es a la inversa. En la actualidad depende de un 70% del abastecimiento de la cadena de productores pequeños y medianos de la zona de Capioví, y un 30% proviene de sus reservas.

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Finalmente, el ingeniero Cortés se mostró prudente al momento de opinar respecto a la medida que se resolvió de fijar precios de los subproductos de Chips y Raleo, el primer antecedente en el país en el mercado forestal. “Cuando se analizan las políticas públicas, un punto importante es saber cómo estas llegaron  a ser agenda de gobierno.  Desconozco si esta medida en particular surge como una idea del propio Estado o si fue resultado de un reclamo sectorial. Sin dudas, sería muy distinto el escenario si los productores primarios tuvieran una fuerte organización que defienda sus intereses”, consideró.

Admitió, por otra parte, que los precios de troncos triturables son bajos en el mercado local actual.. “Aún cuando estos subproductos solo colaboran con la rentabilidad total, esto tiene un impacto sobre el resultado económico del negocio, sobre todo cuando el rollo maderable también tiene un valor bajo”, explicó.

No obstante, señaló que “la crisis económica del sector primario se relaciona principalmente con la caída del valor del producto principal de las plantaciones que son los rollos de calidad para aserrar o laminar, sin embargo a estos productos en la provincia se los deja regular por el “libre juego” de la oferta y la demanda”, analizó Cortés.

En ese sentido, consideró que la medida avanza en una “intervención incompleta”, probablemente resultado de varios factores, a saber:

  1. Históricamente los precios para chips y raleos han sido bajos, con precios calculados por los demandantes principales como para cubrir los costos de su puesta en planta y no mucho más. No obstante los demandantes sostienen que si ellos no los compraran, los raleos y chips se transformarían en desperdicios cuya eliminación generaría un costo a los productores. Este argumento siempre fue discutido por los productores primarios, que sostienen que proveen de un insumo necesario para la producción.

 

  1. Por la disparidad de escala (industria celulósica y productores primarios) y el grado de concentración de la demanda el precio no surge por el juego de la oferta y la demanda.

 

  1. Para el Estado es más fácil controlar un mercado tan concentrado que tratar de fijar un precio sostén para los rollos que adquieren las industrias de transformación mecánica de la madera y es menos costoso políticamente.

 

  1. Un problema adicional es que la pasta celulósica es una commodity que compite por precio en los mercados internacionales, lo que obliga a las industrias a reducir al máximo sus costos de producción.

 

De esta manera, Cortés consideró que uno de los problemas centrales que se arrastra es la concentración de la demanda, acrecentado en la actualidad por una sobreoferta de materia prima en la región entre Misiones y Corrientes. “Quizás lo mejor sería pensar en  alguna medida de mediano plazo tendiente a incentivar la demanda”, sugirió.

 

En conclusión, sostuvo que “el tiempo dirá si los precios mínimos fijados dan los resultados previstos y quienes son los beneficiados y los perjudicados. En las circunstancias actuales de concentración y sobreoferta se podría haber pensado en un proceso de negociación tendiente a lograr un acuerdo de precios. Desconozco porque no se siguió este camino en un momento donde comienza a haber síntoma de recuperación”, sostuvo el profesional patagónico.

 

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