Entrevista a Diego Moreno: “En biodiversidad, la restauración de los ecosistemas del país serán la prioridad desde Ambiente de la Nación”

Recursos genéticos, áreas marinas protegidas y el uso sustentable de la biodiversidad fueron los ejes de la última COP14 de Egipto, encuentro global del que participó la Argentina y rindió cuentas de los avances en las Metas de Aichi del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) al 2020. Los bosques tienen un rol estratégico en la conservación de los recursos genéticos. “Desde América Latina se propone incorporar la restauración de ecosistemas como un tema prioritario en nuestra región para la discusión que se viene, posterior al 2020”, precisó el secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales de la Nación.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

BUENOS AIRES (22/5/2019).- La Argentina es uno de los Estados Parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). Desde la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación se ejecutan las políticas rectoras en el país establecidas a nivel mundial para la Biodiversidad, en tanto las provincias tienen jurisdicción para establecer sus propias reglas y metas de conservación. En una entrevista con Diego Moreno, secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales de la Nación, detalló para ArgentinaForestal.com los avances de la agenda y los procesos que llevan adelante relacionados al compromiso del país con la conservación de la biodiversidad.

Moreno participó en representación del Estado Nacional en la Cumbre de la 14º Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica y la 3º Reunión de las Partes del Protocolo de Nagoya, realizada en noviembre de 2018 en Egipto. En esa oportunidad, se debatieron con científicos y profesionales de todo el mundo sobre los compromisos relacionados principalmente a los recursos genéticos, áreas marinas protegidas y el uso sustentable de la biodiversidad.

El recurso genético, en un contexto de acelerado proceso de extinción de especies y ecosistemas amenazados, tomó una trascendencia de discusión política y estratégica de economía ambiental global, ya que se trata de investigar “todo material de origen vegetal, animal, microbiano o de otro tipo que contenga unidades funcionales de la herencia”. Las famosas “patentes” que surgen del desarrollo de I+D, principalmente en los negocios sostenibles vinculados a la biotecnología, medicina y cosmética.

En la COP14, Argentina participó de la presentación de lo acordado por los países de América Latina y el Caribe, donde la prioridad fue abrir la discusión respecto a “la importancia de restauración de los ecosistemas para las políticas que se llevan adelante desde Ambiente de la Nación”, precisó el secretario de Política Ambiental.

La presente entrevista de AF fue realizada al funcionario tiempo atrás, pero este 22 de mayo es una fecha oportuna de publicarla, en el marco de la celebración del Día Mundial de la Biodiversidad, ya que expuso en detalle las políticas de largo plazo que implican cada paso que se da en la “implementación en la Argentina del Protocolo de Nagoya, por medio de un trabajo conjunto con el PNDU Argentina, y la articulación federal que llevamos adelante en la Comisión de Biodiversidad del Consejo Federal del Medio Ambiente (COFEMA) y el Plan de Acción Nacional de Biodiversidad 2016-2020”, informó Moreno.

Desde Ambiente de la Nación definen a la biodiversidad como “la diversidad de vida, la variedad de seres vivos que existen en el planeta y las relaciones que establecen entre sí y con el medio que los rodea. Es el resultado de millones de años de evolución. La especie humana y sus culturas han emergido de la adaptación al medio, su conocimiento y su utilización. Es por ello que la biodiversidad tiene dos dimensiones: la biológica y la cultural. Comprende tanto a la diversidad genética, de especies (animales, plantas, hongos y microorganismos), de poblaciones y de ecosistemas, como a la de los múltiples procesos culturales que en diferentes épocas y contextos han caracterizado la relación del ser humano con su entorno natural”.

 

El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) es el primer instrumento multilateral que aborda la biodiversidad como un asunto de importancia mundial, que demuestra la preocupación ante su deterioro y reconoce su papel en la viabilidad de la vida en la Tierra y en el bienestar humano. Este convenio es el instrumento más importante en la promoción de la conservación de la biodiversidad y el aprovechamiento sustentable del capital natural, impulsando acciones para el desarrollo sustentable.Sus objetivos rectores son la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de los componentes de la diversidad biológica, y la participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.

El CDB está alineado también a las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, y sin dudas el último informe de “Evaluación Global de la Biodiversidad del IPBES (la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos) refuerza su imprescindible cumplimiento como estrategia.

Argentina en la COP14

AF: ¿Cuál es su conclusión tras haber participado en la última reunión de la Cumbre COP14 en Egipto y cuáles son las líneas de acción que se realizan en el país a partir de estos compromisos asumidos para la conservación de la biodiversidad?

El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) ha establecido el horizonte respecto a este desafío, así como los países tienen metas que cumplir para mitigar los efectos del Cambio Climático, este acuerdo global por la biodiversidad desde el año 2010 establece las Metas de AICHI. Desde allí el horizonte de trabajo se fue cumpliendo para la década que estamos transcurriendo, y en la que estamos camino a cerrar al 2020. En este periodo se establecieron metas vinculadas a las Áreas Naturales Protegidas, bosques nativos y reducción de la deforestación, reconversión de ecosistemas, protección del mar, entre otras.

Al regreso de la COP, en lo que se está trabajando es en terminar de relevar la información de los países, revisar que metas se lograron cumplir y cuáles quedaron pendientes. Además, la particularidad también es que cada país definió su propio horizonte de trabajo. Con respecto a nuestro país, de alguna forma la Argentina lo trascribió a la Estrategia Nacional de Biodiversidad. El plan se aprobó en el año 2016 y tiene vigencia hasta el 2020. Desde allí se trabaja en varias líneas de acción y en base a varios objetivos en todo el territorio nacional.

Por otro lado, para avanzar en la accesibilidad de los recursos genéticos fue relevante lo que sucedió en el 2010 respecto a la firma del Protocolo de Nagoya. Fue un gran tema de discusión y debate durante mucho tiempo en los países parte del CDB. En la última COP14 tomó más cuerpo esta discusión, y en esa línea la Argentina también se apoyó en la entrada en vigor del Protocolo en 2017.

En Argentina lo que tenemos pendiente ahora es lograr regular en forma interna los mecanismos para el acceso al recurso genético, como también la participación. De esta manera, después se podrían establecer los mecanismos para la distribución de los beneficios, en el caso de que esas investigaciones que surjan del recurso genético de nuestro país lleguen en algún momento a generar alguna patente o emprendimiento comercial concreto.

 

AF: ¿ Y todo esto trasladado en terreno, como se estaría avanzando en el país?

Al ser un país federal, cada provincia tiene su propia regulación de acceso al material genético. Hay provincias que tienen una legislación muy amplia y otras que aún no tienen nada al respecto. Las posturas también son muy diversas, hay provincias que tienen una postura muy restrictiva respecto al tema, y otras no tienen ni siquiera un marco regulatorio.

Ante este escenario, empezamos a trabajar en una propuesta de abordaje del tema, a generar capacidades en la gestión pública de las provincias, de manera que puedan gestionar los recursos genéticos con alguna normativa local, de sustento legal y sustento técnico.

 

AF: ¿Han logrado establecer un protocolo de acceso a los recursos genéticos?

Hay políticas de buenas prácticas que se pueden implementar como procedimiento inicial. Esa discusión la mantenemos en el COFEMA. Desde noviembre, en la reunión en Córdoba, donde sesionó la Comisión de Biodiversidad del Consejo Federal, se trabajó específicamente en estos temas y se bajaron algunas pautas comunes para todas las jurisdicciones, con una resolución que estableció recomendaciones y pautas comunes. La idea es seguir en esta línea de trabajo en 2019 para poder empezar a establecer un marco mas uniforme a nivel nacional.

Otra situación que se presentaba con el tema de acceso al recurso genético era que, había provincias que eran muy restrictivas, pero compartían recursos o especies con provincias vecinas. Se complicaba, porque se generaba desigualdad en la restricción de acceso en un territorio con una especie que era compartida.

 

AF: ¿Qué sucedía?

Por ejemplo, hay distintos grupos de investigaciones que están interesados en acceder al recurso genético para desarrollar productos de potencial uso comercial, entre farmacéutica y cosmética. Una provincia pone restricciones fuertes al acceso de estos recursos genéticos, pero la provincia vecina decide compartir este recurso, no tiene la misma mirada, no pone restricciones. El laboratorio o investigador, no accede al recurso genético por un lado, pero si por la accesibilidad de la otra jurisdicción. Entonces, acceder sin ninguna restricción tampoco es conveniente si se quiere patentar los recursos genéticos argentinos. Por ello, estamos trabajando para instalar políticas más uniformes para que entre todos resguardemos lo que hay que resguardar entre todas las jurisdicciones que intervenimos en el tema de biodiversidad.

 

AF: ¿Cuál fue el rol de la Argentina en la COP14?

Tuvo un lugar relevante, porque la Argentina es uno de los países que más logró avanzar en los últimos años en empezar a generar esta política del CDB hacia el interior del territorio. Incluso, tenemos un proyecto GEF (Fondo Mundial para el Medio Ambiente) , se maneja con financiamiento a través de PNUD para implementar el Protocolo de Nagoya en Argentina, en un caso piloto en Chubut con el INTA, CONICET y Gobierno Provincial.

Esta iniciativa es para investigación de desarrollo de anticuerpos para la diarrea infantil con un derivado de guanacos. A partir de este trabajo, nos proponemos avanzar en un protocolo para entender cómo abordar este tipo de situaciones, y los particulares que intervienen puedan generar acuerdos para que el retorno del producido con la patente que se genera les llegue.

El acceso a las secuencias genéticas de la biodiversidad permite hoy el desarrollo de la ciencia, la medicina, nuevas vacunas, o el desarrollo de la industria cosmética, para la cual es sumamente relevante en el mercado internacional.

Muchas veces se ha dado el desarrollo con los recursos genéticos de países como el nuestro. Investigadores que llegaban para colectar nuestra biodiversidad, y como no había un marco regulatorio como el marco de Nagoya, las provincias argentinas dueñas de esos recursos no pusieron ninguna restricción, y hoy no participan de estas utilidades.

Por ello, buscamos generar un marco que nos permita promover la investigación, desarrollo, explorar esta vía de nuevos negocios basados en la biotecnología, pero de alguna forma resguardar también el patrimonio de las provincias y con un retorno para las jurisdicciones que tienen esos recursos y lo conservan.

 

AF: ¿Argentina elevó algún planteo puntual en la COP14 ?¿Cómo sigue el trabajo de cumplimiento hacia la COP en 2020?

No se están discutiendo nuevos acuerdos de fondo. Se está tratando de cerrar el trabajo de los países de cara al 2020, plazo establecido para terminar vigencia de las Metas de AICHI del CDB, y habrá que volver a negociar las metas 2020-2030. Está empezando a surgir ese proceso de discusión en estos primeros meses. El tema que llevó la región de América Latina fue la restauración de ecosistemas como una de las prioridades para la región. Es uno de los ejes a debatir posterior al 2020.

La Argentina está promoviendo esta visión a través del Plan Forestar 2030, del Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos donde varias provincias del país ya comenzaron a trabajar, sobre todo con Bosques Nativos, y hay otras varias provincias del país que han comenzado a trabajar en sus planes propios para promover la restauración de ecosistemas.

La Argentina es uno de los países con mayor número de ecorregiones del mundo debido a su gran diversidad ecogeográfica. El país posee una complejidad geográfica y ambiental significativa en su extensa superficie de 3,7 millones de km2.. Por ello, tiene una importante variedad de paisajes y climas, y una diversidad de ecosistemas que conllevan a una gran diversidad de especies.

En el país contamos con 18 ecorregiones (15 continentales, dos marinas y una en la Antártida): Altos Andes; Puna; Monte de Sierras y Bolsones, Selva de las Yungas; Chaco Seco; Chaco Húmedo, Selva Paranaense; Esteros del Iberá; Campos y Malezales; Delta del Paraná; Espinal; Pampa; Monte de Llanuras y Mesetas; Estepa Patagónica; Bosques Patagónicos; Islas del Atlántico Sur; Mar Argentino y Antártida.

Ocho de las 18 ecorregiones fueron clasificadas como de las más altas prioridades para la conservación: Pampa, Chaco Seco, Yungas, Deltas e Islas del Paraná, Selva Paranaense, Puna y Bosques Patagónicos. La ecorregión del Mar Argentino incluye un complejo de ambientes costeros que podrían considerarse únicos, dado que la corriente fría de Malvinas ejerce su influencia al sur de la provincia de Buenos Aires . Además de su importancia global, las 18 ecorregiones de la Argentina proporcionan servicios ecosistémicos clave para una amplia gama de sectores productivos en el país, especialmente para la agricultura, ganadería, pesca y para otras economías regionales que en su conjunto juegan un papel preponderante en la economía nacional.

 

AF: ¿Y en ese marco, desde su visión cuál es la posición de Misiones respecto a la protección de su biodiversidad (declarada a fines de 2018 como la “Capital Nacional de la Biodiversidad” por el Congreso de la Nación?

Misiones fue una de las primeras provincias que avanzó en el país respecto a la regulación de diversidad genética. Creo, además, que tiene un potencial de desarrollo muy grande en recursos genéticos. Es la provincia que mayor biodiversidad tiene en el país, por lo es poseedora de un extraordinario material genético para explorar.

Sin embargo, es una de las provincias que ha marcado una postura restrictiva. Por ejemplo, en el porcentaje de participación de la provincia en potenciales desarrollos, ya que plantea porcentajes muy elevados, cuando se trata de investigaciones que demandan de una inversión fuerte por tratarse de una acción de largo plazo hasta llegar a un producto sostenible y comercial. En ese aspecto, Misiones ha fijado un porcentaje de un 50% de participación, cuando a nivel estándar internacional estamos hablando de un 5%. Está muy por encima de lo que a nivel internacional se está viendo como viable o razonable.

Estas son las políticas a discutir para tener una política más uniforme a nivel nacional que realmente nos permita promover la investigación y desarrollo con este tipo de industrias (medicina, cosmética, bioeconomía), pero también resguarde los intereses de las jurisdicciones sobre los recursos genéticos.

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