Entrevista a Wilson Andrade, de la ABAF Brasil: “Las oportunidades de crecimiento para la industria forestal están en dar respuestas a los nuevos hábitos de consumo mundial”

El sector forestal del Estado de Bahía tiene en marcha un plan estratégico hacia el 2033 con acciones para crecer en forma sostenible con agregación de valor y más eficiencia en toda la cadena productiva. Así lo explicó el director ejecutivo de la Asociación de Bahía de Empresas de Base Forestal (ABAF) en una entrevista con ArgentinaForestal.com. Andrade se refirió a los ejes del plan, las oportunidades de crecimiento y sobre el trabajo sectorial que llevan adelante para integrar a los pequeños productores rurales a la actividad.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

 

BRASIL y ARGENTINA (8/1/2023).- El director ejecutivo de la Asociación de Bahía de Empresas de Base Forestal (ABAF), Wilson Andrade, se refirió a los aspectos más importantes del Plan Estratégico Bahía Forestal 2033 que impactarán positivamente en el crecimiento de la actividad, valorada en los Estados brasileños como una aliada de gran potencial presente y futuro para las economías regionales, capaz de entender las nuevas demandas de la sociedad basada en la economía circular, bioeconomía y sostenibilidad ambiental y social.

El directivo de la entidad gremial empresaria que tiene 18 años de existencia y nuclea a todos los actores de la cadena, expresó la visión de desarrollo para las empresas de Bahía, se refirió a las oportunidades y las metas que llevan adelante desde su organización para el crecimiento de las PyMEs foresto-industriales, proveedores y productores, con la puesta en marcha del plan estratégico que fue presentado en agosto de 2022 y que tiene acciones medibles de corto, mediano y largo plazo.

“Fue estudiado en línea con el desarrollo de otros estados brasileños, como Mato Grosso do Sul (MS) que en 10 años pasó de 300.000 hectáreas de bosques cultivados a más de  1,3 millones, y acaba de lanzar un nuevo plan para los próximos 10 años”, menciona Andrade.

El plan tiene como objetivo atraer nuevas inversiones para ampliar y fortalecer la cadena productiva de los bosques plantados en el estado. “También se incentivará inversiones agroindustriales que podrán beneficiarse de la nueva infraestructura implementada alrededor del Ferrocarril de Integración Oeste-Este (Fiol) y el Centro-Atlântica (FCA), este último que atravesará Bahía de norte a sur. Además, pretendemos intensificar lo que ya hemos hecho para el uso múltiple de la madera y la mayor inclusión de pequeños y medianos productores y transformadores de madera en el estado de Bahía”, explicó el directivo de ABAF.

Bahía ya es un actor importante en el sector y su base industrial está bien diversificada. Se posiciona como el 4to estado brasileño en cuanto a plantaciones de eucalipto, con 700.000 hectáreas de plantaciones forestales, y otras 330.000 hectáreas de bosques nativos destinados a la preservación ambiental. “Por aquí se plantan 250.000 árboles por día; materia prima con fines comerciales”, graficó Andrade en una entrevista exclusiva con ArgentinaForestal.com

Un capítulo especial en la planificación tiene el proceso de integración de los pequeños y medianos silvicultores y proveedores de la cadena que llevan adelante con políticas de fomento del Estado con participación del sector privado. Conocer sus estrategias permite al sector de la Mesopotamia Argentina mirar a una región muy cercana que no se detiene en su expansión y que se propone aprovechar las oportunidades globales que se presentan para la industria de base forestal.

Las empresas brasileñas buscan ser más competitiva, incrementar su capacidad de producción, incorporar tecnologías y ganar mercado internacional en forma sostenida en el tiempo, y para ello tienen en marcha un Plan del que participan todos los actores de la región con una visión común donde parten de consolidar la industria de celulosa y papel, biomasa, madera sólida con agregado de valor, todo basado en una silvicutura sostenible con pequeños productores.

¿Cómo se preparan para hacerlo? Wilson Andrade respondió en la entrevista este y otros interrogantes, donde algunos de los aspectos más importantes trazados en el plan, refleja que no conciben el desarrollo sin la inclusión de los pequeños productores, segmento para el cual tienen varias junto al Estado  acciones y líneas de fomento ya en marcha.

En el plan pretenden ahora intensificar el uso múltiple de la madera y avanzar hacia un desarrollo con “la mayor inclusión de los pequeños y medianos productores y transformadores de madera en el estado de Bahía” en los próximos 10 años, esto alineado a un trabajo de sensibilización que se realiza en colaboración con la Agencia de Defensa de la Agricultura del Estado de Bahía (ADAB), a través del Programa de Medio Ambiente Forestal Sostenible (PAFS) que busca promover la diversificación y la sostenibilidad de las actividades rurales.

Por otro lado, tienen como principal línea de crédito disponible para los productores el Plan Agricultura Baja en Carbono (Plan ABC) que apunta a la producción con buenas prácticas y cuidado del medio ambiente, con tasas y plazos adecuados para actividades de largo plazo, como la silvicultura (principalmente pino y eucalipto).

“El mundo está lleno de oportunidades y todos nosotros -Gobierno, sector privado, productores, academia- debemos conocerlas y aprovecharlas, aportando el capital que nos falta, de manera más efectiva, para contribuir a nuestra mayor internacionalización, crecimiento y desarrollo”, reflexiona Andrade.

“El sector forestal brinda ejemplos de trabajo serio basado en nuevos usos de la madera de bosques cultivados para atender nuevos hábitos de consumo sostenible”, destaca el directivo de ABAF.

DESARROLLO FUTURO

AF: En agosto de 2022, la ABAF presentó su Plan Estratégico Bahía 2023 para el sector foresto- industrial de Bahía. ¿En qué consisten sus principales lineamientos a trabajar para expandirse y crecer?  ¿Quiénes forman parte o integran este plan estratégico? ¿Cuántas etapas tienen?

WA: El 23 de agosto de 2022, la Associação Bahía da Empresas de Base Florestal (ABAF) lanzó la propuesta del Plan Bahía Florestal hacia 2033, en la línea de otros estudios que ya realizaron algunos estados brasileños, como Mato Grosso do Sul (MS) que en 10 años, pasó de 300.000 hectáreas de bosques cultivados a 1,3 millones y acaba de lanzar un nuevo plan para los próximos 10 años.

En líneas generales, los objetivos del plan son:

*Avanzar en la densificación y verticalización de la cadena productiva de la madera en Bahía;

*Atraer nuevas inversiones (en expansión o nuevas fábricas) para ampliar y fortalecer la cadena productiva de los bosques plantados en el Estado;

*Duplicar el área forestada, pasando de las 700 mil hectáreas actuales a 1,4 millones de hectáreas;

*Intensificar el uso múltiple de la madera;

*Lograr mayor inclusión de pequeños y medianos productores y procesadores de madera;

*Atender integralmente la demanda de madera de los segmentos más importantes de la economía del Estado (incluyendo minerales, celulosa y papel, construcción civil, proyectos energéticos en base de biomasa y pellets, procesamiento de granos y fibras, etc.);

*Contribuir para una mayor descentralización de la economía del Estado (generar más empleos en el interior);

*Incentivar inversiones agroindustriales que puedan beneficiarse de las nuevas infraestructuras implementadas alrededor del Ferrocarril de Integración Oeste – Este (Fiol), del Centro-Atlântica (FCA)– éste que atravesará Bahía de Norte a Sur – y desde el nuevo Porto Sul. La importancia de los ferrocarriles es innegable, ya que establecerán alternativas más económicas para los flujos de carga de larga distancia;

Se apuntará a favorecer la multimodalidad; interconectar la red ferroviaria brasileña, con futuras conexiones con otros ferrocarriles – Integração do Centro-Oeste (FICO) y el ferrocarril Norte-Sur -, incentivar y posibilitar inversiones que aumentarán la producción e inducirán procesos productivos modernos a lo largo de estas infraestructuras implantadas.

Y, para aprovechar estas oportunidades, es necesario, desde ahora, estimular y planificar posibles centros integrados de desarrollo agroindustrial y minero, entre otros, a lo largo de las vías férreas.

Esto permitirá el uso de áreas con diferentes climas, altitudes, tasas de lluvia y tipos de suelo. En el Estado hay muchas hectáreas de áreas degradadas y abandonadas disponibles, actualmente con poco uso, y a precios competitivos.

Como resultado, podremos satisfacer la creciente demanda de productos de madera de manera sostenible y generar un desarrollo aún mayor, especialmente en las regiones más alejadas de los grandes centros.

Con el lanzamiento del Plan, desde la ABAF se pretende construir un grupo fuerte y diverso para construir la propuesta en conjunto con la Federación de Agricultura de Bahía (FAEB), Federación de Industrias del Estado de Bahía (FIEB), Sebrae Nacional y Bahía, Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), Secretaría de Planificación del Estado de Bahía (Seplan), Secretaría de Agricultura, Ganadería, Riego, Pesca y Acuicultura (Seagri), Secretaría de Medio Ambiente (Sema), Secretaría de Desarrollo Rural ( SDR ), Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Bahia (MAPA/BA), Desenbahia, Banco do Nordeste, entre otros.

AF: Desde el aspecto técnico ¿cuál es el alcance y los temas relacionados que incluyeron en el Plan Estratégico?

WA: En forma más detallada, los aspectos técnicos considerados son los siguientes temas:

·         Diagnóstico del sector forestal en Bahía (bosques plantados y nativos);

·         Diagnóstico de la cadena productiva (plantadas y nativas);

·         Diagnóstico de aspectos logísticos, operativos y tecnológicos;

·         Diagnóstico de aspectos legales y ambientales – incluyendo procesos de licenciamiento;

·         Diagnóstico de la situación fiscal y tributaria del sector en el Estado;

·         Diagnóstico para evaluar las posibilidades de adaptación y aprovechamiento de oportunidades para las medidas de mitigación del cambio climático, en particular el Pago por Servicios Ambientales (PSA) y el mercado de carbono;

·         Estudio e impulso de proyectos productivos a través del manejo sustentable (modelo que permite la explotación racional de productos maderables y no maderables con técnicas de mínimo impacto ambiental sobre los elementos de la naturaleza). Un bosque manejado seguirá ofreciendo sus riquezas a las generaciones futuras, como madera y sus otros productos son recursos renovables;

·         Evaluación ambiental estratégica del sector forestal en Bahía;

·         Evaluación de lineamientos ESG dentro de empresas asociadas y oportunidades para el sector;

·          Posicionamiento del sector de base forestal de Bahía en relación a otros estados de Brasil;

·         Evaluación del potencial del sector forestal – Cadenas Actuales y Nuevas Cadenas / Riesgos y Oportunidades;

·         Panorama sobre cambio climático – Riesgos y Oportunidades para los encadenamientos empresariales del sector;

·          Investigación y desarrollo para el sector de base forestal / Situación y Oportunidades;

·          Planificación estratégica para la implementación del Plan Estatal – Corto, Mediano y Largo Plazo;

·         Procesos de control de ejecución, revisión y actualización del Plan Estatal;

·         Alternativas de financiamiento nacional e internacional para el sector;

·         Propuesta de metodología, planeamiento y material de divulgación a potenciales inversionistas;

·         Elaboración final del informe consolidado del Plan Estatal y presentación resumida de los resultados.

El plan tiene contemplado además todas sus etapas de trabajo, en la que se incluye:

– Planificación Estratégica de Implementación – Corto, Mediano y Largo Plazo.

– Procesos de control de la implantación, revisión y actualización del Plan.

– Alternativas de Financiamiento Nacional e Internacional para el Sector.

– Metodología, Planeación y Material de divulgación a los Inversionistas.

– Informe del Plan Consolidado y Presentación Resumen de Resultados.

– Evaluación Ambiental Estratégica (EAA).

– Planificación Estratégica del Sector Forestal en el estado de Bahía.

– Presentación ejecutiva.

INCLUSIÓN DE PEQUEÑOS PRODUCTORES RURALES

AF: El plan pretende intensificar el uso múltiple de la madera y avanzar hacia un desarrollo con “la mayor inclusión de los pequeños y medianos productores y transformadores de madera en el estado de Bahía”. ¿Cómo planifican hacerlo? ¿Qué cantidad de productores forestales tienen?

ABAF cuenta con un plan de concientización que incentiva a los pequeños y medianos propietarios rurales a diversificar sus negocios, con diferentes culturas agroindustriales, mientras nosotros aportamos oportunidades para conectarlos con empresas en cada región del Estado.

Las empresas cuentan con diferentes programas de promoción, financiamiento, transferencia de tecnología y gestión, además de garantizar la compra de madera. Todo esto está dirigido a pequeños y medianos productores rurales que ahora pueden contar con este ingreso adicional en su propiedad. Sin embargo, además de los beneficios económicos, esta diversificación de la actividad agrícola también trae beneficios sociales y ambientales.

Este trabajo de sensibilización también se realiza en colaboración con la Agencia de Defensa de la Agricultura del Estado de Bahía (ADAB), a través del Programa de Medio Ambiente Forestal Sostenible (PAFS), que busca promover la diversificación y la sostenibilidad de las actividades rurales.

Luego de un intenso trabajo desde su creación, el PAFS ha recorrido más de 426 mil kilómetros, realizado 284 cursos de capacitación en 241 comunidades, instruido y orientado a más de 12 mil estudiantes y productores rurales de frutas, eucalipto, café, entre otros cultivos, y se ha visitado más de 1.800 propiedades en áreas rurales del Sur y Extremo Sur de Bahía.

Desde entonces, a través del PAFS se viene trabajando en temas relacionados con la educación ambiental en varias comunidades rurales: Usos Múltiples del Bosque Plantado/Programa Mais Árvores Bahía; Reglamento Ambiental de las Propiedades Rurales (Código Forestal/ CAR/ Cefir); Integración de Cultivos, Ganadería y Bosques (ILPF)/Plan ABC; Preservación de los Recursos Hídricos; Prevención y Control de Incendios Forestales; Control de Ganado en Áreas de Preservación; Combatir el Carbón Ilícito, además de mantener el Programa Fitosanitario de Plagas.

El resultado fue muy positivo gracias a las alianzas realizadas con el Gobierno del Estado, a través de Seagri y ADAB; Sindicatos Rurales FAEB/Senar; Asociación de Productores de Café, Frutas, Ganadería; y Ayuntamientos, a través de sus departamentos de Agricultura y Medio ambiente.

Hoy, el PAFS es citado como un modelo de cooperación entre ADAB y los sectores productivos.

El programa de incentivos, e incentivos a los pequeños y medianos productores independientes (que hoy representan más del 20% del consumo de madera de las industrias asociadas) crece alrededor de un 10% anual y contribuye a la generación de empleo y renta en los municipios.

Así, el sector promueve la diversificación y sostenibilidad de las actividades rurales con la inclusión de pequeños y medianos productores y procesadores de madera. Las comunidades emprendedoras y los asentamientos sostenibles también forman parte de la cadena productiva con productos maderables y no maderables, de manera totalmente integrada.

Con el plan pretendemos viabilizar nuevos contratos de producción y suministro de madera entre productores y transformadores, a través de aserraderos, maderas tratadas, fabricantes de muebles, etcétera. De esta forma, estaremos intensificando lo que ya hemos hecho en este sentido, además de estimular el uso múltiple de la madera y el modelo Integrado Agropecuario y Forestal (ILPF).

ILPF es una estrategia utilizada por socios productores en industrias que viene creciendo considerablemente en Brasil en los últimos años. En este modelo se da la integración de diferentes sistemas productivos, tanto agrícolas, ganaderos y forestales dentro de una misma zona.

El objetivo es optimizar el uso del suelo, aumentando la productividad en una misma área, diversificando la producción, con mayor rentabilidad, permitiendo un mejor aprovechamiento de la mano de obra y de los equipos. Los beneficios ambientales son inmensos, ya que la gestión realizada es sostenible, con baja emisión de gases de efecto invernadero y con un impacto reducido sobre la biodiversidad.

Actualmente, ABAF cuenta con 15 socios directos (empresas de mayor tamaño en las áreas de papel, celulosa, minería, energía y productos y servicios para el sector) y coopera con cuatro oficinas regionales: Aiba, Aspex, Assosil, y Sineflor, que se ubican en los principales centros de producción del Estado y que vinculan a más de 300 pequeños y medianos productores y procesadores locales de madera.

Probablemente, la rentabilidad media por hectárea de la actividad forestal es el doble que la de otros cultivos agrícolas. Si consideramos la inclusión del sistema ILPF, los propietarios pueden continuar con sus actividades y tener ingresos adicionales, además de obtener otras ventajas sociales y ambientales ya mencionadas.

Las líneas de crédito existentes son accesibles, incentivadas y tienen convenientes plazos y costos de pago.

El licenciamiento ambiental en estos casos suele estar a cargo de las empresas desarrolladoras y también facilita la inclusión de pequeños y medianos productores de madera.

Vale recordar que en Brasil, y en Bahía, la productividad es récord, con un promedio (36 m³/ha.año) superior al promedio mundial.

El Estado cuenta con condiciones edafoclimáticas favorables que reflejan altos niveles de productividad de los bosques plantados, que combinados con las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D) forestal por parte de las empresas del sector, son responsables de mantener al estado en altos niveles de productividad.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL SECTOR DE BAHÍA

AF:  Y en cuanto a la industria maderera, ¿qué fortalezas y qué debilidades tienen en Bahía? ¿ Y cómo esperan potenciar esto con el Plan Estratégico?

WA: Bahía ya es un actor importante en el sector y su base industrial está bien diversificada. Entre los principales productos del sector forestal se destacan celulosa de fibra corta, celulosa disolvente/especial, papel/cartón, madera aserrada, madera tratada, muebles de madera, carbón vegetal, además de biomasa/pellets y residuos de actividades forestales, que abastecen a la industria agroalimentaria y bioenergética del Estado

En Bahía, los principales polos de producción y transformación de la madera son cuatro: Sur y Extremo Sur, Sudoeste, Oeste y Litoral Norte.

El sector de los árboles cultivados impulsa el comercio y los servicios locales en los municipios donde se instalan las plantaciones, así como las industrias y toda la cadena productiva, lo que hace de esta una de las actividades que más ha contribuido a la transformación social y económica de las diferentes regiones. Se necesita más trabajo calificado, capacitación, tecnología, ingresos, impuestos y aportes ambientales muy significativos para el interior, por lo que, a nuestro juicio, el empleo en el interior vale por dos.

Analizando los indicadores de desarrollo municipal (Índice FIRJAN de Desarrollo Municipal), se observa que para varios municipios del Estado que cuentan con macizos forestales o que concentran industrias de base forestal, existe una mayor evolución en el desarrollo regional.

El Producto Interno Bruto (PIB) forestal-industrial (basado en la forestación plantada) representa una contribución del sector de alrededor del 5% al ​​PIB total del Estado, reforzando la importancia del sector forestal. La contribución a la recaudación de impuestos del estado fue del 4,5%.

El sector está creciendo a nivel mundial y nos hemos dedicado a atraer nuevas inversiones, principalmente en el área de aserraderos, muebles y artículos de construcción civil donde aún traemos madera de otros estados.

Somos el 4to Estado en cuanto a plantaciones de eucalipto, con 700.000 hectáreas de plantaciones forestales; y otras 330.000 hectáreas de bosques nativos destinados a la preservación ambiental. Por aquí se plantan 250.000 árboles por día; materia prima con fines comerciales.

También se destaca la tradición en el cultivo del caucho, considerando las 32,3 mil hectáreas (5% del área total) con plantaciones de caucho en el Estado, que tienen como objetivo principal abastecer la industria nacional del látex.

El sector siembra, cosecha y vuelve a sembrar, solo en áreas degradadas, por lo tanto sin deforestación.

Con el uso de la técnica del mosaico, las empresas de base forestal intercalan plantaciones con fines industriales con áreas destinadas a la conservación. Esto ayuda a mantener un suelo fértil, cuidar el agua y preservar la biodiversidad. Nuestros bosques absorben grandes cantidades de carbono de la atmósfera y merecen reconocimiento y compensación por ello.

Seguiremos invirtiendo, manteniendo los estrictos principios de producir y conservar, como lo hemos hecho. Ese es el camino: crecer y preservar, satisfacer las demandas de nuestros clientes y contribuir a mejorar la vida de las personas y de los municipios donde operamos.

Por otro lado, necesitamos resolver algunos cuellos de botella. En términos generales, debemos prestar mayor atención a la infraestructura y la logística, con caminos, carreteras, ferrocarriles y puertos más eficientes.

Los procedimientos de concesión de licencias y control ambiental, otro cuello de botella en el sector, están mejorando, pero es necesario seguir avanzando. Sin duda, más velocidad traerá ventajas al sector forestal.

Algunos de los puntos favorables para el desarrollo forestal de Bahía:

• Gobierno del Estado (y otros socios) alineados y en consonancia con las propuestas de desarrollo forestal y agroindustrial.

• Amplias áreas para forestación a precios relativamente atractivos, en relación con otros estados del país.

• Las condiciones edafoclimáticas favorables aseguran una alta productividad de las plantaciones.

• Áreas potenciales para el desarrollo (arcos de expansión), establecidas, incluyendo la zonificación ecológica económica (ZEE).

• Disponibilidad de materiales genéticos adecuados a las diferentes condiciones de suelo, clima, pluviometría, altitud, etc., consolidada a través del desarrollo tecnológico de los principales actores del Sector Forestal en el Estado.

• Área plantada con árboles de caucho, aún no completamente productivos (jóvenes), pero con una extensión sustancial para apoyar el desarrollo industrial.

• Existencia de recursos/líneas de financiamiento para el sector, especialmente a través del FCO.

• Proximidad a un gran mercado consumidor nacional de productos forestales madereros y no madereros.

• Los ferrocarriles facilitarán el acceso al mercado internacional.

• Instrumentos legales/fiscales que permitan la instalación y atracción de jugadores. Revisiones en políticas/programas de promoción/incentivos Programa de Fomento de Cadenas Productivas, Programa de Fomento de la Agricultura Familiar.

• Iniciativas gubernamentales recientes crean nuevas posibilidades de financiamiento para promover el desarrollo sostenible del Sector Forestal: (i) acciones para promover el desarrollo sostenible en el sector productivo y otros, con el objetivo de hacer de BA un Estado Carbono Neutro al 2030; (ii) acciones y proyectos y programas ya implementados; 3; Buen diálogo entre el sector público y los actores clave relevantes en el sector privado.

• Se facilita el licenciamiento ambiental para la actividad forestal (menos burocrático en el Estado).

• La expansión agrícola en el estado abre espacio para la agroindustria y la interacción con el Sector Forestal (biomasa para energía).

• Proximidad y buen entendimiento con la Academia (universidades, centros de investigación, etc.).

• Pago por servicios ambientales y mercado de carbono.

• Gobernanza en el Estado – como la Cámara Sectorial Forestal.

Algunos factores limitantes ( que están siendo contemplados por el Plan Estratégico Bahía Forestal 2033)

• Condiciones logísticas viales no del todo adecuadas en ciertas zonas del estado, provocando cuellos de botella en el transporte de madera (carril único/sin arcén).

• Micro/pequeñas empresas con dificultades para acceder a líneas de financiamiento (burocracia).

• Vocaciones productivas dispersas, para no generar efectos positivos de concentración (pequeños productores; empresas madereras; fabricantes de marcos, puertas, ventanas y pisos; fabricantes de muebles).

• Inexistencia de especialización productiva para la fabricación de partes y componentes de muebles.

• Inexistencia de conexiones aguas abajo entre los fabricantes de paneles reconstituidos y las industrias del mueble del estado.

• Falta de proactividad e interacción entre los institutos de investigación/universidades y el sector privado (por ejemplo, tecnología para cortar eucaliptos con diámetros menores, secado agregando valor).

• Débil integración entre empresas y agentes de desarrollo.

• Necesidad de incentivos y estímulos gubernamentales directos para facilitar la introducción de mejoras e inversiones.

• Limitaciones técnico-profesionales y reducción de la oferta de mano de obra calificada, especialmente en el campo de productos de mayor valor agregado con madera de eucalipto.

• Apoyo político y estructural del Estado para impulsar las acciones previstas para el desarrollo del Sector Forestal que permitan el desarrollo de la matriz productiva de productos de madera maciza.

Propuestas para proyectos de inversión en el plan estratégico de Bahía

INVERSIONES NACIONALES Y EXTRANJERAS

AF: El plan estratégico 2033 también incentivará inversiones agroindustriales. ¿Cuáles serían las líneas que fomentan incentivar con el concepto de “uso múltiple de la madera”?

Los items proponen que Bahía traiga de otros estados, o que incluyen partes y piezas para la construcción civil, muebles, maderas aglomeradas (MDF), maderas aserradas, etc., serán trabajados con inversionistas locales o extranjeros que serán invitados a instalarse en el Estado de Bahía. Además, también se destacarán nuevos productos de bioeconomía (que tienen como materia prima la madera) que sustituirán a los productos fósiles (y que están emergiendo muy rápidamente en el mercado, en alianza entre startups y grandes empresas del sector de la celulosa y el papel) también serán acentúados en nuestro plan.

El objetivo no es sólo atender la demanda actual, sino también posicionar a Bahía como exportadora de todos esos rubros.

La madera de bosques cultivados es materia prima renovable para unos cinco mil productos que utilizamos en nuestro día a día. Son productos que tienen un origen renovable, son reciclables y biodegradables. Y van desde los más obvios, como papel y muebles, hasta productos de belleza, medicinas, alimentos y ropa. Otros, sin embargo, siempre se están desarrollando en una clara demostración de inversión en innovación y tecnología.

La Industria Brasileña de Árboles (Ibá) contabiliza inversiones, ya en curso, de R$ 60 mil millones en el sector de árboles cultivados con fines industriales, en los próximos tres años en Brasil. En ese escenario, Bahía también debe estar preparada para atraer nuevas inversiones, ya sea en expansiones o en nuevas industrias.

Esta discusión se vuelve aún más oportuna en un momento en que estamos experimentando la creciente demanda de madera en Brasil y en todo el mundo.

Dependiendo del consumo mundial de ciertos tipos de papel y celulosa, es seguro que habrá necesidad de nuevas fábricas en el futuro. Y la búsqueda de materiales más sostenibles abre perspectivas positivas para la industria forestal.

Entre 2021 y 2035, según la consultora Pöyry, el consumo de cartón y papel de embalaje en el mundo deberá crecer a una tasa anual del 1,1%, con énfasis en el ritmo del 2% en China.

En celulosa, la demanda mundial de todo tipo de fibra, que se situó en 424 millones de toneladas en 2020, podría llegar a 543 millones de toneladas en 2035 -en celulosa de mercado, que se produce con el fin de servir a terceros, los volúmenes que hoy rondan 70 millones al año están en camino de alcanzar los 100 millones poco después de 2035, impulsados ​​por la demanda china.

En nuestro Estado, el sector está fuertemente integrado con otros segmentos de la economía, tales como: mineral, celulosa y papel, construcción civil, proyectos de energía y pellets, procesamiento de granos y fibras. Así, al mismo tiempo que recibimos apalancamiento de estos sectores, nuestro sector hace posible su existencia, en perfecta armonía, posibilitando el crecimiento de las inversiones en el interior del estado.

El mundo está lleno de oportunidades y todos nosotros -Gobierno, sector privado, productores, academia- debemos conocerlas y aprovecharlas, aportando el capital que nos falta, de manera más efectiva, para contribuir a nuestra mayor internacionalización, crecimiento y desarrollo.

Y, entre las oportunidades que tenemos en nuestro país, no hay otro sector, además del forestal, más atento a las nuevas posibilidades de crecimiento, más a tono y capaz de atender las nuevas demandas de la sociedad, así como de las diversas segmentos de la economía. El sector forestal brinda ejemplos de trabajo serio basado en nuevos usos de la madera plantada para atender nuevos hábitos de consumo sostenible.

 

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