Carbono forestal | “En la Argentina hay una gran demanda de proyectos de captura y reducción de emisiones en empresas del sector que quieren equilibrar su huella de carbono”

“En el país hay mucho potencial, pero también puntos críticos. Aún hay muchas incertidumbres para que se desarrolle un mercado de carbono que sea atractivo y confiable para este tipo de proyectos. Falta aún los marcos normativos y políticas públicas que establezcan con claridad cuestiones básicas como las alternativas de comercialización y la titularidad de los créditos de carbono generados, como así también los beneficios o requerimientos impositivos de potencial aplicación”, planteó el coordinador de la nueva Mesa de Carbono Forestal Nacional (MCFN) privada, Juan Pedro Cano, especialista en Sustentabilidad, Derecho, Gestión y Políticas Ambientales.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

BUENOS AIRES (5/10/2022).- Desde la nueva Mesa de Carbono Forestal Nacional (MCFN) avanzan en su estrategia para el desarrollo de este mercado en la Argentina y elaboran una propuesta de los  lineamientos mínimos que debería tener un marco normativo para promover mercados de carbono forestal en Argentina.

La Mesa es impulsada por el sector privado, unas 30 empresas vinculadas al sector forestal, foresto-industrial y ambiental. Fue creada a inicios de este año con la meta de desarrollar y expandir los mercados de carbono en el país, una herramienta para acciones vinculadas a la mitigación del cambio climático y que proyectan registre un alto crecimiento nacional e internacional.

“Sus orígenes a nivel mundial datan de fines de la década de los 90 y en la actualidad se estima que son cerca de unos 30 los mercados de carbono de “cumplimiento” que operan globalmente, los cuales alcanzaron un valor de más de 850.000 millones de dólares en 2021”, precisaron desde la Mesa, en un reporte de prensa difundido este martes.

Consideraron que la Argentina tiene en la actualidad una oportunidad única para posicionarse en el mundo como uno de los mercados de carbono a nivel regional y global más fundamentales, como también estratégicos y con perspectiva de rápido crecimiento internacional si se logra entenderlo como un mecanismo concreto y transparente para canalizar financiamiento a las acciones climáticas necesarias para mitigar el cambio climático.

“El mundo se enfrenta a un tremendo desafío: no sobrepasar los 2 °C de calentamiento durante el siglo XXI, por las graves consecuencias ambientales, sociales, económicas y climáticas que traerá aparejado este aumento de la temperatura, a menos que se logren reducir profundamente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de forma urgente”, recalcan desde la Mesa de Carbono Forestal Nacional.

En la Argentina se calcula que el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del cambio de uso de la tierra y la silvicultura, es decir de la pérdida y degradación de los bosques y su uso intensivo, según datos del Tercer Informe Bienal de Actualización de la República Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2019 (SAyDS).

En este contexto, la Mesa se encuentra trabajando en una agenda de temas, acciones y creación de alianzas ya que apunta a convertirse en el actor más relevante del país, que participe de manera propositiva en los procesos de elaboración de los marcos normativos e instrumentos de política pública para promover los mercados de carbono en el país y en toda la región.

Actualmente es conformada por aproximadamente 30 empresas enfocadas en el sector forestal argentino y sus miembros trabajan en la conservación, manejo mejorado y restauración de bosques nativos y en la producción forestal, representando en este último caso el 80% de las plantaciones forestales del país.

Los mercados de carbono surgen en el mundo como una vía complementaria, alternativa y económicamente viable al compromiso asumido por muchos países, empresas e individuos para disminuir las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero, una de las principales causas del cambio climático, con los consecuentes impacto negativos sobre la salud de los seres humanos, su seguridad alimentaria, la actividad económica, el agua y otros recursos naturales, indicaron.

“Los mercados de carbono son sistemas en donde gobiernos, empresas e individuos pueden comprar y vender unidades (créditos), ya sea para respaldar las emisiones de GEI o bien para compensarlas” explica Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa y profesional de gran trayectoria en gestión ambiental (*).

Los bosques nativos en conservación y bajo manejo sustentable, y plantaciones forestales con destino comercial, brindan importantes funciones de la naturaleza para la sociedad:

  • Contribuyen a la seguridad hídrica mediante la regulación del ciclo del agua,
  • Mitigan fenómenos extremos de inundaciones y sequías,
  • Preservan los suelos contra la erosión y purifican el aire.
  • En relación al cambio climático cumplen un destacado rol en la regulación de temperatura y en el almacenamiento de carbono.

Es por ello que, los proyectos de captura o reducción de emisiones de carbono son una oportunidad para generar ingresos económicos a quien, por ejemplo, conserve, haga un uso mejorado o restaure o reforeste bosques.

“Ante la necesidad de conservar, recuperar nuestros bosques y ecosistemas, este mecanismo se presenta como una alternativa o complemento económico para el sector agroforestal, y de esta manera, una vía para aportar al logro de los compromisos de reducción de emisiones por parte de Argentina” comenta Cano.

 

Marcos normativos y políticas públicas

“Hoy hay una gran demanda de proyectos de captura y reducción de emisiones por parte de empresas que quieren equilibrar su huella de carbono. La oferta de proyectos está muy por debajo de la demanda internacional, lo cual se presenta como una oportunidad para atraer inversión en este sector. Esta inversión implica no sólo réditos económicos para los propietarios o poseedores de las tierras sino para los trabajadores necesarios para el desarrollo y el mantenimiento de estos proyectos, además de los beneficios ambientales locales y globales ya mencionados”, continúa el coordinador, quien se ha desempeñado como Director Nacional de Bosques, Ordenamiento Territorial y Suelos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina.

Entre otras referencias, Cano coordinó el diseño e implementación del Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos de Argentina con más de 35.000 hectáreas de bosques bajo restauración y 4 millones de árboles plantados.

“A pesar de que se han hecho avances a nivel internacional en acordar las reglas para los mercados de carbono, en Argentina aún hay muchas incertidumbres para que se desarrolle un mercado que sea atractivo y confiable para el desarrollo de este tipo de proyectos. Es necesario contar con marcos normativos y políticas públicas que establezcan con claridad cuestiones básicas como las alternativas de comercialización y la titularidad de los créditos de carbono generados, como así también los beneficios o requerimientos impositivos de potencial aplicación”, planteó el directivo.

“Ante las propuestas o la falta de iniciativas por parte de gobiernos de nivel nacional y provincial, es que las empresas y personas que hoy integran la MCFN se han unido para llevar en conjunto propuestas e ideas a los poderes legislativos y ejecutivos nacionales y provinciales para la elaboración de un marco normativo y de instrumentos de política pública para la regulación y promoción de los mercados de carbono en Argentina”, adelantó el coordinador que representa a más de 30 empresas del sector forestal argentino o vinculadas a la actividad.

Puntos críticos

Desde la MCFN se proponen elaborar un documento de posición sobre los conceptos mínimos y puntos críticos para promover los mercados de carbono en Argentina que incluya:

  •      un diagnóstico del estado de situación del sector del carbono forestal a nivel nacional;
  •      un relevamiento del estado de situación a nivel internacional (con foco en la región de Latinoamérica);
  •      lineamientos mínimos que debería tener un marco normativo para promover mercados de carbono forestal en Argentina.

Asimismo, indicaron desde la MCFN que se establecerá vínculos con los distintos actores en la cadena de los mercados de carbono para acercar las propuestas elaboradas y conformar grupos de trabajo conjunto, en particular con funcionarios públicos de los poderes ejecutivos nacionales y provinciales; diputados y senadores de los poderes legislativos nacionales y provinciales; referentes de los partidos políticos que están trabajando la agenda ambiental y productiva en miras a las elecciones nacionales y provinciales 2023 y otros actores que se identifiquen como clave para promover mercados de carbono.

 

Bosques nativos y plantaciones

Argentina tiene actualmente un patrimonio de alrededor de 50 millones de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, alrededor de un 50% de ellas certificadas con sellos por gestión sostenible reconocidos internacionalmente.

La foresto-industria de Argentina se provee en un 95% de madera proveniente de dichas plantaciones.

El agregado de valor incluye la producción de celulosa y papel; madera y tableros para viviendas y muebles; energía eléctrica y térmica y diversos productos químicos.  Todos productos con muy baja huella de carbono y necesarios para la descarbonización de la economía.

Con 13.000 productores forestales y más de 6.000 empresas, la foresto-industria emplea en forma directa y formalmente, a unas 100.000 personas y exporta alrededor de 700 mi llones de dólares anuales. Según el Plan Estratégico 2030 (https://forestoindustria.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/PLANESTRATEGICO.pdf), tiene amplia capacidad de crecer en forestaciones y duplicar su actividad de agregado de valor.

Los árboles son reconocidos ampliamente por su aporte a la mitigación del cambio climático, ya que se aceptan como el sistema basado en la naturaleza más eficiente para absorber CO2 de la atmósfera en su proceso de crecimiento.

Esta fortaleza incrementó el interés en diferentes políticas de plantación de árboles para arbolado y planificación urbana a nivel mundial, restauración y recuperación de áreas de importancia que fueron deforestadas.

Algunos ejemplos:

  • la promesa de plantación de 3 mil millones de árboles de la UE para el año 2030 (three billon trees);
  • la campaña por 1 trillón de árboles de WWF y Bird Life  (Trillon Trees), la gran muralla verde en África (The Great Green Wall) entre otras iniciativas.

Los mercados voluntarios de carbono pueden utilizar la plantación de árboles para reducir la huella de carbono de diversas actividades.

 

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