Prevención y Manejo de Fuego | Educación, concientización y capacitación como bases firmes de un plan para evitar o reducir incendios rurales

El especialista Roque Giménez, consultor independiente, instructor y formador de operarios agrarios y forestales en la región de la Mesopotamia, considera fundamental reforzar los programas de Combate de Incendios Rurales. Propone planes locales  creando un Comité de Crisis central en el mando, articulación de actores que intervienen y control de los recursos disponibles  para enfrentar las situaciones de riesgo. “En julio y agosto se deben reforzar el trabajo contra el fuego con la limpieza de caminos corta fuegos, de alambrados, rastra en caminos internos, perímetros de plantaciones y eliminación de malezas”, recomienda.

 

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest 

 

CORRIENTES Y MISIONES (23/7/2022).- Desde julio deben reforzarse los trabajos de mantenimiento de caminos, malezas y alambrados para reducir riesgos. “Estos trabajos son fundamentales para reducir el riesgo de propagación rápida, y que el fuego no pueda ser extinguido en las primeras horas”, explica el especialista Roque Giménez, quien tiene una trayectoria de más de 20 años como instructor y formador de operarios agrarios y forestales en la Mesopotamia. Elaboró un plan que incluye estos aspectos y algunas recomendaciones, y lo compartió su visión respecto a las medidas que deben adoptarse en la región.

“Un plan de Prevención, Manejo y Combate contra los incendios rurales  debe sustentarse con educación, concientización y capacitación para evitar o reducir los riesgos en zonas rurales y áreas naturales protegidas.  Es la manera de disminuir el número de incendios causados por las personas. Es la clave para favorecer la prevención en todos los ámbitos, rurales y urbanos, y con la capacitación en la actuación rápida ante un foco reportado”, explicó.

El daño alcanzado por el fuego en las dos últimas temporadas indica la necesidad de hacer algo diferente en la gestión nacional, provincial y local para prevenir y detener este fenómeno. “Uno de los caminos fundamentales será determinar las causas reales que originan el fuego”, indica el profesional, como primera medida.

El crecimiento de la utilización de los ecosistemas forestales por diferentes actores aumenta la probabilidad de inicio del fuego y aumenta los impactos socioeconómicos de estos incendios. Por lo tanto, la prevención y la lucha contra los incendios rurales y forestales deben estar en las agendas económicas de las Provincias del NEA.

Sobre esta temática, el Prof. Giménez (65) adquirió experiencia en capacitación y desde ese lugar aportó recomendaciones para prepararse en la región para la temporada que llega nuevamente, y con la que hay que aprender a convivir.

Es oriundo de Apóstoles (Misiones)  y desde hace varios años reside en Virasoro, Corrientes. Es Profesor en Ciencias Agrarias con especialización en el sector forestal, se desempeño durante las últimas décadas como capacitador y formador de operarios forestales, siendo Instructor en temas de seguridad de actividades de  Aprovechamiento Forestal, Protección Forestal, Silvicultura y Mecanización Forestal.

Entre las empresas para las que trabajó en cursos y capacitaciones se encuentra  Abedul SA, Nueva Escocia, Forestal Argentina SA, Lipsia SA, Papel Misionero, Pomera Maderas, GAFOSA, Fideicomiso Financiero Forestal, Forestadora Del Este, Hernandarias Paraguay-Desarrollos Madereros S.A. Hernandarias Paraguay; DIMADERA SA;  entre otras. También se desempeña prestando servicios en el INTA Castelar y en la Fundación Iberoamericana de Seguridad y Salud Ocupacional (FISO). Fue docente en el Instituto Agrotécnico Víctor Navajas Centeno, y en la actualidad es consultor independiente.

Coordinación de mando y articulación

Para Giménez,  quien se encargue de la protección y combate contra incendios rurales, debería ser una organización de base provincial en el mando y articulación, conformado por un comando de incidentes, un Comité de Crisis y Seguridad, en el caso de cualquiera de las provincias Mesopotámicas (Misiones, Corrientes y Entre Ríos).

Esta organización sin fines de lucro creada con la misión de prevenir, detectar, combatir, controlar, suprimir y liquidar los incendios rurales en la provincia, debería estar conformada por productores privados, consorcios, ganaderos, agricultores, forestales, industriales, cooperativas y el Gobierno de la Provincia representado por el Gobernador y los Intendentes de ciudades y pueblos involucrados en la primera línea, sumando a  todas las fuerzas de seguridad y bomberos voluntarios y defensa civil.

“Y es fundamental, que esta organización cuente en forma permanente con el asesoramiento de las personas con más experiencia en fuego representen, por conocimientos o por práctica de las últimas temporadas de incendios”, remarca el profesional, quien propone un plan y recomienda un esquema de capacitación.

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Competencias del Comité de Crisis

El Comité de Crisis para la protección de las áreas rurales y de interfase contra los incendios debería ser el encargado de la Prevención, de la Detección y de la Extinción de los incendios rurales, propone Giménez. “Su rol debe ser para dirigir estas operaciones de manera exitosa, se requiere de equipamientos específicos, recurso humano capacitado y suficiente, de estrategias y técnicas correctas”, explica en su artículo.

La misión es lograr la protección de las diferentes áreas geográficas productivas, de áreas ciudadanas y poblados, de áreas de reservas, parques provinciales y nacionales, garantizando la sustentabilidad del ecosistema provincial para el beneficio de todos los ciudadanos, al mejor costo posible.

“En el caso de Corrientes, la protección de la provincia alcanza 88.199 km2. Y para lograr su cobertura se requiere detección inmediata, ataque inicial y directo con la menor superficie quemada”, remarca Giménez.

Planificación en Protección

Algunos incendios tuvieron impactos socio-económicos de mega importancia en la región, y en estos casos deberían intervenir un equipo de gestión de incendios provincial y llevar adelante las operaciones. “La lucha contra los incendios rurales implica la participación de varios actores, dentro del proceso de supresión de los incendios se respeta una estructura de decisión precisa, ajustándose según la intensidad y superficie afectada por el fuego”, detalla.

Considera en este sentido que para ello, la provincia es quien debe contar con por lo menos tres centros operativos estables y fijos contra incendios, con recursos humanos y materiales suficientes. Los mismos deberían trabajar en forma mancomunada con otras bases operacionales de Bomberos Voluntarios y de Defensa Civil, y en comunicación con los consorcios privados.

¿Que debería incluir un plan de protección contra incendios?

1-Conocer el historial de fuego.

2-Investigar y determinar sus causas.

3-Anticipar situaciones críticas debidas a cuestiones climáticas. (Déficit hídrico).

4-Decidir el despliegue estratégico de los recursos de ataque inicial.

5-Coordinar la detección terrestre y aérea.

6-Asignar la responsabilidad de lucha a uno de los tres centros operativos.

7-Establecer prioridades.

8-Coordinar el fortalecimiento de los recursos.

 

Los centros de operaciones tienen como función:

1. Decidir el despacho de recursos de acuerdo a la evaluación de tipo de incendio y combustible que se esté quemando.

2. Movilizar los aviones hidrantes.

3. Asignar el combate a uno de los centros operativos.

4. Coordinar el ataque: de las operaciones aéreas (helicópteros- aviones cisternas); de las operaciones terrestres: brigadas de agua (equipos de ataque rápido- autobombas- reposición de agua, camiones cisternas); de las brigadas de tierra (herramientas manuales); de los equipos y maquinarias pesadas disponibles: tractores, motoniveladoras, topadoras.

Los centros de operaciones

Son los que realizan el despacho de brigadas por tierra o aéreo transportada por helicópteros. Y son los que coordinan y supervisan las operaciones de combate.

Desde el centro se organiza la logística del combate.

“El Jefe de Fuego coordina el combate, planifica, organiza y dirige las operaciones para controlar rápidamente el incendio y apagarlo antes que el mismo alcance una superficie de más de tres hectáreas”, gráfica Gimenéz.

 

Respecto a los resultados que se buscan con este plan propuesto, serían:

1.   Prevenir los incendios y disminuir el número de incendios originados por causas humanas por temporadas.

2.   Detectar todo fuego antes que supere media hectárea.

3.   Combatir durante la primera hora después de haber sido detectado el incendio.

4.   Controlar el incendio, poniendo línea negra a todo su perímetro en un periodo de diez horas.

5.   Apagar el incendio antes que supere tres hectáreas de superficie.

6.   Combatir al incendio, controlarlo y liquidarlo al menor costo posible.

7.   Conformar equipos de trabajo en las Brigadas donde la salud y la seguridad sea lo primero.

8.   Cumplir con la tarea de combate respetando y protegiendo el ambiente natural.

Algunas estrategias de prevención

En este sentido, para disminuir el número de incendios causados por las personas, la clave es la educación y la concientización como actividades esenciales para favorecer la prevención.

“Aunque en las provincias mesopotámicas en las dos últimas temporadas han crecido exponencialmente los números de incendios y destruyen miles de hectáreas de bosques, sin dudas el verano 2021/2022 fue catastrófico superando el millón de hectáreas quemadas en Corrientes”, recordó Giménez.

El profesional hizo foco en la necesidad de identificar el origen del fuego. “Se debe comenzar seriamente a investigar y determinar todas las causas que han originado incendios, para poder trabajar sobre las mismas y gestionar un plan de prevención”, indicó.

Las actividades humanas causan el 98 % de los incendios, solo el 2% son causas naturales por rayos, y para anticipar las condiciones climáticas se debe contar con información del servicio meteorológico.

En este punto, recomienda comenzar a generar mapas de causalidad de incendios rurales, y la ubicación de los incendios agrupados por sus causas.

“Los datos sobre causas, resulta de mucha utilidad por que aporta una visión precisa sobre el problema en determinada zona facilitando el despliegue de recursos y las acciones preventivas”, explica el experto.

En esa línea, expresó que los medios de comunicación deben difundir al público las posibilidades evaluadas de peligro de incendios e informar sobre situaciones de riesgo. (Ej. Humo en rutas, Índice de Peligro de Incendios por altas temperaturas, etc).

La dirección de Forestación Provincial es la que establece el índice de peligrosidad de incendios en el caso de Corrientes, y el Ministerio de Ecología a través de Alerta Temprana en Misiones.

“En Corrientes, se utilizan datos de casillas meteorológicas distribuidas por toda la provincia. El índice informa sobre la facilidad de encendido del combustible y la dificultad de control en un eventual incendio”

Poca humedad, altas temperaturas y fuertes vientos: peligro extremo

El IPI es lo que indica datos de velocidad de propagación asociado a cantidad de combustible disponible y su continuidad tanto horizontal como vertical, (sotobosque con regeneración natural o plantaciones sin podar).

Con un índice alto, se programa un trabajo de prevención y de difusión en las áreas rurales, para informar a trabajadores forestales y turistas la vigente prohibición de uso del fuego.

En algunas empresas privadas cuentan con torres de detección y programas informáticos como el de corte de panel. Otras poseen aviones que sobrevuelan con cierta frecuencia para detectar fuegos.

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Protección de las áreas rurales y de interfase contra los incendios

Por medio del Comité de Crisis, el objetivo es la protección del bosque, áreas agrícolas y ganaderas, de los pueblos y las ciudades.

Debe tomar decisiones y disponer de recursos humanos preparados y contar con equipamientos especializados.

Estaciones meteorológicas automáticas con información sobre la temperatura, viento, lluvia y humedad.

Un sistema de información satelital de la cobertura provincial que permite conocer la masa forestal, y la localización precisa de los incendios.

“Para manejar esta información están los programas como el FIRMS de la NASA. Y el Sentinel Hub, todas las informaciones pueden ser visualizadas para el seguimiento de un incendio en particular o de varias actividades simultáneas”, detalla el profesional, y agregó: “Es importante mantener actualizado de acuerdo a los avances tecnológicos en teledetección satelital y también las comunicaciones”.

Operaciones aéreas. Aviones cisternas y helicópteros constituyen una fuerza de ataque inicial rápida y eficaz.

“Estos medios aéreos pueden tirar agua con retardante, espuma especial para apagar los incendios. Los helicópteros, además de tirar agua, bajar la intensidad de fuego para que actúen las brigadas de tierra, pueden transportar combatientes donde no hay caminos, llevar apoyo de herramientas, comida, agua y evacuar heridos en caso de accidentes”, detalló Giménez.

Movilización y despacho

En situaciones críticas los centros de operaciones deben tener una imagen precisa del contexto y conocer los recursos disponibles funcionales y el éxito del combate estará asegurado de acuerdo a la calidad de la organización.

El despacho y localización de los recursos a lugares estratégicos permitirá un ataque inicial rápido y directo en los orígenes de todos los fuegos.

La movilidad de los recursos tanto humanos como equipos y herramientas, debe realizarse según mapas de caminos con trayectos más cortos y seguros.

Poseer un mapa de agua, para reposición y abastecimiento estratégico.

Establecer en la tranquera de ingreso a los campos un puesto de información y registro tanto la situación del incendio, como el ingreso y egreso de recursos humanos y recursos materiales.

Importante la participación de Baqueanos o lugareños: conocedores del campo, caminos internos, entradas y salidas.

 

Combate y acción rápida

El éxito de un combate se basa en un ataque inicial preciso y con herramientas y equipos adecuados al modelo de combustible que este quemando. Al superar una cierta superficie y/o diez horas de combate la estructura de ataque inicial pasaría a una estructura de un ataque ampliado.

Los aviones en un fuego pequeño y en el frente de incendios grandes son muy efectivos. Deben contar con cuadrillas especializadas en la carga y pistas de aterrizajes con el soporte de agua. Tener comunicación directa con el jefe de fuego (O con el Jefe de Operaciones Aéreas) quien indicará donde realizar los tiros.

Los helicópteros son utilizados tirando agua (puede cargar con snorquel su tanque o llevar eslinga y balde).Para el transporte de combatientes y herramientas. (Si no hay helipista pueden bajar los brigadistas por rappel).

Los combatientes de tierra, pueden ser en primer ataque brigadas de agua: autobombas y equipos de ataque rápido. (Montados en camionetas con bombas portátiles).

Brigada de tierras con herramientas manuales especiales para fuego.

 Maquinaria pesada: Tractores con rastra, Skkiders, motoniveladoras, topadoras, palas de arrastre. Recursos para controlar, suprimir y liquidar los incendios.

Recursos humanos entrenados

La provincia debe disponer en sus centros de operaciones de personal altamente calificado en número suficiente para cada temporada y conformar junto a fuerzas de seguridad (que es el ámbito que debe encargarse del manejo del tráfico y del público en incendios de interfase) y de Defensa Civil una amplia RED de colaboración conjunta.

El personal deberá estar distribuido  en los diferentes centros de operaciones regionales. El personal recibe capacitación continua.

La organización debe contar  con brigadas de ataque inicial conformada por “Bomberos Municipales” para los fuegos en zonas rurales y fuegos de interfase en zona semi urbanas.

Contar además con combatientes calificados de las empresas forestales consorciadas, por medio de convenios de trabajo mancomunado.

El plan que propone Giménez, detalla incluso las etapas de formación y capacitación de operarios en combate, comportamientos del fuego, modelos de combustible, topografía, comportamiento del incendio durante el día y la noche, planificación de combate, Fases de la extinción de un incendio, Método de ataque directo, Método de ataque indirecto y un plan  de contingencia y recomendaciones.

Recomendaciones principales:

Entre las principales recomendaciones que compartió el especialista, mencionó que desde julio hasta mediados de agosto se debe iniciar el trabajo contra el fuego:

·       Limpieza de caminos corta fuegos.

·       Limpieza de alambrados.

·       El uso de quemas prescritas (quemas controladas) como herramienta para reducir riesgos de incendios, es difícil por conceptos legales, políticos y ambientales. Pero es la herramienta más barata y efectiva bien aplicada, con autorizaciones y supervisión técnica.

·       Rastra o raspado de caminos internos, perímetros de plantaciones.

·       Limpieza de banquinas.

·       Limpieza de alcantarillas y puentes.

·       Rebajar combustible liviano en áreas estratégicas para evitar el ingreso de fuego descontrolado en época crítica.

·       Limpieza de áreas ya aprovechadas y con residuos de cosecha (Tala rasa). Que se preparan para plantación de otoño.

·       Aprovechar todas las actividades de quemas controladas para entrenar de forma táctica a los Brigadistas.

·       Eliminar combustible peligroso mediante quemas prescrita enlugares estratégicos para ser usados como zonas de defensa alrededor de pueblos y ciudades, principalmente en el cuadrante noreste.

·       Perímetro de las ciudades como zonas aislantes o de seguridad fajas corta fuegos y faja auxiliar de 25 m. de ancho.

·       En áreas urbanizadas establecer caminos de entrada de autobombas con retornos seguros.

·       Establecer lugares de evacuación y/o puntos de encuentro cómo plazas y estadios de futbol.

·       Cuando planifican barrios de viviendas dejar separación entre ellas de un mínimo de diez metros. Hogares y chimeneas con apagas chispas. Llevar un control de limpieza de techos y canaletas de hojas y ramas.

·       Fuerzas de seguridad en control y dirigencia del tráfico, control en lugares con humo y manejo del público.

·       En todas estas actividades tener en cuenta ambiente, fauna y flora silvestre, épocas de nidificación de aves.

Problemas para analizar: desde la urbanización en zonas forestales; basurales a cielo abierto; líneas eléctricas, mantenimiento preventivo; caminos y rutas, limpieza de banquinas, canaletas, puentes y alcantarillas; patrullaje preventivo en áreas recreativas; trabajos forestales y ganaderos.

“Todos estos datos se almacenan y actualizan en un sistema de información geográfica. Hay que identificar la tendencia del uso del fuego por medio de los permisos y autorizaciones de quema controlada, y de ser necesario iniciar actuaciones correctivas a quienes hagan un uso inapropiado o una mala aplicación de las quemas (quemas descontroladas)”, concluye el profesional.

 

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