Qué hacer con las forestaciones y la madera afectada por el fuego

Por: Ing. Ftal Martín Sánchez Acosta, del INTA Concordia

 

ENTRE RÍOS (Enero 2022).- La temporada actual , con la sequía y altas temperaturas ya ha afectado con incendios numerosas forestaciones de la región, por lo que surge el interrogante de qué hacer con la madera y el manejo de las áreas quemadas.

Lamentablemente en nuestra región, si se conjugan las altas temperaturas con sequía, parece inevitable que ocurran incendios forestales y periurbanos…. Si bien pueden haber causas fortuitas, como descargas eléctricas, o mismo la caída de rayos sin acompañamiento de lluvias, es conocido que la gran mayoría de los casos son por “causas humanas”.

En lo que va de la temporada de verano, que recién comienza, y sido catalogada como un período seco de “la niña”, ya han acontecido numerosos siniestros, con miles de hectáreas afectadas, siendo que en los campos del INTA  se ha sufrido dos incendios en “El alambrado” y “Yuquerí”, afectando no sólo la producción de esos sitios, sino más importante aún la pérdida de costosos ensayos que llevan años de instalación.

¿QUÉ HACER CON LA MADERA?

Esta es la primer pregunta que surge después de los siniestros, y es donde debe entrar la asistencia de profesionales forestales. Hay diversos factores a considerar, como la especie, la edad y dimensiones de la plantación, y fundamentalmente cuánto afectó el fuego, si resultó un fuego rápido solo de superficie, o por el contrario fue de gran temperatura alcanzando a coronar las copas de los árboles, lo que incluso puede variar además en distintas parcelas dentro del mismo predio.

En cuanto a las especies predominantes en la región, se puede comentar que los pinos tiene corteza de gran espesor y poca humedad, lo que en cierta medida “protegen mejor a la madera”, siendo que en los eucaliptos, en especial el grandis, solo hay corteza permanente en la base (por eso es común que en ella quede ese sector carbonizado, y el resto tiene una corteza fina con alto
contenido de humedad lo que transmite más rápido la temperatura, aunque esto puede jugar a favor de no favorecer su ignición.

En la zona, y en especial en el INTA – El Alambrado, se tiene bastante experiencia de aprovechar madera “quemada”. Si se piensa en el destino más habitual, el aserrado, es conocido que si se corta rápido es apta para los usos de menor exigencia, como tablas para encofrados, pallets y cajones, siendo que exige una evaluación de cómo se encuentra en su interior, en el caso de destino a madera de remanufactura o mayor valor, para lo cual es aconsejable cortar muestras de los sectores con distinta intensidad de fuego, siendo que en el caso de fuegos rápidos la madera se suele poder aprovechar.

Un problema que siempre tiene los aserraderos es con la presencia de carbón para su manipulación y corte (que es mayor en la base), lo que a veces obliga al descarte de una parte de la base, o bien su descortezado.

En el caso de destino para tableros el MDF es mas exigente que los aglomerados por lo que se deberá considerar la situación, y en el casos de la industria celulósica, si bien suena a que sería muy factible, las partículas de carbón son un gran problema porque llegan a estar presentes en el papel afectando su calidad. El destino que tiene menos problemas con esta madera es el energético, pues si bien el carbón es un problema para el manejo, no lo es para el destino final.

Cabe comentar que con el paso del tiempo la madera se va deteriorando, en el caso del pino se puede ir manchando, y en el caos del eucalipto si se seca o el árbol quedó muy estresado es fácilmente atacable por el taladro (Phoracantha semipuntacta) la cual necesita de árboles en esas condiciones y con corteza, para depositar sus huevos entre la corteza y la madera (no puede
atacar a árboles vivos), por ello se hace imperioso el actuar con la mayor celeridad.

QUE HACER CON LA FORESTACIÓN

En este caso la duda surge en si dejar los árboles para ver si se recuperan o cortar. El fuego al generara temperatura puede llegara matar la capa que genera madera año a año, como capas de una cebolla, que se denomina cambium, y que se encuentra por debajo de la corteza. Si esto sucede y el árbol continúa creciendo esa zona se “despegará “ del resto de la madera como separando un cilindro central, lo cual debe ser tenido en cuenta para los destinos futuros, en especial si se piensa en madera para aserrado..

En los árboles de poco diámetro esto es casi inevitable y el árbol se secará, por lo que se deberán cortar. Pero no todo está perdido, pus los eucaliptos tienen por debajo de su corteza unas yemas , denominadas “yemas epicórmicas”, que le permiten rebrotar, e incluso algunas especies (como el camaldulensis  y el saligna) tienen unas protuberancias, llamadas “lignotúber” que son un mecanismo de defensa para te tipo de adversidades, que le le permite rebrotar luego de los incendios los cuales son muy comunes en forma natural en zona su zona de origen , Australia.(el grandis no las tiene)

Por ello, para la toma de decisión, que debe ser lo antes posible, la recomendación es que acuda al profesional forestal para que determine el posible destino de la madera, y qué hacer en cada caso, y en cada sector de la zona afectada (apara ello puede recurrir a la Asociación de ingenieros agrónomos (que incluye a los forestales) AIANER. 

 

Siendo que la temporada recién se inicia solicitamos extremar las medidas de prevención, y dar pronto aviso en caso de observar humo, recordando que

SI NADIE PRENDE FUEGO NO HABRÁ MÁS INCENDIOS.

 

Fuente: www.inta.gob.ar/concordia

Contacto : sanchezacosta.martin@inta.gob.ar

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