Biodiversidad: al menos un 23% de todas las especies de aves conocidas para Argentina habitan el Bajo Delta del Paraná

Un reciente estudio publicado por INTA demuestra la importancia de la región para la conservación de las aves de humedales. Especialistas realizaron muestreos en distintos ambientes para contabilizar la presencia de aves en cada uno de ellos y evaluar las especies en riesgo de extinción. Dedicado en la memoria de la Dra. Andrea Magnano.

 

Fuente: INTA Delta del Paraná. Autores: Natalia Fracassi,  Daniel Jorge Somma y Gregorio Ignacio Gavier Pizarro

 

BUENOS AIRES (Enero 2022).- Un estudio realizado por investigadoras e investigadores de distintas instituciones (INTA, UBA, CONICET, UNSAM, MACN) demostró que la zona del  Delta Inferior del Río Paraná es un refugio de alta diversidad de aves, tiene una riqueza de 253 especies de aves, 58% de las especies de Buenos Aires (343) y el 79% de las de Entre Ríos (317).

Además, el Bajo delta proporciona hábitat para 14 especies en alto riesgo de extinción. Estos resultados indican que esta zona puede ser un área clave para mantener una alta diversidad de aves de la región y necesita de la gestión de las áreas naturales y productivas.

El delta del río Paraná es uno de los humedales más importantes de América del Sur y alberga especies de aves subtropicales y templadas.

Si bien esta región es clave para la conservación de la biodiversidad eran poco conocidos los aspectos como la composición de especies presentes, el estado de conservación y su relación con los tipos de vegetación.

El trabajo relevó un total de 245 especies, aunque la curva de acumulación de especies indica que el número podría ser aún mayor para el área. Cabe destacar que el mayor  número de especies se registró en pajonales y juncales, cursos de agua y pastizales de Entre Ríos. 

Además, el estudio permitió identificar 14 (5.7%) especies en riesgo de extinción (por ejemplo: espartillero enano (Spartonoica maluroides);  pajonalera pico recto (Limnoctites rectirostris); capuchino pecho blanco (Sporophila palustris)).

Los muestreos realizados permitieron confirmar que un 23% de todas las especies de aves conocidas para Argentina habita en el Bajo Delta. “La mayoría de las especies raras se encontraron solo en la vegetación nativa, principalmente en pastizales y humedales (p. ej., Aningha, pajonalera pico recto) lo cual demuestra la importancia de mantener los ambientes naturales y la necesidad de acciones urgentes de gestión y conservación para velar por el mantenimiento de ambientes naturales y el manejo para el incremento de la diversidad en los productivos”, señaló Natalia Fracassi, investigadora de INTA Delta del Paraná y coordinadora PN Evaluación, Monitoreo y Manejo de la Biodiversidad en Sistemas Agropecuarios y Forestales.

El equipo de investigación informó que la zona denominada Bajo Delta posee mucha diversidad de aves, dado que confluyen especies pampeanas, del espinal y del bosque tropical que llegan a través de los ríos Paraná y Uruguay.

Algunas especies, como la pava de monte, poseen su distribución más austral en esta región.  Ademas, el Delta proporciona hábitat para numerosas especies en peligro de extinción a nivel nacional y mundial como la Monjita blanca y negra (Xolmis dominicanus) y el Cardenal amarillo (Gubernatrix cristata).

Sin embargo, a pesar de la elevada riqueza de especies y la transformación que sufre la región, hay pocos estudios  sobre ecología, distribución y conservación de sus aves, y existe un vacío de información de referencia necesaria para evaluar cómo la transformación de los humedales afecta la diversidad y qué estrategias se podrían tomar al respecto.

Es importante resaltar que los humedales como el Delta del Río Paraná son uno de los más importantes macrosistemas de humedales de América del Sur y posee un ecosistema muy rico en especies, las cuales proporcionan múltiples servicios ambientales, económicos y sociales (control de inundaciones, captura de carbono, forraje para el ganado y turismo, entre otros).

Las aves que viven en los humedales se encuentran amenazadas tanto por la pérdida y fragmentación del hábitat como por la alteración de los ciclos hidrológicos (implementación de sistemas de manejo de agua, corte de ríos o arroyos).

“En muchos lugares el  paisaje del Bajo Delta se encuentra modificado y es utilizado por el hombre para vivir y producir desde hace más de 150 años, por lo tanto ambientes como el bosque ribereño se encuentra casi desaparecido en su estructura y composición original. Lo mismo ocurre con los pajonales y bañados que de a poco van siendo drenados para su utilización tanto para la ganadería como la implementación de sistemas forestales, silvopastoriles u otros más recientes como barrios náuticos”, explicó Fracassi.

Desde INTA elaboraron en el año 2017 una “Guía de Campo para la Restauración del Bosque Ribereño en el Delta del Paraná” para que los habitantes y empresas que trabajan en el Delta cuenten con una estrategia para restaurar espacios de bosque ribereño que fueron desapareciendo.

Las investigadoras y los investigadores de distintas instituciones recopilaron estudios anteriores y realizaron trabajos de campo con el objetivo de actualizar la información existente y describir la relación entre la presencia de aves, la ubicación en el paisaje y el tipo de vegetación con la presencia de especies clave.  “Para este trabajo recopilamos estudios sistemáticos realizados entre el 2007-2020 y realizamos nuevos muestreos. Revisamos un total de 12 estudios distribuidos a lo largo de cinco Unidades de paisaje y nueve tipos de vegetación”, detalló Fracassi.

El trabajo fue realizado por por  Natalia Fracassi y Daniel somma de INTA Delta del Paraná, Gregorio Gavier Pizarro Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales (IFRGV), Yanina Sica y Rubén Quintana, Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental, CONICET-Universidad Nacional de San Martín;  Andrea Magnano, (IADIZA), Consejo Nacional de de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (CONICET), Anahi Vaccaro y Roberto Bó, Departamento de Ecología, Genética y Evolución, IEGEBA (CONICET-UBA), Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires. Ciudad Universitaria, Roberto Lando y Diego Artero, Arauco Argentina S.A.; Maria Jose Rodriguez y Gustavo Sebastián Cabanne, División de Ornitología, Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (CONICET).

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *