Dos décadas de manejo forestal FSC® en la Argentina

Por Esteban Carabelli, director FSC Argentina. 

 

ARGENTINA (Mayo 2021).- Nuestra íntima relación con los bosques y los árboles se remonta a la prehistoria, tal como otros autores han desarrollado recientemente en sus artículos por este mismo medio. Los bosques son sin dudas valiosos para las sociedades y forman parte de nuestra cultura; al igual que en el pasado, nos siguen proveyendo bienes y servicios, tales como agua, vivienda, alimentación, medicina, herramientas, calefacción y la lista sigue.

Su valor ambiental y ecológico continúa deslumbrando con los avances de la ciencia. Por todo es común escuchar que los bosques son esenciales, imprescindibles, insustituibles y demás. Sin embargo, hace décadas que perdemos superficie de bosques a causa de la deforestación y también ejercemos presión sobre ellos ante la degradación de áreas. En consonancia con la visión de la REDFOR.ar, en FSC también buscamos que “los bosques adquieran cada vez mayor importancia en términos económicos, sociales y ambientales, tanto en la Argentina como en el resto del mundo”.

¿Qué es el FSC?

Tras la Conferencia de Río de Janeiro de 1992 y ante la falta de acuerdos vinculantes para detener la deforestación, un grupo de personas y organizaciones se propusieron crear una asociación no gubernamental y sin fines de lucro, con la misión de promover un manejo ambientalmente adecuado, socialmente beneficioso y económicamente viable para los bosques del mundo.

La idea fue establecer estándares voluntarios de manejo para bosques y plantaciones forestales, y transformar el mercado al permitir que los consumidores elijan productos forestales con la garantía del manejo forestal responsable de un sello confiable. Luego de algunas reuniones preliminares en Canadá, en 1994 formalizaron la idea en México, y crearon el ForestStewardship Council® (FSC®) que se traduce como consejo de administración forestal.

 

 

Quizás la mayor innovación del FSC es su forma de gobierno en la que todas las voces son escuchadas y donde todas las decisiones son tomadas por consenso. La membresía se encuentra siempre abierta a todas las personas, organizaciones con o sin fines de lucro, sindicatos, instituciones educativas, etcétera. que comparten la misión por los bosques.

Cada nuevo miembro es asignado a una de tres subgrupos o “cámaras” -como se los llama internamente- en función de su principal interés en relación con los bosques. A la cámara económica pertenecen los propietarios y administradores forestales, quienes participan en la etapa de transformación y comercialización, así como sus cámaras empresariales.

Las organizaciones no gubernamentales con interés en el aprovechamiento sustentable, conservación y restauración, así como instituciones académicas o de investigación en temáticas ambientalistas, biológicas, ecosistémicas, ecológicas, etcétera. son asignados a la cámara ambiental. Con la misma lógica, organizaciones que trabajan por los derechos humanos, el desarrollo social, comunidades, pueblos originarios, así como sindicatos forestales y de la foresto-industria, entre otros, son asignados a la cámara social.

Para asegurar que todas las voces sean escuchadas y tenidas en cuenta, cada cámara detenta el 33,3 % del poder de votación en todos los asuntos del FSC®, desde la elección de autoridades a la determinación de los requisitos normativos para la certificación, todos forman parte de la toma de decisiones.Esta estructura de gobierno inspiró a otros sistemas de certificación (ASC, MSC).

Esta estructura democrática, balanceada y basada en las diferencias motivó que el FSC sea una activa plataforma de diálogo sobre la amplia gama de temas relacionados con los bosques, las personas que dependen de ellos y la biodiversidad. Dada la abarcativa y diversa representación de intereses en torno a los bosques, los estándares que aprueba la organización son los más exigentes del sector forestal a nivel mundial.

A la vez, la activa y directa participación de las organizaciones miembro, impulsa a estas a respaldar y promover el sistema FSC. Este apoyo por parte de prestigiosas organizaciones internacionales ha motivado la preferencia de los consumidores.

Las Asambleas Generales se celebran cada tres años y es la oportunidad en que se reúnen los miembros en persona  a decidir sobre el futuro de la organización. Crédito: FSC GD

FSC a nivel global

Hoy en día la superficie total certificada superó los 220 millones de hectáreas y las 45 mil cadenas de custodia. La organización cuenta con una sede central en Bonn, Alemania y una red de oficinas nacionales y regionales alrededor del mundo. Hoy en día buscamos ser un proveedor de soluciones para empresas, gobiernos e individuos que compartan nuestro interés por el manejo responsable de los bosques.

 

Uno de los pilares que sostiene a la credibilidad es la transparencia. A modo de ejemplo se destaca la posibilidad que brinda info.fsc.org, el buscador público de certificados -vigentes y terminados- de manejo forestal FSC y de madera controlada FSC, así como los resúmenes de todas las auditorias de manejo forestal. Por su parte, el administrador forestal pone a disposición de sus partes interesadas un resumen de su plan de manejo y de los resultados de monitoreo.

¿Cuáles son los estándares del FSC?

La certificación de manejo forestal FSC confirma que el bosque se está manejando de manera que preserva la diversidad biológica y beneficia las vidas de las poblaciones y los trabajadores locales, asegurando al mismo tiempo que también sustenta la viabilidad económica.

Existen diez principios a los que toda operación forestal debe apegarse antes de poder recibir la certificación FSC de manejo forestal, sean bosques nativos o plantaciones forestales, públicos o privados, dedicados al aprovechamiento de productos: maderables, no maderables o ambos. Estos principios cubren una amplia gama de cuestiones, desde la prohibición de convertir bosques nativos a otros usos y el mantenimiento de altos valores de conservación hasta las relaciones con la comunidad y los derechos laborales, así como el monitoreo de los impactos ambientales y sociales del manejo forestal y la adecuada gestión de agroquímicos.  Los procesos de auditoria buscan evaluar las operaciones desde dos enfoques complementarios: el desempeño en campo y la progresiva sistematización del manejo y la gestión (planificar, ejecutar, monitorear, revisar).

Esta es quizás la causa principal de porque los operadores forestales perciben un beneficio tangible con la certificación en el sentido de la mejora continua, más allá de la mejoría en el acceso a mercados.

Los Principios y Criterios (PyC) de Manejo Forestal FSC establecen los requisitos globales para el manejo forestal responsable; esto asegura consistencia y credibilidad global. A escala nacional es posible adaptar los indicadores con los que se evalúan dichos PyC; lo cual permite mejorar la relevancia a nivel local. Son los grupos de desarrollo del estándar (GDE) quienes adaptan una serie de Indicadores Genéricos Internacionales al nivel nacional para reflejar las diversas condiciones legales, sociales y geográficas. En el caso de Argentina dichos indicadores fueron remitidos al FSC Internacional para su aprobación, luego de haber sido discutidos y acordados por el GDE, el cual realizó diversas consultas a expertos, cuatro consultas públicas y una prueba de campo por una entidad de certificación.

Los bosques pequeños y con manejo de baja intensidad (SLIMF, por sus siglas en inglés) son elegibles para cumplir requisitos y procedimientos de auditoría simplificados que reducen los costos y esfuerzos de la certificación.

La certificación de cadena de custodia FSC® verifica que todo el material con certificación FSC® ha sido identificado y separado del material no certificado y no controlado a medida que avanza en las etapas de transformación. Los materiales recuperados post-consumo, y en algunas circunstancias también materiales pre-consumo, pueden ser incorporados como insumos para su uso en productos FSC una vez verificados adecuadamente.

La madera controlada FSC es material proveniente de bosques con un manejo aceptable que puede mezclarse con material certificado FSC en productos que llevan la etiqueta FSC Mixto. Los requisitos de madera controlada identifican cinco categorías de fuentes inaceptables de madera, las cuales no está permitido mezclar con material certificado FSC.

Estas categorías son: Madera aprovechada ilegalmente; Madera aprovechada en violación de los derechos tradicionales y humanos; Madera aprovechada en bosques donde los altos valores de conservación (AVC) están amenazados por las actividades de manejo; Madera aprovechada en bosques que se están convirtiendo a plantaciones o a otros usos; Madera proveniente de bosques donde se plantan árboles genéticamente modificados. Cabe destacar que no está permitido el uso de las marcas registradas (etiquetas) del FSC en productos fabricados exclusivamente con madera controlada FSC.

 

 

 

 

 

 

 Las tres versiones del etiquetado FSC: 100%, Mix y Reciclado. Crédito: FSC GD

 

En el caso de la certificación grupal FSC, varios propietarios y administradores de bosques pueden reunirse para formar un esquema de certificación en grupo y compartir sus esfuerzos en la planificación del manejo forestal, el aprovechamiento, el monitoreo y la comercialización de sus productos. La certificación en grupo facilita, en particular a los pequeños propietarios, alcanzar la certificación FSC ya que permite que los miembros del grupo compartan los costos y la carga de trabajo de solicitar y conservar un certificado FSC. La certificación agrupada puede aplicarse también a varias organizaciones de transformación aplicando a la certificación de la cadena de custodia.

Finalmente, cabe destacar que desde 2018 es posible verificar los impactos positivos del manejo forestal en los servicios ecosistémicos. Este mecanismo busca recompensar las prácticas responsables de los titulares de certificados de manejo forestal FSC, creando un nuevo incentivo para protección y restauración de los servicios ecosistémicos del bosque.

Los impactos que se pueden verificar se relacionan con: Conservación de la biodiversidad; Secuestro y almacenamiento de carbono; Servicios de las cuencas hidrográficas; Conservación del suelo y Servicios recreativos.

 

¿Cómo funciona el FSC®?

A través de procesos consultivos, el FSC desarrolla estándares y políticas para el manejo sostenible de los bosques, además de los requisitos para acreditar a las entidades certificadoras que realizarán las evaluaciones a los candidatos a la certificación forestal. El marco normativo del FSC es establecido en cumplimiento con el Código de Buenas Prácticas del ISEAL, una asociación global, transparente y ambiciosa formada por los sistemas de certificación más exigentes, comprometidos con la mejora continua en el desarrollo de estándares de acreditación y etiquetado de sostenibilidad.

Las entidades de certificación son organizaciones independientes y son quienes realizan las evaluaciones de manejo forestal y cadena de custodia que conducen a la certificación FSC. Estas entidades rinden cuentas ante Assurance Services International (ASI), la organización independiente responsable de verificar la conformidad de las entidades de certificación con nuestras reglas y procedimientos.

De la misma manera en que las entidades de certificación realizan verificaciones anuales a los titulares de certificados FSC de manejo forestal y cadena de custodia, ASI efectúa verificaciones anuales a las entidades de certificación a través de auditorías documentales y en el terreno. Esta verificación  sistemática a sus entidades de certificación es un rasgo único de este sistema de certificación forestal.

La organización interesada en la certificación elige a una de las entidades de certificación (acreditadas ante ASI) para que realice una evaluación para verificar si la organización cumple los requisitos de uno o varios estándares del FSC. Superada la misma, se le otorga un certificado FSC®, el cual tendrá una vigencia de cinco años. La entidad de certificación llevará a cabo auditorías anuales para verificar el cumplimiento sostenido de los requisitos. Los auditores visitan las operaciones forestales, entrevistan a trabajadores, vecinos y comunidades aborígenes, recorren áreas de conservación, revisan informes de monitoreo, buscan activamente aportes de las partes interesadas, como autoridades locales, sindicales, ONGs, vecinos, etc.

 

El FSC® en Argentina

En el año 2001 las empresas Establecimiento Las Marías y ForestadoraTapebicuá obtenían, por primera vez en el país, los certificados de manejo forestal y de cadena de custodia de sus industrias. Diversos desafíos han sabido superar año a año y gracias a un constante compromiso y esfuerzo lograron mantener dichos certificados hasta el presente.

El crecimiento del sistema en el país ha sido constante. La superficie con certificación de manejo forestal FSC creció desde aquellas primeras 25 mil hectáreas en Corrientes a las 470 mil hectáreas que actualmente se encuentran certificadas a lo largo de la Mesopotamia y del Delta del Paraná. La certificación de madera controlada FSC superó las 46 mil hectáreas.

Es destacable que los certificados vigentes incluyen bosques nativos, humedales, pastizales y otros ambientes naturales en las áreas de conservación que todas y cada una de las empresas certificadas debe mantener; estas áreas de conservación superan las 190 mil ha., es decir, más de un tercio del área certificada está dedicada a la conservación.

En materia de puesta en valor de los servicios ecosistémicos, ya se han logrado verificar cuatro impactos positivos del manejo forestal en la conservación de la biodiversidad, las cuales incluyen áreas productivas y áreas de conservación, posicionando a la Argentina entre los primeros 10 países en usar esta herramienta.

Breve cuadro de situación de la certificación del FSC en el país.

En cuanto a las cadenas de custodia FSC, estas aumentaron de aquellas dos primeras a más de 120 hoy en día, que transforman la madera en materiales de construcción, pallets, paneles, celulosa, cartón, papel y finalmente en embalajes, libros y todo tipo de impresos.  Cabe señalar que varias empresas y organismos de gobierno han manifestado en sus políticas de abastecimiento y/o sustentabilidad que prefieren productos certificados FSC.

Desde el punto de vista de la representación del FSC en el país, tuvimos en el país de manera intermitente personas físicas designadas por FSC Internacional a esta tarea. En Abril 2016 logramos el reconocimiento como Oficina Nacional del FSC, el cual se sustenta en un el acuerdo firmado entre esa institución y la A.C. Consejo de Manejo Responsable de los Bosques.

 

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