Misiones: denunciaron que industrias de producción de cerámicas afectaron la biodiversidad de la selva en galería y márgenes del arroyo Garuhapé

Una denuncia pública de vecinos y jóvenes del municipio de Garuhapé y Puerto Rico, junto al movimiento ciudadano ambiental Kaapuera -que inició en octubre de 2020-, tomó relevancia esta semana ante la difusión de las imágenes fotográficas obtenidas con un dron sobre un área que expone la degradación de la Selva en galería y ausencia de fajas ecológicas en los margenes del curso del arroyo Garuhapé, que desemboca en el Río Paraná. La industria de fabricación de ladrillos realiza desde hace décadas la extracción sistemática de la materia prima (barro, arena o arcilla) que utilizan una o más empresas de la zona para la producción de cerámicas.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

Con información de Misiones Online

 

MISIONES (26/1/2021).- “El impacto ambiental es irreversible”, asegura el guardaparque Diego Ciarmiello, naturalista y miembro de Kaapuera, ex candidato a intendente de Posadas por el PAyS (Partido Agrario y Social). En diálogo con ArgentinaForestal.com explicó la preocupación de los vecinos y jóvenes de la localidad y los pasos dados para obtener información de los organismos de control ambiental respecto a las operaciones de las industrias de cerámicas en el Municipio de Garuhapé.

“Estas prácticas extractivistas que existen en Misiones hay que detenerlas, controlarlas y buscar la manera que la actividad minera se lleve de manera regulada y con prácticas sustentables o más amigables con el ambiente del lugar”, dijo Ciarmiello.

Los propios vecinos denunciaron en octubre la situación, cuando advirtieron sobre lo que sucedía en los márgenes de los arroyos. “Se comunicaron jóvenes de Garuhapé pidiendo ayuda a Kaapuera para ver que se podía hacer para detener el daño ambiental que desde hace tiempo se lleva a cabo en la localidad por las empresas de construcción de cerámica. Fuimos a dialogar primero con los vecinos, después llamamos al Ministerio de Ecología -a la línea de denuncias ambientales-, e incluso nos reunimos con el funcionario responsable de Control de Bosques, ya que es el organismo que debe verificar el cumplimiento de la legislación ambiental. Estas prácticas transgreden todas las normas vigentes, y eso lo debe verificar la autoridad de aplicación. Desde octubre a la fecha, no hubo ningún otro contacto ni información de parte del organismo”, indicó Ciarmiello.

En noviembre de 2020, desde Kaapuera formalizaron el pedido de informe ante el Ministerio de Ecología de Misiones, ante la Dirección de Control de Bosques; y también elevaron un pedido de informe ante el Ministerio de Industria de Misiones, ya que la actividad de explotación de suelo es regulada por ley y controlada por la Dirección General de Minas y Geología.

“Hasta, desde los organismo no han brindado información oficial de la situación. Hay un silencio absoluto. Ante ello, volvimos la semana pasada a la zona, pero como es un lugar de muy difícil acceso, tomamos imágenes con un drone sobre el área, lo que nos permitió dimensionar el daño ambiental que se está provocando en el lugar”, relató Ciarmiello. “Se observa muy claro con el dron la destrucción del monte para llegar a los bordes del arroyo y la degradación del suelo para la extracción del barro, la materia prima que les permite fabricar cerámicas de alta calidad, pero a costa de nuestros recursos naturales, hipotecando el futuro de las nuevas generaciones de Garuhapé, que hoy tienen más conciencia ambiental sobre la importancia de conservar biodiversidad y rechazan estas prácticas”, valoró el guardaparque.

Los ambientalistas denuncian un “ecocidio silencioso” en el lugar, ya que consideran se produce un daño al suelo, al bosque y al agua. “Los bordes de los arroyos deben estar protegidos con las fajas ecológicas según las leyes provinciales y nacionales, pero es evidente la destrucción de la selva galería, una categoría de bosques nativos que está protegido por en la Ley de Ordenamiento Territorial Provincial (N°105) y la Ley Nac. de Bosques (26.331), por su importancia para la biodiversidad de un área. La actividad industrial extractiva que se hace en el área impacta en todo el ecosistema del lugar, modifican la estructura del arroyo en su desembocadura en el Río Paraná y tienen un impacto en el paisaje en el corto y largo plazo”, sostiene Ciarmiello.

Finalmente, consideró que «es importante que trabajemos en prácticas que acompañen un proceso más sostenible, para el cuidado de la cuenca del arroyo, la selva en galería y el suelo, por el bienestar de todos los misionero”.

Por su parte, Alex Schuster, miembro del grupo El Joven Puede (Puerto Rico) y del movimiento ambiental Kaapuera, es uno de los que denuncia que la extracción de arcilla del arroyo Garuhapé para la fabricación de ladrillos cerámicos está provocando un “ecocidio” ya que la práctica lleva varios años en la provincia y durante la pandemia, con el “boom” de la construcción, se intensificó.

“Tienen que generarse políticas ecológicas, que únicamente van a darse cuando la sociedad reconozca que esto sucede. Presentamos una denuncia a finales del 2020, pero los vecinos de Garuhapé venían alertando desde hace tiempo atrás. El problema que tienen los autoconvocados es que al ser un pueblo chico reciben muchas presiones”, explicó.

Las empresas están obligadas a mitigar el impacto ambiental que provocan

Desde el Ministerio de Industria y  el Ministerio de Ecología de la provincia,  reconocieron que la explotación del recurso genera un impacto ambiental, pero aseguraron que las empresas están obligadas a mitigar ese daño. Señalaron que el objetivo es buscar un equilibrio entre las necesidades de la industria y la defensa del medioambiente.

“Somos conscientes de que hay un crecimiento industrial y gran demanda de la construcción y del ladrillo, por lo tanto se necesita esa materia prima. También les estamos pidiendo que hagan mitigación, es decir que si hubo un daño tienen que reconstruir o restaurar el lugar”, explicó el ministro de Ecología de la Provincia, Mario Vialey.

Para el funcionario, el informe elaborado por las asociaciones ambientalistas peca de «mediático» y «dramático», aseguró sin embargo que desde la cartera que conduce siguen de cerca el tema y se labran actas de infracción cada vez que una empresa comete alguna infracción.

En tanto que Fernando Crivello, a cargo de la Dirección Geología y Minería del Ministerio de Industria de Misiones, afirmó que realizan controles periódicos en conjunto con el Ministerio de Ecología.

“La arcilla no es renovable y quienes hacen uso de ella deben tributar a la Dirección de Geología con un impuesto en función de la cantidad de usos que haga de esos recursos. Todos los ladrillos se hacen a partir de la arcilla, y en el único lugar que se encuentra es en las costas de los arroyos. Ahí es cuando hay un problema”, indicó.

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *