El debate de 2021 por la ley de Manejo de Fuego: “La modificación de la Ley no resuelve la falta de políticas adecuadas de prevención, alerta temprana y coordinación entre Nación, Provincia y actores locales”, señalan empresarios forestales

Cerró el año 2020, un año  de grandes extensiones afectadas en varias provincias del país por incendios forestales y generó un debate político, social y ambiental en el país en medio de la pandemia por COVID-19. En diciembre, sancionaron modificaciones en la Ley de Manejo de Fuego, sin embargo, entidades productivas, entre ellas Asociación Forestal Argentina consideran que hay 4 claves necesarias de entender por el gobierno nacional, provinciales y por los actores sobre la problemática, y llaman a la prevención en la presente temporada de peligro extremos de incendios por la sequía: “Es imprescindible mantener las alertas de riesgo de incendios y acompañar con medidas de sensibilización y educación a la sociedad”, advirtieron.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

MISIONES (1/1/2021).- Para la Asociación Forestal Argentina (AFoA), las recientes iniciativas legislativas “no ayudan ni a prevenir ni a apagar incendios forestales y rurales”. En un informe elaborado por la entidad gremial empresaria, explican cuatro claves sobre la modificación de la Ley de Fuego sancionada en el Congreso Nacional en 2020 que expone la necesidad de “políticas adecuadas de prevención, alerta temprana, ataque rápido. Y coordinación entre Nación, Provincia y actores locales”.

 

Desde su análisis, estas cuatro claves que debatir serían:

1)     2020/2021: ESTADO DE EMERGENCIA DE INCENDIOS EN ARGENTINA

Los incendios rurales y forestales no controlados son tragedias humanas, ambientales y económicas. El cambio climático ha potenciado la recurrencia y simultaneidad de desarrollo de grandes incendios en todo el mundo. Los casos en Australia, Brasil, California, Portugal, solo para mencionar los más mediáticos del último año, tuvieron impactos con pérdidas de vidas humanas, de biodiversidad y daño económico que se estiman en varios miles de millones de dólares. Argentina y la región no han escapado a este fenómeno global. El 2020 ha sido un año con zonas de sequía excepcional que han implicado la reducción de los cauces de ríos y arroyos a mínimos históricos en la cuenca del Paraná, mortandad de peces e incendios también excepcionales. El fenómeno de La Niña, que comenzó en septiembre de 2020 y puede extenderse hasta el otoño de 2021 refuerza las probabilidades de altas temperaturas y falta de lluvias, lo que mantiene las alertas por riesgos de incendios en amplias zonas del país. Los siguientes mapas muestran los incendios detectados los últimos tres meses concentrados en el centro-norte del país y el mapa de riesgo del 17 de diciembre que le da un descanso de algunos días al litoral y mueve el riesgo a la zona centro-sur.

Focos de incendio registrados entre el 13 de septiembre y el 14 de diciembre de 2020.

Mapa de riesgos de incendios para el 17 de diciembre de 2020

Tanto por la emergencia actual como por las tendencias de mediano y largo plazo, es imperativo reforzar las políticas y acciones vinculadas al manejo del fuego:  prevención, detección temprana, ataque rápido y todas las medidas de supresión si el incendio se expande.   Las Provincias son las responsables primarias en estas acciones, muchas de ellas con endebles o inexistentes sistemas de prevención y supresión específicos que dificulta no solo la respuesta inmediata sino, además, la articulación de la asistencia del Sistema Federal de Manejo del Fuego de la Nación; especialmente cuando los incendios requieren más equipamiento y recursos para su supresión.

 

2) NECESIDAD DE CUMPLIR LAS LEYES VIGENTES Y ENFOCAR LA EMERGENCIA: “NO TAPAR EL HUMO CON MÁS LEYES”.

Cuando los incendios empezaron en el Delta, se respondió impulsando una Ley de Humedales.  Se presentaron alrededor de 10 proyectos entre la Cámara de Diputados y la de Senadores a lo que se sumaron varias organizaciones ambientales -reconociendo que la Ley de Humedales no tenía relación con los incendios-, se embarcaron en esta consigna.

El Congreso, en particular la Comisión de Ambiente y de muchas organizaciones, ocuparon su atención en el tema humedales (invocando la prevención de incendios) mientras los focos se expandían en el resto del país con la aparición de La Niña.

Cuando los incendios siguieron en Córdoba, Jujuy, Corrientes, Misiones -y no había más humedales involucrados- con efectos económicos importantes y ambientales devastadores en lugares como las reservas de Calilegua (Jujuy) y Yabotí (Misiones), el Congreso respondió modificando la Ley 26815 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental en Manejo de Fuegos Forestales y Rurales ampliando el Art. 22 de la Ley- que impone razonables restricciones en el caso de la pérdida de bosques nativos por causa de incendios-  a cualquier tipo de ecosistema rural presumiendo que los propietarios de los predios son los culpables de los incendios independientemente del riesgo climático y el origen del mismo. Por lo tanto, argumentando la prevención de incendios, se establece un castigo ampliando los alcances del Art 22 de prohibición de cambiar el uso del predio y otras restricciones a la propiedad durante 60 años si el incendio se produce en bosques cultivados y humedales. Y de 30 años si el incendio es en otro tipo de actividad rural.

La modificación de la Ley 26.815 aprobada puede afectar los derechos de propiedad y uso de amplias superficies rurales. Según las estadísticas del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (MAyDS), en 2016, 2017 y 2018 las provincias reportaron incendios por alrededor de 1 millón de hectáreas cada año. La provincia con mayor superficie declarada de incendios es La Pampa y dependiendo del año, aparecen en los primeros rankings Mendoza, San Luis, Córdoba, Rio Negro y Buenos Aires. Pero todas las provincias tienen incendios rurales y forestales reportados. ¿Los legisladores de esas provincias analizaron los alcances de la Ley que aprobaron?

 

3) FORTALECER EL SISTEMA FEDERAL DE MANEJO DEL FUEGO Y PROFESIONALIZACIÓN DE LAS BRIGADAS DE INCENDIOS RURALES.

Mientras tanto, y en el medio de la emergencia, la responsabilidad del Sistema Federal de Manejo del Fuego se pasó del Ministerio de Seguridad al MAyDS. La modificación en la Ley de Ministerio se realizó por Decreto Nº 706/2020 el 28 de agosto. El 21 de octubre se publicó la nueva estructura en el BO y recién el 17 de noviembre se publicó la Decisión Administrativa 2068/2020 de Jefatura de Gabinete con el traspaso efectivo del Ministerio de Seguridad al MAyDS.  Un año excepcional en incendios se respondió con un traspaso que duró meses y que aún no se ha completado. Con esto, hemos pasado un año de alta emergencia con una estructura nacional muy debilitada, sin estructura formal, sin nombramientos y pocos recursos.

Esto no afectó el compromiso, responsabilidad y profesionalismo de los integrantes de las brigadas de incendio nacionales quienes deben ser reconocidos debidamente. En el país hay amplio conocimiento en la investigación sobre ecología del fuego. El SNMF realiza informes, como los índices de riesgo o los indicadores de combustible y otras herramientas disponibles para un manejo integral del riesgo de incendios. También se realizaron importantes avances junto con el MTEySS desde 2008 en la profesionalización de los combatientes de incendios con la normalización de puestos laborales y la certificación por competencias.

 

4)  CONTINÚAN LOS MESES DE ALTO RIESGO DE INCENDIOS. ¿Qué se debe hacer?

Prevención: es imprescindible mantener las alertas de riesgo de incendios y acompañar con medidas de sensibilización y educación a la sociedad. En particular, la preparación para gestión del riesgo en los municipios, así como reforzando la atención del número 100 que recibe las alertas con protocolos de actuación. Cuando las condiciones lo permitan, es necesario usar quemas controladas para reducción de combustible, medida imprescindible para evitar incendios descontrolados.

Alerta temprana: articular con las provincias y con los consorcios de manejo del fuego locales ampliar la presencia de torres de detección con cámaras o con personas en las zonas de alto riesgo y con mayor probabilidad de pérdidas humanas y ambientales. Sensibilizar a la población para un rápido reporte de focos de fuego. Evaluar la contratación de sistemas satelitales de detección temprana de fuego.

Ataque rápido: Colaborar con las provincias para la capacitación y puesta en funcionamiento de brigadas de incendios rurales y forestales. Los bomberos de servicios urbanos están capacitados en incendios de estructuras y no en fuegos rurales que tienen una lógica especial que varía dependiendo del ecosistema (es muy diferente un incendio de pastizales que otros de bosques o humedales).  Se tiene disponible el sistema desarrollado con el MTEySS para evaluar y certificar las competencias para combatientes de incendios forestales, combatientes motobombistas, combatientes motosierristas y Jefes de Cuadrilla.  El reconocimiento de las competencias de los combatientes permitiría la formación rápida de brigadas en las Provincias o la rápida capacitación compensatoria para quienes no puedan demostrar las competencias requeridas.

Con ello, se garantiza que quienes van al frente de ataque tienen un mismo estándar de trabajo y comunicación, asegurando un accionar coordinado y seguro. Para esas cuadrillas y brigadas se requiere presupuesto para el equipamiento de protección personal y herramientas específicas, así como los elementos para un ataque rápido en la fase del primer ataque, como motobombas portátiles de alta presión y maquinaria pesada para realizar cortafuegos efectivos; también, y en particular, el financiamiento para el combustible para la movilización y puesta en operación de tales recursos.

Coordinación nacional: es imprescindible asegurar una planificación para los próximos cuatro meses entre las Provincias y el SNMF para coordinar los recursos provinciales y nacionales y que estén disponibles en las zonas de alto riesgo. Esto incluye la disponibilidad de medios aéreos como aviones y helicóptero hidrantes estacionados en zona.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *