¿Cómo puede mejorar la gestión de la sanidad en las forestaciones en la provincia de Chubut?

(*) Por Mg. Verónica Olivo Mainetti, la Dra. Cecilia Gomez y el Dr. Francisco Carabelli,  de la Facultad de Ingeniería, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB).

ARGENTINA (26/11/2020).- Las cuencas forestales de la Argentina ocupan una superficie de 1,2 millones de hectáreas y están constituidas por especies maderables de rápido crecimiento -esencialmente de los géneros Pinus, Eucalyptus, Salix y Populus-, que superan en muchos casos a los de sus zonas de origen. Las mismas surgieron principalmente como consecuencia de la promoción por parte del Estado de la actividad foresto industrial y su objeto fundamental es el abastecimiento de madera.

En la región patagónica se promovió la forestación con coníferas exóticas, esencialmente distintas especies de pinos, con políticas estatales y privadas que no respondieron a un proceso estratégico planificado a mediano y largo plazo, lo que en cierta medida podría explicar la escasa superficie forestada actual en relación con su potencial en la región.

La provincia de Chubut cuenta con 33.000 hectáreas en las que predominan pino ponderosa (Pinus ponderosa) y pino oregon (Pseudotsuga menziesii), además de superficies menores de pino radiata (Pinus radiata) y pino contorta var. murrayana (Pinus contorta var. murrayana).

El manejo silvícola de estas forestaciones depende mayoritariamente de subsidios estatales, motivo por el cual los tratamientos no se realizan en el tiempo y la forma más adecuados y las hacen más susceptibles ante la aparición de plagas.

En este sentido, la sanidad de las plantaciones de pino está afectada esencialmente por la presencia de la avispa barrenadora de los pinos Sirex noctilio F. (foto 1), ampliamente distribuida en nuestro país desde su introducción en 1985 y declarada como Plaga Forestal Nacional de control obligatorio en 1993.

Desde su detección en la provincia, la Secretaría de Bosques de Chubut implementó una estrategia de manejo de esta plaga a través del “Programa de Monitoreo y Control de la Avispa Barrenadora de los Pinos Sirex noctilio” mediante la Ley XVII N° 75.

Sin embargo, muchos de los aspectos importantes para la sanidad de los cultivos forestales continúan sin ser abordados poniendo de manifiesto la necesidad de una planificación estratégica que permita ser proactivo y no reactivo frente a situaciones de emergencia o contingencia de plagas.

Este escenario fue el que brindó el marco general para el trabajo de tesis desarrollado en el espacio de la Maestría en Gestión Sanitaria Forestal de la Facultad de Ingeniería de la UNPSJB, que tuvo como objetivo identificar y proponer un conjunto de directrices que permitan diseñar un sistema de gestión sanitaria forestal de los bosques cultivados en el territorio de la provincia de Chubut, mediante un enfoque integrado de todas las problemáticas de índole sanitaria que están presentes en las plantaciones, para afrontarlas durante todo el ciclo productivo.

Este trabajo propuso un marco referencial de planificación estratégica para la gestión sanitaria forestal (GSF), teniendo en consideración la experiencia y los avances en materia sanitaria que hay en nuestro país, así como en países vecinos y en otros a los cuales se le presta la atención debida a la gestión de la sanidad forestal. El diseño metodológico tuvo en cuenta una caracterización diagnóstica, a partir de la cual se definieron los requerimientos que debería satisfacer un sistema moderno y eficiente de GSF.

Una matriz de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA) antecedió a la identificación y selección de componentes que ofrecen sistemas exitosos de GSF en otros países. En la última etapa se diseñaron las directrices para la GSF en la provincia basadas en los componentes.

El diagnóstico de la situación se elaboró con la información disponible sobre la normativa de promoción de la actividad forestal y la vinculada específicamente a la sanidad, además de todas las reglamentaciones existentes sobre los recursos forestales del ámbito nacional, y en particular de provincias representativas de distintas regiones forestales del país tales como Misiones, Córdoba, Neuquén, Río Negro y Chubut.

Asimismo, realizamos una encuesta de tipo estructurado para contar con información de los especialistas que se desempeñan en diferentes ámbitos y estructuras de gestión a nivel nacional e internacional. La determinación de las potencialidades, los riesgos, los desafíos y limitaciones permitieron delinear las estrategias que debería adoptar un modelo de gestión de la sanidad forestal (cuadro 1). Identificamos y analizamos información sobre sistemas, planes y/o programas que forman parte de la gestión sanitaria forestal en Argentina y en otros países con trayectoria en la gestión sanitaria forestal, entre ellos Estados Unidos, Canadá, España, Uruguay y Chile. Con todos estos elementos diseñamos una matriz de triple entrada que permitió, a partir del enunciado de los requerimientos de tipo legal, de recursos, ambientales y decisionales, seleccionar el dispositivo que mejor podría adaptarse a la situación provincial, tanto de Argentina como de otros países, para configurar los componentes de un esquema de directrices que constituyen la base del sistema de gestión sanitaria forestal más plausible para las condiciones imperantes.

Cuadro 1. Detalle de las estrategias derivadas del análisis FODA.

Aspecto Estrategia Legal
Ampliar e integrar los instrumentos normativos.
Generar los mecanismos para una mayor articulación entre disciplinas, instituciones y jurisdicciones.

Aspecto Técnico
Jerarquizar el área técnica específica, sosteniendo las medidas actuales y ampliando las actuaciones a otras plagas y territorios forestales

Aspecto de Recursos humanos
Reorganizar y fortalecer la dotación de personal afectado a la sanidad forestal.
Capacitar al personal, ampliar y actualizar los conocimientos en materia sanitaria forestal.

Aspectos de Recursos de infraestructura
Restablecer y jerarquizar para su funcionalidad el área técnica específica, asignando infraestructura, equipamiento y movilidad para el desarrollo de las actividades.

Aspectos de Recursos económico-financieros
Promover la creación de las capacidades requeridas para llevar adelante la gestión de recursos económicos y financieros y ser eficientes en su consecución

Por otro lado, la matriz de dispositivos derivada del enfoque de la gestión sanitaria forestal en otros países, provincias de Argentina y de la opinión de los expertos consultados y la construcción de las directrices permitió ensamblar conceptualmente todos los aspectos que estructuraron el trabajo (cuadro 2).

Se resaltan en verde especialmente aquellos dispositivos que a partir de las estrategias derivadas del análisis FODA (descriptas en el cuadro 1) podrían adecuarse mejor al contexto institucional de la Secretaría de Bosques de la provincia, pues constituyeron los componentes para dar forma a las directrices, que se explicitan a continuación y que constituye uno de los resultados más relevantes de la investigación (Figura 1). Sin embargo, los restantes dispositivos son también importantes y se listan porque se considera que de instrumentarse esta propuesta, podrían ser útiles para dotar de mayores y mejores capacidades al sistema de gestión de la sanidad en la medida que fuese una decisión de política forestal a sostener en el mediano y largo plazo.

Cuadro 2. Matriz de dispositivos elaborados para los distintos requerimientos a partir de las estructuras de los sistemas de gestión forestal de distintos países, provincias de Argentina y de las respuestas a la encuesta.

Referencias: DL: Dispositivo Legal; DR: Dispositivo de Recursos; DA: Dispositivo Ambiental; DD: Dispositivo Decisional; EE.UU: Estados Unidos; C: Canadá; Es: España; Ch: Chile; U: Uruguay; M(Ar): Provincia de Misiones (Argentina); N(Ar): Provincia de Neuquén (Argentina); En: Encuesta. Los tres ejemplos, tomados de los dispositivos seleccionados (en verde), que se desarrollan seguidamente, permiten interpretar este cuadro:

DLEn1 (Dispositivo Legal Encuesta 1): Este dispositivo surge de la información obtenida de la encuesta realizada y establece que el sistema de gestión de la sanidad forestal de la organización está inscripto en políticas forestales regionales y/o nacionales apropiadas. Estas políticas encuentran respaldo en la visión de largo plazo en los decisores políticos.

DRC3 (Dispositivo Recursos Canadá 3): Este dispositivo surge de la información obtenida de Canadá, como uno de los países con trayectoria en la gestión sanitaria forestal y seleccionados para este estudio, y contempla que el servicio forestal propicia la mejora de los procesos de acceso a la información sobre sanidad forestal mediante actividades de extensión y capacitación, de manera que la misma se encuentre disponible para todos los administradores de bosques.

DDEU1: (Dispositivo Decisional Estados Unidos 1): Este dispositivo surge de la información obtenida de Estados Unidos y establece que el servicio forestal cuenta con un programa de protección de la sanidad forestal con las siguientes líneas de acción: 1) Insectos y enfermedades del bosque nativo, 2) Especies invasoras, 3) Manejo integrado de plagas, 4) Gestión de la sanidad forestal.

Finalmente se enuncian las directrices para cada uno de los aspectos considerados (figura 1) que tienen como respaldo las estrategias derivadas del análisis FODA y que contienen a los dispositivos de la matriz anterior.

Conclusiones 

El conocimiento adecuado sobre la biología y ecología de las especies plaga, la capacitación de recursos humanos y la actualización continua de la información referida a plagas constituyen aspectos prioritarios en lo atinente a los requerimientos organizativos de un sistema de gestión sanitaria forestal.

Para esto, es necesario que la organización cuente con los recursos económicos financieros, de infraestructura y el equipamiento adecuado. Por ello, la planificación de un sistema de gestión de la sanidad forestal debe ser de mediano y largo plazo, conteniendo tanto programas específicos de vigilancia y monitoreo como medidas de prevención y control a través de planes operativos anuales.

Para que la gestión sea eficiente es también importante que existan acuerdos con productores y otros organismos vinculados. En este sentido, un mayor involucramiento entre los actores territoriales del sector público y privado posibilita una gestión del recurso forestal que puede ser sostenible en el tiempo.

Todos estos aspectos han sido tenidos en cuenta en el diseño de esta estructura básica del sistema de gestión sanitaria forestal. La aplicación de políticas adecuadas y de programas de vigilancia y monitoreo hace posible la funcionalidad de un sistema de estas características con una visión de largo plazo, lo que lo convierte en un instrumento que es de suma importancia para los tomadores de decisiones.

En tal sentido, este trabajo aporta elementos concretos para que la Secretaría de Bosques de la Provincia de Chubut, como principal responsable de la aplicación de las políticas públicas para el desarrollo forestal provincial, recupere la centralidad que le cabe en la instrumentación de una gestión sanitaria forestal eficiente.

 

(*) Centro de Estudios Ambientales Integrados (CEAI), Facultad de Ingeniería, Esquel, Chubut.

E-mail: olivomainetti@hotmail.com, ceciligomez@gmail.com, francisco.carabelli@gmail.com

 

 

Este artículo forma parte del espacio mensual de la REDFOR.ar,en ArgentinaForestal.com, que busca divulgar y generar debate sobre la problemática forestal del país. Las opiniones pertenecen a los autores. 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *