Sistemas silvopastoriles en Río Negro: “Una oportunidad emergente en el Valle de Conesa”

Por el Lic. Atilio Segura y el Ing. Agr. Adrián Nuñez, del AER INTA Conesa – Río Negro (*)

RÍO NEGRO (Octubre 2020).- El valle irrigado de General Conesa posee una tradición de más de un centenar de años en la producción de salicáceas, con reconocimiento en el mercado de la madera. Si bien la conformación actual de esa industria está caracterizada por establecimientos con tecnología muy antigua con una producción de bajo valor agregado, la inminente puesta en marcha del Centro Foresto Industrial construido con fondos provenientes del Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal BID 2853, promete ir revirtiendo la situación.

El mencionado Centro está equipado con secaderos de madera y una línea de remanufactura que permitirá fabricar molduras, machimbres, tableros alistonados y madera laminada encolada, como vigas laminadas.

El agregado de valor que generará el Centro multiplicará varias veces el monto obtenido por la venta de la madera, y funcionará recibiendo tablas verdes aserradas de parte de los aserraderos locales y regionales, que transformará en los productos mencionados. Esos productos podrán ser remanufacturados a su vez, para fabricar muebles y viviendas de madera y sus partes, generando valor y empleo en la región.

Centro Foresto Industrial en General Conesa (RN).

La generación de alicientes económicos, con la consolidación de los segmentos de mercado hoy atendidos por el complejo foresto-industrial actual y la aparición de nuevos segmentos de negocios, implica oportunidades a tener en cuenta en las decisiones productivas.

Por otro lado, la región noreste de Río Negro, se ha consolidado en la producción de carne, a partir de la declaración de zona libre de aftosa sin vacunación, con impacto significativo en la producción y exportación de carne de novillo, vacas y vaquillonas. Esta situación ha llevado a construir en forma colaborativa público-privada un Plan de Mejora Competitiva para el Cluster Vacuno de la región, que se ha dado como objetivo aumentar los índices productivos y los negocios de exportación.

En este marco, los sistemas silvopastoriles emergen como una alternativa a ser evaluada, en el marco de nuevo contexto de negocios.

 

Importancia de la producción de salicáceas

Los dos sistemas productivos, que se destacan, por su importancia, en los valles de Patagonia Norte, son la producción de cortinas de álamos, típicas de las parcelas frutícolas, y la producción en macizo. El Inventario forestal 2017 informa que existen 2.900 Km de cortinas y 400 ha forestadas con Salicáceas. La explotación forestal rionegrina en los valles irrigados produce aproximadamente 66.000 tn/año (turno de corta de 15 años) de rollizo y se caracteriza por su importancia en la generación de empleo.

Las plantaciones de salicáceas en cortinas (principalmente álamos) han acompañado al desarrollo de la fruticultura regional, dando lugar a la instalación de industrias dedicadas principalmente a la fabricación de envases para la comercialización de fruta (pallets, bines, cajones, etc.).

Prod. Julián Carbo y Lic. Atilio Segura, recorriendo parcela forestal en Colonia San Juan 

 

El Valle de General Conesa, ha seguido dicha tradición, agregando a su vez la producción en macizos. A diferencia del Alto Valle de Río Negro, el eslabón industrial del sector forestal, constituido por 10 aserraderos, 6 medianos y 4 pequeños, se ha caracterizado por una orientación a la producción de tablas para muebles y construcción y, más recientemente, embalajes y maderas de soporte y acomodación para el transporte de productos que se exportan desde la provincia de Chubut.

La producción forestal (silvicultura), es promocionada en forma constante por el Gobierno Nacional a través de la ley 25.080, desde 1998, y de programas específicos como “Programa de sustentabilidad y competitividad forestal BID 2853 OC/AR” y de normativa provincial y municipal.

La orientación es generar y sostener condiciones de rentabilidad en toda la cadena productiva, orientar esfuerzos de colaboración de actores privados y públicos en redes, cluster y microrregiones y consolidar procesos de innovación continuos.

 

Situación actual de la silvicultura

Un análisis de las clases de edad de las forestaciones refleja la propensión a avanzar y retroceder de las diferentes regiones . La tendencia en los valles del este de Río Negro (medio, inferior, de Conesa y de Río Colorado) no es consolidada. Mientras que en Río Colorado y Valle Medio, la actividad tiene tendencia a crecer, en el Valle de Conesa y Valle Inferior tiende a retroceder.

La complejidad de las decisiones para la plantación de nuevas cortinas y macizo en General Conesa son difíciles de identificar, la expectativa de mejores precios para la madera por la mejora de los eslabones industriales (nuevo centro foresto-industrial), el impulso de varias instituciones a la construcción de casas con madera, las políticas provinciales y locales a la incorporación de nuevas plantaciones, la tradición forestal de Conesa en cabeza de varias familias actuarían como promotoras del desarrollo foresto-industrial y la competencia por las tierras para el desarrollo de cultivo de cebolla y la reducción de las plantaciones frutícolas, la capacitación de la mano de obra, los precios actuales de la madera y el tiempo de retorno a la inversión aparecen como fuerzas que impulsan la no incorporación de nuevas plantaciones.

SSP con Salix en Establecimiento Doña Magdalena – Colonia Frías 

Los Sistemas Silvopastoriles

En este panorama, los sistemas silvopastoriles, entendidos estos como un modelo productivo donde se combinan actividades forestales y pecuarias, muestran beneficios tangibles complementarios para dinamizar la inversión en plantaciones, con productores locales y externos:

1.   La combinación de la actividad pecuaria y forestal, determina la posibilidad de obtener ingresos en forma anticipada, a través de la primera, con producción de carne en forma directa o producción de forraje, durante los primeros años de la plantación, y producción de madera luego en el momento de la corta.

2.   Acortamiento del período de retorno de la inversión.

3.   Sostenibilidad de la inversión, al depender los ingresos de mercados independientes. La actividad ganadera, con rentabilidad positiva y expectativas de mejora y la actividad forestal con proyección positiva a través de la modificación de las estructura de la cadena en la región.

4.   Desarrollo de actividades de investigación, desarrollo e innovación impulsadas por INTA, CIEFAP, ENDECON, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca Nacional y de Producción y Agroindustria de Río Negro

5.   Posibilidad de utilizar los beneficios de la Ley 25.080. La actividad silvopastoril es considerada como beneficiaria.

6.   La prospectiva del mercado de la carne y del mercado de la madera, sostienen este modelo productivo.

7.   La posibilidad de obtener rentabilidades positivas.

 

Una oportunidad emergente

El fortalecimiento de la ganadería patagónica, a partir del reconocimiento de la zona al sur del Río Colorado como zona libre de aftosa sin vacunación transformó una región caracterizada por la cría en una región productora de gordos, que se sustenta en la producción de forraje de calidad de los valles irrigados. Esta situación determina la posibilidad de obtener precios superiores y mejora la ecuación económica.

Por el lado forestal, el desarrollo esperado de los valles irrigados como productor de madera de calidad a partir de la mejora de los servicios industriales con la instalación del Centro Foresto-Industrial y el desarrollo de nuevas capacidades que se unen a aquellas tradicionales de General Conesa.

Henificación de forraje en SSP Establecimiento Doña Magdalena – Colonia Frías 

Esta combinación de las ventajas de dos sectores que se fortalecen, genera las condiciones básicas para que la implantación de sistemas silvopastoriles se convierta en una oportunidad emergente, sustentable y de alta resiliencia.

Desde el punto de vista productivo, los sistemas silvopastoriles surgen como respuesta de aprovechamiento de ambas oportunidades, por ser un sistema viable y adaptable para la mayor parte de las regiones y por resultar de una serie de beneficios para la actividad ganadera y para los productores que lo implementan.

La estimación de los beneficios económicos-financieros de la implementación de un sistema silvopastoril ofrece resultados favorables. Según estudios realizados por INTA, la incorporación de la producción de carne genera mayores ingresos que la actividad forestal tradicional. El aumento en el ingreso representa un monto que alcanza al 28% de los ingresos por hectárea en producción. Desde el punto de vista financiero se acorta el período de retorno de la inversión, al poseer un flujo de fondos distribuido en el tiempo. Los productores que lo llevan a cabo resaltan la estrategia de diversificación de ingresos.

 

Los sistemas silvopastoriles y el ambiente

En lo ambiental, es reconocido que la actividad forestal orientada a la producción de madera impacta positivamente sobre el ambiente como sumidero de carbono, y el desarrollo industrial de elementos producidos con madera le da a estos sumideros características de sustentabilidad.

En los ambientes semidesérticos de la Patagonia, con clima caracterizado por bajas precipitaciones y presencia de viento, la actividad forestal ha tenido un rol importante para el desarrollo de la actividad agrícola, frutícola y hortícola. Actualmente se la considera esencial para la mitigación del cambio climático.

Las aéreas forestales son valoradas con base a sus múltiples funciones ambientales, sociales y económicas por lo que se las considera fundamentales para el país, sus regiones y comunidades.

En cambio a la ganadería se le reconocen ventajas y desventajas respecto del ambiente y el aporte a la comunidad. Las ventajas están del lado de su función en la producción de proteínas para la población mundial en crecimiento, que se acercará en el año 2050 a 9.600 millones de personas, según la FAO. En cuanto a las desventajas se indica a la ganadería como contribuyentes del 14,5% de las emisiones del gas efecto invernadero inducidas por el ser humano.

Pastoreo directo de forraje en SSP con distintas categorías de bovinos (rodeo general)

 

Se identifica a los sistemas silvopastoriles como oferentes de bienes y servicios ambientales no tangibles o poco evidentes para las personas, que en su gran mayoría no tienen un mercado donde se les asigne un valor monetario y, de esta manera, son subvalorados o no considerados por la sociedad. Ejemplo de los mismos son la disminución de erosión del suelo, el incremento de la diversidad biológica, la mejora del paisaje y cobertura vegetal y la presencia de aves.

Conclusiones

Los sistemas silvopastoriles emergen como una oportunidad de inversión clara, con resultados económico-financieros favorables, y condiciones de sustentabilidad y resiliencia apreciables. Estos resultados se espera que aún mejoren en el escenario previsto de desarrollo maderero de la región de la valles de la norpatagonia y de la actualización y modernización del sector industrial de la madera de General Conesa, con la puesta en funcionamiento del centro foresto-industrial y del sostenimiento y mejora del sector de las carnes de la región patagónica.

A estas primeras conclusiones de tipo económico-productiva mencionadas, se le agrega los múltiples efectos positivos sobre el ambiente y sobre la cuestión social ya mencionados.

 

 

 

Este artículo forma parte del espacio mensual de la REDFOR.ar, en ArgentinaForestal.com,  que busca divulgar y generar debate sobre la problemática forestal del país. Las opiniones pertenecen a los autores. 

 

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