La Pampa: con 31 años, logró diseñar su carpintería santarroseña con trabajos rústicos con madera de pallets

Es un emprendedor que supo aprender un oficio  de base forestal y crecer en base a trabajo y dedicación. Realiza distintos productos a pedido. Tiene 31 años y en su carpintería santarroseña hace trabajos rústicos con madera de pallets. Sillones de jardín, mesas, sillas, camitas para perro, areneros, respaldos. Toda una gama de muebles a pedido y a gusto del cliente.

 

Fuente: La Arena

 

LA PAMPA (12/9/2020).- Emmanuel Martínez fabrica y vende muebles rústicos hechos con madera de pallets. Un joven emprendedor que supo aprender un oficio y crecer en base a trabajo y dedicación. Realiza distintos productos a pedido.

Un destornillador, una caladora y un martillo. Ese era el panorama en el taller y no daba la impresión que, con esa raquítica disposición de recursos, el emprendimiento pudiera cultivar grandes esperanzas de crecimiento. Pero un año después, la realidad es muy distinta y el entusiasmo con el que Emmanuel cuenta todo lo que pudo hacer en tan poco tiempo provocan las ganas de conocer y escuchar. De saber por qué «MKVE 2018» es un lugar que puede ofrecer una solución ahí donde hay una necesidad. O un deseo, si es que de muebles y viviendas se trata.

«Es verdad, arranqué con una caladora, un destornillador Philips y un martillo, solo con eso y con eso hice mi primer juego de sillones. No creía que iba a tener el desarrollo que tuve, fue algo que me sorprendió. La crianza de nuestros viejos siempre fue tratar de salir adelante y no quedarse quieto, si la situación no acompaña hay que poner la mejor cara y pelearla. Por suerte tengo una familia de fierro que me acompaña en todo y eso es clave para poder llevar a cabo lo que uno quiere», dice Emmanuel casi como una declaración de principios de la escala de cosas sobre las cuales edifica sus prioridades.

Emmanuel Martínez tiene 31 años y en su carpintería santarroseña hace trabajos rústicos con madera de pallets. Sillones de jardín, mesas, sillas, camitas para perro, areneros, respaldos. Toda una gama de muebles a pedido y a gusto del cliente.

«Arranqué el 5 de septiembre del año pasado, antes teníamos una despensa en el centro y cuando nos tocó la casa en el barrio abrimos ese mismo local unos meses pero no dio resultado, así que ante la necesidad empecé con la carpintería, arranqué de la nada, con videos tutoriales de YouTube: a prueba y error, practicar y mejorar cada trabajo. Yo no me podía quedar quieto porque junto con Valeria tenemos a Matías (10) y Kiara (6). Pero más allá de la necesidad tuve la enorme fortuna de encontrar algo que me encanta, que me genera muchas ganas y que encima enseguida empezó a funcionar, a moverse. Y pude empezar a crecer y a expandirme enseguida», relata Martínez sobre la breve pero intensa historia de «MKVE».

«Si vos querés hacer algo nos pasás una foto y nosotros armamos el presupuesto. El pallet es una madera muy resistente y que no tiene un costo alto. A medida que fuimos recibiendo pedidos y concretando trabajos invertimos enseguida y por eso pude comprar un compresor, una circular, un taladro, amoladoras, destornilladores eléctricos, la sensitiva, una prensa; todas las herramientas que hacen falta para trabajar cada vez mejor. La idea es ir sumando y empezar a mezclar hierro y madera, son cosas que se pueden trabajar muy bien pero tampoco hay que precipitarse porque el que mucho abarca poco aprieta, y la idea es no quedar mal con nadie porque no le cumplo los plazos u otras cosas. Prefiero ir sobre pasos seguros», describe Emmanuel en su capintería de la calle Grassi Sur y Padre Valla, ahí en el final del barrio ARA San Juan, donde Santa Rosa anuncia sus límites. «Casi llegando a Ataliva Roca», se ríe el responsable de «MKVE».

 

Los primeros pedidos impulsaron el emprendimiento

«El primer trabajo fue para una señora del Plan 5000, me acuerdo porque al tiempo vino muy contenta y me encargó un juego de sillones en L, fue un trabajo grande. También para una casa en Winifreda hice una mesa de tres metros de largo, todo con madera de pallets, en ese caso por la extensión las vas uniendo con tornillos y con chapitas y quedan muy bien», detalló al recordar esas primeras obras que, al salir bien, le dieron el impulso necesario de confianza para soltarse y perfeccionar lo que vino después.

Emmanuel también recibió llamados desde Ataliva Roca, de General Acha, Toay. Y del gobierno provincial. «De Provincia nos pidieron unos juegos de sillones. Esas son cosas que te presentan un desafío importante y que te tengan en cuenta te da un buen impulso», resaltó el emprendedor.

En el taller de Martínez se hacen trabajos con pallets para la base de las camas, bancos para el jardín, cercos y camastros para las piletas, divisiones para los patios, respaldares y una amplia variedad de muebles y productos a gusto de quien lo pide.

«Cuando se desató todo el tema de la pandemia fue complicado porque parecía que se paraba todo y no se sabía qué iba a pasar. Por suerte se reactivó y la gente al tener más tiempo en su casa pensó en cambiar muebles o sumar cosas, entonces se pudo trabajar bien en este tiempo que esperamos pase pronto y volvamos a la normalidad», señala Emmanuel sobre un año completamente atípico pero que, al menos desde lo laboral, también se convirtió en un buen trampolín para algunas actividades económicas.

 

Desafíos de gestión

«Para mí este trabajo también es un cable a tierra, haber encontrado algo que me permite crecer, y no solo en lo económico. Toda mi familia me apoya, mi mujer Valeria es de fierro y tenemos la suerte de que la gente nos llama y se acerca. No es fácil animarse y poner en marcha un emprendimiento, más allá de que la necesidad te impone ese desafío», cuenta el responsable de MKVE, que recibe consultas en el 2954-273718.

Por ahora Emmanuel no realiza la colocación de los muebles que fabrica. Y piensa en la cuestión del transporte, sobre todo hacia otras localidades de la provincia, como desafíos a enfrentar y solucionar.

«Muchas veces recibo todo el pallet completo y hay que sacarle todos los clavos, lijar madera por madera y después armar la madera de nuevo. Algunos tienen muchísimos clavos así que ese trabajo te lleva muchísimo tiempo, pero es algo que me gusta, que me genera todas las ganas de hacerlo y de que quede terminado y bien hecho, que sea de buena terminación». Y como Emmanuel, de buena madera.

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