Misiones inició estudios de costos para establecer un precio base por el chip y raleo: un debate que expone la crisis de rentabilidad del negocio forestal

“El escenario del mercado actual indicaría que a algunos integrantes de la cadena forestal les está yendo muy bien, aunque hay preocupación por la realidad que enfrenta el productor primario. Por ello, el planteo es lograr a corto y mediano plazo un estudio de mercado que permita acordar un precio de base de la materia prima, y por otro lado, trabajar en fomentar la promoción”, señalaron desde el INFOPRO. Productores y empresarios aportaron sus visiones respecto al debate que se plantea en el sector donde coinciden que “fomentar el consumo de madera y la inversión industrial” sería la mejor salida hacia el desarrollo sostenible de toda la cadena de valor.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

MISIONES (7/8/2020).- “El subproducto de chip y raleo que se obtiene de las prácticas silvícolas de las plantaciones de pinos (necesarias para obtener a futuro madera de calidad) tienen bajos o nulos márgenes de rentabilidad para el productor ante los precios que se paga hoy por la oferta excedente en el mercado. Los principales compradores que destinan a la producción de pasta y papel este residuo, como Arauco Argentina y Papel Misionero, siguen estableciendo los precios de mercado, ya que no se logró desarrollar proyectos de energía basados en biomasa forestal en un volumen que genere una competencia que eleve los precios de los mismos. Ellos (los compradores) pagan hoy un precio que cubre solo el costo de esta operación. Pero el rollo de madera para la industria también está con precios muy bajos,  está atravesando su peor momento en el mercado en los últimos 30 años en Misiones. Es decir que si no atendemos la cuestión de fondo del problema del productor forestal, no se logrará el objetivo de recuperar rentabilidad en el negocio forestal en el sector primario”; explicó el empresario Daniel Duran, desde la localidad de Eldorado, sobre el debate que se plantea en la provincia tras la primera reunión convocada por las autoridades del nuevo Instituto Forestal Provincial (INFOPRO) para iniciar el diálogo y consenso entre los actores de la cadena de valor de la foresto-industria sobre mecanismos que permitan regular el mercado con precios mínimos de referencia.

El ingeniero forestal, productor y empresario de servicios forestal, participó del encuentro virtual y opinó en una entrevista con ArgentinaForestal.com respecto a este paso que se quiere dar desde el gobierno de Misiones, de encontrar una intervención que permita resolver el “desequilibrio” del mercado entre los compradores y oferentes de la materia prima, y que impacta en desmedro de productor primario.

El debate se instaló en la provincia por el reclamo de los productores frente a la nula rentabilidad que se presenta en la actividad forestal en Misiones en los últimos años, ante una sobreoferta identificada en el mercado y la falta de competencia por la compra de los subproductos forestales como son el aserrín, virutas, chip en la industria y raleos de los manejos silvícolas en los trabajos de campo, que siempre fueron considerados “residuos”, pero que en la actualidad son reconocidos como un valor en la cadena del negocio forestal, y según plantean desde cooperativas agrícolas o asociaciones de plantadores forestales, “hace tiempo no plantan los pequeños productores ante la pérdida económica que implica, no hay margen de rentabilidad a 15 años o 20 años de haber forestado, hoy no se obtiene retorno alguno”, aseveran. Pero el desequilibrio tal del mercado no se debería a un solo factor, sino a una multiplicidad de situaciones que llevaron al actual escenario.

En la actualidad en Misiones está un poco más diversificado el mercado de oferta y demanda de chip y raleo, ya que se destina esta materia prima para atender el consumo de Celulosa y Papel principalmente, producción de MDF, pero también -en menor escala- en los últimos años la biomasa pasó a jugar un rol de combustibles para las industrias tealeras, yerbateras, olerías, energías eléctricas y combustibles sólidos, como para otros mercados como el pellets.

El Instituto Forestal Provincial es nuevo y está en proceso de conformación, su directorio se está definiendo en cuanto a los representantes del sector privado. La presidencia del directorio está a cargo del abogado Hugo Escalada, que a través del funcionamiento de la Mesa Provincial Forestal, comenzó con las actividades institucionales y realizó este miércoles la primera conferencia virtual cerrada sobre Precios de Chip y Raleo según lo establecido en la Ley   XVI – Nº 1207 sancionada en 2016.

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Este encuentro virtual contó con la participación de más de  23 personas, entre empresarios, productores, profesionales, y representantes de organizaciones públicas y privadas. Por el sector primario estuvo Manfredo Seifert (Cooperativa Agrícola Mixta Montecarlo Ltda), Rubén Costas (Asociación de Productores Forestales y Ganaderos de Eldorado) y Jorge Pujato (AFOME), Marcelo Falconier, entre otros.

En tanto, del sector empresario participó el ingeniero Daniel Durán (Amayadap, AFoA Misiones), Pablo Ruival y Ricardo Austin (Arauco Argentina SA), Andrés Garder (Papel Misionero, Grupo Arcor), Guillermo Fachinello (APICOFOM), Carlos Scarnichia (Puerto Laharrague SA), Claudia Peirano (AFoA Nacional), Jaime Ledesma (COIFORM) y Miguel López (FCF-UNaM y COIFORM).

“Buscamos llegar a un precio de equilibrio, por eso pedimos a los actores del actividad que nos acerquen sus estudios de costos, y desde el Instituto haremos lo propio a través de un convenio con la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM y el Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones”, informó el Dr. Escalada tras el encuentro.

Este jueves 6 se llevó adelante la segunda reunión de la Mesa Provincial Forestal, y en la oportunidad el director del INFOPRO informó sobre el papel que tendrá este nuevo espacio para avanzar en “un desarrollo forestal integral y más equitativo”, dijo.

“El escenario del mercado actual indicaría que a algunos integrantes de la cadena forestal les está yendo muy bien, aunque hay preocupación por la realidad que enfrenta el productor primario. Por ello, el planteo es lograr a corto y mediano plazo un estudio de mercado que permita acordar un precio de base de la materia prima, y por otro lado, trabajar en fomentar la promoción. El fomento del consumo de madera, desde la mirada técnica, es preponderante para salir de la parálisis que atraviesa el sector en los últimos años”, sostuvo el directivo.

Las cifras demuestran que Misiones tiene, a la fecha, el 50 por ciento de su capacidad productiva foresto-industrial ociosa. Y frente a ello, un excedente de materia prima cuya cifra asciende a los 4,5 millones de metros cúbicos anuales, según datos de la Subsecretaria de Desarrollo Forestal del Ministerio del Agro y Producción.
La búsqueda de nuevos mercados y propiciar el consumo termina constituyéndose en una salida posible. “No hay soluciones mágicas, pero si hay intención de buscar nuevas alternativas”, mencionó Escalada.

La visión de los productores

Por otra parte, el productor foresto-ganadero Rubén Costas sostuvo que el primer encuentro fue positivo. “Las pocas personas que hablamos lo hicimos respetuosamente desde el punto de vista o interés que representa cada uno. Fue una reunión preparatoria y de presentaciones generales, en la cual el presidente del INFROPO solicitó aportes, estudios y datos para cuando se entre en tema en próximas reuniones”, detalló en contacto con ArgentinaForestal.com.

Respecto al escenario actual que se enfrenta en el mercado forestal de la provincia, explicó que “en trozas aserrables y laminables no se manifiesta mucha competencia, hay precios de referencia parecidos, puede variar la forma y plazos de pago. Con el aumento de la demanda actual creería que además de aumentar los precios de la materia prima puede que haya diferencias de precios. En tanto, en el mercado de trozas y chips pulpables no hubo ni hay competencia. Hay dos compradores para toda la provincia que establecen los precios de la materia prima que a ellos les parece. Generalmente cubren los costos de elaboración y flete y no mucho más”, graficó Costas.

En tanto, si ampliamos la mirada a la cuenca forestal entre Misiones y NE de Corrientes, la actividad está integrada. “Esto funciona como una cuenca forestal compartida”, remarcó.

En este contexto, en su opinión el mercado de trozas pulpables y chips es muy pequeño en volumen comparado con el consumo de las otras industrias forestales. “Creo que, incluso si las demás industrias trabajaran a full habría un sobrante de esos materiales que nadie compraría. Por ello, ya que gran parte de la producción de pasta celulósica se exporta, debe haber precios acordes a los precios internacionales de la misma. Podríamos regalarle madera a ONGs humanitarias, pero no a una industria altamente rentable”, consideró el productor.

En esa línea, sostuvo que la solución debería ser más integral que solo lograr un saludable establecimiento de precios para la materia prima de la pasta celulósica. “Pero sería un primer paso para mejorar la rentabilidad de la producción primaria, que incluso traccionaría un poco los precios de trozas aserrables, pero no mucho más”, opinó.

Finalmente, ante la consulta sobre cuál sería el camino para lograr que el negocio forestal sea más rentable en toda la cadena de la foresto-industria, dijo que lo que se necesita “es que se ganen nuevos mercados internacionales para todos los productos forestales, y haya una renovación tecnológica en la industria para agregación de valor y utilización de trozas de diámetros menores”.

Asimismo, entre otros aspectos a revisar para mejorar la competitividad de toda la cadena forestal, Costas se refirió a la necesaria revisión de las cargas tributarias y los sistemas logísticos onerosos que se utilizan para la madera industrializada.

Por otra parte, Jorge Pujato consideró que es difícil que se logre mejorar con una regulación de precios “ya que es una cuestión de oferta y demanda, y sobra oferta en la actualidad. Tampoco sabemos porque este es el tema que se introdujo como prioritario en la agenda del instituto. La sobreoferta que hay podría abastecer entre dos y tres plantas de celulosa, pero por el momento no hay proyectos de inversión a instalarse en la región. Ya se fueron a Uruguay y Brasil. Debemos y tendremos que pagar como sector por mucho tiempo la irracionalidad de la guerra contra Botnia y Uruguay. Y si seguimos así, ni en Corrientes se van a instalar plantas de celulosas”,  expresó el profesional.

Desde el aspecto positivo, analizó el mercado forestal actual y sostuvo que la política del gobierno de Misiones de reemplazar leña del bosque nativo. “Los secaderos de yerba y té, que por décadas se negaron hacerlo, ahora resulta que no tienen problemas y ven que se les facilitan los trabajos.  Eso implica una demanda de cientos de miles de toneladas de material de descarte, de biomasa forestal”, rescató Pujato.

En esa línea, consideró que “una solución para el aprovechamiento económico de  descartes de aserraderos (el 50 % del rollo) sería la instalación de usinas eléctricas a biomasa.  En Misiones, sobre la Ruta 14 hay que reemplazar dos plantas que funcionan a gas oil,  en L.N. Alem y Aristóbulo del Valle, de 15 Mw cada uno. Si eso además se logra ampliarlas a una capacidad de generación de energía de 40 Mw movilizaría la sobreoferta actual. En Corrientes se concretaron proyectos de bioenergía pero Misiones quedó atrás nuevamente. Apenas se presentó un proyecto de 3,3 Mw de una empresa de Santa Fe que se pondrá en marcha este año. Pero no es inversión local, con la materia prima disponible existente, creo que la pregunta que hay que hacerse es cuál fue la razón”, cuestionó el profesional.

Manfredo Seifert

En tanto, Manfredo Seifert se mostró más prudente para emitir opinión tras el encuentro, ya que consideró es muy pronto para hacer evaluaciones. “Veremos cómo avanza el proceso de diálogo en las próximas reuniones y con los estudios de costos actualizados para poder emitir una opinión más certera. Esta fue la primera reunión de la que participamos, y consideró que es una muy buena idea para desarrollar y hacer crecer al sector”, expresó el directivo y vocero por la Cooperativa de Agrícola Mixta de Montecarlo Ltda.

Para Seifert la regulación de los precios de chip y raleo “es necesario y obligatorio siempre y cuando estamos frente a un mercado de características oligopólicas o monopólicas. Solamente en un mercado de libre competencia no es necesario regular un precio. Pero esta regulación, además, debe venir acompañada de otras estrategias básicas para que sea eficiente y tenga un efecto buscado o positivo en el sector primario. Entiendo que es allí donde este nuevo Instituto tiene mucho para contribuir y trabajar. La relación de la foresto-industria es de características oligopólicas, es decir, técnicamente es necesaria una regulación de precios. Lo que debemos consensuar con los diferentes eslabones es la característica que debería tener ese precio y cuál debería ser el instrumento por la cual se da ese precio”, analizó el productor.

Este debate surge del reclamo del sector primario desde hace mucho tiempo, principalmente de los pequeños productores, pero la baja rentabilidad afecta a toda la cadena. El interrogante entonces es conocer cómo los actores del sector consideran se puede lograr una actividad más competitiva y rentable.

Desde la visión de Seifert, no hay dudas que las salida será “buscando incrementar la demanda y esto es un trabajo a muy largo plazo por la gran oferta que se generó sin una planificación previa de parte del Estado tanto nacional como provincial. Hace un año se prorrogó la Ley 25.080 de promoción de Inversiones de Bosques Cultivados con el objetivo de llegar a las 2 millones de hectáreas. La pregunta es para qué esta meta y con qué destino. Se forestó por forestar sin prever adónde vamos a volcar esa madera. Es cierto que este es un reclamo (regulación de precios de Chip y Raleos) que viene hace décadas, básicamente porque el silvicultor subsidiaba los costos de la madera con destino a pasta con los excedentes que le generaba con la madera de mayores diámetros. Pero en la actualidad, también es cierto que es otro el contexto, y pierde plata con la madera de los raleos y también con la madera con destino a los aserraderos. La discusión del precio fue muy estratégico en el pasado,  y hoy la discusión ya es necesaria en toda la cadena y todos los productos de los bosques”, concluyó el productor.

Industrialización, logística e impuestos

Desde la visión empresaria, hay diversas alternativas antes de pensar en una regulación de precios. “Me parece que es necesario establecer un mecanismo para que los productores o empresarios forestales sepan cuál es el precio de referencia por los servicios a cobrar, y que se difunda. De esta manera, los pequeños productores principalmente podrán saber cuales son los valores que se pueden manejar en el mercado y no mal vendan a las industrias (de transformación química y mecánica) por no tener información real. No concuerdo que sea factible obligar a nadie a comprar por un precio que se considere “rentable” pero que el mercado no está dispuesto a pagar. En la oferta y demanda del mercado esto no funciona así, no se puede obligar a nadie en un negocio como el forestal, donde hay muchos factores que influyen en la cadena. Las distancias, la calidad de la materia prima, si se destina a plantas pulpables o de generación de energía, la realidad de la Ruta 12 no es la misma que la Ruta 14, y son todos aspectos a considerar. También afecta la rentabilidad del negocio la falta de caminos en condiciones o la presión fiscal, no es solo un tema de precio de la materia prima”, analizó Daniel Durán.

El empresario forestal, que viene de una tradicional familia maderera de Eldorado, decidió en los últimos años “no plantar más” hasta que las condiciones mejoren en el país. Tenía años atrás incluso uno de los viveros de referencia en el Alto Paraná, DKM, pero decidió cerrarlo ante la ausencia de demanda de plantines.

En la actualidad se dedica al servicio de transporte y cosecha forestal, y es proveedor de las industrias del norte misionero. Conoce del negocio y no tiene dudas que es un tema necesario de analizar el precio de chip y raleo, pero apuntó a que “hay que resolver la cuestión de fondo: mejorar el precio del rollo de madera, generar las condiciones para invertir en la industria, en tecnologías, en valor agregado, en exportación de madera”, enumeró.

“Habrá que avanzar en este proceso y esperar a ver cómo se resuelve este debate de regulación de precios, el dialogo en las próximas reuniones para lograr un consenso sectorial, los estudios de costos. Para ello, es fundamental la participación de los actores del sector privado, porque esto afectará a todos en el negocio forestal. Sobre todo, la mirada de los jóvenes empresarios y productores de cómo esto modificará el mercado. Es un cambio que el gobierno está decidido a dar, al cierre de la reunión indicaron que lo trabajarán con la FCF-UNaM y el COIFORM, y habrá otra reunión en algunas semanas, pero a septiembre el gobierno quiere tener una definición”, graficó el empresario en diálogo con este medio.

El sector forestal dispone de masa forestal para la radicación de nuevas plantas de generación de energía de fuente de biomasa, pero aún no se ha desarrollado la bioenergía en la provincia como si logró avanzar Corrientes con nuevas plantas en Virasoro y Santa Rosa. “En Misiones se podrá en marcha en Cerro Azul una planta industrial de bioenergía, y es una buena noticia, pero se necesitan proyectos de inversión de mayor escala para que mueva la aguja en el sector, para que aumente el consumo por la madera y se abra realmente la competencia del mercado por mejores precios de los subproductos forestales. Para que el negocio logre rentabilidad, las plantaciones deben estar cerca de las industrias. Cuanto más cerca de la industria está la materia prima, más rentable es el negocio. Por más que se regule el precio del chip y raleo, si no aumenta la demanda de madera, nada cambiará”, expresó Durán.

Para el empresario es clave entender el negocio forestal en forma integral en todo el proceso, desde el momento que se decide forestar ya se establece el retorno que se obtendrá a 10, 15 o 18 años. Es un gran paso que desde el gobierno reconozcan que en la provincia se dejó de forestar por la falta de rentabilidad en el negocio. Este fue un tema que se expuso en la reunión, donde quedó claro que ante el escenario de los últimos años que arrastra la actividad, el atractivo en el sector primario hoy no está en la plantación de pino o especies forestales, sino en otros cultivos más rentables como la yerba mate. La gente corta su plantación y sus tierras la destinan a otra cosa. Aceptar la realidad nos permitirá encontrar soluciones reales al momento que se está atravesando”, dijo el productor.

De igual forma, consideró que “hay que abordar el problema de fondo de la falta de industrialización maderera y un mejor precio de mercado por el rollo aserrable. No es una cuestión de fijar precio de base por el chip y raleo, porque creo que a nadie se podrá obligar a comprar por un precio que no se quiere pagar un subproducto. En el caso de Arauco, la empresa tiene suficiente forestaciones propias para autoabastecerse si los números no le cierran. Creo que, si logramos que este sector logre mejorar sus industrias, incrementar la demanda de madera con ventas en forma sostenida, crecer en el mercado externo y bajar la presión impositiva, todo eso ayudaría a mejorar la cadena de valor y recuperar la rentabilidad perdida del pequeño productor”.

Las declaraciones de Duran se alejan un poco de las expresiones que hablan de que el sector atraviesa un “boom” de ventas de madera. Al respecto, dijo que este fenómeno que se plantea en el mercado por una demanda tal que las PyMEs no “dan abasto” en responder ante la falta de stock podría tener una respuesta en que la treintena de empresas que operaban en el mercado interno, desde el inicio de la cuarentena fueron incrementando sus envíos al exterior. “Hoy se envían unos 300 contenedores por mes al mercado exportador, lo que antes se colocaba en el mercado interno. Este negocio es un combo. Y, en mi opinión, lo que sucede es que la gente comenzó a invertir en mejorar su casa en lugar de tener la plata guardada, que pierde valor. Por ello, comenzó a reactivarse el mercado interno pero aun es muy pronto para hablar de boom de ventas en el contexto económico que se atraviesa en el país desde hace tiempo para este negocio. Pero es el inicio para empezar a reacomodarse y responder a la demanda interna. De sostenerse los envíos al exterior y la demanda interna, sería una oportunidad de que mejore la materia prima para el productor, que hoy tiene los precios más bajos de los últimos 30 años. La rentabilidad hoy sigue siendo cero”, asegura el empresario forestal.

La actividad necesita recuperarse de años de crisis de rentabilidad, demanda desde una recomposición del precio de la materia prima, de una industrialización de los productos con valor agregado, ya que los aserraderos tienen tecnologías obsoletas,  y para reconvertirse necesitarán de líneas de créditos viables y a tasas razonables. “Todo esto bajo una demanda sostenida en el tiempo, un milagro en la economía Argentina necesitamos”, ironizó el empresario. “La cuestión de fondo es encontrar soluciones para avanzar en la industrialización. En la actualidad, el costo por hectárea de pino a un productor le significa 1400 dólares en promedio, mientras que cuando haces tala rasa te pagan por la cosecha lograda 1300 a 1400 dólares. No hay retorno, no hay ganancia, sólo pérdida”, concluyó el empresario, que a los 64 años de edad y dedicando su vida a actividad está pensando seriamente en “reinventarse” pero hacia otro negocio.

 

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