Para AFoA, la “eficiencia y transparencia” en la gestión nacional forestal se sostiene por la regularización lograda en el pago y financiamiento de la Ley 25.080

“Esperamos que se continúe en este sentido hasta el 2029, cumpliendo con la Ley de promoción forestal del país con eficiencia y transparencia”, expresó el presidente de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), Osvaldo Vassallo.

Por Patricia Escobar 

BUENOS AIRES (24/9/2019).- Desde la Asociación Forestal Argentina (AFoA) marcaron su posición respecto a la actual gestión forestal en el Ministerio de Agroindustria de la Nación, y tras su participación en la segunda reunión de Comisión Asesora de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados, régimen de promoción de la actividad, dieron a conocer aspectos que consideran sostienen el trabajo realizado en los últimos años para mejorar la operatoria y los logros obtenidos para cumplir con el beneficio que corresponde a los pequeños y medianos productores.

“Por primera vez desde la vigencia de la Ley 25.080, se han regularizado los pagos correspondientes a los aportes por plantación y manejo de bosques, y se avanza en lograr que el proceso de gestión de los beneficios sea más rápido y transparente”, enumeró el presidente de la asociación empresaria, Osvaldo Vassallo. 

 

Este régimen de promoción -vigente desde 1999- fue prorrogado por 10 años en enero (Ley 25.080 modificada y prorrogada por Ley 27.487). “Desde su puesta en vigencia, ha tenido serios problemas de implementación por deficiencias tanto en su administración como por falta de financiamiento a lo largo de su historia”, marcó.

La Ley reconoce beneficios fiscales y un aporte económico no reintegrable (AENR) de un porcentaje de los costos establecidos por el MAGyP para plantación y manejo de bosques implantados y enriquecimiento de bosques nativos. En el caso de plantaciones y enriquecimiento, según la Ley, los AENR se deberían abonar a los 2 años, luego de certificar que la plantación está lograda.

Pero esto no se cumplió. “Con altas expectativas, en los dos primeros años de vigencia se plantó una superficie de alrededor de 100.000 hectáreas cada año, número récord que nunca más se alcanzó. Por diversos motivos, pero esencialmente, por falta de presupuesto adecuado, las demoras en los pagos llevaron a que los tiempos promedios de pago superaran los 4 años y que la deuda acumulada sea creciente. La falta de inversiones en el agregado de valor a la madera por un lado y la incertidumbre de recibir los beneficios en un contexto inflacionario por el otro, coadyuvó a que la tasa de plantación se desplomara a alrededor de 40.000 hectáreas anuales”, señalaron, en un repaso de los vaivenes que el sector forestal argentino enfrentó en las últimas dos décadas.

2019, un año que cerrará con una gestión ordenada

Pero el trabajo logrado en conjunto, entre el sector público y privado, en los últimos años permitió la continuidad de la operatoria, y la gestión forestal nacional del Ministerio de Agroindustria logró garantizar el financiamiento de la operatoria y la regularización de los pagos de planes solicitados bajo el régimen.

“El 17 de septiembre se realizó una reunión de la Comisión Asesora, oportunidad en la que el secretario de Agricultura, Guillermo Bernaudo, anunció que todo expediente en condiciones de ser pagado, ha sido o está en resolución aprobada para ser abonado. Con ello, por primera vez, se termina un año con los pagos de la Ley 25.080 regularizados, así como los expedientes con beneficios fiscales”, destacaron desde AFoA.

En la reunión con los forestales, Bernaudo enfatizó que esto se logró con dos grandes pilares: la puesta en marcha del financiamiento extrapresupuestario y voluntario del Seguro Verde, por un lado; y por una reestructuración de la Dirección de Desarrollo Foresto-Industrial que permitió una forma más eficaz de resolver los expedientes, reflejado en un “número récord” de aprobaciones al mismo tiempo y que se mejoraba la transparencia en la gestión.

El acuerdo público-privado del Seguro Verde, es una iniciativa entre Agroindustria, la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Superintendencia de Seguros de la Nación y 12 compañías de seguros que se comprometieron para colaborar a reducir la huella de carbono de automotores. Las compañías que adhirieron al sistema voluntario destinan 1% del valor de cada póliza de automotor para plantar y cuidar árboles vía el régimen de la Ley 25.080.

“Este innovador mecanismo de financiamiento de la promoción forestal permitió que el atraso en los pagos de los AENR se haya normalizado radicalmente”, aseveraron desde la cámara gremial empresaria.

Compromiso global al 2030

“Con un nuevo aporte, que debería hacerse efectivo en los próximos días, se comenzarán a pagar planes 2017 y 2018, algo que respeta la lógica inicial de la Ley de Promoción y ayuda a dar previsibilidad al pequeño y mediano productor forestal”, afirmó el directivo.

Desde la implementación del Seguro Verde, los fondos colaboraron con el financiamiento de la plantación de 28.000 hectáreas, el enriquecimiento de 700 hectáreas de bosques nativos y el manejo de alrededor de 50 mil hectáreas.

“Esto significa la plantación de más de 25 millones de árboles, con un fuerte impacto para la mitigación del Cambio Climático, y en particular, la reducción de la huella de carbono de los automóviles que colaboraron con este financiamiento”, precisó Vassallo.

Por otro lado, se refirió a la reorganización interna de la Dirección de Desarrollo Foresto Industrial y la utilización del Sistema de Gestión Digital de Expedientes (GDE), que “ha permitido mayor celeridad y transparencia en el trámite de expedientes.  A partir de esto, cualquier interesado puede hacer el seguimiento de los trámites y del estado de avance en la web”, adelantó el presidente de la AFoA.

Actualmente Argentina tiene una superficie de 1,3 millones de hectáreas con plantaciones forestales.

Para el sector se está terminando en la actualidad de delinear el Plan Estratégico Forestal y Foresto-Industrial 2030, en el cual tiene como meta lograr un patrimonio de 2 millones de hectáreas de plantaciones forestales y la industrialización de la madera resultante.

“Esto requiere inversiones por alrededor de 7 mil millones de dólares, permitiría la creación de 187.000 empleos y revertir el histórico déficit en comercio exterior, pasando el sector a generar más de 2 mil millones de dólares anuales de divisas. Estos logros serán posible si se dan los incentivos correctos”, advirtió el directivo de la AFoA.

Por ello, garantizar la aplicación eficaz de la Ley de promoción es uno de los pilares sobre el que se asienta este aporte que el sector forestal y foresto-industrial puede dar para el desarrollo regional y la creación de empleo sustentable y de baja huella de carbono.

En ese contexto, desde la AFoA se destacó este importante logro alcanzado por la actual gestión nacional al exponer los números y los resultados con la regularización de la Ley 25.080, con expectativas de que “se continúe en este sentido hasta el 2029: cumplir la ley con eficiencia y transparencia”.

 

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