Pymes forestales: investigadora sostiene que falta capital social, confianza y óptima comunicación para desarrollar una competitividad sistémica en el sector

Graciela Satóstegui es Magister en Economía Aplicada, con una especialización en Gestión Ambiental y Licenciada en Psicopedagogía. Defendió su tesis en la Universidad Católica Argentina (UCA) con una investigación sobre las Pymes forestales de Misiones donde centró su estudio sobre cuál es el impacto de la estrategia de asociatividad y sobre la competitividad de este segmento de la cadena en la industria de la madera en la provincia. Asociatividad en el sentido de la Asociatividad Sistémica , que es la metodología que desarrolla y ofrece.

Por Patricia Escobar

MISIONES (22/4/2018).- “Hay que trabajar el soporte de confianza, ya que esto frena el desarrollo de las pequeñas industrias. La asociatividad y una óptima comunicación son hoy debilidades a mejorar para lograr acciones colectivas que darían resultados de beneficios económicos para las PyMEs”, afirmó la prestigiosa especialista Graciela Satóstegui.

La licenciada se fue de la provincia hace más 25 años, tras fundar la Asociación de Psicopedagogos de Misiones y la Federación Argentina de Psicopedagogos y el ex Colegio San Patricio en Posadas. Tiene un extenso curriculum, destacándose su desempeño profesional en Buenos Aires como asesora en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, desde 1992 hasta enero de 2018, donde durante este tiempo desarrolló programas de Educación Ambiental, Biodiversidad en Ciudades y Producción Limpia. A la vez, gestionó convenios internacionales (Euskadi). En la actualidad, además, forma parte de los miembros de la Carta de la Tierra y pertenece a la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Inquieta y siempre a la vanguardia, decidió realizar una especialización en Economía Aplicada y eligió, entre las economías regionales, a la actividad foresto-industrial para su tesis, por su conocimiento y vínculo con Misiones.

Su trabajo técnico fue sobre el “Impacto de la asociatividad y comunicación  en la competitividad de PYMES madereras de Misiones”, investigación que realizó entre 2013 y 2016, donde tuvo oportunidad de realizar un relevamiento y actualización del escenario en un contexto de   serias dificultades económica en el sector.

En una entrevista con ArgentinaForestal.com durante su visita la ciudad de Posadas, la especialista reflexionó sobre las principales conclusiones que le dejó la investigación, su visión respecto a las limitantes que tienen las Pymes para ser competitivas y sus expectativas respecto al potencial que existe para formar y capacitar en gestión empresaria a este segmento de la cadena productiva.

“En mi tesis propuse como metodología la competitividad sistémica para el desarrollo de las economías regionales, y en particular en el sector de las Pymes forestales. Me encontré con un sector empresario donde, en general, la cohesión social es débil. De observa la falta de confianza y debilidades en la comunicación. Aún no se han sumado a la tecnología muchos de los pequeños y medianos industriales, y las herramientas comerciales que ofrece la tecnología de la comunicación a través de internet para fortalecer su negocio no son aún de uso corriente.  Esto indica poca comunicación con el  mundo, tampoco entre ellos, en el sentido de que influya positivamente en el negocio”, fueron algunas de las conclusiones que marcó la especialista durante el reportaje.

La teoría de competitividad sistémica elegida para el desarrollo de este trabajo se basa en consolidar un puente entre la competitividad y lo propuesto por el desarrollo regional y clústers. “En sus conceptos, la competitividad sistémica claramente expone los beneficios de la asociatividad empresarial.  Es una visión en la que se considera a las empresas como un subsistema de un sistema mayor constituido por cuatro niveles de análisis, macro, micro, meso y meta”, explicó. “En ellos se analizarán los indicadores, dialogo y articulación;  y desde su perspectiva, se abordará el análisis de las variables tendientes a la integración. Poniendo énfasis en  la educación y la formación, redes y asociaciones, la infraestructura disponible, los reglamentos y normas, y el apoyo a la demanda. Todos ellos vinculados con el concepto de  niveles de asociatividad, para determinar si existe entre ellos conexión o carecen de la misma, y en cual específicamente”, fundamentó la licenciada Satóstegui, que tiene un valor agregado al momento de analizar el escenario ante su especialidad como psicopedagoga empresarial.

“Tenía conocimiento de la potencia de Misiones en la actividad forestal. A pesar de que tienen épocas en el año que pasan mal los medianos y pequeños económicamente. Así como de los continuos problemas del pago del incentivo de la promoción forestal. Y por ello empiezo a investigar del porqué no se unen para hacer negocios, en verdaderos clústers. Y la respuesta es la falta de confianza y del capital social en este sector, base de los clúster de buen funcionamiento”, recalcó.

Sobre este problema hay actores que están trabajando en el mundo, como en Chile, donde indican la falta de confianza de sus productores. Lo cual indica que no es una particularidad exclusiva de los forestales misioneros. Se da  principalmente en el segmento de la cadena de los Pymes o las micro empresas. “Esto es una debilidad, que opera restando las fortalezas para crecer, por eso es tan importante de hacer algo para revertir esto”, remarcó Satóstegui.

En su tesis, también identificó la necesidad de cambiar la metodología de exportación de Pymes diferente a la actual, principalmente con la oportunidad de un socio como Brasil. “Debe ser más sencilla, con otros productos e insumos más pequeños, salir de lo tradicional del método de exportación de la provincia. Crear nuevos modelos. Comunicándose con los especialistas actuales en el tema. Pero para esto hay que generar confianza, por un lado, y capacitarse por otro”, insistió.

Por definir el perfil del forestador de Misiones, no dudó en graficarlos como “muy cerrados, recelosos -influenciados por su descendencia de inmigrantes-, la mayoría son emprendimientos familiares, donde el manejo depende del dueño en forma directa, no hay mandos medios, y tienen una estructura de no más de 20 empleados. Trabajan duro, y solos. Y así salieron adelante, son muy valientes. Les cuesta comunicarse, y creo que esto es porque aún no se supo como llegar a ellos y acercarles capacitación “ a su medida”, asesoramiento para asociarse. Entendiéndose esto no como lo referente a Cámaras ó Asociaciones empresariales que ya existen. Sino al tipo de unión cara a cara. Y en reuniones dónde se vaya tejiendo el capital social. Trabajar en este sentido, les abrirá la puerta a más oportunidades. Misiones aun tiene una gran potencia forestal que no está siendo usada en materia de pequeñas y medianas industrias forestales”, destacó la profesional.

“El misionero es trabajador por naturaleza, y esta es la materia prima más valiosa. Solo falta trabajar en la confianza, en la asociatividad, en la comunicación de los pequeños y medianos industriales. Todo es aprendizaje, pero el capital humano existe en este segmento de la cadena productiva, la limitante está en que se encuentra muy desconectado de todo”, asevera Satóstegui.

ESCENARIO DE LAS PYMES

En la Mesopotamia argentina se concentra casi el 80% de la superficie forestada del país, entre Corrientes (520 mil hectáreas), Misiones (419 mil hectáreas) y Entre Ríos (156 mil hectáreas).

En tanto, Misiones conserva el 51% de sus bosques nativos y produce maderas de calidad. “Si continúa  este ritmo de expansión de las plantaciones, para el 2030 se espera una producción de más de 40 millones de metros cúbicos de rollizos en la región”, señala en su estudio la especialista.

La mencionada actividad económica genera 37.000 puestos de trabajo en forma directa y 100.000 en forma indirecta. En esta línea, debe destacarse que entre Misiones y Corrientes operan más de 1000 establecimientos industriales que procesan la madera de diversas formas.(*)

“En Misiones, el mercado está concentrado en la ex Alto Paraná, Arauco Argentina, uno de los 5 grandes productores de Argentina, que exporta el 70% de la producción y sus precios no impactan en la provincia. Las PyMEs en general no exportan,  y en ellas, una de las principales dificultades  es que no aprovechan  en su totalidad, los subproductos generados de la producción principal. Estos no siempre son comercializados y podrían generar ingresos adicionales a las empresas, sobre todo en épocas de contracción de ventas y dificultades en el cobro de las mismas. Por otra parte,  sería un interesante factor comercial que sumaría ingresos  al mercado de la provincia, y a los productores”, describió en el resumen del estudio

De esta manera, su investigación se centró sobre cuál es el impacto de la estrategia de asociatividad,  sobre la competitividad de las PyMEs de la industria de la madera en la provincia de Misiones y, como la asociatividad, con una óptima comunicación, podría mejorar destrezas y acciones colectivas con resultados de beneficios económicos en  dichas  PyMEs, demostrando que “las empresas desarrollan, emprenden y alcanzan sus objetivos mejor en redes. En todo ello, se indica utilizar y ampliar el fuerte soporte de la confianza”, concluyó la especialista.

La brecha con la tecnología de la comunicación

“Los Pymes aun manejan poco internet en Misiones, como se citó anteriormente, no se han subido totalmente a la tecnología de la comunicación, y esto es fundamental. Por otro lado,  aún recibiendo  los boletines o noticias sobre novedades de sus entidades, les dan poca importancia, y esto de utilizarlo es una herramienta, pueden afectarlos positivamente en su negocio.  La comunicación inter empresarios no es óptima. Esto es lo que pude observar al 2016, puede ser que al 2018 hayan evolucionado más en este aspecto. Asistí ayer a la reunión de los 71 años de APICOFOM en Posadas. Y observé un avance  en este sentido.  Seminarios a los que asisten, no así la totalidad de los miembros”, precisó la especialista quien observó en el encuentro el interés de miembros de la comisión directiva  y socios en capacitarse.

“También en incorporar el uso de herramientas informáticas. La entidad  ha avanzado mucho ediliciamente y está interesada en aumentar el número de asociados y en regularizar la situación de los actuales. De todas maneras opino que les hace falta un diagnóstico empresarial, en el sentido de la competitividad sistémica y sus propuestas. Mi opinión, desde mi visión, es hacer este avance desde la Psicología Empresarial, una ayuda en el aprendizaje que les permita una mayor proactividad desde sus características como sector forestal misionero. Para ello, hay que analizar qué les pasa hoy, qué proponen y qué quieren en la actualidad y hacia futuro. Un modelo propio. Estos son los principales interrogantes para avanzar”.

Desde su conocimiento, asegura que “en la Argentina es escaso el Capital Social en las Asociaciones o Cámaras, y es en el Capital Social donde se da la confianza. La palabra tiene un valor, las relaciones fortalecen el vínculo. Y esto hay que construirlo. En la actualidad, no hay Capital Social, sería nuestra tarea, con la metodología de la asociatividad sistémica”, aseveró.

*NdR: los datos estadísticos del trabajo son del año 2016.

 

 

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