| Capacitación |
La EEA Montecarlo, el Consorcio Forestal Corrientes Norte (CFCN) y el Instituto Agrotécnico Victor Navajas de Gobernador Virasoro realizaron una Jornada de Capacitación para clasificar por su apariencia la madera aserrada de Eucalyptus grandis, elaborada por el Ingeniero Evan Shield, australiano, que estuvo presente en el encuentro. “Sin simplicidad, es poco probable que las normas de clasificación sean aceptadas por los aserraderos de la Mesopotamia”, advirtió Shield
Fuente: NEA Rural
CORRIENTES (13/7/2007).- La EEA Montecarlo del Inta Regional Misiones, el Consorcio Forestal Corrientes Norte (CFCN) y el Instituto Agrotécnico Victor Navajas de Gobernador Virasoro se pusieron de acuerdo y no solo transfirieron conocimiento sino que además ratificaron que la integración es posible y que el cluster del sentido común es una marca registrada del NEA forestoindustrial. El pasado viernes 7 de septiembre las instituciones realizaron una Jornada de Conocimiento para clasificar por su apariencia la madera aserrada de Eucalyptus grandis en la Mesopotamia, elaborada por el Ingeniero Forestal australiano Evan Shield, quien fue el principal disertante del encuentro. Según un documento al que accedió NDN, -elaborado por Shield con la colaboración de Ciro Mastrandrea de la EEA Concordia-, las reglas de tipificación de madera son herramientas que permiten clasificar la madera aserrada en “lotes de utilidad semejante”. El propósito ha sido cristalizado en el Proyecto SOCODEVI-INTA de Implementación de un modelo de desarrollo forestal sustentable en Argentina y Uruguay; en el Proyecto Profeder de Integración y fortalecimiento de la cadena del eucalipto en la Mesopotamia argentina; y en el Proyecto INTA PNFOR2211 de Determinación de grados de calidad de rollizos y su rendimiento en la transformación mecánica. El objetivo, según Shield y Mastandrea es a) mejorar los ingresos unitarios para los productores de madera aserrada y b) asegurar que el comprador recibe la madera adecuada para el uso pretendido. Sin dudas, dicen los ingenieros, “al lograr estos objetivos se mejora el renombre de la madera aserrada”. Para clasificar la madera aserrada de Eucalyptus grandis en Mesopotamia habría sido posible utilizar normas de tipificación de otros países. Una opción habría sido aplicar las normas de clasificación de la “Asociación Nacional de Maderas Latifoliadas” (de Estados Unidos de América”, NHLA según sus siglas en inglés). Esta opción fue descartada debido a las siguientes razones: * las normas de la NHLA se consideran particularmente complejas. El hecho de que dicha asociación ofrezca cursos de entrenamiento en el uso de sus normas de catorce semanas de duración es testimonio suficiente respecto a su complejidad; * las normas NHLA no permitirían ubicar a la madera aserrada sin defectos en los grados de calidad más altos –FAS- a menos que tenga un ancho mínimo de seis pulgadas (150 mm). Para la madera rolliza de diámetros pequeños de E. grandis como la que domina en la Mesopotamia, esto constituiría una desventaja inaceptable; * la idea fundamental que subyace en las normas de clasificación NHLA es que las mismas generan más certeza acerca del rendimiento en piezas sin defectos. Esto no tiene actualmente la relevancia que tenía en el pasado, ya que en la actualidad el negocio de las piezas sin defectos se encuentra restringido a aquellas regiones con costos laborales altamente competitivos. Por otra parte, esta idea básica se encuentra profundamente debilitada por el hecho de que existe una creciente aceptación de la apariencia natural de la madera aserrada. Unico sistema Así las cosas, se prefirió desarrollar un único sistema de tipificación, específico para la madera aserrada obtenida a partir de los recursos forestales basados en rollos de Eucalyptus grandis y para la región de Mesopotamia en Argentina. De todos modos, según Shield, “cabe reconocer que se utilizaron sustancialmente como base las normas de tipificación para grados de apariencia de madera aserrada de Eucalipto de Australia. Ello se justifica en que éstas aportan cierta especificidad para Eucalyptus. Los defectos distintivos en la madera de este género sugerían esto como necesario”. “Al desarrollar el esquema se hizo hincapié en la simplicidad”, advierte el ingeniero australiano que estuvo en Virasoro el pasado 7 de septiembre. “Hay una razón fundamental para ello: sin simplicidad, es poco probable que las normas de clasificación sean aceptadas por los aserraderos de la Mesopotamia”. De todos modos, Shield admitió que “no debería pretenderse que estas normas no sean oportunamente corregidas”. Por el contrario, es esencial que sean sometidas a una revisión periódica y, según surja de dicha revisión, mejoradas. Es importante, sin embargo, que esta revisión y corrección sea un proceso formal, en el que preferiblemente participen los mismos propietarios de aserraderos. Se espera, de esa manera, evitar que alguna empresa en forma unilateral pueda reducir el valor de una tipificación uniforme para toda la industria al modificar secciones de la norma en función del algún previsto beneficio. Según Shield, “este tema lleva a la cuestión de “vender” las reglas de tipificación a la industria. La importancia de hacer esto correctamente –esencialmente infundiendo confianza individual y colectiva respecto al valor y relevancia de las normas de tipificación- no debería ser subestimada”. Fuente: Reglas de tipificación de madera aserrada y secada en horno de Eucalyptus grandis en la Mesopotamia, Argentina. Evan D. Shield, con la colaboración de Ciro Mastrandrea. Estación Experimental Agropecuaria Concordia, Entre Ríos – Mayo de 2007



