Directivos de la compañía compartieron con ArgentinaForestal.com el proceso técnico que llevan adelante de sustitución de plantines tradicionales por la tecnología de clonación por estacas (cutting). Con un plan anual de plantación de 500 hectáreas, el área de Patrimonio Forestal de la empresa del Grupo Arcor trabaja en cruzamientos dirigidos junto al INTA Montecarlo. El objetivo apunta a estandarizar la calidad de la fibra de pino para optimizar el rendimiento industrial en la fabricación de sus papeles Kraft.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest

MISIONES (23/5/2026).- En el marco de una visita por los 50 años de Papel Misionero, empresa de fabricación de papeles Kraft liner del Grupo Arcor, ArgentinaForestal.com realizo una recorrida técnica por el Vivero Forestal. En la oportunidad, Norberto Fernández, gerente de Patrimonio Forestal de la empresa, recibió a los periodistas y explicó el proceso genético y de producción de plantines que abastece a la propia firma para plantaciones y reforestación.
El patrimonio forestal de Papel Misionero en Misiones alcanza las 24 mil hectáreas, de las cuales 7 mil se mantienen a un ritmo de plantación de pino y reforestación, en un turno de 17 años. Esto da que llevan un plan anual forestal de 500 hectáreas en promedio, en función a la cosecha anterior. El resto del patrimonio queda bajo gestión de bosques protectores o bosques nativos.
En materia de sustentabilidad, la compañía cuenta con certificación de carbono positivo; es decir, absorbe más carbono del que emite, gracias a una gestión forestal responsable y a la conservación activa de la biodiversidad, también avalada por la certificación PEFC.
El complejo de Papel Misionero incluye la Reserva Natural y Cultural Papel Misionero en El Soberbio, de un valor ambiental único en el planeta por el ecosistema del Bosque Atlántico que protege, y que se extiende en un remanente de 10.300 hectáreas. La propiedad alberga familias de la comunidad Mbya guaraní con las que se realizan proyectos de desarrollo productivo y educativo, y especies de fauna en peligro de extinción.
En este espacio, y también en las zonas productivas, la empresa realiza tareas de regeneración ambiental, reforestación y monitoreo de fauna.
De forma complementaria, mantiene un vivero forestal que produce plantines de pino para el sector productivo, y más de 30 especies nativas, destinados a proyectos de recuperación ambiental y forestación, contribuyendo así a la preservación activa del entorno natural.
La firma del Grupo Arcor lleva adelante un esquema silvícola hacia la transición de sistemas 100% clonales busca blindar la eficiencia del proceso papelero desde el origen del plantín.

De la semilla al cutting
Este vivero forestal comenzó a operar en el año 1997. «Históricamente, Papel Misionero compró materia prima a terceros, por lo que hubo que generar este centro de desarrollo para abastecer de plantines a las forestaciones propias de la zona. Hoy somos un vivero identificador-certificador inscrito ante el INASE y el SENASA, y contamos con un huerto semillero clonal», explicó Fernández.
El material que se reproduce actualmente es de material genético propio de la empresa. A través de un trabajo conjunto de varios años con el INTA Montecarlo, la firma realiza cruzamientos dirigidos con un objetivo industrial muy claro: obtener una madera con una longitud y resistencia de fibra sobresaliente, diseñada específicamente para los requerimientos del papel Kraft ultra poroso y resistente que fabrica la planta.
«Hoy somos un vivero identificador-certificador. Estamos debidamente inscriptos ante el INASE (Instituto Nacional de Semillas) y el SENASA. Además, contamos con un huerto semillero clonal”, detalló el profesional.
El proceso y los tipos de plantines
En el vivero arranca todo el proceso de calidad de la industria, y todo está alineado al producto final. Actualmente, en el vivero de Papel Misionero producen dos tipos de plantines:
1. Plantín tradicional: que proviene de fuente de semilla que se cosecha durante el año. Se realizan los tratamientos pregerminativos y la siembra de esta tanda en particular data del mes de octubre. En el mes de abril, ya logran un plantín listo para ser llevado al campo.
2. Plantines de Cutting (estacas): Es el otro tipo donde ya trabajamos con un concepto de genética de mejora.“De este sector de plantines tradicionales sacamos 700.000 a 800.000 plantas, a lo que se suma lo que producimos mediante cutting. Toda la producción de Papel Misionero va, hoy en día, para uso propio”, explicó Fernández.
“Nosotros estamos en el orden de las 500 hectáreas de plantación por año. En nuestro patrimonio hacemos Pinus taeda y tenemos también Pinus elliottii en nuestro vivero certificado”, agregó.
“Estamos con un turno en una serie ordenada de 17 años. En ese tiempo logramos en el campo una madurez de la fibra que es la apta para la industria. En este ciclo de ordenación, hay años en los que se corta un poco más o un poco menos, pero en el orden de esa rotación, logramos un abastecimiento propio de alrededor del 35% para la industria”, señaló Fernández.

Innovación en genética y hacia el sistema de cutting
En otra etapa de la visita al Vivero Forestal, Norberto Fernández profundiza en la evolución del material de plantación. Explica cómo la empresa está transitando de la producción tradicional por semillas hacia una tecnología de clonación por estacas (cutting), orientada a estandarizar y mejorar las propiedades de la fibra para la industria papelera.
“Nosotros cosechamos plantas madres seleccionadas, de las cuales ya sabemos que sus «hijos» van a tener un excelente rendimiento en la producción de papel. Ahora, cuando las características requeridas para el material se vuelven cada vez más específicas, y cuando uno apunta a maximizar el rendimiento industrial, la semilla tradicional ya no alcanza. Por eso, hoy en Papel Misionero estamos enmarcados en un proyecto de transición, donde estamos cambiando de forma gradual la producción de plantines de fuente de semilla a plantines de cutting (estacas), una tecnología superior”, explicó en la entrevista con ArgentinaForestal.com
El cutting consiste en tomar pequeñas púas o estacas de un huerto de setos de plantas madres, de las cuales se conocen con absoluta certeza su origen y comportamiento genético, para luego replicar de manera idéntica esas características. En resumen, se trata de un proceso 100% clonal.
En este momento, mantienen una capacidad de 700.000 plantines tradicionales y estamos produciendo en paralelo una tanda de 100,000 plantines por cutting. La idea a futuro es ir transformando esto e incrementar los volúmenes del material clonal.

“Las bandejas son contenedores de 90 centímetros cúbicos con 40 cavidades cada una. Lo que se hace primero es preparar el sustrato, que está compuesto por una base de Basacote (un fertilizante de liberación controlada). Con este sistema de bandejas de 90 cc, logramos optimizar el espacio y el desarrollo radicular del plantín. Entre diciembre y abril logran un plantín de promedio 25 a 30 centímetros de altura, totalmente fuerte. Ese es el material óptimo que se lleva al campo para dar inicio a la reposición y a las nuevas plantaciones”, detalló en la visita.
Recordemos que hace unos 20 años atrás, en Misiones era común realizar la plantación a raíz desnuda; hoy el sistema en contenedor garantiza un porcentaje de supervivencia muchísimo mayor.

“Toda la producción de este vivero está destinada al abastecimiento de tierras propias. No comercializamos plantines a terceros. En nuestro patrimonio hacemos Pinus taeda (proveniente de estas variedades mejoradas) y mantenemos rodales certificados de Pinus elliottii. El plan de forestación fijado en 500 hectáreas anuales, con un turno de rotación final de 17 años, nos permite planificar la cosecha anual. En ese período, la madera alcanza la madurez de fibra ideal que nuestros molinos industriales demandan para la fabricación del papel Kraft”, concluyó.
Al cumplirse el medio siglo de vida de Papel Misionero, se pone en valor el sentido de pertenencia de la empresa en la provincia, que tiene los ejes puestos en una gestión que integra celulosa, papel, energía y bolsas Kraft, pero el origen del éxito de toda la cadena de valor empieza en el vivero forestal con el mejoramiento genético para obtener una fibra óptima y garantizar el rendimiento.
La firma del Grupo Arcor lleva adelante un esquema silvícola hacia la transición de sistemas 100% clonales busca blindar la eficiencia del proceso papelero desde el origen del plantín.
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