Empresarios, productores, trabajadores y profesionales lanzaron una carta abierta al gobierno de Javier Milei y una campaña de adhesión provincial para visibilizar la crisis del sector. Advierten sobre pérdida de competitividad, caída de la actividad y riesgo para miles de empleos en una economía regional estratégica.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
MISIONES (27/4/2026).- La crisis que atraviesa la foresto-industria PyME de Misiones dejó de ser un problema sectorial para convertirse en un reclamo colectivo a la política nacional. En ese contexto, actores de toda la cadena productiva impulsaron una campaña de alcance provincial con un objetivo claro: reunir respaldo social para exigir al Gobierno nacional medidas urgentes que permitan revertir un escenario que describen como crítico.
La iniciativa se formalizó a través de una carta abierta dirigida a las autoridades nacionales y a los legisladores por Misiones, en la que se expone con crudeza la situación actual del sector. Empresarios, productores, viveristas, prestadores de servicios, profesionales y trabajadores coinciden en un diagnóstico: la actividad atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años.
Con plantas operando en promedio al 40% de su capacidad, una caída sostenida del consumo y un número creciente de establecimientos evaluando su cierre, la continuidad de miles de puestos de trabajo aparece hoy comprometida. La advertencia no es menor en una provincia donde la cadena foresto-industrial tiene un peso determinante en la economía y en el arraigo territorial.
“Es importante que todos los que trabajamos en esto, que sabemos que la situación es crítica, acompañemos para respaldar el reclamo social y económico ante las autoridades nacionales e impulsar soluciones posibles”, señaló Nicolás Ocampo, uno de los impulsores de la iniciativa, al explicar en diálogo con ArgentinaForestal.com el sentido de la campaña.

Un reclamo que busca volumen político
A diferencia de otras instancias de diálogo institucional, esta campaña apunta a amplificar la voz del sector mediante la participación directa de la sociedad. La estrategia no es casual: los referentes entienden que la magnitud de la crisis requiere mayor visibilidad y presión para ser atendida en la agenda nacional.
El documento difundido plantea que la pérdida de competitividad es el eje central del problema. En particular, se advierte sobre el impacto del ingreso de productos forestales importados provenientes de países con condiciones significativamente más favorables en términos impositivos, energéticos, logísticos y financieros.
Esta situación genera una competencia desigual que afecta directamente a las PyMEs locales, limitando su capacidad de sostener la producción, invertir y mantener el empleo.

La desventaja estructural de una provincia de frontera
El reclamo también pone el foco en una característica estructural que condiciona el desarrollo de Misiones: su ubicación geográfica. Con cerca del 90% de sus límites lindantes con otros países, la provincia compite de manera directa con economías como Paraguay y Brasil, donde los costos operativos son considerablemente más bajos.
Esta asimetría, sostienen, se agrava por la carga tributaria nacional, los costos energéticos y logísticos, y las dificultades de acceso al financiamiento. El resultado es una estructura productiva que enfrenta condiciones desventajosas tanto en el mercado interno como en el regional.
“Estamos en una situación difícil y vemos que no se están haciendo los planteos con la fuerza que la situación requiere. Por eso surge la necesidad de organizarnos y presentar propuestas concretas”, explicó Ocampo.

Propuestas para recuperar competitividad
Lejos de limitarse a la denuncia, el sector plantea una serie de medidas orientadas a generar condiciones más equilibradas para la producción. Entre los principales ejes se destacan:
- La implementación de tarifas energéticas diferenciadas para la industria.
- La reducción de costos de combustible y logística.
- La revisión de la carga tributaria nacional.
- La adecuación de la política de importaciones mientras persistan las asimetrías.
- El análisis del funcionamiento de la Ley 25.080 para evitar distorsiones.
Según el documento, estos puntos deben ser abordados de manera integral, con el objetivo de sostener una actividad que no solo genera valor económico, sino también empleo y desarrollo territorial.

Tensiones sobre el esquema impositivo
El debate también alcanza al ámbito provincial. Si bien desde el sector reconocen la necesidad de sostener ciertos tributos en un contexto de desventaja en la coparticipación federal, cuestionan los mecanismos de recaudación que afectan la dinámica empresarial.
En particular, se señala que las demoras en devoluciones y retenciones generan problemas de liquidez que impactan en la reinversión y en la operatoria cotidiana de las empresas.
Aun así, el foco principal del reclamo se dirige a las políticas nacionales. “El problema más grande es que hoy se nos hace competir en condiciones totalmente adversas. Nos piden esfuerzo, pero al mismo tiempo permiten importaciones desde países con costos mucho más bajos”, remarcó Ocampo.
Detrás de la coyuntura, emerge una discusión más profunda sobre el modelo de desarrollo. Desde el sector advierten que, de no corregirse estas condiciones, el escenario podría derivar en un proceso de concentración económica que desplace a las PyMEs y a los pequeños y medianos productores.
En ese sentido, cuestionan la falta de señales claras por parte de la dirigencia nacional y reclaman mayor compromiso de los representantes legislativos para impulsar soluciones concretas.
“La sensación es que no hay respuestas acordes a la gravedad del problema. Y mientras tanto, el sector se sigue deteriorando”, advirtió el referente.

Impacto social y urgencia de respuestas
La preocupación no se limita al plano empresarial. La caída de la actividad foresto-industrial impacta directamente en el empleo, el consumo y la estabilidad de numerosas comunidades del interior de la provincia.
Por eso, la campaña no solo busca visibilizar la crisis, sino también generar conciencia sobre su dimensión social. “Cuando la industria funciona, se mueve toda la cadena: productores, servicios, transporte, trabajo local. Es desarrollo real”, subraya el documento.
Con este escenario, el mensaje del sector es contundente: la situación requiere respuestas urgentes. La campaña provincial se presenta, así, como un intento de transformar un reclamo sectorial en una demanda colectiva que logre incidir en las decisiones de política económica a nivel nacional.
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