Últimas noticias

Opinión

Dia Mundial del Ambiente | La sustentabilidad ya llegó a la gestión tecnológica de las empresas

Alberto Esswein, Presidente de Pc Discount, en su artículo aborda cómo la sustentabilidad, la economía circular y la gestión inteligente de tecnología empiezan a ocupar un lugar cada vez más estratégico en las decisiones financieras y operativas de las empresas, especialmente en el contexto actual de optimización de costos y criterios ESG. También analiza el crecimiento de los residuos electrónicos a nivel global y el rol que cumple la gestión responsable de activos tecnológicos (ITAD) como herramienta de eficiencia, competitividad e impacto positivo para organizaciones y PyMEs.

 

 

BUENOS AIRES (4/6/2026).- Durante años, la sustentabilidad y la tecnología avanzaron por caminos paralelos dentro de las empresas. Mientras las áreas ambientales impulsaban políticas de reducción de impacto, las decisiones sobre infraestructura tecnológica seguían respondiendo casi exclusivamente a variables operativas y presupuestarias.

Ese escenario cambió.

Hoy, la gestión de los activos tecnológicos ya no pertenece únicamente al área de sistemas: también forma parte de la agenda financiera, de gobernanza y de competitividad de las organizaciones.

Y ello se debe  a que cada computadora, servidor o dispositivo que una empresa descarta incorrectamente representa no solo un problema ambiental, sino también una pérdida económica concreta.

La dimensión del problema ya es imposible de ignorar. Según el Global E-waste Monitor 2024 de Naciones Unidas, el mundo generó 62 millones de toneladas de residuos electrónicos en un solo año, una cifra récord que podría crecer otro 32% hacia 2030. Detrás de ese volumen hay materiales reutilizables, recursos desaprovechados y emisiones evitables derivadas de fabricar nuevos equipos desde cero.

Pero también hay otra discusión menos visible: el impacto presupuestario.

En un contexto donde las empresas buscan optimizar costos sin resignar productividad, el modelo lineal de “comprar, usar y descartar” empieza a mostrar señales de agotamiento. Especialmente en América Latina, donde las PyMEs enfrentan mayores restricciones financieras y necesitan maximizar cada inversión tecnológica.

Es en este punto donde la economía circular deja de ser solamente una conversación ambiental para transformarse en una estrategia de negocio.

La gestión responsable de infraestructura informática en desuso —conocida como ITAD (IT Asset Disposition)— permite auditar, recuperar, reacondicionar y reinsertar equipos tecnológicos en el mercado bajo exhaustivos procesos de verificación técnica que aseguran su perfecto funcionamiento y rendimiento. Lo que antes era considerado descarte hoy puede convertirse nuevamente en un activo productivo.

Y el cambio de mentalidad ya comenzó.

Cada vez más compañías incorporan criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) no solo por reputación corporativa, sino porque inversores, clientes y mercados empiezan a exigir métricas concretas sobre eficiencia de recursos, reducción de huella ambiental y trazabilidad operativa.

En este nuevo escenario, la tecnología reacondicionada gana protagonismo como una solución que combina tres variables que hasta hace poco parecían difíciles de equilibrar: rendimiento, ahorro e impacto positivo.

Para miles de PyMEs, acceder a equipamiento corporativo reacondicionado representa una oportunidad de reducir hasta un 50% los costos de infraestructura tecnológica sin resignar performance operativa. Pero además, implica extender la vida útil de equipos que todavía conservan valor productivo y evitar nuevas emisiones asociadas a procesos de fabricación.

La discusión ya no pasa únicamente por “comprar más barato”. Pasa por comprar de manera más inteligente.

Existe todavía el mito de que las políticas sostenibles son costosas, complejas o exclusivas de grandes empresas o multinacionales. Sin embargo, la experiencia del mercado demuestra lo contrario: cuando la economía circular se integra de forma estratégica, se convierte en una herramienta concreta de eficiencia financiera y competitividad empresarial.

Por eso, una de las preguntas más relevantes que hoy deberían hacerse los líderes, empresarios, CIO´s y CFO´s no es únicamente cuánto cuesta incorporar tecnología nueva, sino qué valor están perdiendo cada vez que actualizan su parque y descartan activos tecnológicos sin una gestión adecuada.

La sustentabilidad dejó de ocupar un espacio periférico dentro de las organizaciones. Hoy participa directamente de las decisiones operativas y presupuestarias más importantes.

Y probablemente ese sea el verdadero cambio de paradigma: entender que gestionar responsablemente la tecnología ya no es solamente una cuestión ambiental. Es, cada vez más, una decisión inteligente de negocios.

 

 

Artículos relacionados