“Si el Estado va a tomar una medida que afecte al transporte de carga, entendemos que debe pedirle una opinión a las instituciones”, dijo José Sánchez, gerente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Rafaela (Cetar). El empresario dialogó sobre los alcances de la libre circulación de camiones bitrenes en gran parte de las rutas argentinas y los desafíos que plantea.
Fuente: Rafaela Noticias
SANTA FE (25/8/2025).- El Gobierno Nacional autorizó recientemente la libre circulación de camiones bitrenes en gran parte de las rutas argentinas, medida publicada en el Boletín Oficial que eliminó algunas restricciones, aunque mantiene limitaciones en tramos específicos como curvas cerradas o puentes angostos. La decisión generó opiniones divididas: entusiasmo por las ventajas logísticas y dudas en torno a la seguridad vial y el estado de la infraestructura.
Para analizar el impacto de la resolución en Rafaela y la región, José Sánchez, gerente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Rafaela (Cetar), dialogó sobre los alcances de esta medida y los desafíos que plantea.
Sánchez explicó primero de qué se trata esta modalidad de transporte: “Hasta enero del 2018, en la Argentina teníamos legalmente un tope de 45 toneladas, que era lo que podíamos transportar. Ese límite se modificó con el decreto 32 de ese año, que creó nuevas configuraciones de camiones. Agregando más ejes se puede llevar más kilos, y así surgió la figura de los bitrenes”.
El referente local detalló: “Un bitren es un camión que tiene enganchados dos semirremolques. Los tradicionales tienen uno, los bitrenes tienen dos. Hay bitrenes chicos, con 7 ejes y un tope de 60 toneladas, y bitrenes grandes, con 9 ejes y hasta 75 toneladas. Son una herramienta nueva que viene a sumar, a mejorar la logística en determinadas situaciones puntuales”.
La desregulación, sin la infraestructura necesaria
Sánchez remarcó que, en la práctica, la resolución tiene limitaciones importantes. «Se libera la circulación, pero después los anexos aclaran que hay curvas y puentes restringidos. Entonces, si una ruta nacional está habilitada pero en el trayecto hay dos puentes limitados a 45 o 60 toneladas, la habilitación queda casi sin sentido», sostuvo. Para Cetar, la medida se implementó al revés: primero deberían haberse resuelto las cuestiones de infraestructura para que la desregulación fuera efectiva.
A pesar de las críticas, el directivo no niega los beneficios teóricos de los bitrenes. «Un bitren grande de 75 toneladas lleva casi el doble de carga que un camión tradicional. Si para llevar granos al puerto de Rosario necesitara 20 camiones comunes, lo puedo hacer con 10 bitrenes. Por supuesto que hay un ahorro de combustible y de tiempo, pero esa es la teoría. Hoy por hoy eso no está aceitado para que podamos plasmarlo en la realidad», explicó.
Un reclamo por el diálogo
Finalmente, el gerente de Cetar cuestionó la falta de consulta por parte de las autoridades antes de la implementación de la medida. «Es una habilitación a medias, más para la tribuna», afirmó. «Lamentablemente, sectorialmente no hemos sido consultados. Siempre decimos que, si el Estado va a tomar una medida que afecte al transporte de carga, debería pedir la opinión de las instituciones o de los especialistas».
Según Sánchez, la ausencia de un diálogo constructivo entre el gobierno y el sector es un problema recurrente, lo que lleva a que se tomen decisiones que «suenan más a anuncios que a medidas con efecto real».




