Como trasplantar árboles en verano

En la columna mensual del Inta Concordia, el ingeniero forestal Martín Sánchez Acosta nos habla de una técnica específica para árboles o en el caso de parquizaciones, empleando recipientes individuales captadores de humedad como el denominado Waterboxx® plant cocoon, de la empresa Groasis.

 

Por Martín Sánchez Acosta (*) 

 

ENTRE RÍOS (15/1/2023).- La mejor época de plantación, o trasplante, es al fin del invierno con el inicio de la primavera, aunque los árboles de hojas caducas soportan hacerlo durante el invierno. Pero si no queda otra opción de plantarlo en el verano, se pueden emplear técnicas para reducir el riesgo que se mueran.

Cuando se habla de trasplantes siempre hay un grado de riesgo que no “prenda”, sea la época que fuera, siendo que en los árboles ese riesgo es mucho mayor en el verano, especialmente si son de gran porte.

Los árboles de hoja caduca (caedizas) detienen su crecimiento casi por completo cuando pierden el follaje, mientras que los perennes (no las pierden) también reducen su crecimiento significativamente. Lo mejor es escapar a las grandes heladas (el INTA Concordia ha medido que en todo el invierno los eucaliptos crecen el 10% de su crecimiento total del año).

Los factores más limitantes del verano son las altas temperaturas, el impacto desecante del sol directo, que si bien generan crecimiento pueden llegar a estresar a las plantas, y la falta de agua, que se complica aún más si hay sequía.

Cuando no hay opciones de época de plantación, como los usuales casos en verano, que se terminan construcciones, centros comerciales, o se deben inaugurar parques, o plazas, y el tiempo apremia, y no se pudieron plantar antes, es donde hay que extremar los cuidados y procurar técnicas para disminuir al máximo posible los riesgos de pérdida de los árboles.

REDUCIR EL ESTRÉS DEL ARBOL

Ya desde el hecho de tener que retirarlo del vivero y transportarlo, se genera la primer etapa de perturbación. En primer lugar se preferirá los árboles que estén en envases (grandes macetas o tachos) dado que se pueden trasportar sin mover las raíces. En el caso que se encuentren enviverados en tierra, se debe procurar sacar con el mayor pan de tierra posible, los que se suelen envolver con lonas o arpilleras, para tratar de mantener la mayor cantidad de raíces en contacto con la tierra.

El otro problema es la desecación por traspiración y falta de agua… En este caso conviene regar abundante el día anterior al traslado, para que la tierra esté húmeda. En otro sentido la planta transpira y pierde agua por las hojas de su follaje, por lo que otra técnica usual es reducir la copa podando, e inclusive raleando hojas sin olvidar que estas son la “fabrica” de alimentos para la planta. (esta poda fuerte es algo que se veía en el trasplante des grandes árboles cuando se construyeron autopistas en Buenos Aires).

Al momento de plantar se debe tutorar correctamente con soportes fuertes, para evitar el movimiento del árbol y que las raíces se desprendan de la tierra (en casos especiales existen sustancias antitranspirantes que se pueden aplicar al follaje).

LA IMPLANTACIÓN

Es recomendable asegurar que la planta cuente con la mejor tierra en su pozo (si es necesaria cambiarla) y que este sea razonablemente lo mayor posible. Es importante antes de plantar evaluar si las raíces laterales pueden traer complicaciones a construcciones cercanas, (casas, veredas, etc.) siendo que si es necesario se puede generar, una barrera impenetrable que obliga a cambiar su rumbo (se aplica solo en el lado conflictivo).

Para ello es muy adecuado enterrar un tacho de plástico, cortado por la mitad y sin fondo ni tapa, Los usuales plásticos celestes de 100 litros de descarte son ideales, o al menos los de 20 litros de pintura y otros productos, ya que las raíces que pueden molestar son solo las de los primeros 50 cm.

HIDRATACIÓN

El paso siguiente es asegurar la irrigación y el mantenimiento del agua, para lo cual hay algunas prácticas simples como la se colocar tubos que llegan a la base del pozo, o bien generar un canal de piedras con el mismo propósito, y generar la “taza de riego”. Existen técnicas modernas para facilitar la captación y posterior entrega del agua a las plantas.

EMPLEO DE HIDROGELES

Una práctica usual en forestales es la aplicación de hidrogeles en el pozo de plantación, en suelos muy arenosos o épocas de sequía (se consiguen en la región).

El hidrogel es un polvo (químicamente  “poliacrilato de potasio”) que se hidrata captando agua en más de 400 veces su peso) transformándose en un gel, que luego irá entregando esa humedad a las raíces.

Es similar a los polvos de geles que tienen en su interior los pañales de bebés (“poliacrilato de sodio”) aunque estos retienen más fuertemente al líquido para que no salga al exterior.

El gel debe hidratarse previamente, unos 30 minutos, pues sino puede generar competencia con la planta por el agua. En ocasiones se colocan en pozos un poco alejados de la planta considerando donde estarán las raíces absorbentes (cabe comentar que la parte de las raíces cercanas al tallo suelen no ser activas, siendo las más activas son las de los extremos.

Por ello cuando se riega un árbol usualmente hay que hacerlo en la proyección de su copa y no contra el tronco)

EMPLEO DE ENVASES DE RETENCION

Esta es una técnica moderna donde el producto comercial más conocido es el denominado Waterboxx® plant cocoon, de la empresa Groasis al cual se lo llama “waterbox” (inventado por Pieter Hoff, un exportador de flores holandés).

Se trata de un cuerpo circular que alberga unos 15 litros de agua, con una tapa en forma cónica invertida, de manera que toda el agua de escorrentía que acapara la tapa escurre sobre el interior del habitáculo.

Retiene agua de lluvia mediante la captura, produce agua de condensación, estimula la capilaridad y evita la evaporación causada por el sol, evita el calentamiento del suelo, ofreciendo el agua capturada al árbol durante un largo tiempo.

Pueden ahorrar agua de riego en un 50 %, aumentando el rendimiento de fertilizantes y el crecimiento, pero, tal vez lo más interesante, es que mejora la tasa de supervivencia en un 99 %.

En el sitio de la empresa existen ejemplos de empleos en zonas áridas, incluso desiertos, en distintos países, y colegas de INTA del NOA los han probado en Papaya.

También se ha probado en plantaciones de algarrobo en Laguna yema de Formosa, y tenemos referencias que fue probado por colegas en Abra Pampa, y la Universidad de salta tiene un proyecto de estudio en la Puna.

El envase original era de plástico, pero actualmente están desarrollando modelos en base a cartón reciclado.

Se puede ver su funcionamiento:

ACABADO

Finalmente se debe tutorar firmemente con elásticos (la zona produce tutores de eucalipto) y el colocar una protección del sol directo es ideal, cuando es factible (con mediasombra, pajas, o cualquier otro elemento).

Una protección contra animales si es necesaria, y es recomendable rodear a la planta con un mulching (colchón) que puede ser de cortezas de pino o eucalipto, o bien con chips de la madera de estos, con la finalidad de mantener la humedad, morigerar la temperatura del suelo, evitando el quemado “anillado” del cuello de la planta,  y frenar el crecimiento de malezas.

Una de las pocas plantas que pueden transplantarse  en el verano son las palmeras… pero es otra historia!

 

 

(*) Martín Sánchez Acosta

INTA Concordia

sanchezacosta.martin@inta.gob.ar

www.inta.gob.ar/concordia

 

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