Perspectivas 2023 | Austeridad y control de gastos, la estrategia de Fiplasto SA para resistir la economía argentina

Esta política de austeridad y control de gastos de una de las principales fabricantes de materiales para la construcción del país, se complementa con la necesidad de obtener fondos frescos a partir de desprenderse de activos considerados no estratégicos por los accionistas de la compañía. Un ejemplo es la reciente venta de dos fracciones de campo, situadas en el distrito de Timbués, departamento de San Lorenzo, en Santa Fe, de 181 y 184 hectáreas cada una. Según documento enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), su último estado de resultados correspondiente al último trimestre del 2022, generó ganancias por más de $184 millones a partir de la producción originada en sus plantas de Ramallo y Vedia donde elabora tableros de fibra de madera.

 

Fuente: IProfesional  

 

BUENOS AIRES (10/1/2023).- Fiplasto, una de las principales fabricantes de materiales para la construcción de la Argentina, buscará sostener sus ventas en el mercado local para abastecer a la industria alimenticia y de bebidas e incrementar sus operaciones en el área de distribución.

La decisión forma parte del plan de negocios que la compañía con sede en la ciudad bonaerense de Ramallo y controlada por el Grupo FV, también dueño de la empresa de grifería que lleva el mismo nombre, encarará durante este año y en el que también intentará diversificarse en el exterior a partir del análisis de nuevas oportunidades.

Del mismo modo, seguirá profundizando la mirada sobre el control de costos, atendiendo a los cambios constantes que se puedan dar en las variables macroeconómicas con el objetivo puesto en mantener niveles de rentabilidad adecuados y sanidad financiera de la compañía.

Por lo menos así consta en un documento que el directorio de Fiplasto envió a la Comisión Nacional de Valores (CNV), para complementar la información sobre su último estado de resultados correspondiente al último trimestre del 2022.

Durante ese período, la empresa, que principalmente fabrica y vende tableros, planchas, bloques y otros productos originados en la madera, generó ganancias por algo más de $184 millones a partir de la producción originada en sus plantas de Ramallo y Vedia donde elabora tableros de fibra de madera.

Se trata de un producto, conocido internacionalmente como “hardboard”, el cual posee aplicaciones tanto industriales como decorativas a partir de la madera de eucaliptus.

Además, produce muebles del tipo RTA (listos para armar) fabricados a partir de tableros de aglomerados con melanina entre los que se destacan principalmente mesas de TV, placares, mesas de PC, bibliotecas, cómodas, modulares, vanitorys.

 

El “plan 2023” de una de las principales fabricantes de materiales

En el último período del año pasado, incrementó sus ventas un 18% respecto al mismo lapso del ejercicio anterior, principalmente producto del cambio de mix al comercializar más en el mercado local que en el exterior y por una política de precios adecuada a la situación inflacionaria y el resultado operativo de la sociedad sin considerar otros ingresos y egresos, ni resultados financieros, ni depreciación de propiedades, planta y equipos.

“La gerencia espera que continúen siendo positivas las negociaciones por pasivos financieros con entidades bancarias, así como las negociaciones y apoyo financiero de la empresa relacionada del accionista mayoritario”, agrega el documento de Fiplasto.

Esta política de austeridad y control de gastos se complementa con la necesidad de obtener fondos frescos a partir de desprenderse de activos considerados no estratégicos por los accionistas de la compañía.

Un ejemplo es la reciente venta de dos fracciones de campo, situadas en el distrito de Timbués, departamento de San Lorenzo, en Santa Fe, de 181 y 184 hectáreas cada una.

La operación le generó ingresos por u$s12.8 millones, a razón de un valor de u$s35.000 por hectárea, o su equivalente en pesos, de acuerdo a la cotización del dólar MEP.

Si bien la transacción debe ser aprobada durante una asamblea ordinaria de accionistas, se anticipa que no tendrá inconvenientes en firmarse el contrato mediante el cual la entrega de la posesión y cancelación del precio de ambos terrenos tendrán lugar con el otorgamiento de la escritura traslativa de dominio, prevista para marzo próximo.

“La venta de los inmuebles, que representan un valioso activo no afectado a la actividad industrial de la sociedad, le permitiría contar con un significativo ingreso extraordinario de fondos al patrimonio social, que sería de suma utilidad en el actual contexto económico”, detalla el informe elaborado por el directorio.

 

Inestabilidad e incertidumbre

Tanto este deal como el plan de negocios elaborado por Fiplasto se basan en la situación económica que atraviesa la Argentina que, según el documento de la compañía, se ve afectada por la crisis internacional provocada por la invasión rusa a Ucrania, “que está afectando e incrementando aún más la difícil situación económica argentina en lo que respecta a energía e importaciones de insumos para la industria”.

A este escenario se le suma la incertidumbre interna y la falta de ajuste económico, todo lo cual genera un gran déficit fiscal, una suba de la presión tributaria, así como del costo financiero con variables macroeconómicas inestables, incluyendo la tasa de inflación; el riesgo país; el tipo de cambio oficial; las restricciones cambiarias; las reservas internacionales y el nivel de la tasa de interés, “que se han deteriorado significativamente”.

Con 70 años de historia en la producción nacional, Fiplasto forma parte de la crisis que enfrenta el sector maderero, que en el último año sufrió una caída del 72% en sus ventas y una pérdida de 5.600 empleos en los últimos cuatro años, según datos de la Federación Argentina de la Industria de la Madera (Faima) publicadas por el diario Página 12.

De hecho, el año pasado aplicó un esquema de suspensiones de personal de siete días por mes durante los cuales abonó a sus trabajadores el 75% del salario neto, los aportes y las contribuciones correspondientes a la obra social.

En aquel momento, la medida fue acordada con el sindicato de obreros y empleados de Fiplasto, donde trabajan más de 350 empleados en los sus complejos industriales.

En el 2018, Fiplasto ya había recurrido a una medida similar para enfrentar el rojo de sus números con la suspensión de su personal por un máximo de 28 días.

Uno de los principales aspectos mencionados por la empresa a la hora de suspender personal fue la acumulación de stock. De junio de 2018 a marzo de 2019, su inventario alcanzó los $144 millones, un 12,5% más que el año anterior.

En tanto, otra variable que se incrementó significativamente tuvo que ver con el pasivo en moneda extranjera.

De manera paralela, solicitó tres préstamos de u$s1 millón cada uno a su sociedad controlante, Grupo FV, dedicada al negocio de grifería sanitaria, para capital de trabajo, en agosto, octubre y diciembre del mismo año, lo cual repitió en el 2019 con un préstamo de similares características y monto.

 

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