Restauración en bosques de lenga afectados por incendios forestales en Tierra del Fuego

Un aporte de Martín Parodi (*) y Dardo Paredes (*), de la dirección general de Desarrollo Forestal del Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia de Tierra del Fuego, sobre los objetivos de la restauración forestal en bosques de lenga, con estrategias para recuperar las capacidades productivas de las áreas afectadas por los incendios forestales en la provincia.

TIERRA DEL FUEGO (8/7/2022).- En el año 2008 varios incendios sucesivos afectaron 6.993 hectáreas de ambientes naturales que incluyeron pastizales húmedos (vegas), turbales y bosques, de las cuales 2.517 hectáreas se clasifican como bosques de Nothofaguspumilio (lenga). Estas cifras no incluyen a los eventos de fuego del sector chileno para dicha temporada.

Parte de estos bosques se clasifican como de producción, y se localizan mayormente en una de las seis reservas forestales de producción y uso múltiple que se encuentran en tierras fiscales de la Provincia de Tierra del Fuego, incluyendo a la Reserva Forestal de Producción LOTE 93.

En esta reserva se verificaron efectos de fuego en una superficie de 1.374 hectáreas. Esto implicó una pérdida significativa de recursos para la actividad foresto-industrial de la Provincia, ya que esta reserva por sí sola representaba un 59% de la extracción de madera y un 3% del bosque de producción en las reservas forestales. En la Figura 1 se observa el bosque de lenga previo y posterior a los eventos de fuego.

Figura 1. Bosque de lenga sin cosecha que representa el ecosistema de referencia (izquierda) y el aspecto del bosque tras los eventos de fuego (derecha). Fuente: Unidad Provincial de Manejo del Fuego

Los incendios forestales en altas latitudes tienen un único origen, el antrópico. En este sentido, estos ecosistemas no están adaptados a este tipo de impacto, que, sumado a su efecto devastador sobre el recurso, en ocasiones se convierte en una oportunidad para justificar el cambio de uso de tierras hacia pastizales para uso ganadero. Asimismo, los tiempos de recuperación natural son extremadamente largos, por lo que las áreas afectadas como el LOTE 93, son sumamente susceptibles a una degradación permanente, siendo necesario acelerar los tiempos de recuperación natural..

Existen distintas estrategias de intervención territorial para recuperar estos ecosistemas destruidos, incluyendo la restauración pasiva, que implica el resguardo de las áreas afectadas hasta que dejen de ser vulnerables, y la restauración activa, que implica un conjunto de acciones para acelerar los tiempos de recuperación de las áreas afectadas.

El objetivo de la restauración forestal mediante la segunda estrategia apunta a la recuperación de la cobertura forestal y de los procesos ecológicos del bosque natural en el mediano plazo, y busca para el largo plazo, recuperar las capacidades productivas de las áreas afectadas.

La Provincia de Tierra del Fuego, en el marco de la Ley Nacional N° 26.331 promulgada en el año 2007 que incluye un programa experimental (Resolución S.A. y D.S. Nº 256/09), elaboró un proyecto de restauración de 3 años, al que luego se dio continuidad mediante la elaboración del Plan de Recuperación del LOTE 93 aprobado en el año 2012 y por un plazo de 25 años. Su aprobación acontece en el marco de la primera convocatoria de planes de manejo y conservación de la Ley Provincial N° 869 de Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo y del Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos de la Ley Nacional antes mencionada.

En este contexto, desde la Dirección General de Desarrollo Forestal de la Provincia se planteó la instalación de un vivero bajo cubierta en la ciudad de Tolhuin, para producir plantas con destino a restaurar, siguiendo como estrategia principal a la extracción y repique de plántulas del bosque para estimular el desarrollo bajo cubierta.

Potencialmente, se espera poder cultivar plantas a partir de semillas en un futuro próximo.Por otra parte, se definieron las áreas prioritarias de restauración, donde el bosque degradado surge de una matriz que contempla diferentes aspectos: (i) fitogeográficos con consideraciones ecológicas, (ii) climáticos y (iii) topográficos con consideraciones generales de la geomorfología local. Esta matriz define la prioridad para 584 ha de intervención.

Son escasos los estudios y experiencias exitosas de restauración en estas latitudes, muchas de las cuales carecen de monitoreos que cuantifiquen la eficiencia y factibilidad en el mediano y largo plazo, y que pongan en evidencia cuáles son las técnicas más recomendables a seguir.

Considerando que el material utilizado en las tareas de restauración activa es posiblemente determinante del éxito de las mismas, se planteó la necesidad de poner a prueba el tipo de plantín a usar.

Para la primera alternativa (extracción y repique), se seleccionaron plantines del bosque de hasta 10 cm de altura, extraídos de bancos naturales próximos a las áreas a restaurar. Inicialmente se emplearon bolsas de polietileno de 540 cc como macetas (técnica “Bo”), y los plantines se criaron durante dos temporadas de crecimiento bajo cubierta. Posteriormente, se emplearon bandejas rígidas monoblock de 15 celdas de 320 cc y se criaron durante una temporada de crecimiento bajo cubierta (técnica “Ba”).

Por otra parte, se ensayó otra alternativa que evita el período de cría bajo cubierta, y consiste en trasplantar los plantine sa raíz desnuda en el mismo momento de la extracción.

Para ello, se extrajeron plantines de 30 cm de altura, con su tallo mayormente lignificado(técnica “Rd”) (Figura 2).

Figura 2. Extracción de renovales del bosque sin afectación del fuego (izquierda) y producción de plantines bajo cubierta en la ciudad de Tolhuin (derecha). Fuente: Dirección General de Desarrollo Forestal

Entre los años 2012 y 2021 se plantaron un total de 59.031 plantas cubriendo una superficie de 110,3 ha (Figura 3), correspondientes a alguna de las tres alternativas descriptas de tipo de plantín. En todos los casos, la plantación se realizó en grupos de 30 a 45 plantas próximas unas con otras (técnica de “núcleos de regeneración”), donde los núcleos se distribuyeron en un patrón irregular en toda el área afectada.

Los núcleos de regeneración se establecieron preferentemente en áreas que presentaban una protección natural adicional, como sitios con restos leñosos remanentes del incendio o con una micro-topografía que brindara protección contra las inclemencias climáticas (fundamentalmente vientos y alta radiación) y/o mantención de la humedad del suelo.

En el año 2018 se inició un monitoreo anual (Tabla 1) a los fines de: (i) cuantificar el desarrollo de los plantínes analizando los distintos períodos de plantación, y (ii) evaluar la efectividad de los tipos de plantínes utilizados. Los resultados del monitoreo durante el último año (2021) muestran que los plantines establecidos en 2012 (Rd) y 2013 (Bo) presentaron promedios de altura de 139 cm y 111 cm, respectivamente, y tasas de crecimiento en altura de 53 y 49 cm año-1, respectivamente.

Para los plantines establecidos en las temporadas 2014 (Ba + Bo) y 2015 (Ba), se obtuvieron promedios de altura de 65 cm y 70 cm con tasas de crecimiento en altura de 33,6 y 39,6 cmaño-1, respectivamente. Para las plantas establecidas en las temporadas 2018, 2019 y 2021, las alturas promedio resultaron en 21 cm para el año 2018 con técnica de repique directo (Rd), y de 17 cm para el año 2019 y 15 cm para el año 2021 con técnica en bandejas de cultivo (Ba), con despreciables tasas de crecimiento en altura como es habitual durante los primeros años, que corresponden al establecimiento.

Si bien las tasas de crecimiento anual no pueden contrastarse de manera directa para comparar la eficacia de los tipos de plantín, ya que fueron plantados en distintos años, son de todos modos indicativas de los resultados esperables.

Los resultados de supervivencia superan el 85% para los períodos comprendidos entre 2012 y 2015, y desde el comienzo del monitoreo (2018) hasta el presente, sólo el 2,5% de las plantas monitoreadas murieron. Asimismo, para la plantación de los años 2018 y 2019, la mortalidad es inferior al 10%.Por otra parte, el programa ha sido satisfactorio en términos de operatividad técnica (obtención y viverización de las plantas) y en las plantaciones, considerando que las ventanas de tiempo óptimas se corresponden a los meses de mayo y octubre, aumentando las probabilidades de supervivencia durante el otoño para las técnicas analizadas.

Asimismo, se trabaja en la concientización sobre la necesidad de efectivizar este tipo de prácticas para la recuperación de ambientes forestales afectados por incendios y otros estresores, como la invasión de castor (Castor canadensis).

El objetivo en este sentido es llegar a la comunidad en general, y en especial a la que tiene un alto sentido de pertenencia de uso en el bosque afectado. Se busca resaltar que el área afectada por los incendios de 2018 fue un bosque de los más productivos de la Provincia y no un ambiente de praderas, como lo es actualmente.

En esta línea, se intenta mantener en la comunidad un sentimiento de necesidad de recuperación de dicho ecosistema, incluyendo una participación activa de distintos grupos sociales tales como los alumnos de escuelas cercanas a los sectores afectados (Figura 3).

Las principales dificultades encontradas en el proyecto se relacionan con la operatividad en el territorio (ej. intransitabilidad de caminos, accesos cortados debidos a residuos del incendio, topografía), particularmente para la plantación en los sectores más alejados de la ruta provincial,donde sólo es posible el ingreso con vehículos 4×4 en algunos momentos del año.

Otra de las preocupaciones se relaciona con el avance de la ganadería vacuna informal, que trae aparejada la ocupación y el establecimiento de alambrados ilegales en las tierras fiscales. Esto genera una mayor carga ganadera puntual sobre las tierras forestales degradadas. Por ejemplo, se ha observado un impacto negativo en el área de plantación del año 2018 debido al pisoteo y herbivoría del ganado doméstico.

Figura 3. Aspecto de las plántulas establecidas en las áreas de restauración (arriba) y participación activa de la comunidad en las tareas de restauración (abajo). Fuente: Dirección General de Desarrollo Forestal

Del presente programa de restauración en el LOTE 93 se destaca que: (i) es una primera experiencia a gran escala en la Provincia con una activa participación de las autoridades locales (ej. Dirección de Desarrollo Forestal) (Figura 4), (ii) pretende ser el punto de partida para desarrollar o generar un sector de servicios profesionales y de empresas que realicen la producción de plantas, plantación y otras acciones específicas, y (iii) tiene la finalidad de proyectar y mantener el horizonte de la actividad forestal en el largo plazo en el ámbito de la Provincia.

Para el cumplimiento de los puntos (ii) y (iii), es necesario dejar de conceptualizar a la restauración forestal activa sólo como una actividad filantrópica ambiental de grupos sociales comprometidos con la conservación.

En este sentido es necesario involucrar a los diferentes actores locales, siendo necesario generar, adoptar y adherir a normas y programas que hoy posibilitan el acceso a fondos públicos, que identifican y vinculan términos como restauración y enriquecimiento, generando la posibilidad de hacer lucrativa tales actividades para el sector actual y otros nuevos actores que podrían sumarse.

Figura 4. Equipo de trabajo durante una de las salidas de plantación y Autoridades de la Secretaria deDesarrollo Productivo y PyME del Ministerio de Producción y Ambiente. Fuente: Secretaria de Desarrollo Productivo y PyME

 

Colaboradores: Luis Antony Fagnani, Jorge Federico Trangoni Boto, Sebastián Farina, Juan Javier Ojeda (Dirección General de Desarrollo Forestal, Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia de Tierra del Fuego), Emiliano Valentín Olmedo (Subsecretaria de Producción, Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia de Tierra del Fuego), Carolina Hernández (Secretaria de Desarrollo Productivo y PyME, Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia de Tierra del Fuego) y Guillermo Martínez Pastur (Centro Austral de Investigaciones Científicas, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas).

 

(*) Contacto:

Martín Parodi (mparodi@tierradelfuego.gob.ar)

Dardo Paredes (dparedes@tierradelfuego.gob.ar).

 

Este artículo forma parte del espacio mensual de la REDFOR.ar, en ArgentinaForestal.com, que busca divulgar y generar debate sobre la problemática forestal del país. Las opiniones pertenecen a los autores. (https://redforestal.conicet.gov.ar/)

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