¿Corrientes nos hará mejores?

Por Néstor Urquía, ex Director de Manejo Del Fuego del Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego.

 

TIERRA DEL FUEGO (3/3/2022).- El desastre de los incendios rurales y forestales en la provincia de Corrientes es solo una muestra de lo que podría ocurrir en otras provincias de nuestro país – y de hecho ha ocurrido aunque se pretenda ocultar – si no tomamos conciencia de que la inacción o las malas acciones unidas al ‘Cambio Climático’ podría llevarnos aún a mayores desastres. De una vez debemos ocuparnos seriamente de afrontar los problemas de que adolecemos los argentinos. En este tema como en tantos otros.

Algunos puntos para reflexionar sobre ello:

1 – Conocimiento.

En el país existe poquísima gente que tenga verdadero conocimiento sobre el MANEJO DEL FUEGO. Se dice y hace cualquier ‘verdura’. Escuchar o ver periodistas opinar sobre el tema sin conocimiento, suele generar desinformación.

Solo en Patagonia – y tal vez alguna provincia del norte del país – se tiene noción de lo que significa la problemática de los incendios forestales. Pero la sociedad en general sabe casi nada del tema.

Por si fuera poco, los presupuestos estatales que destinan al rubro resultan siempre escasos,  ‘volátiles’ y no garantizan continuidad del sistema. Si un año hay recursos para contratar brigadistas y no hubo fuegos importantes, al año siguiente esa partida deja de tener importancia, total no pasó nada. Y así siempre.

Respecto al presupuesto nacional me pregunto: ¿porqué los fondos que el país destina al Manejo del Fuego son administrados por la Nación, cuando los recursos a preservar son propiedad de las provincias? Si la Nación solo tiene bajo su jurisdicción a los Parques Nacionales y la responsabilidad de los incendios recae en las provincias, ¿no será hora de que esos fondos los administren las propias jurisdicciones?.

Resulta muy injusto que un ministro y peor, Cabandié, habiendo demostrado un profundo desconocimiento de la problemática, sea justamente quien ‘a dedo’ determine hacia dónde van fondos esenciales para destinar a la preservación del ambiente.

 

2 -Sistema.

Un error garrafal de la mayoría de las provincias (excepto en las patagónicas) es no crear un sistema específico de Manejo del Fuego, en lugar de delegar en las Asociaciones de Bomberos Voluntarios la temática de los fuegos rurales. La falta de interés y de conocimiento de los gobernantes los hace deshacerse del tema ‘tirándole’ el problema a los bomberos, por errónea asociación de funciones.

Los Bomberos Voluntarios suelen estar muy capacitados, y muy bien equipados para combatir incendios urbanos. Poco tiene que ver un fuego urbano con uno rural. El comportamiento, el material, el equipamiento, la vestimenta, la técnica, casi todo es diferente.

Los bomberos en general tienen conocimiento sobre otros tipos de combustibles y materiales; la mayoría de los incendios que afrontan son estructurales, no tienen obligación de saber sobre ítems del ámbito rural.

Sin duda que se constituyen en un valioso apoyo de las brigadas de incendios forestales. Pero no pueden ser los que coordinen y lideren el sistema.

Pero la vocación y el entrenamiento para el oficio de ‘bombero voluntario’ no debe ser confundido con una profesión: ‘combatiente de incendios forestales’.

Este último, además de conocer el medio donde debe desempeñarse, debe estar preparado también para participar de las tareas de restauración de áreas quemadas. Entre las autoridades, pocos piensan en la restauración, ahora queda en manos de ONGs de las buenas (seguramente pocas) y de las otras, cada una buscará fondos que es lo que más necesitan y/o les interesa, de los cuales muchos recursos irán para reducto de amigos, en fin, es lo que forma parte del desorden consecuencia de la improvisación.

Un plan de restauración es cosa seria y debe ser un PLAN de largo plazo, no debería quedar solo en manos de las ONGs de diferentes propósitos.

Aún hoy el voluntarismo aflora en toda su dimensión ante incendios forestales de gran magnitud.

Todo el mundo quiere ayudar, donar, etc. Ello se traduce en falta de organización, desorden, dilapidación de esfuerzos, riesgos innecesarios.

Debiera terminarse con la utilización de voluntades para enfrentar los incendios. Los sistemas de manejo del fuego deben desarrollarse basados en el profesionalismo.

Los guardaparques de Parques Nacionales, son personas instruidas específicamente en prevención y combate de incendios forestales; su currícula incluye la capacitación teórica y práctica en el ámbito natural en el que desempeñan la tarea. Pero no existe en el país carrera o tecnicatura, solo cursos aislados de diferentes niveles (combatiente, jefe de cuadrilla, jefe de brigada, etc).

El Manejo del Fuego debe integrar un área especial dentro de la temática ambiental en la estructura de cada gobierno provincial, con profesionales que conocen acabadamente sobre clima y su comportamiento, topografía, vegetación (material inflamable), suelo, estadística, etc.

 

3 – Presupuesto.

Los gobiernos se ven obligados a destinar fondos extras cuando se ha desatado el siniestro, con lo cual aflora la improvisación y el gasto desproporcionado. Entonces todo se hace con urgencia y mal.

Cuando los fuegos rurales se hacen imparables se pone en evidencia lo que debieron hacer y nunca llevaron a cabo, gastos que ahora resultan apresurados porque hay que contratar gente, equipos específicos de combate (que no se consiguen de urgencia pues no se fabrican en el país), maquinaria, medios aéreos, vehículos, viandas, etc.

En el área  debe haber capacidad, conocimientos (los mencionados), mucha organización y coordinación previa, preparación, entrenamiento, dirección de prácticas conjuntas y coordinadas con personal de otros organismos (bomberos voluntarios, fuerzas armadas, defensas civiles, personal de asentamientos rurales).

 

4 – Prevención/Educación:

Se debe  trabajar e invertir mucho en campañas de prevención que incluyan la educación. Se deben destinar muchos esfuerzos en educar la población – especialmente rural – Pero simultáneamente establecer duras penas ante el incumplimiento de los planes de prevención.

Lamentablemente se conocen pocas sanciones aplicadas a gente que, incumpliendo la legislación vigente, ha originado incendios forestales, por acción o por omisión. En el caso de Corrientes, algunos propietarios no habrían cumplido con el retiro de los residuos de cosecha (podas y/o raleos), ni la limpieza de las calles cortafuegos como establece la legislación. ¿Serán sancionados?

 

 

 5 – Medios aéreos:

Durante muchos años, desde mi función en Patagonia, contribuí a intentar convencer a los funcionarios nacionales del Plan Nacional de Manejo del Fuego de la necesidad de contratación de un razonable sistema de medios aéreos (¡ojo! contratar. NO comprar). El estado es pésimo administrador de sus bienes.

Los medios aéreos deben mantener un equilibrio entre aviones hidrantes y helicópteros.

Ambos medios resultan imprescindibles, predominando uno u otro en función de la región que están protegiendo. Para contratar grandes aviones hidrantes, como los canadair (5000 litros) u otros modelos con carga en tierra, es necesario contar con infraestructura (depósitos, mantenimiento, mecánica, repuestos, etc), que escasea en el país. Por ello se debe recurrir a aviones hidrantes de  menor capacidad, aunque igualmente eficientes en el combate.

Hay muchas empresas en el mundo que pueden trabajar en Argentina en contra temporada, cuando es invierno en el hemisferio norte.

En el país dos empresas que disponen de aviones hidrantes debieron sacar de servicio a parte de su estructura por falta de interés del estado. Es sabido que mantener una estructura activa con pilotos, mantenimiento, etcétera durante todo el año resulta sumamente oneroso. Sin embargo, según informes del área de Ambiente, la última licitación del PNMF requería solo 4 aviones y 4 helicópteros. ¡¡¡¡PARA TODO EL PAÍS!!!!

Es verdad que  muchos países, aún los más avanzados y organizados, tradicionalmente sufren grandes incendios, tal vez más que Corrientes – revisemos lo que ocurre en  EEUU, Canadá, Australia,etc. – Estos países cuentan con sistemas de manejo del fuego muy desarrollados y aun así el comportamiento extremo del clima origina grandes desastres. Pero seguramente serían más catastróficos si adolecieron de ellos.

De haber existido en Corrientes un sistema de Manejo del Fuego más acorde a los riesgos que fueron anunciados muy anticipadamente, seguramente los daños hubieran sido atenuados, sobre todo de superficie quemada, animales, aves, y de mayor valor económico, como estructuras edilicias, casas, forestaciones, etc.

 

¿Empezaremos algún día a recorrer el camino correcto?

¿Asumiremos y corregiremos nuestros errores; atenuaremos las carencias ?

¡Ojalá!, por el bien de nuestro ambiente y de nosotros mismos.

 

 

 

(*) Néstor Urquía

DNI 10.913.576

Ex Director de Manejo Del Fuego

Provincia de Tierra del Fuego

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