#MujeresForestales, la columna de AFoA: María Cristina Area, orgullo de la Ciencia Argentina  

Egresada de la Universidad Nacional de La Plata en Ingeniería Química, investigadora por naturaleza y apasionada por las tecnologías, es docente de la UNaM en Misiones y del CONICET, coordinadora de la REDFORar (Red Forestal Argentina). Su principal interés en la actualidad es el desarrollo de biomateriales y bioproductos de alto valor a partir de biomasa lignocelulósica, en particular, residuos (subproductos) de aserraderos.

 

Fuente: AFoA

 

BUENOS AIRES (16/11/2021).- La Asociación Forestal Argentina (AFoA), inauguró un nuevo espacio en sus plataformas digitales para dar a conocer el trabajo, profesionalismo y desempeño en las distintas áreas de la cadena de valor de la foresto-industria de las mujeres que son protagonistas del desarrollo de la industria forestal del país.

Sostienen que las #MujeresForestales brillan en tareas de investigación, se animan a concebir negocios silvopastoriles en tierras inhóspitas, manejan camiones y maquinaria pesada, son combatientes del fuego, ingenieras forestales y agrónomas, trabajan en viveros, dirigen empresas y sobre todo, se animan siempre a más, señalan desde AFoA.

En esta primera entrega, presentan la trayectoria de una mujer que es orgullo de la Ciencia Argentina: la Dra. María Cristina Area, docente e investigadora de la UNaM en Misiones, CONICET, coordinadora de la REDFORar (Red Forestal Argentina).

Hoy con 63 años, esta Ingeniera Química, egresada de la Universidad Nacional de La Plata en 1979 y mamá de tres hijos (entre ellos, mellizos), siempre supo que la investigación iba a ser parte fundamental de su vida.

Profesora en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) desde 1986, estudió y vivió en Canadá y es, desde 2005, docente-Investigadora del CONICET.

Su principal interés en la actualidad es el desarrollo de biomateriales y bioproductos de alto valor a partir de biomasa lignocelulósica, en particular, residuos (subproductos) de aserraderos.

Pero son muchos los años de carrera, de éxitos y reconocimientos que conforman una larga lista, siempre con la convicción de que la investigación debe ir acompañada de la formación de recursos humanos y de la transferencia a la industria.

Y ella misma dice, con emocionante orgullo “mi grupo de investigación es uno de los más reconocidos grupos argentinos en mi especialidad a nivel internacional. Hemos trabajado con la mayor parte de las fábricas del país relacionadas con mi tema de trabajo y los profesionales que se han formado o han trabajado conmigo se desempeñan en centros especializados del país y del exterior, o en la industria”. ¿Qué más se puede pedir?

Su carrera profesional es profusa, con más de 200 trabajos presentados en eventos nacionales e internacionales.

Fue convocada para dictar más de 60 conferencias en todo el mundo, es responsable de la formación de numerosos becarios y pasantes y tesistas. También es evaluadora de proyectos de diferentes organismos nacionales e internacionales.

Se desempeñó como Asesora de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, para el desarrollo y aplicación del PRI-CePa (Plan de Reconversión de la Industria de Pulpa y Papel) a las fábricas de celulosa y papel del país en 2006-2007.

Y la lista sigue…ya que publicó 10 libros, 17 capítulos y colaboró en más de 130 artículos en revistas especializadas.

Pasión por la tecnología y valores como ejemplo

En su perfil más humano, cuando pasaba su adolescencia, su pasión por leer la hizo socia de la Biblioteca Municipal, de donde todas las semanas retiraba algún libro de muchas páginas “porque así me gustaban” aclara. “Siempre fui muy observadora, meticulosa y lógica. Mi primera investigación fue en el secundario, sobre las serpientes y elegí las Cobras. Amé realizar ese trabajo, que aún conservo. Recuerdo pasar horas en la biblioteca buscando información, dibujando y calcando”, recuerda.

“En 5to año, la química apareció en mi vida como una revelación. Resolver las ecuaciones químicas y obtener las fórmulas de los diferentes compuestos era como un juego desafiante y divertido. Así, me convertí en la ayudante designada por la profesora para explicar a mis compañeros”, relata Cristina.

“Mi pasión por los desafíos tecnológicos surgió después, ya en la universidad. Me apasionan los procesos y la tecnología química, estoy convencida de que ningún desarrollo es posible sin respetar el ambiente y el bienestar de la sociedad”. Y en esta expresión está su esencia, sin dudas.

“Soy consciente de la gran responsabilidad que conlleva mi posición y poder ser el instrumento que conforma el legado, es mi mayor orgullo, transmitiendo valores éticos con la palabra y con el ejemplo”, reafirma la reconocida especialista argentina.

 

#MujeresForestales

Están cada vez más presentes y visibles, haciendo grande y federal a todo el sector.

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