UICN 2021: El Congreso Mundial de la Naturaleza cerró con un llamado a la recuperación post-pandemia basada en la naturaleza

El congreso de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza -que elabora la Lista Roja de especies en peligro de extinción en el mundo-  se realizó en Marsella, Francia, y se centró el debate en tres temas principales: el marco de conservación de la biodiversidad después de 2020, que se someterá a aprobación de las partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica; el papel de la naturaleza en la recuperación mundial tras la pandemia de COVID-19; y la necesidad de transformar el sistema financiero mundial y orientar las inversiones hacia proyectos positivos para la naturaleza.

 

Fuente: Con información de UICN, AP, AFP y EFE

 

Francia (10 de septiembre de 2021).-  El Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, que se clausuró este viernes en Marsella, de manera presencial y virtual, determinó la agenda de conservación de la naturaleza para el próximo decenio y aún más adelante.

En el Congreso de la UICN se instó a los gobiernos a realizar una recuperación de la pandemia basada en la naturaleza, invirtiendo al menos el 10% de los fondos mundiales de recuperación en la naturaleza. Además, se adoptó una serie de resoluciones y compromisos para abordar urgentemente las crisis interrelacionadas del clima y la biodiversidad.

La UICN suma actualmente más de 1500 miembros, incluye 91 Estados, 212 organismos estatales y gubernamentales, 1.213 ONGs, 23 organizaciones de pueblos indígenas, 52 miembros afiliados en redes de más de 18.000 expertos de todo el mundo, procedentes de más de 160 países.

Por ello, las Resoluciones y Recomendaciones sobre importantes cuestiones de conservación son aprobadas por este parlamento ambiental mundial único en su género, compuesto por gobiernos y ONG, orienta las políticas y el programa de trabajo de la UICN a nivel global e influye en el quehacer de muchas otras organizaciones de todo el mundo.

“La UICN actúa como un parlamento ambiental mundial único e inclusivo, en el que los gobiernos, las ONG y los pueblos indígenas hacen oír su voz. Las decisiones tomadas en Marsella impulsarán las acciones de respuesta a las crisis de la biodiversidad y el clima en la crucial década venidera. Colectivamente, sus integrantes se están uniendo para transmitir un potente mensaje a Glasgow y Kunming: el momento del cambio fundamental es ahora”, expresó el Dr. Bruno Oberle, director general de la UICN.

Las resoluciones adoptadas incluyen un llamado a proteger el 80% de la Amazonia desde la actualidad al 2025, a vedar la minería de aguas profundas en los océanos, y a que la comunidad mundial adopte un ambicioso enfoque de “Una Sola Salud”.

Por otra parte, la participación activa de las Organizaciones de Pueblos Indígenas en el proceso democrático de la UICN permitió hacer hincapié, en muchas resoluciones, en los derechos de los pueblos indígenas y el papel que desempeñan en materia de conservación.

En la sesión de clausura del Congreso, los miembros de la Unión, estatales, no gubernamentales y de Organizaciones de Pueblos Indígenas, aprobaron el “Manifiesto de Marsella”, que incluye entre otros el compromiso de llevar a la práctica la primera Agenda Global Indígena de la UICN, autodeterminada por las organizaciones de dichos pueblos.

Entre los compromisos el Congreso figuran:

*El compromiso de Francia de alcanzar un 30% de zonas protegidas a nivel nacional para 2022 y un 5% de su zona marítima mediterránea bajo fuerte protección para 2027;

*El Salvador, Belice, Pakistán, Chile y la Región Sud de Francia se comprometieron a restaurar un total combinado de 5,5 millones de hectáreas, elevando así el total de compromisos del Desafío de Bonn a más de 215 millones de hectáreas;

*Bajo la dirección de los Estados del Océano Índico occidental, la UICN y sus asociados se comprometieron a apoyar la Iniciativa de la GRAN MURALLA AZUL, primera red conectada a nivel regional, que apunta a construir una economía azul regenerativa en beneficio de 70 millones de habitantes, al tiempo que preserva y restaura la biodiversidad marina y costera.

*Además, aprobaron un nuevo Programa para la UICN para los próximos cuatro años y eligieron un nuevo equipo de dirección de la Unión, incluyendo a la nueva presidenta, Razan Al Mubarak.

Con cerca de 6.000 participantes inscritos en Marsella y más de 3.500 participantes en línea, este evento virtual reunió a dirigentes gubernamentales, indígenas, de la sociedad civil, de comunidades religiosas y espirituales, el sector privado y el mundo académico, para definir colectivamente acciones encaminadas a responder a los retos más urgentes de la conservación y el desarrollo sostenible. Más de 25.000 miembros del público también visitaron la exposición y los Espacios Generaciones Naturaleza.

El Congreso de la UICN se centró en tres temas principales: el marco de conservación de la biodiversidad después de 2020, que se someterá a aprobación de las partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica; el papel de la naturaleza en la recuperación mundial tras la pandemia de COVID-19; y la necesidad de transformar el sistema financiero mundial y orientar las inversiones hacia proyectos positivos para la naturaleza.

Lista Roja: más de 38.500 especies están en peligro de extinción

El nuevo documento de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), presentado durante el Congreso Mundial de la Naturaleza celebrado en Marsella, indica que el 28% de las especies clasificadas se encuentran en peligro de extinción.

El impacto destructivo de la humanidad ha puesto en jaque la existencia de más de 38.500 especies. Esto es lo que indica la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en su más reciente Lista Roja de animales en peligro de extinción.

Este documento, que es la versión más actualizada de la lista, fue presentado durante el Congreso Mundial de la Naturaleza, que se realiza en la ciudad francesa de Marsella. Los expertos exponen que de las 138.374 especies estudiadas, 38.543 podrían desaparecer de la faz de la Tierra; lo que corresponde a un 28% de las especies clasificadas.

Los investigadores revelaron además que el 37% de las especies de tiburones y rayas en el mundo podrían extinguirse, lo que supone un aumento de un 13% frente a la cifra que se tenía en 2014. Para la UICN, los principales factores que amenazan su supervivencia son la pesca, la degradación o la pérdida de su hábitat (que representan un 31% de los casos) y el cambio climático (con el 10% de los casos).

Cinco especies de pez sierra -cuyos hocicos se enredan en objetos de pesca desechados en el mar- y el reconocido tiburón mako de aleta corta están entre los más amenazados.

“Al no limitar lo suficiente las capturas, estamos poniendo en peligro la salud de los océanos y desperdiciando oportunidades para la pesca, el turismo, las tradiciones y la seguridad alimentaria sostenibles a largo plazo”, explicó Sonja Fordham, presidenta de Shark Advocates International, en entrevista con AFP.

Sin embargo, el reporte mostró una luz de esperanza al informar que las cuotas de pesca han contribuido a recuperar cuatro especies de atún. Entre ellas se encuentran el atún rojo del Atlántico, que pasó de la categoría “en peligro” a la de “preocupación menor” y el atún rojo del sur, que pasó de “en peligro crítico” a “en peligro”.

Bruno Oberle, director general de la UICN afirmó que “las especies pueden recuperarse si los Estados implementan prácticas sostenibles”.

Pero no ocurre esto con todos los animales. En el caso del célebre dragón de Komodo, endémico de Indonesia y que solo se encuentra en el Parque Nacional de Komodo, empeoró la situación luego de que la especie pasara de “vulnerable” a “en peligro”. Además, el lagarto vivo más grande de la Tierra podría ver su hábitat reducido en un 30% en los próximos 45 años a causa del aumento global de las temperaturas y del nivel del mar.

Argentina: Misiones presente en el Congreso de la UICN con un evento desde el Cerrado de San Ignacio, un ambiente único para el país y el mundo

En el marco del Congreso Mundial de la Naturaleza UICN 2021  realizado en Marsella, Francia, la provincia de Misiones participó este viernes 10 de septiembre a través de un evento satélite aportando a la visibilidad de un ambiente único en el mundo como es el Cerrado de San Ignacio.

Este ecosistema alberga una riqueza singular de flora, fauna y aves silvestres, donde se llevan adelante en los últimos años investigaciones botánicas que demuestran el valor ambiental del área natural. Detallaron las especies endémicas y los nuevos descubrimientos de plantas únicas a nivel mundial.

El evento sobre “Un relicto en el Cerrado de San Ignacio, en Misiones, Argentina”, fue declarado de interés por el Honorable Concejo Deliberante del Municipio de San Ignacio y por la Cámara de Diputados de Misiones.

De la apertura participaron por el gobierno de Misiones, el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables, Mario Vialey; por la Cámara de Diputados el presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente, Julio César Barreto; por la Universidad Nacional de Misiones, el decano de la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado, Fabián Romero; por la Municipalidad de San Ignacio, el presidente del HCD Luis Domínguez; por la Red Argentina de Reservas Privadas María Paula Bertolini, la coordinadora del Programa Selva y Pastizal de la Fundación Temaikén, junto al anfitrión del evento, el empresario Jorge Néstor, propietario de la Reserva Natural Privada Club del Río, un sitio de un valor paisajístico, cultural y turístico de relevancia internacional, ya que forma parte de la conservación de las especies endémicas del Cerrado de San Ignacio que fueron divulgadas durante el evento ante la presencia de propietarios, referentes de organizaciones ambientales, profesionales de las Ciencias Forestales y Naturales, académicos e investigadores de la UNaM.

En la oportunidad, investigadores y referentes de organizaciones ambientales presentaron los avances y estrategias de conservación para el ecosistema del Cerrado de San Ignacio: Héctor Keller, investigador del CONICET-UNaM, IBONE-UNNE; Guillermo Gil, de la ONG Aves Argentinas; Gustavo Aparicio, de Fundación Hábitad y Desarrollo; María Paula Bertolini y Jerónimo Torresín, de Fundación Temaikén.

 

 

Noticia en desarrollo…

 

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