Eucaliptos: como protegerlos en época de las heladas

La columna forestal del INTA Concordia. Por el Ing. Ftal Martín Sánchez Acosta.

 

ENTRE RÍOS (6/6/2021).- Con el inicio de las primeras heladas comienzan a surgir los inconvenientes en las plantaciones y rebrotes jóvenes de eucalipto grandis, los cuales se pueden mitigar con algunas medidas, en especial de de planificación previa.

 

OCURRENCIA DE HELADAS: Si bien aun es temprano para Entre Ríos, ya junio es mes de ocurrencia de heladas , el cual puede llegar hasta setiembre con alguna helada tardía, siendo estas de las más nocivas.En cuanto a la situación del terreno, las heladas se dan con mayor intensidad en las partes bajas del campo, en especial hondonadas, dado que el aire frío es más pesado y se comporta como un fluído drenando y depositándose en los lugares más bajos.

Daños que provoca el frío: Durante la helada el agua contenida en los tejidos tiernos se congela formando cristales de hielo, comienza por los tejidos externos y avanza hacia el interior en la medida que la helada perdura por más tiempo. Estos cristales provocan la ruptura de las paredes celulares, por lo que al volver la temperatura a un nivel normal las células pierden el agua y por ende se “marchitan”, tomando luego el aspecto de seco o “quemado”.

En el caso de las plantaciones de eucalipto grandis es notorio como heladas de la misma
intensidad provocan daños de distinta magnitud, es decir que no sólo interesa el valor absoluto de la temperatura sino que entran en juego otros factores (en ER ha llegado en ciertos años a -5 °C) .

 

El frío resulta más pernicioso cuando los días predecesores han sido cálidos, es cuando comúnmente se dice que “cae de golpe”, como así también cuanto mayor sea su duración. Esto se debe, en el primer caso, a que los tejidos no se han podido rustificar, lo que normalmente se produce cuando los fríos comienzan a sucederse en forma lenta y gradual sobre principios del invierno. Con el calor pueden, incluso, aparecer brotes nuevos, los cuales son los primeros en sufrir los daños.

 

QUÉ PLANTAS SON MÁS SUSCEPTIBLES: Como se menciona anteriormente, los daños se producen mayormente en tejidos tiernos, por lo que las plantas más propensas a helarse son las más pequeñas, generalmente plantadas en otoño, y las menos rustificadas, especialmente las
fertilizadas con nitrógeno, las que tienen un aspecto “alechugado” por su color verde claro.
Asimismo suelen tener problemas los rebrotes jóvenes, menores de un año, especialmente los que
se encuentran en los bajos, y los que fueron raleados muy sobre el invierno. En general después de los 2 años de edad ya es muy raro que las plantas puedan sufrir del frío , ya que sus copas se
encuentran a más de 4 m del suelo, aunque en casos severos se han registrado daños en plantas
con esas alturas.

 

QUÉ PRECAUCIONES ADOPTAR- ESPECIES: Si bien el frío en nuestra zona causa problemas no es
un factor para tomar medidas demasiado drásticas, como el no plantar. (Si los primeros forestadores pioneros se hubiesen amedrentado con el frío hoy día no existiría el tan importante núcleo de eucalipto grandis en nuestra región).

Para el caso de los viveros se tiene la posibilidad de “rustificar” los plantines, en parte con el manejo y pueden ser suplementados con nutrientes específicos, como el caso del potasio.  Se pueden adoptar ciertas medidas preventivas según los casos: si nos encontramos en zonas marginales, con frecuentes problemas de heladas se debe pensar muy bien en la elección de la especie.Si bien los eucaliptos colorados (E. camaldulensis y E. tereticornis) son los más resistentes su crecimiento es más lento y la madera pesada y oscura, mientras que se cuenta con otras alternativas como el E. dunni, más tolerante que el E. grandis, pero con madera con problemas de industrialización por su falta de mejoramiento para aserrado, por lo que no se debe dejar de lado el objetivo comercial final de la plantación .

Por ello el INTA Concordia ha desarrollado una serie de híbridos entre grandis, la más común de la Mesopotamia, con especies más resistentes, los que aumenta su tolerancia al frío e incluso la densidad de su madera, con muy buenos crecimientos.  Entre los híbridos con E. camaldulensis podemos citar a los que se denominan “GC” GC 9 – GC 12 – GC 27- GC 8- GC 24 y con tereticornis “GT”, si bien en Entre Ríos en algunos sitios tiene problemas con la avispa de la agalla, en Misiones, como más tolerante al frío se multiplica el clon GT 31 de buen comportamiento.

Cabe comentar que el INTA no comercializa directamente los clones sino que los suministra bajo convenio a viveros comerciales, siendo que sólo comercializa semilla mejorada de huertos semilleros de E. grandis, E. cloeziana, Pino elliotti de alta producción de resina y Pino taeda. Debiendo destacarse que puede entregar la semilla de eucalipto peletizada, o brindar el servicio de peletizado (única en el país) Por este tema se puede pedir mayores informes a semillaeeaconcordia.coop@inta.gob.ar

 

SITIO Y ÉPOCA: Dentro del predio a plantar se debe evaluar la conveniencia o no de plantar los
bajos, o bien de cambiar de especie en esos sitios (p. ej. con pino), o lugares en el paisaje donde se
presuma que pueda haber escorrentía de aire frío. Para el caso de los rebrotes jóvenes conviene
no ralearlos hasta después del invierno, ya que con sus copas tupidas se protegen mutuamente.

 

QUÉ HACER CON PLANTACIONES QUEMADAS POR EL FRÍO: Es frecuente que se observe que sólo se ha afectado una parte de las plantas, e inclusive sólo en ciertos sectores. En el comportamiento posterior puede suceder que ese daño se minimice, o por el contrario genere malformaciones que no se recuperen, y que van a depreciar la zona de mayor valor de los árboles como lo es la parte basal. En el caso de plantas originales y daños severos se recomienda “recepar” los árboles, es decir cortar a unos 5 cm de altura para favorecer el rebrote. Esta operación se debe realizar sobre el final del invierno para no generar brotes nuevos dentro del período invernal.

Si bien se pierde algo de crecimiento la pérdida no es total ya que el rebrote tiene un crecimiento violento por tener un sistema radicular ya desarrollado. Esto mismo vale para los rebrotes ya que no se debe dejar plantas malformadas. En la zona existen rebrotes que han sufrido más de 2 años seguidos las heladas, y que gracias al recepado hoy día crecen en forma prácticamente normal. En caso de haberlas dejado crecer es conveniente monitorear al tiempo como está la madera en su interior, para que el mal no sea mayor, ya que en ataques severos la madera se despega como capas de cebollas en el anillo que correspondió a la helada. En ciertas ocasiones no queda más remedio que volver a replantar con el mismo material, ya sea en forma parcial o total..

Debido a lo delicado de la situación, para efectuar una evaluación de los daños y tomar una
determinación se aconseja recurrir al asesoramiento del profesional forestal .

 

Foto de portada: Martín Sánchez Acosta

Contacto: sanchezacosta.martin@inta.gob.ar www.inta.gob.ar/concordia

 

 

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