Logística y servicios forestales: “Las dificultades de créditos a tasas razonables limitan el crecimiento de una PyME del sector”, asegura José Vera

“Para lograr modernizar la logística y dinamizar la cadena de suministro forestoindustrial se necesita inversión en la región, pero una PyME no tiene hoy acceso a créditos con tasas razonables, ese es el problema de crecimiento de las empresas de servicios forestales y transporte de carga, por ejemplo”, explicó José Vera, propietario de Forestal Garuhapé SA y presidente de la Asociación Misionera de Transportistas de Cargas (AMiTraC). “El problema no es la exportación de rollos a China, son las limitaciones que tenemos para crecer en el sector”, remarcó.

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest 

 

MISIONES (19/2/2021).- La producción de la industria forestal de Misiones, a más de mil kilómetros de los centros principales de consumo y puertos, debe ser muy eficiente en toda su cadena de suministro, y por ello la logística y la reducción de costos son premisas en el negocio de una PyME. “El reto es profesionalizar el transporte de carga y reducir los costos en la cosecha forestal, si la materia prima tiene bajos precios, eso tracciona en toda la cadena. Pero sabemos que debemos ser eficientes para ser competitivos frente al crecimiento de la demanda en toda la Mesopotamia”, señaló José Verá, propietario de la empresa Forestal Garuhapé SA y actual presidente de la Asociación Misionera de Transportistas de Carga de corta, media y larga distancia (AMITRAC).

En una entrevista con ArgentinaForestal.com, se refirió al debate de actualidad sobre el aumento de la demanda de las PyMEs madereras y las dificultades de abastecimiento de rollos que se plantea en el Sur de Misiones y NE de Corrientes. El empresario se expresó a favor de las exportaciones de rollos de madera sin procesar a China o cualquier otro destino. “Siempre es mejor que se exporte madera con agregado de valor, pero si hay sobreoferta y falta de industrialización interna, la exportación a China es una actividad complementaria que moviliza a toda la cadena foresto-industrial de la región, no solo al productor y al transporte. Después se presenten otras limitaciones propias ante la reactivación de la industria de la madera y la demanda del mercado interno, pero tenemos todo en la región para responder con servicio, experiencia y materia prima, lo que falta es apoyo a la PyMEs para créditos a tasas razonables que les permita inversiones adecuadas para tecnificarse, equiparse o mejorar sus procesos de industrialización”, analizó el directivo.

En este sentido, explicó que las exportaciones de rollos de madera de calidad se presentaron como una alternativa para los productores y empresas forestales, en un contexto crítico de rentabilidad del negocio y después de muchos años de dificultades donde no había demanda interna como se registra en la actualidad. “La región de la Mesopotamia tiene una oferta forestal que excede a la demanda interna, y a la capacidad industrial instalada. La exportación de productos forestales, indefectiblemente, es necesaria para la rentabilidad del productor y para las economías regionales. Desde mi opinión, para que se pueda crecer en el largo plazo es necesario seguir exportando rollos”, agregó.

“La demanda del mercado lo es todo, antes no la teníamos, y los problemas eran otros. Pero en el último año esto cambió en el mercado interno, y en forma paralela se presentó la oportunidad de exportar rollos a China y otros destinos, y se incrementó progresivamente la demanda en la actividad forestal. Hoy el país tiene el desafío de organizarse para ser más eficiente en la cadena de suministro, y en la actividad forestal –frente al potencial que tiene- se presenta la oportunidad de planificar su crecimiento en este sentido. No es momento de echarnos culpas entre nosotros. Lo que se necesita es apoyo del Estado para atender los problemas de financiamiento de cada eslabón de la cadena, de manera que se pueda trabajar de la mejor forma en la cadena, que las empresas de servicios puedan equiparse, que se generen cada vez más empleos sostenibles, que se pueda ser productivos y eficientes en la PyMEs. Pero es súper importante seguir exportando rollos de madera”, dijo Vera.

Su PyME es joven, Forestal Garuhapé tiene más de 10 años en el servicio de cosecha forestal y en el transporte de carga, incluido bitrenes que incorporó en los últimos años.

El empresario misionero aclaró que “indudablemente, siempre es ideal que sea exportado el producto industrializado desde la Argentina, pero el contexto de capacidad instalada no está preparado para atender la oferta de la materia prima existente en la Mesopotamia”, remarcó. “Exportar es positivo para nosotros (sector). El problema es que tomó a la actividad de alguna manera “rengos” en servicios forestales y logística de la región como para atender en forma simultánea la demanda las dos cosas, mercado interno y externo. Se suman otros factores, y el clima fue un impedimento en este último mes por la intensidad de las lluvias, por ejemplo. Eso genera demoras en la entrega de la materia prima. En la zona norte de Misiones, con toda la preparación que se tiene, también hubo dificultades en el suministro de la materia prima. Estas son circunstancias que, puede ser que sumado a otros aspectos, como la disponibilidad de camiones o empresas de servicios forestales, la pandemia que también representa limitaciones, hayan aún complicado más los tiempos de entrega”, dijo Vera.

Limitaciones de acceso al crédito “frenan la inversión”

Desde su punto de vista, como PyME en la que se dedica a los dos servicios en cuestión (cosecha y transporte) sostiene que “el problema mayor no está en estos aspectos, sino en la falta de créditos para la inversión. En la Argentina se hace inviable invertir para una PyME con las altas tasas vigentes de financiamiento para adquirir un camión o una máquina de menor porte. Se necesitan equipos que tienen costos que rondan en un valor mínimo de 400 mil dólares, que además después hay que conformar el equipo necesario para ponerlo en actividad en campo, y el costo de inversión para este primer paso se eleva a más de un millón de dólares la inversión. Nadie invertirá si no tiene, primero asegurada la demanda, y segundo si no hay apoyo para acceder a estas líneas de créditos que demandan las PyMEs forestales a tasas razonables. Hoy realmente es inviable poder hacer frente a las tasas vigentes, no hay actividad legal que aguante”, explicó.

Por ello, lamentó que aún no se logre revertir este escenario en el mercado financiero, ya que el salto sería significativo en la actividad en estos momentos de alta producción y ventas.

“En general, las empresas de servicios forestales y transporte de carga transitan un alto incremento de la demanda de trabajo, pero la realidad es que en la región tenemos un parque de equipamientos viejos, camiones que necesitan modernizarse, sistemas de gestión digitales, todo eso hace que no se tenga capacidad de respuesta en el último año, pero además porque no había la demanda actual. En paralelo, se logró la exportación a China e India, y surgieron otras opciones, como Uruguay o Paraguay que se están estudiando para la integración comercial de exportación de materia prima. No podemos desaprovechar esta oportunidad para crecer”, sostuvo el empresario.

“Todo lo que está sucediendo en la actividad es positivo, es una buena noticia. Pero hay que prepararse como país forestal. Si nos facilitaran los créditos acorde a la realidad económica del país, les puedo asegurar que el PyME no reclama nada más, porque quiere trabajar y dar trabajo, eso es lo siempre hizo”, expresó Vera.

En esa línea, agregó que la madera argentina está despertando interés en el mercado internacional y no habría que desalentar con planteos errados. En esa línea, llamó a la reflexión sectorial y al trabajo en conjunto, para que este tipo de debate no genere incertidumbre en los potenciales clientes. “Madera hay, la Argentina tiene buena oferta de madera de calidad, y debe entenderse que otro tema es la disponibilidad interna que habrá que ajustar entre toda la cadena de la foresto-industria porque es un situación que se presentó ante la explosión de la demanda interna. En plena pandemia, este es otro factor a considerar, porque también trajo sus limitaciones y hubo que reacomodarse, todos tuvimos que reacomodarnos, no solo los aserraderos”, remarcó Vera, que en la actualidad tiene suspendidos sus servicios en Corrientes por prevención de seguridad sanitaria por COVID-19.

De igual forma, aseveró que las empresas de la región están en condiciones de crecer más para salir a satisfacer la demanda de madera. “Misiones tiene experiencia, y se ha destacado por su eficiencia operacional forestal, solo requiere de nuevas inversiones para ser más eficientes y se espera la oportunidad de que apoyen al sector con créditos a tasas razonables”, recalcó.

Respecto a la rentabilidad que logran por los servicios forestales que prestan a la industria, admitió que “el tarifario se achato mucho en los últimos años respecto a los costos reales, pero en la medida que el mercado demande todo se irá acomodando. Considero que la oferta y demanda acomoda los precios, y esto es lo que sucederá en la cadena de suministro forestal”, dijo, sin perder el optimismo.

Finalmente, respecto a los cuestionamos de los aserraderos de la APICOFOM y APEFIC por el desabastecimiento en Corrientes, concluyó en que “sería una mirada simplista echarnos culpas entre los actores de la cadena, porque como sector hay que salir entre todos los eslabones de la cadena hacia adelante. Todo es complementario, todo está encadenado, y se necesita de todos para crecer en este sector. Las  condiciones están dadas, tenemos la demanda, y en paralelo a las exportaciones de rollos, se aprovecha al máximo la cosecha forestal para destinar a la producción de pulpa, pallet, madera, etcétera. Hay que motivar al productor forestal a exportar, y lograr medidas integrales que permitan dar el paso hacia una mayor industrialización en la región o aumentar la capacidad de producción con más turnos de trabajo e incorporación de equipamientos modernos, de esa manera nos beneficiamos todos. La realidad es que no se animan a incorporar más personal muchas veces porque las cargas sociales son muy altas, y esto frena la decisión de incorporar más empleados. Es otra gran deficiencia a revisar”, concluyó Vera.

En Forestal Garuhapé, por ejemplo, han decidido formar su propia cuadrilla de personal, permanente y estable en la empresa para la actividad de cosecha forestal mecanizada y transporte, ya que operar los vehículos modernos y equipos forestales demandan de una competencia laboral determinada para obtener rendimiento y productividad, y “esta actividad requiere cada vez más profesionalización de sus operarios”.

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