Hugo Escalada, director del InFoPro Misiones: “Fijar el precio de chip y raleo fue solo un paso, el gran avance será lograr el diálogo entre los propios integrantes de la cadena foresto-industrial y definir sus políticas de desarrollo”

Así lo expresó el director del Instituto Forestal Provincial (InFoPro), Hugo Escalada, en una entrevista en la que respondió todos los pasos dados respecto al proceso que se llevó adelante en estos tres meses de debate en la mesa institucional para definir el precio de base de los subproductos forestales de chip y raleo entre los integrantes del directorio y su Consejo Asesor. Explicó su visión ante la negativa del sector industrial de aceptar los montos fijados por el ente público no estatal.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

Audio- Radio Libertad / Entrevista al Dr. Hugo Escalada

 

MISIONES (6/10/2020).- El InFoPro se creó por Ley XVI Nº 120 en el año 2017, y finalmente en 2020 se dispuso su puesta en marcha, en paralelo a la Mesa Forestal Provincial. Está conformado por representantes del sector privado de la cadena foresto-industrial en su mayor parte, y en representación del Estado Provincial el director del ente público no gubernamental, el Dr. Hugo Escalada y algunos miembros del Consejo Asesor.

“Por pedido del gobernador de Misiones, Osca Herrera Ahuad, el instituto comenzó a trabajar con la meta inicial de lograr en 60 días resolver uno de los problemas del sector primario que era los bajos precios del mercado por la compra del chip y raleo. Determinar el precio real del costo de producción y estudiar alternativas de una mejora para la rentabilidad de los pequeños productores fue el objetivo para lograr transparencia en el mercado forestal. Pero esto fue solo un primer paso. El plan es generar la institucionalidad sectorial en el InFoPro, con una mesa de trabajo para definir políticas, con el ejercicio de diálogo con los representantes de todos los segmentos de la cadena de valor de la foresto-industria, que tienen sus realidades y visiones, cada uno con sus intereses. Es necesario analizar las políticas forestales vigentes, estudiar qué se ha hecho bien, que aspectos están mal para convenir ser modificados y analizar qué hace falta para industrializar y dar mayor valor a la materia prima disponible”, explicó Escalada.

El InFoPro comenzó con el estudio de precios que derivó este viernes 2 de septiembre en una resolución aprobada por la mayoría de los integrantes del directorio. Pero los dos votos en contra fueron de los representantes del sector de la Industria, tanto de Papel Misionero, Arauco Argentina, Amayadap y Apicofom, quienes adelantaron que ya solicitaron una audiencia con el gobernador para plantear sus diferencias y advertir del «impacto negativo que implicará en toda la actividad esta medida».

Por resolución, se definió un costo en pie por tonelada de raleo de 571,00 pesos y costo puesto en fábrica por tonelada de 1.600 pesos (20 dólares en promedio). El costo chips aserradero sobre camión fue fijado en 1.886,95.

Sin embargo, en diálogo con Radio Libertad, el director del InFoPro defendió el acuerdo logrado, y  sostuvo que se “estudiaron los precios, los costos y la rentabilidad, para llegar a la fijación de precio establecida que consideramos es factible de pagar por el sector de la Industria. Determinar ese precio era muy importante, ya que una cosa es cuánto le cuesta al productor la producción para obtener ese subproducto y otra es cuánto paga el mercado según las situaciones del momento, donde el sector primario no tenía margen de rentabilidad alguna”, remarcó Escalada.

Pero lamentó que durante estos tres meses de debate, los representantes del sector industrial “no aportaron información respecto a su estructura de costos, la información técnica y los datos requeridos que nos permitan comparar y debatir su postura sobre la mesa. Esto no sucedió, hasta el viernes a último momento recién cambiaron la actitud y presentaron una propuesta alternativa, pero hubiera sido mucho mejor si se contaba con la información necesaria que respalde sus fundamentos, pero esto no lo tuvimos”, aseveró Escalada.

Aclaró que el sector de la Industria no estaría en desacuerdo con el precio fijado ni la metodología, sino que “lo que se cuestiona es si el precio fijado lo van a poder asumir o no, ya que restará en algo su rentabilidad, pero esa es otra discusión que también la iremos llevando adelante en el ejercicio del diálogo y de encontrar entre los propios actores las soluciones entre las partes”, sostuvo Escalada.

RL: Ud. dice que el sector industrial que participa en el Directorio del InFoPro no está en desacuerdo con el precio fijado, pero ellos explican que no pueden asumir ese incremento de precio en sus costos internos. ¿Pero cómo fue el proceso que llevó a esta resolución de precios de chip y raleo en desacuerdo entre productores e industriales?

Nosotros hemos tenido tres meses intensos de estudios y debates. En forma personal he recorrido incluso empresas e instituciones, he dialogado con cada uno de los productores, industriales, profesionales, cooperativistas, trabajadores. Además realizamos cuatro videoconferencias de casi dos horas, de la que participaron más de 30 personas en cada una de ellas. Todo el proceso estuvo bien representado, y todos fueron consultados para que presenten su información de costos, tanto pequeños, medianos y grandes empresarios y productores.

Era necesario conocer y entender como cada uno realizaba su esquema de costos, y así comparar con el estudio técnico y profesional que se llevaba adelante en paralelo con el COIFORM y la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, que además fue analizado con todos los integrantes del Consejo Asesor, que lo conforman dos representantes del gobierno provincial, del Ministerio de Industria y de la Subsecretaria de Comercio e Integración del Ministerio de Acción Cooperativa, Mutual, Comercio e Integración.

Todos sabemos que hay diferencias entre la práctica y la teoría académica, por lo tanto, necesitamos la información de todas las partes para arribar a una conclusión de lo más real para un esquema de costos y precios actualizado, queríamos lograr un precio de lo más acertado posible. Y a nuestro entender, esto se ha logrado con la información que teníamos. Lo que no ha ocurrido, es que la Industria aporte sus costos, que comparta información que nos permita corroborar y estudiar en que nos podríamos estar equivocando.

De igual forma, no me cabe duda que el precio de la producción de los industriales, donde hay varios que tienen sus propias plantaciones, no está lejos del precio que finalmente fijó el Instituto. Es por esto, que los industriales que tienen bosques prefieren comprar a terceros y mantener sus plantaciones hasta que cambien las condiciones de mercado, y recién allí se autoabastecen de su propia producción.

El precio fijado por el InFoPro está absolutamente acorde al precio que a ellos también les cuesta. Pero, esos estudios de costos de ellos no lo hemos tenido en la mesa. De igual forma, cabe pensar que si pueden traer materia prima de Corrientes, con el costo que implica el transporte de camión, que es la logística más cara, sumado a los costos impositivos al ingresar a la provincia, entendemos que hay un margen aún interesante para asumir en sus costos internos.

Pero para discutir este tema, el primer paso era saber el precio real. Y a ese precio, agregarle un mínimo de un 5% de rentabilidad al productor por cada tonelada de chip y raleo.

 

RL: ¿Pero la Industria puede pagar o no este precio fijo oficial?

Primero había que determinar el precio real. Ahora entraremos en otra etapa, con esa discusión.  Tenemos claro que los precios que se pagaban por chip y raleo no eran ajustados a los costos. El COIFORM hace varios años viene publicando una planilla de costos que en el sector tomaban de referencia. Ahora esos precios se van a actualizar, y veremos si siguen tomando de referencia las cotizaciones del colegio.

 

RL: Si después los industriales demuestran o en el InFoPro descubren que realmente no pueden afrontar este precio ¿ cómo se da marcha atrás a esta situación?

Todavía no nos acercaron ningún dato económico o de análisis de costos que fundamente este planteo. De acuerdo a nuestros datos y estudios, sí lo van a poder pagar. Sin dudas se les reducirá un poco el margen de rentabilidad. Pero según los datos que tenemos en el instituto, esto no va a ocurrir, aunque la industria diga que esto lo deja afuera del mercado. Durante estos meses hemos pedido esa información respaldatoria, y aún no la hemos obtenido.

El Instituto, además, representa a todos los integrantes de la cadena foresto-industria, no solo a los productores. Los industriales, con las pasteras tienen un representante de Arauco y Papel Misionero en el directorio, también la Amayadap y Apicofom, además de las cooperativas, productores, trabajadores, y Estado. Esta primera resolución que logramos fue con sus representantes integrados al directorio.

Obviamente que no hay unanimidad. Es un sistema democrático y por mayoría de votos se estableció el precio de chip y raleo según los estudios realizados. Esto lo vemos a diario en el INYM. Tener en una mesa visiones tan opuestas no es sencillo.

Siempre quisimos llegar a un precio que sea lo más cercano a la realidad. Si bien nos faltó los estudios de los Industriales, el estudio que realizamos es muy preciso, y elaborado por profesionales de trayectoria en la provincia, que son autoridades en la materia como el ingeniero Ivo Gotz que fue gerente de la ex Pecom. También José Saiz, que fue representante durante muchos a los AFoA en Misiones. Son técnicos calificados y de larga practica en el sector que nos asesoraron en este proceso.

De los representantes del sector de la Industria, hasta ahora lo único que se escucha es que como sus productos de celulosa son un commodity y exportan, no pueden trasladar el incremento al precio internacional.

 

RL: Pero solo Arauco exporta, Papel Misionero no exporta…

Nosotros no creemos en la explicación de que no pueden pagar ese precio por los subproductos porque no pueden trasladar el incremento al precio. Necesitamos datos técnicos para analizar y comparar. Y si así fuese, se trata de aportar datos para fundamentar esa teoría. Esos datos no lo tuvimos en el proceso de los tres meses de debate y reuniones virtuales como para contrastar con nuestros estudios y los aportados por los productores.

 

RL: Hasta último momento hubo resistencia del sector Industrial en el InfoPro.

Cuando arrancamos la asamblea el día viernes para votar, primero nos llegó de parte de las industrias una nota con un fuerte perfil jurídico en la que decían, en uno de sus artículos, que desconocían al Estado la potestad de fijar un precio. Después, pasamos a un cuarto intermedio y acercaron una propuesta. A último momento, pero me pareció bárbaro, porque lo que siempre buscaremos es integrar a todos los actores en cada resolución.

Hubiera sido mejor que presenten una propuesta con algo más detallado para analizar. La realidad es que primero presentaron tres precios, uno Papel Misionero, otro Arauco y otro Amadayap. Finalmente quedó una sola propuesta unificada en representación del sector industrial que fue de $1.100 por tonelada de raleo, pero ganó por votación la estudiada y recomendada por el Consejo Asesor, de 1.600 pesos de base.

De igual forma, fue bueno el cambio de actitud de una postura rígida, de decir “le desconozco al instituto la potestad para fijar precios”, a pasar a presentar una propuesta superadora. A último momento, algo cambió pero no se llegó a un acuerdo con los industriales y se priorizó lo que votó la mayoría.

 

RL: ¿Esa propuesta del sector de la Industria por qué fue rechazada? ¿Porque llegó a último momento?

No. Si bien el Instituto tiene una Ley y una reglamentación interna, y técnicamente fue presentada en forma extemporánea, podríamos a ver desestimado la propuesta presentada a última hora, pero no es el espíritu ni la idea. Permitimos en un cuarto intermedio analizar lo presentado y después proponerlo a votación.

Los miembros votaron en positivo por el dictamen de precio fijado que se estudio estos meses, la propuesta de los industriales no alcanzaba para compensar ni siguiera el proceso inflacionario. Entendemos que había alternativas para mejorar el precio, tan es así que a último momento ofrecían una alternativa mucho más mejorada que las posiciones anteriores.

 

RL: El debate de fijar precio mínimo estuvo centrado en las dos principales compradoras de troncos triturables en el mercado, Arauco y Papel Misionero. ¿Pero qué pasará con las otras actividades que compran esta materia prima, como las yerbateras, tealeras o aquellas que necesitan chip para sus calderas, todas estarán obligadas a pagar esos valores establecidos?

Para que quede claro, cuando pedimos que presenten los estudios técnicos, fue a todos los representantes del sector de la Industria, no solo a las grandes empresas que utilizan pupables, también se le pidió a las PyMEs madereras, Apicofom y Amayadap, y todo el arco que representan.  No giró en absoluto el debate solo en las pasteras. Pero no tuvimos respuestas de ninguno del sector de la industria, ni del pulpable ni del maderable. Hemos tenido una propuesta que llegó en un cuarto intermedio el mismo día de la asamblea.

El estudio era sobre los costos de la materia prima para determinar un precio, que finalmente fue el fijado. Pero de acuerdo a lo recomendado por nuestro Consejo Asesor, el precio establecido es muy ajustado, se analizó un precio real que se pueda pagar y se pueda trasladar.

En estos meses el sector de la madera está atravesando un excelente momento de ventas. De hecho, hay pequeños aserraderos de la provincia que dicen que no dan abasto, que no pueden responder pedidos a dos o tres meses próximos.

Por otro lado, he venido siguiendo notas periodísticas y días previos a la votación del precio del chip y raleo, he leído una nota al CEO de Arauco, y el ejecutivo decía que el sector de pasta de papel no podía pagar este precio mínimo por tonelada de raleo. Pero que el sector maderable sí podía asumir pagar un aumento en el rollo aserrable.

En tanto, el presidente de Amayadap decía también a la prensa lo contrario, que sería aplicable un incremento a la industria de papel y no al maderable. Pienso, que bueno sería que esto que se expresa en notas periodísticas, sea demostrado en la mesa del directorio del InfoPro. En los medios pueden opinar sobre quien no puede pagar y quien sí debiera hacerlo, pero no pueden explicar con datos técnicos en el ámbito institucional y en la mesa de trabajo porqué ellos no pueden afrontar este incremento.

 

RL: Arauco está en condiciones de autoabastecerse si decidiera reorganizarse para no afectar su estructura de costos internos como adelantó, ya que tiene plantaciones propias. Pero diferente es la situación de Papel Misionero, que también expresa que no están en condiciones de afrontar este incremento, pero en su caso el abastecimiento de la fábrica depende de terceros en un 70%. ¿Estas realidades se consideraron en el debate?

Nosotros queremos trabajar en un todo de acuerdo con todos los sectores. No hay un grupo contra otro, queremos que haya armonía, que el productor primario que no tenía rentabilidad ahora la tenga, después de que históricamente no se reconocía como un subproducto sino que era el residuo o la basura, era el descarte y por esa la rentabilidad era nula. Obviamente queremos que al sector industrial le vaya bien.

Pero, insisto, a la fecha no tenemos los datos que sean claros en este planteo de los industriales, o que respalden sus expresiones en que no pueden cumplir con estos precios. Han planteado en sus dichos que no lo van a poder afrontar, pero no hay una demostración técnica que fundamente esta posición.

El Instituto busca que la discusión sea técnica, transparente, que todos sepan los precios reales y los costos que determinan este precio de base.

 

RL: ¿A partir de cuándo entra en vigencia los precios oficiales establecidos por chip y raleo? ¿Y qué pasan si no cumplen con este precio de base, si alguien compra por menos del valor establecido o vende por menos de lo acordado?

El precio fue determinado, el dictamen ya fue emitido, y se espera que se publique en el Boletín Oficial para comenzar su vigencia, que seguramente será en los próximos días. Obviamente, la Provincia es la que tendrá la facultad de hacerlo exigible. Esta es una cuestión que todavía hay que determinar en los próximos días.

El Instituto tiene escasos tres meses de formación, y estamos definiendo cada una de las áreas que abarca el ente público no gubernamental. El mandato que tuvimos, en principio como Instituto, fue avanzar en los estudios técnicos en tres meses para fijar un precio mínimo. El área de jurídicos está defiendo el órgano de aplicación, todo se está resolviendo sobre la marcha.

El precio se fijará cada seis meses, y creemos que este precio estableció de base se puede pagar tranquilamente en el mercado. Pero no hay actitudes cerradas en el Instituto, no somos un órgano del Estado, somos un espacio institucionalizado para debatir las políticas forestales, estamos abiertos al diálogo y que sea el propio sector el que encuentre soluciones para que toda la cadena se desarrolle.

Se necesita mejorar la situación del sector primario que no tenía rentabilidad desde hace décadas. Necesitamos hacerlo sin afectar la viabilidad del sector industrial, sí.

Todo se tuvo en cuenta en estos meses, pero nos faltaron datos que respalden las posiciones del sector industrial. Eso puede suceder en adelante. El funcionamiento del InFoPro arrancó con el precio del chip y raleo, pero se avanzará en transparentar los precios forestales de toda la cadena, los rollos aserrables también serán revisados, y sus precios serán públicos.

La realidad es que estos números debieran estar públicos hace décadas, no puede ser que tenga que venir un Instituto para poder hacerlo, la realidad es que no se conocen los precios con los que se está operando en el mercado. Y la base de la actividad es la rentabilidad del productor primario, es un pequeño avance el haber fijado el precio del chip y raleo, pero gran paso para la transparencia de toda la actividad forestal.

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