El deshielo de Groenlandia causará un aumento del nivel de los mares sin precedentes en los últimos 12.000 años

El hielo de Groenlandia se funde a una velocidad inusitada en 12.000 años. La pérdida de la capa helada provocará una subida del nivel del mar de más de 10 centímetros. Los datos se desprenden de una investigación de la Universidad de Buffalo y la de Alaska Fairbanks, ambas en EEUU. Se basaron en muestras de hielo y modelos matemáticos sobre el aumento del CO2 que han permitido reconstruir por primera vez la historia del deshielo durante todo el Holoceno, la época geológica iniciada hace 11.700 años.

Fuente: El Periódico (España) y Noticias de la Tierra

 

ESTADOS UNIDOS Y ESPAÑA (29/9/2020).- El deshielo de Groenlandia causará un aumento del nivel de los mares sin precedentes en los últimos 12.000 años, incluso si se llega a contener el cambio climático, según un estudio publicado el miércoles en la revista Nature.

La investigación de la Universidad de Buffalo y la de Alaska Fairbanks, ambas en EEUU, se basa en muestras de hielo y modelos matemáticos sobre el aumento del CO2 que han permitido reconstruir por primera vez la historia del deshielo durante todo el Holoceno, la época geológica iniciada hace 11.700 años.

Vista aérea de la capa de hielo de Groenlandia, en octubre del 2018. / NASA
El informe concluyó igualmente que si las emisiones de gas de efecto invernadero continúan al mismo ritmo, la capa de hielo de varios kilómetros podría reducirse en 36 billones de toneladas entre 2000 et 2100, lo que significaría aumentar el nivel de los océanos en 10 cm.

Hasta finales de 1990, esta enorme capa de hielo ganaba masa gracias a las nevadas, y la perdía en el verano con el alza de temperaturas. Pero este equilibrio se perdió con la aceleración del cambio climático.

 

Subida del nivel del mar

El año pasado la capa perdió más de 500.000 millones de toneladas, un récord desde el inicio de la recogida de datos mediante satélites, lo que contribuyó en un 40% a la subida del nivel del mar en 2019.

Y a no ser que la humanidad reduzca radicalmente las emisiones de gas de efecto invernadero, esa podría la “nueva normalidad”, indicó el autor principal del estudio, Jason Briner, de la universidad estadounidense de Buffalo.

“Sean cuales sean las futuras emisiones de CO2, la capa de hielo de Groenlandia perderá más masa durante este siglo que durante los periodos más cálidos de los últimos 12.000 años”, declaró a la AFP.

 

Calentamiento limitado

Para su investigación, los científicos diseñaron “simulaciones de alta resolución” a partir de observaciones geológicas de la zona suroeste del citado territorio danés, abarcando desde los pasados 12.000 años hasta el año 2100.

“Si el mundo se aplicase una estricta dieta de energía, en línea con el escenario que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático llama RCP2.6 (calentamiento limitado), nuestro modelo predice que la tasa de deshielo este siglo solo sería ligeramente superior a la registrada en cualquier momento de los pasados 12.000 años”, observa Briner.

Sin embargo, en un “preocupante escenario” de emisiones RCP8.5, el que “sigue actualmente” el casquete glaciar de Groenlandia, la tasa de pérdida de masa podría ser hasta “cuatro veces más alta” que la registrada “bajo una variabilidad climática natural”.

 

También en el Ártico

Investigadores de la Universidad de Victoria (Australia) han realizado un seguimiento vía satélite de los cambios recientes en los casquetes glaciares de Groenlandia y la Antártida, a partir del que han elaborado modelos sobre su evolución y su impacto en el clima. «Al añadirse el agua de deshielo a la circulación normal del océano, ésta se interrumpe y no distribuye el calor alrededor del planeta como debería», explica Nicholas Golledge, experto de paleoclimatología del centro australiano y autor principal de la investigación. «Esos cambios que estamos viendo en nuestros modelos van a propiciar eventos climáticos más extremos».

En concreto, Golledge y su equipo apuntan al agua procedente de la capa de hielo de Groenlandia y a su efecto sobre la Circulación Meridional del Atlántico, una corriente marina que transporta agua caliente desde los trópicos hacia el Atlántico Norte y que juega un papel fundamental en el clima mundial. Su trabajo aparece sólo unas semanas después de que otra investigación, publicada en la revista PNAS, señalase que la isla danesa está perdiendo su manto de hielo -tanto en los glaciares como en la superficie- a mayor ritmo del que se estimaba y que la región cada vez es más sensible a los efectos del cambio climático.

 

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