Daniel Durán, de Selva SRL: “Regulando precios de chip y raleo no se recuperará la rentabilidad de los productores, sino creando las condiciones para la reinversión”

Respecto al debate en el sector forestal primario e industrial por la posible fijación de precios de base del chip y raleo en Misiones, una de las posiciones más criticas sobre la economía forestal fue la del empresario y productor,  miembro de la AMAYADAP y representante de la AFoA Misiones. En diálogo con ArgentinaForestal.com  hizo foco en la necesidad de revisar en el contexto actual que lleva a “una excesiva presión fiscal” en la provincia y es uno de los aspectos que considera «no permite al productor» lograr márgenes de rentabilidad. “Hay que crear las condiciones para la reinversión de los actores locales o de nuevos proyectos”, remarcó.

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest 

 

MISIONES (16/8/2020).- En agosto iniciaron las reuniones de la Mesa Forestal Provincial público-privada y se puso en marcha el nuevo Instituto Forestal Provincial (INFOPRO), espacio en el que se decidió avanzar en el estudio -entre los 30 y 60 días próximos con la FCF-UNaM y COIFORM- los costos de productos forestales con el objetivo del gobierno de Misiones de establecer un precio mínimo para los subproductos de chip y raleo. Este debate generó preocupación en el sector empresario, distintas opiniones sobre las posibles soluciones de salida de la crisis actual de rentabilidad del negocio forestal en Misiones por la sobreoferta de la materia prima pulpable y la baja inversión en tecnologías que permitan industrias madereras más competitivas.

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Respecto al debate en el sector forestal primario e industrial por la posible fijación de precios de base del chip y raleo, una de las posiciones más criticas fue la del empresario y productor Daniel Durán, propietario de Selva SRL, miembro de la Amayadap y representante de la AFOA Misiones, quien en diálogo con ArgentinaForestal.com nuevamente hizo foco en la necesidad de revisar en el contexto económico actual “la excesiva presión fiscal” que rige en la provincia y que no permite al productor lograr márgenes de rentabilidad.

“Según datos brindados recientemente por la IERAL –Fundación Mediterránea, en Misiones hay un 12% de empleo que depende del sector público, por sobre un 9% que depende del sector privado. El resto, se divide en una situación de cuentapropistas, contratados, desempleados, inactivos, etcétera. Es alarmante, y demuestra lo que va suceder en Misiones si no promovemos la inversión y producción”, sostuvo el empresario.

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AF: ¿Cuál es para Ud. el escenario de competencia del mercado de productos forestales y subproductos como chip y raleo en Misiones, y considerando la cuenca forestal conformada con Corrientes?

Sin ninguna duda en la cuenca mencionada hay una sobreoferta de productos primarios -tanto troncos pulpables como aserrables- lo que produce que los precios pretendidos por el sector primario estén lejos de ser rentables.

Tomando la zona de Misiones y Corrientes en forma conjunta, o en forma separada, la situación es la misma. Creo incluso que en peor situación aún está Corrientes, ya que está lejos de las principales empresas celulósicas papeleras.

La puesta en marcha de FRESA (Grupo INSUD) en Virasoro movilizará la industria de la zona y esto mejorará en algo la actividad para los que estén muy cerca de la planta industrial, pero las trozas de madera para generar energía van a seguir teniendo muy bajo valor. En la actualidad, casi que hay que poner dinero arriba para entregar la materia prima a las usinas.

Estos estudios de costos los hicimos en el norte de Misiones cuando estaban por llevarse adelante los proyectos del Plan Renovar en el gobierno anterior, y prácticamente son solo para utilizar subproductos de los aserraderos (aserrín, virutas, costaneros), ya que los números de costos para la entrega de raleo (troncos triturables) no cierra económicamente.

 

AF: Y en ese contexto, cual consideran es una salida ¿la regulación de precios del chip y raleo con un precio de base sería la solución? (Dar a conocer los precios de referencia para dar transparencia al mercado, como se da con la YM o con el trigo en otras regiones del país) 

Plantear, no fijar un precio base, sí es una buena idea difundirlo los precios del mercado para que los pequeños productores principalmente sepan cuáles son los valores que se pueden manejar para vender sus productos. Eso evitaría que mal vendan la materia prima a las industrias (de transformación química y mecánica) por no tener información real.

Eso es interesante, pero no te asegura que los industriales te vayan a pagar ese precio. En este negocio juegan muchos condimentos en la comercialización, desde la cantidad de rollizos como la calidad, continuidad, clasificación, seguridad, honestidad, etcétera.

En la actualidad seguimos con solo dos plantas de trituración en Misiones (Arauco Argentina y Papel Misionero). ¿Van a comprar a todo el mundo? Dudo, hace muy poco una de ellas tuvo inconvenientes técnicos y no recibió raleo de terceros por dos meses. Aserraderos hay entre 400 a 600 en la provincia. ¿Si todos están con su capacidad de producción activa, como se controlaría la generación de subproductos o residuos?

 

AF: Este debate se da por el reclamo del sector primario desde hace mucho tiempo, principalmente de los pequeños productores que no tienen margen de rentabilidad, pero es una situación que afecta a toda la cadena, por diversos factores que hacen a la economía y competitividad del negocio forestal.¿Cómo considera Ud. se puede hacer más competitiva y rentable la actividad forestal en Misiones?

Para mí todo el problema pasa por el desequilibrio entre la oferta y la demanda. Si esto no ocurriese, estaríamos todos felices como en la década del 2000 cuando se exportaba mucha madera aserrada.

Posicionándonos en el presente, puedo aseverar que a raíz de las políticas económicas pendulares de varias décadas en nuestro país el sector industrial maderero no pudo aggionarse (solo hubieron algunas excepciones) y la gran mayoría se desactualizó tecnológicamente.

Una industria, para invertir, necesita créditos a largo plazo a tasas razonables. ¿Quién logra eso en este país? Hace 4 años el dólar estaba a $17, hoy supera los $76.

Se necesita un horizonte para planificar inversiones, y eso en la Argentina no existe aún. Creo que en eso se centra el problema.

Si desde el Estado no se estimula la demanda de rollos de madera por parte de las industrias, nadie pagará lo que uno pretenda como justo por algo que no precisa. Se frenará la actividad, se desacelera todo.

El tema no está en el precio de los residuos forestales que son parte de negocio, pero no lo central. Si el rollo de madera que va al aserradero tuviese un buen precio a nadie le preocuparía el valor del raleo o el chip.

Cuando un plantador pone realiza su forestación, y coloca la plantita en el suelo, no está pensando cuánto le va a pagar la celulosa, sino cuánto van a pagarle las laminadoras o el aserradero. La rentabilidad del negocio forestal para por el precio del rollo de calidad, no por los subproductos que este genera como descarte en la industria.

Por otro lado, Misiones es un caso particular. Recorriendo en los últimos años la zona, uno encontrará un gran crecimiento de industrias instaladas en Corrientes, donde algunas se trasladaron desde nuestra provincia. Otras piensan hacerlo en el futuro, si esto sigue así. La respuesta a estas decisiones es un tema reiterado, relacionado a la excesiva presión fiscal que rige en Misiones.

Desde el municipio, aplican tasas sin contraprestaciones, sellados abusivos en adquisición de maquinarias para trabajar, tasa forestal, IIBB, puestos de rentas a la entrada a la provincia, Ley de Insalubridad a la actividad celulósica, etcétera.

Por ello, espero que en nuevo Instituto Forestal no se les ocurra aplicarnos un nuevo impuesto para funcionar.

En Misiones, para empezar a trabajar ya tenés que pagar un 3% de sellado en la adquisición de maquinarias. Si se adquiere un camión para transportar madera, te significa entre 250 mil a 350 mil pesos antes de que lo tengas. Una cosechadora forestal sale USD 500.000. Hay que pagar USD 15.000 para que te entreguen un papelito y te permitan trabajar.

Aparece también un 5% de IIBB a los servicios forestales, las tasas municipales en un 2% de tu facturación, cuando no se tiene contraprestación alguna, por lo menos en norte de Misiones.

Todo esto, y muchas cosas más que se podrían seguir mencionando, van formando el precio que se le va descontando o percibe el productor forestal. Al final le queda nada.

Hasta del mal estado de muchas de las rutas terradas se debe ocupar de mejorar el privado. Todo es costo y todo hace inviable económicamente el transporte de los productos primarios.

Es una sumatoria de factores que, en definitiva, hacen nula la rentabilidad del productor en la actualidad, y por ende no se está volviendo a plantar. En mi caso, abandoné la actividad de plantación.

De igual forma, me alegro que el gobierno provincial reconozca en las reuniones de la Mesa Forestal que se está dejando de reforestar en la provincia y se preocupe para revertir esto. Pero regulando precios no va a ser la solución, sino creando condiciones favorables para la reinversión de los actuales o nuevos actores industriales. Pero no es eso lo que se avizora en el horizonte!

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