Ingenieras Forestales: mujeres capaces, audaces y comprometidas con la sustentabilidad

En el “Día del Ingeniero Forestal Argentino”, compartimos reflexiones de un grupo de  mujeres profesionales de Ingeniería Forestal de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones (FCF-UNaM) y miembros de la REDFORar, que compartieron en esta conmemoración sus desafíos y la pasión por lo que más “aman” de ejercer la profesión.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

MISIONES (16/8/2020).- El 16 de agosto se celebra el “Día del Ingeniero Forestal Argentino”, fecha establecida desde 1963 cuando se graduó el Primer Ingeniero Forestal en la Argentina. En el caso de la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado,  cumplió recientemente 46 años de su creación, y entre los 40 de sus primeros graduados, se encontraba también una mujer:  Ing. Ftal. Ana Ofelia Mazur.

En ocasión donde la pandemia restringe los encuentros presenciales y sociales, a modo de celebración un grupo de ingenieras de la FCF-UNaM reflexionan y comparten, lo que les apasiona y desafía de su profesión:

·       La diversidad cultural

“Poder interactuar con gente tan diversa  en lo social y cultural, con miradas muy diferentes. Interactuó con personal de campo, contratistas, con gerentes y técnicos, investigadores, consultores, docentes, estudiantes. Y en esa interacción aprendo de la mirada y la experiencia del otro”, expresa Ana María Lupi.

“Me siento “grande” al ser parte de una profesión que tiene muchos desafíos hacia adelante, inclusive desafíos asociados a mantener la calidad de vida en el planeta por el rol que tienen los bosques. Lo importante para mí es ser capaces de reflexionar cómo, dentro del equipo, las personas de alrededor (y yo misma), recordamos en todo momento que, lo que hacemos, tiene un fin; tanto para mí, como para este equipo y para la organización en la que estoy”, remarcó.

Para Lupi, aunque tenga un día malo, “ese fin lo debe compensar con creces”. De la profesión le inspiran los viajes y los paisajes. “Me desafían las preguntas sobre los vacíos de conocimiento, las personas auténticas, las mujeres independientes que no tienen límites en soñar, tomando las riendas y siendo responsables de su vida y su profesión”, concluye.

·       Mejorar el hábitat y la calidad de vida

“Lo que me apasiona de esta noble profesión es poder trabajar en la mejora del hábitat suburbano de las poblaciones vulnerables  de Misiones”, indica Graciela Flores.

Es importante la inclusión social y la construcción de un mejor lugar para todos, teniendo en cuenta quiénes somos. “Mis años de trabajo en  estos barrios, me permitió entender que tenemos un rol y lugar importante, con nuestra preparación.  El paisaje se modifica y nos transforma”, dice la ingeniera.

Los bosques y los árboles son vida, los productos y servicios que generan son vitales para la  riqueza, el desarrollo de las comunidades y la salud del planeta. En ese contexto, “conservar  e incrementar estos beneficios y que sean disfrutados y conocidos por la población,  es uno de nuestros desafíos”, sostiene Amalia María Lucila Díaz.

“La profesión me ha enseñado a pensar de forma ordenada y metódica. Me permite trabajar en un sistema tan complejo, el de las personas y su relación  con el bosque, el suelo, el aire. Transmitir conocimientos  en la búsqueda de equilibrio para mantener el agua dulce de calidad, la fertilidad de los suelos, la biodiversidad, la gestión sostenible del bosque. Todo con la gran visión  de mejorar la calidad de vida de las personas de nuestro entorno”, agrega Carolina Enebelo.

El desafío de ser parte de una profesión que en su diferentes ámbitos de actuación: académica, investigación, producción, gestión les permite hacer aportes a partir de la gestión forestal sostenible al desarrollo integral  de la región donde actuamos, es lo que más atrae a Norma Vera.

“Pertenecemos a una profesión que tiene el gran desafío de buscar soluciones en escenarios cambiantes, especialmente generados a partir del Cambio Climático”, asevera la ingeniera.

·       Integración participativa

Para Cecilia Calveyra, de ser Ingeniera Forestal le apasiona  coordinar e implementar un proceso de Certificación de Gestión Forestal Sostenible. “Esto permite integrar de manera participativa a todos los eslabones de la cadena forestal con las partes interesadas. De manera que los recursos forestales sean realmente sostenibles, porque se puede evidenciar que son viables económicamente, ambientalmente amigables, conservan la biodiversidad biológica y los bosques nativos y son socialmente beneficiosos para la comunidad local”, explicó.

“Todo esto genera un desafío diario para lograr que más organizaciones quieran demostrar este compromiso, para que el medio que nos rodea pueda también ser disfrutado por generaciones futuras”, sostuvo la profesional.

·       La relación con la tierra

“Lo que me pasiona de ser Ingeniera Forestal es trabajar en relación a la tierra: desde la germinación de la semilla hasta la plantación lograda. Y en este proceso interactuar con productores y aprender con ellos y aportar los conocimientos técnicos para mejorar la producción cuidando el ambiente. Trabajar con pequeños productores es gratificante, son personas muy agradecidas y con mucha experiencia”, expresó Ana Valeria Morales.

·       Producción Sustentable

Para Graciela Sosa, el desafío de la profesión es “promover y colaborar con mi trabajo a la producción sostenible de los bosques y su industrialización. Nuestra profesión tiene un amplio espectro de posibilidades laborales  e interacciones sociales, que nos enriquecen como personas y profesionales. Pero también nos condicionan  a buscar más alternativas eficientes  para que el desarrollo de nuestra actividad sea con el menor impacto posible para las personas y el ambiente”, admitió.

Por su parte, la ingeniera Beatriz Eibl expresó que le apasiona “trabajar por el cuidado de la biodiversidad, atender por un ambiente sano en el espacio que vivimos  y propiciar el uso productivo de las especies nativas. Generando nuevos bosques mixtos  multiestratificados en áreas degradadas con el fin de utilizar la máxima energía del sol, almacenar toda el agua que cae en el mismo sitio como el CO2 de la atmosfera y generar alimentos y madera para un fin económico”, fue el mensaje que compartió la profesional.

·       Eficiencia energética

Para Silvina Berger, como profesional de la Ingeniería Forestal lo que disfruta es trabajar en equipos interdisciplinarios, con personas diversas y aprender en este recorrido. “Trabajar con industrias y emprendimientos que encaran cuestiones innovadoras orientadas a la exportación. Apoyar desde mis conocimientos en la concreción de esas ideas, me hace muy feliz. También trabajar en cuestiones de eficiencia energética y energías renovables es también apasionante, por los ahorros y la reducción de impactos que genera. También la carrera me permite viajar y disfrutar de  diferentes puntos de la Argentina y aprender sobre aspectos de la naturaleza y los diferentes biomas”, describió Berger.

·       Utilidad de la madera

“Lo que me apasiona es conocer una parte del producto forestal, la madera. Interactuando y aportando conocimientos a los usuarios y constructores, para que  vean y disfruten la calidez de muebles y viviendas de madera. Eso es lo amo”, señala Teresa María Suirezs.

·       Investigación y Mejoramiento

“Ser Ingeniera Forestal me llevo a descubrir lo apasionante de la investigación del cruzamiento controlado de especies, polinizarlas, y todo el proceso hasta llevar las plantas a campo y la espera para seleccionar según parámetros elegidos las que mejor se adapten a los objetivos definidos. También me lleva por el mundo periodístico, buscando novedades y también informando”, expresa por su parte, Stella Mary Morel.

·       Adaptarse a los desafíos

“Lo que me apasiona y desafía de ser Ingeniera Forestal, es la capacidad de adaptación que poseemos dentro de esta carrera que abarca tantas disciplinas y que además nos permite vincularnos  con personas de las comunidades, empresas, organizaciones, instituciones y dejar huellas desde la docencia, la formulación y dirección de Proyectos, el acompañamiento a un emprendedor y tantas otras actividades de relacionamiento y vinculación. Buscando siempre la actualización e innovación”, sostuvo Rosana Manuela Méndez.

·       Visión Estratégica y Valores

“Mi profesión me otorga a cada instante  oportunidades, es siempre mi elección hacer de ella un nuevo y maravilloso desafío para exaltar el altruismo, una búsqueda constante del coexistir el uno, con el otro y el nosotros con todo lo que nos rodea. Nuestro complejo ecosistema, ese que nos desafía a diario, el bosque. Nos brinda esa maravillosa experiencia constante por mantener un equilibrio dinámico, desde nuestro interior hacia nuestro entorno. Cuán grande es ese entorno dependerá de nuestros valores y convicciones”, asevera Verónica Carbone.

Ing. Ftal. Alicia Bohren, ex decana de la FCF y actual rectora de la UNaM

Un compromiso de vida con la sustentabilidad

Ante la invitación a compartir lo que las apasiona de ser Ingenieras Forestales, fue gratificante la inspiración y motivación que surgió en las distintas reflexiones manifestadas. Las ingenieras trasmiten esta visión y pasión no solo en los variados ámbitos  de su desempeño profesional, sino también es un lazo que las vincula a los diferentes  espacios  de actuación cotidiana; en su familia, la comunidad y las  organizaciones sociales, religiosas, deportivas, políticas, entre tantas otras.

Son protagonistas, a través de las incumbencias profesionales, en el aporte a la  conservación y gestión de los recursos forestales y su puesta en valor, al cuidado y equilibrio del ambiente, y a la calidad de vida de los lugares que son parte y se desempeñan. Todo bajo el paradigma y el compromiso de la sustentabilidad.

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