Martín Gartland: “La ordenación forestal como ciencia y en sus principios, constituirán un componente insustituible del desarrollo económico sostenible”

La reflexión se enmarca en la valorización por el ejercicio de la Ingeniería Forestal por parte del Profesor Emérito de la UNaM (Universidad Nacional de Misiones), fundador y ex decano de la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado (FCF-UNaM), autor de la Ley Prov. 854 (Ley XVI Nº 7) vigente para el aprovechamiento legal del Bosque Nativo con planes de ordenación forestal en Misiones, investigador y reconocido especialista en Legislación y Política Forestal, entre otros aspectos que destacan su vasta trayectoria. Sobre los desafíos presentes y futuros de los profesionales, consideró que “frente al Cambio Climático y ante los problemas ambientales del planeta como la pandemia, el bosque ya no puede ser medido por el valor de su madera. Su destino comprende la salud de los habitantes, la disponibilidad de sus bienes y servicios tangibles e intangibles y sus valores estéticos inherentes”.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

MISIONES (2/8/2020).- El próximo 16 de agosto se conmemora el Día del Ingeniero Forestal, una fecha que marcará actividades en las facultades y colegios de profesionales vinculadas a la carrera y actividad. En la oportunidad, el Prof. Martín Gartland, especialista en Legislación y Política Forestal, fundador y ex decano de la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado (FCF-UNaM), Profesor Emérito de la UNaM; ex Subsecretario de Bosques y Forestación; autor de la Ley XVI Nº 7 (antes Ley 854 de Bosques); e investigador y autor de varias publicaciones en la última década, aportó su valiosa mirada desde la experiencia y desde una economía humanizada, en la que analiza en un artículo especial para ArgentinaForestal.com los desafíos del ejercicio en la gestión y ordenación forestal al servicio de la sociedad en el presente y su impacto en el futuro de la humanidad.

Para el ingeniero forestal Martín Gartland, el análisis “podría enfocarse solamente en la historia de nuestra profesión en Misiones. Sin embargo, me gustaría transmitir,  especialmente a los colegas mis puntos de vista sobre el futuro que vislumbro para nuestra profesión”, indicó en su introducción del artículo en el que se propone valorizar la carrera actual y su potencialidad futura.

“Como sabemos quienes estudiamos esta carrera, las ciencias forestales o dasonomía fueron separadas definitivamente de la agricultura por Juan Heinrich Cotta en Alemania hacia finales del siglo XVIII y primeras décadas del XIX. Desde aquel momento han transcurrido poco más de dos siglos. Todo se inició en la Europa central, siendo pioneras las escuelas alemanas y francesas quienes le dieron a la enseñanza universitaria un cuerpo doctrinario integral preciso y consistente a lo que se conoce hoy como Dasonomía o Ciencias Forestales, y de allí se irradió al resto del mundo”, indicó el profesor.

En la Argentina, la Ingeniería Forestal recién arribó a fines de la década de los 50 del siglo pasado y a la provincia de Misiones en 1974. “Como no podía ser de otra manera, el currículo de la carrera siguió los pasos de aquellas prestigiosas escuelas europeas. En los inicios nacionales se analizaron dos caminos: ser una profesión especializada o en su defecto tener carácter generalista. En el caso de Misiones se optó por la segunda opción”, precisó Gartland.

De esta forma, contextualizó la historia que llevó al nacimiento de  la profesión forestal argentina. “Cada una de nuestras facultades forestales  acompañó la evolución del sector, operando autónomamente sobre sus respectivos planes de estudio”, agregó.

Las alternativas expuestas fueron creaciones que modelaron el rol de la Ingeniería Forestal. Por un lado a los forestales se les asignó como misión “proveer materia prima” a las industrias del sector. Por el otro, el rol venía dado en gestionar los bosques en todos aquellos aspectos que condujeran a un desarrollo integral y sostenible desde el punto de vista social y económico.

“Estas ideas nacieron en los países desarrollados del mundo. No son creaciones propias de nuestro país,  que solo decidió optar por alguna de las alternativas descritas”, explicó el docente.

Desafíos futuros

Imaginando el futuro de las ciencias forestales y la formación profesional de sus especialidades, “vislumbro un camino conducente a generar un nuevo paradigma  para nuestra formación profesional. Esta suposición se enanca en tres aspectos que hoy nos muestra la realidad mundial: la pandemia del COVID-19; la crisis del sistema financiero internacional; y, el cambio climático”, analizó Gartland en su escrito. “Tales factores orientarán los cambios necesarios que requerirá la formación de los forestales”, agregó.

Según esta visión, las profesiones forestales deberán tomar muy seriamente y con responsabilidad primaria, el considerar a la biodiversidad de los ecosistemas forestales naturales e inducidos como una línea de trabajo ineludible de sus respectivas formaciones.

En línea directa con aquella, la ecología y la ciencia de la complejidad serán su base de sustentación.

“Trabajos científicos recientes reclaman a los forestales aggiornar sus enfoques de la silvicultura, revisando aquellos sistemas y tratamientos silvícolas que se mantienen a lo largo del tiempo desde los inicios de la Dasonomía. También nos reclaman modificar los métodos de investigación forestal, abandonando la adopción de los que emplea la agricultura. Precisamente, los avances de la ecología y la complejidad serán los motores principales que orienten esos cambios para adecuarlos a la sostenibilidad de nuestros ecosistemas forestales”, fundamentó el profesional.

En el mismo sentido, consideró que se observa con preocupación “el soslayar la ordenación forestal o manejo forestal, tomada en forma liviana para los ecosistemas forestales naturales y obviada en la plantaciones forestales”. Indicó que esa ciencia y sus principios constituyen un componente insustituible del desarrollo económico sostenible.

En un mismo plano, reflexionó en que deben considerarse las cuestiones económicas. “La economía clásica basada en el mercado muestra en el contexto actual sus groseras fallas para solucionar los problemas de la salud y la contaminación del ambiente. Los expertos pronostican que luego de la pandemia, serán irrepetibles los hábitos de producción y consumo que venía llevando la sociedad mundial. Una reorientación hacia la economía biológica impondrá un marco más adecuado para lograr desarrollos sostenibles”, asevera el profesor.

Cambio climático y las Ciencias Forestales

Finalmente, analizó lo que considera el tercer impacto a nivel global.  “Sabemos que el Cambio Climático producirá modificaciones sustanciales sobre los ecosistemas naturales. Algunos beneficiosos y la mayoría negativos. Mientras mantengamos nuestras bases de recursos naturales y disminuyamos la contaminación ambiental, limitaremos los daños de una desertificación creciente, erosión de recursos y pérdidas de cobertura forestal. El bosque ya no puede ser medido por su madera. Su destino comprende la salud de los habitantes, la disponibilidad de sus bienes y servicios tangibles e intangibles y sus valores estéticos inherentes”, remarcó Gartland.

En síntesis, consideró que los cambios que sobrevengan en el sector no serán simultáneos ni completos, “habrá que lograrlos con trabajo, compromiso y argumentos sólidos. A todo ello exhorto e invito a mis colegas forestales. Será el mejor homenaje y legado para nuestra profesión”, concluyó.

 

Perfil del profesional:
El ingeniero Gartland recibió un sinnúmero de distinciones a los largo de su carrera por diversas instituciones como la Sociedad Amigos del Árbol, de la International Society of Tropical Foresters, del COIFORM, de la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Nacional de Formosa, del Ministerio de Ecología de Misiones, de la FCF-UNaM, entre otras instituciones.
Fue socio fundador e integrante de la Asociación de Ingenieros Agrónomos y Forestales de Misiones, socio fundador del Centro Argentino de Ingenieros Forestales, socio fundador y primer presidente del COIFORM, asesor de la Asociación de Plantadores Forestales de Misiones, además de investigador y consultor en su larga trayectoria profesional, con trabajos realizados para el CFI, BID, Banco Mundial, y otras organizaciones internacionales.
Nació en Tandil, provincia de Buenos Aires, y es egresado de la Facultad de Ciencias Forestales de Santiago del Estero en el año 1967. La mayor parte de su trayectoria profesional la desarrolló en la UNaM como docente en la Facultad de Ciencias Forestales, además fue decano y vicedecano de la casa de estudio en Eldorado por dos períodos consecutivos.
Recomendado para los estudiantes y egresados de todo el país, sus dos últimos libros publicados: “Política y Legislación Forestales”, Edición 2012, e “Itinerario de la legislación forestal de Misiones”, Edición 2019.

 

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