Robert Valent, representante de las Naciones Unidas en Argentina, consideró “clave” el llamado oficial a constituir un Consejo Económico y Social en el país

El coordinador residente de las Naciones Unidas para la Argentina, Robert Valent, dijo que el país necesita la “contracara de un marco fiscal robusto y de crecimiento sólido e inclusivo”, al tiempo que consideró “clave” el llamado oficial a constituir un Consejo Económico y Social .

Fuente: TELAM

 

BUENOS AIRES (25/6/2020).- El coordinador residente de la ONU (Naciones Unidas) para la Argentina, Robert Valent, destacó las medidas sociales y económicas dispuestas por el gobierno nacional para enfrentar la pandemia de coronavirus.

De cara al mediano plazo, Valent dijo que el país necesita la “contracara de un marco fiscal robusto y de crecimiento sólido e inclusivo”, al tiempo que consideró “clave” el llamado oficial a constituir un Consejo Económico y Social, de manera de poder “configurar soluciones consensuadas para poder lanzar una matriz de desarrollo en la que nadie sea dejado atrás”.

La oficina local de la ONU presentó este martes en videoconferencia un amplio informe sobre el impacto socioeconómico y ambiental de la pandemia en el país, que repasa la contracción económica, los efectos en el empleo y las respuestas oficiales en el orden alimentario y los ingresos familiares, para mitigar la pobreza y los costos sociales.

La titular del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz, destacó en la apertura del encuentro que “hoy el 85% del país se encuentra en total normalidad, pero nos queda aún por atravesar el cuadro en el área metropolitana, donde crece la curva de contagios y está la mayor concentración productiva, y por tanto el mayor conflicto económico”.

La sociedad argentina teme que lo coyuntural pase a ser estructural, y que los nuevos pobres y marginados de esta crisis pasen a ser los nuevos pobres y marginados del país”, señaló Robert Valent.

“Paralizamos la producción y el empleo para cuidar las vidas y la salud, mientras la salida de la crisis contempla recuperar la gran potencia del Estado regulador, que se hace cargo para garantizar el trabajo y la inclusión de sectores vulnerables, con políticas públicas para que la pandemia produzca el menor daño posible”, resaltó Tolosa Paz.

Valent, en tanto, advirtió que la Covid-19 tendrá en la Argentina “un impacto multidimensional y afectará a los distintos sectores de la economía y actores de la vida del país, al ambiente y los recursos naturales, así como efectos en los derechos humanos”.

El funcionario de la ONU destacó las “cifras contundentes” que muestran una respuesta sociosanitaria implementada hasta el momento “destacada por sus resultados”, junto con una caída en la producción, el crecimiento de la pobreza y de la cantidad de personas en emergencia sanitaria, alimentaria y económica.

En ese marco, alertó Valent, “la sociedad argentina teme que lo coyuntural pase a ser estructural, y que los nuevos pobres y marginados de esta crisis pasen a ser los nuevos pobres y marginados del país”.

 

El informe

El informe -en base a datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)- proyectó que la economía argentina caería un 8,2% en 2020 si la pandemia se controla, y hasta 10% en caso de que se registre un segundo brote.

En ese contexto se prevé un crecimiento de la pobreza, especialmente en la franja de menor edad, lo que implicaría que entre 2019 y 2020 la cantidad de niñas, niños y adolescentes pobres pasaría de 7 millones a 7,76 millones, y los indigentes de 1,8 a 2,1 millones (un 16,3%).

El informe de ONU enumeró luego las medidas para mitigar la crisis en la economía: prohibición de despidos sin justa causa; programas ATP e IFE; aumento de 40% en el presupuesto para gastos de capital, con $ 100.000 millones a obras de infraestructura, educación y turismo; créditos blandos por $ 350.000 millones para garantizar la producción y el abastecimiento de alimentos e insumos básicos, e impulsar la actividad; y otra línea por $ 320.000 millones para capital de trabajo de empresas, por 180 días con una tasa de interés del 26% anual.

A ello, concluyó el análisis de Naciones Unidas, se agregaron $ 25.000 millones en créditos del Banco de la Nación Argentina a tasa diferencial para productores de alimentos, higiene personal y limpieza, y productores de insumos médicos; $ 8.000 millones para financiar la producción de equipamiento tecnológico y garantizar la modalidad de teletrabajo; y $ 2.800 millones en créditos para infraestructura en los parques industriales.

 

Empleo

La representación en la Argentina de la Organización de Naciones Unidas (ONU) advirtió que “la rápida expansión mundial del coronavirus y su efecto en la economía del país hacen augurar no solo una caída del PBI, sino también del empleo”, que agravará “la situación de debilidad que ya se acusaba antes de esta emergencia sanitaria”.

Al difundir por videoconferencia su informe “Covid-19 en Argentina”, el organismo destacó también que, en los últimos meses, se verificó “una mayor entrada de las mujeres” en el mercado de trabajo local, por “la necesidad de contrarrestar la caída de los ingresos de los hogares en recesión”.

“Esta tendencia al aumento de la tasa de actividad de las mujeres podría intensificarse como consecuencia de la pérdida de empleo y de la caída adicional del ingreso de otros integrantes del hogar, incluso en un escenario de disminución generalizada de la demanda de empleo”, señaló el informe.

El director local de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Pedro Américo Furtado de Oliveira, recordó que la situación laboral previa a la pandemia ya era de “extremada fragilidad”.

Consideró luego que la pandemia produjo “un triple shock, de demanda, de oferta y financiero, que impactó en las empresas, especialmente micro y PyMEs, con excepciones en pocos sectores”.

“Sabemos que la pobreza puede aumentar del 35,6% al 40,2% de la población, mientras la indigencia crecería de 7,7% a 10,8%, y también se incrementaría la desigualdad”, puntualizó Furtado.

En este marco, se verán también afectados los jubilados, dos tercios de los cuales son jefes de hogar, además de crecer el desempleo, particularmente entre mujeres, jóvenes y migrantes.

El flagelo, dijo el experto, golpeará a los cuentapropistas y las pymes, que ocupan a casi la mitad de los asalariados, lo que elevará la situación de precariedad e informalidad.

“Sólo en abril el número de cotizantes en el Sistema Integrado Previsional disminuyó en un 21,5%, lo que implica una pérdida interanual de más de 1,9 millón de trabajadores”, precisó el titular de la OIT en el país.

Según el informe, “es probable que esta disminución se refleje en un aumento de la informalidad laboral para una gran parte de los trabajadores que dejaron de cotizar”.

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