Chaco: productores e industriales forestales denunciaron una “operación mediática” de ONGs para confundir sobre desmontes ilegales con la actividad lícita con madera nativa

Desde la Federación de Productores e Industriales Forestales del Chaco (FAPIF) aseguran que datos oficiales y de fuentes de organizaciones ambientales demuestran que en la provincia de Chaco “disminuyó drásticamente este último tiempo” los desmontes, por fiscalización y ordenamiento territorial, producto de los avances de las regulaciones vigentes a partir de la Ley de Bosques y otras normativas vigentes en la jurisdicción.  A su vez, manifiestan “su total apoyo” al gobierno de Capitanich en la lucha por los desmontes ilegales, pero calificaron de “una operación mediática para confundir a la opinión pública” las denuncias de las últimas semanas de las ONGs ambientales, ya que “no está prohibida” la extracción forestal.

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest

 

CHACO (31/5/2020).- El debate respecto a la producción sustentable como herramienta de desarrollo local para la sostenibilidad de los bosques nativos bajo ordenación forestal y responsabilidad ambiental se potencia en las provincias de Salta, Santiago del Estero, Formosa y Chaco, en el contexto de una pandemia global por coronavirus, donde el equilibrio de los ecosistemas es el mayor desafío de la humanidad. El diálogo en la búsqueda de salida de conflictos debiera orientarse en avanzar hacia una gestión de la economía hacia el bienestar y no sólo del crecimiento, según recomiendan líderes globales.

La cadena de valor foresto-industrial sustentada en el origen de la madera de los bosques nativos es una alternativa de desarrollo local que necesita políticas de Estado para mejorar en la ordenación forestal y el ordenamiento territorial, su prohibición es un retroceso. En la cuarentena obligatoria,  entró en la polémica la región del Parque Chaqueño por los desmontes ilegales que se detectaron.

Sin embargo, desde la Federación de Productores e Industriales Forestales del Chaco (FAPIF) salieron a responder a la campaña ambiental que en las últimas semanas fue incrementando desde ONGs -como Greenpeace Argentina y Somos Monte- con algunas aclaraciones para la sociedad chaqueña, ya que calificaron la avanzada de las organizaciones en los medios como “una operación mediática para confundir a la opinión pública”.

La entidad nuclea a productores e industriales de las localidades de Sáenz Peña, Villa Berthet, Villa Ángela, Pampa Del Indio, y Presidencia de la Plaza. En el documento, los forestales consideraron que se trata de instalar erróneamente que el desmonte que se practica está prohibido, omitiendo que se trata de una actividad lícita de la cual se realiza por medio de legislaciones ambientales vigentes y contemplando la Ley de Bosques y el Ordenamiento Territorial Provincial. El productor forestal se ocupa de aprovechar la madera de árboles maduros o enfermos, o de un sitio determinado según aspectos técnicos que son contemplados en la legislación vigente. La extracción de la madera nativa es para abastecer a las industrias,  manteniendo la permanencia de renovales que garantizan su perpetuidad. «Es una práctica totalmente distinta al desmonte», aseveraron.

“Se trata de operación mediática en contra del sector productivo de los agronegocios en general, pero especialmente sobre la explotación forestal de aprovechamiento de bosques nativos, con claras intenciones de confundir a la opinión pública y denigrar la actividad del campo”, indicaron desde FAPIF en el comunicado al que accedió ArgentinaForestal.com.

En un escrito, defendieron la actividad que sostienen es la que más trabajo genera en el interior de Chaco, al tiempo que expresaron “su total apoyo” al Gobierno de la Provincia en esta difícil situación de pandemia por COVID-19.

En cuanto a la operación que denuncian, el presidente de la Federación, Noé Khon recordó que a comienzos de este 2020, desde un sector de las ONGs “iniciaron una campaña” apuntando contra las provincias del Norte, sobre el tema de los desmontes, especialmente contra el Chaco.

También, “en estas operaciones se hace creer a la ciudadanía que la actividad forestal está prohibida, o que los productores somos sinónimo de desmonte ilegal”, agregan. Y aseguran que todas estas iniciativas de la ONGs ambiental, “fueron replicadas por la agrupación Somos Monte” en la provincia. Para Khon esta metodología busca confundir a la opinión pública con claras intenciones de denigrar la actividad del campo .

«Además hay que recalcar que el productor forestal no es un destructor del monte chaqueño, no hay que confundir la tala ilegal con los trabajos que se hacen siguiendo las normas. Un alto porcentaje de la economía chaqueña la sustenta el sector forestal».

Datos oficiales, permisos forestales y desmontes ilegales

Según informes, el desmonte en el norte argentino en los últimos años disminuyó significativamente de acuerdo a estadísticas oficiales. Señalaron que la actividad forestal regulada bajo la legislación vigente “no es desmonte”. “Todo lo contrario, los productores forestales somos los principales actores que demandamos el cuidado de este recurso natural”.

El productor forestal se ocupa de aprovechar la madera de árboles bajo un plan de ordenación forestal, o se extraen ejemplares maduros o enfermos, y se abastece a las industrias garantizando la permanencia de renovales que garantizan su perpetuidad. Es una práctica totalmente distinta al desmonte “ilegal”.

Desde la FAPIF mencionan que un especialista forestal -de conocida trayectoria-, explicó recientemente la notoria disminución del desmonte en nuestro país, basándose en estadísticas oficiales y de las propias ONGs. También, se resaltó que el control de esos desmontes, se solventa casi en su totalidad con el esfuerzo de las provincias, donde mínimamente participa con su aporte la Nación, a través de Fondos Nacionales.

“Particularmente, en la provincia del Chaco el desmonte disminuyó significamente este último tiempo, con un gran esfuerzo que se hizo y se encuentra haciendo el Gobierno Provincial, controlando, invirtiendo en fiscalización, manteniendo todas su áreas operativas, sin prácticamente ayuda de nadie, salvo de los recursos provinciales y los que se generan desde la Dirección de Bosques”, destacan a través del comunicado.

La lucha por los desmontes ilegales «es de todos»

Del mismo modo, sostienen que “un camión con rollos de madera no es desmonte ilegal”. “Las malas intenciones, utilizan el desconocimiento de la gente para alimentar esta confusión”, agregan. Así, informan que la actividad forestal es la tarea del aprovechamiento de los arboles maduros y enfermos del bosque, dejando en pie los renovales y aquellas especies necesarias para garantizar su reproducción natural.

Estos árboles son transportados hacia las industrias que generan valor al producto, como lo son los aserraderos, carpinterías, carboneros, tanineros, entre otros. “Son miles de trabajadores directos e indirectos que lo hacen posible. De ninguna manera los forestales somos desmonte, todo lo contrario; nosotros siempre vamos a luchar para que el bosque nativo se mantenga en pie, porque es nuestra fuente de trabajo”, ponderan.

Aclararon que la producción agropecuaria y forestal, son actividades permitidas en el aislamiento. El 19 de marzo pasado, el Presidente de la Nación decretó el aislamiento social a causa de la pandemia, estableciendo las actividades permitidas, entre ellas la producción agropecuaria. También, facultó al Jefe Gabinete de Ministros de la Nación para que determine la ampliación de estas actividades, y a través de distintas Resoluciones se definió que la producción forestal, su industria y las fábricas de este rubro, se tratan de actividades permitidas, basándose fundamentalmente que se tratan de tareas esenciales y que no implican riesgos para la comunidad por desarrollarse en ámbitos rurales, fuera del ejido de los municipios y con un distanciamiento natural que no implican ningún peligro.

En consonancia con la Nación, la provincia adhirió a esta normativa y procedió a la apertura gradual de las actividades agropecuarias, incluyendo la forestal. Es por eso, que se está trabajando con el Gobierno del Chaco, para ir autorizando paulatinamente todas las actividades necesarias para la cadena foresto-industrial.

“El sector forestal, no solo es el motosierrista como piensan, son los trabajadores de los aserraderos, de las carpinterias, los muebleros, los que están en los hornos de carbón, los tractoristas, los trabajadores de las tanineras, los transportistas”, afirmó Noé Khon. 

“En este momento tan difícil, no tenemos otras palabras, más que de agradecimiento al gobernador, Jorge Capitanich y todo su equipo de trabajo del Ministerio de Producción que ante autoridades nacionales y frente a estas campañas mediáticas de difamación, defendieron al sector”, indicó el presidente de la entidad. «Pedimos al gobernador que resista estos ataques, que el sector forestal va estar disponible para defenderlo y pelear para que la provincia del Chaco salga adelante con el esfuerzo y el trabajo, como lo hicimos siempre” dijo Khon a la Agencia Foco, de Chaco.

Apelaron a la responsabilidad en la comunicación social y de bien público de los medios de comunicación al momento de difundir estas noticias que consideran una “operación mediática” contra la actividad foresto-industrial en particular, y las actividades productiva en general.

 

GREENPEACE: «HAY QUE FRENAR LOS DESMONTES PARA SIEMPRE EN SALTA, SANTIAGO DEL ESTERO, FORMOSA Y CHACO»

Greenpeace difundió difundió más de 300 nombres de grandes empresarios  y compañías que “deforestaron en el país durante los últimos 30 años”, y los responsabiliza públicamente de que “se perdieron casi 8 millones de hectáreas de bosques nativos -una superficie similar a la provincia de Entre Ríos-. Esta cifra coloca a Argentina entre los diez países con más deforestación”, señalan.

Greenpeace reveló los nombres “responsables de la destrucción de bosques en Argentina”. Entre ellos, figuran Eduardo Elsztain (120.000 hectáreas desmontadas), Jorge Horacio Brito (50.000 hectáreas), Paolo Rocca, Eduardo Eurnekian, Marcelo Mindlin, Alejandro Carlos Roggio, Aldo Adriano Navilli, Benjamín Gabriel Romero, Franco y Mauricio Macri, Alejandro Braun Peña, Luis Caputo, Victorio Américo Gualtieri, Alfredo Olmedo, Roberto Urquía, David Lacroze Ayerza, Manuel Santos Uribelarrea, Enrique Urbano Duhau, Orlando Canido, Alberto Verra, César Raúl Mochón, Ángel Sanchís Perales, José Macera, Jorge Alberto Pocovi, John Dieter Kahlbetzer y Daniel Lifsitz, entre otros.

La organización ecologista está impulsando, además, una petición en su página web para que los gobernadores de Salta, Santiago del Estero, Chaco y Formosa decreten “la emergencia forestal” en el Parque Chaqueño y así “frenar la deforestación para siempre”.

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, sostuvo sobre la lista publicada que “pusimos nombre y apellido a algunos de los responsables de uno de los peores crímenes ambientales que sufre nuestro país: la deforestación. Más desmonte significa más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades”, advirtió.

La pérdida de bosques se produce principalmente por el avance de la frontera agropecuaria (soja y ganadería). De acuerdo a los informes de la organización y datos oficiales, el 80 por ciento de los desmontes del país se concentran en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa y continúan a pesar de la cuarentena.

“Es completamente inadmisible que, frente a la emergencia sanitaria, climática y de biodiversidad que estamos sufriendo, se siga deforestando. Los gobiernos deben ponerle un freno a la ambición destructiva de algunos empresarios” , afirmó Giardini. “Destruir bosques es un crimen y no podemos perder ni una hectárea más.”, concluyó.

 

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