Eucalyptus benthamii, una especie que presenta respuestas alentadoras como alternativa de cultivo frente a las heladas

“Los estudios sobre la especie a nivel nacional son incipientes, sin embargo, se han logrado obtener resultados que posicionan a la especie como una alternativa a las más tradicionales, por su crecimiento y por su tolerancia a heladas”, indican Leonel Harrand, Javier Oberschelp, Ana Maria Lupi, investigadores del EEA Concordia INTA – Instituto de Suelos INTA Castelar

 

ARGENTINA (Noviembre de 2019).- La especie de Eucalyptus benthamii Maiden & Cambage posee un área de distribución natural muy pequeña en la costa este de Nueva Gales del Sur, al suroeste de la ciudad de Sidney.

Actualmente, persisten solamente cuatro poblaciones sobre las planicies aluviales del río Nepean y sus tributarios. En su área natural el clima es templado y húmedo en verano, con hasta 40 heladas al año y lluvias de 2000 mm al año. Su temperatura media anual óptima oscila entre 14° y 18 °C y requiere más de 850 mm anuales para un crecimiento óptimo. Esta especie se presenta en ambientes en bordes de cursos de agua, con suelos aluviales de textura franca a arenosa.

Es una especie que en cultivo posee rápido crecimiento, buena rectitud de fuste y es tolerante a heladas, soportando temperaturas mínimas absolutas por debajo de los -10°C.

Estas características fueron determinantes en el inicio de su estudio a nivel local para su uso como una especie alternativa en climas subtropicales-templados donde hay ocurrencia de heladas frecuentes y severas, como en el Sur de Brasil, Uruguay, SE de Estados Unidos, China o Sur de Sudáfrica.

En cuanto a las propiedades de su madera, posee características aceptables para su uso en la industria pulpable y un interesante potencial como fuente de energía. La utilización como madera estructural tiene limitaciones, si bien posee una densidad similar a la de E. grandis, es propensa a desarrollar rajaduras en trozas y tablas.

La silvicultura inicial para esta especie es similar a las restantes especies de Eucalyptus.
Requiere suelos que no presenten impedimentos físicos ya que verán afectado su crecimiento. La preparación del terreno con camellones es una práctica empleada en otros países donde se cultiva. Las plantaciones requieren cuidados más frecuentes en los primeros dos años, con énfasis en el control de malezas, los que deben ser persistentes y oportunos para permitir a las plantaciones expresar su potencial de crecimiento en condiciones climáticas y edáficas adecuadas.

Algunos datos sobre Eucalyptus benthamii en Argentina. El programa de mejoramiento genético forestal de INTA ha instalado ensayos de especies de Eucalyptus caracterizadas como tolerantes al frío, entre ellas E. benthamii. Los resultados muestran que esta especie se ha comportado como una especie con alta productividad volumétrica y buen desarrollo de fuste ubicándose entre las especies más productivas, junto a E. grandis y E. dunnii, las que ya son parte de las forestaciones argentinas (Figuras 1 y 2).

Figura 1. Crecimiento volumétrico total de 7 especies de Eucalyptus en 2 ensayos instalados en Concepción del Uruguay (Entre Ríos) y Cerro Azul (Misiones) a los 10 años de edad.

Por otro lado, en los lotes experimentales donde hubo ocurrencia de heladas en los primeros años de crecimiento, E. benthamii demostró su mayor tolerancia frente a las demás, inclusive mayor a E. dunnii, E. camaldulensis o E. tereticornis (Figura 3).

También se encontró que la calidad de la madera de E. benthamii no posee buena aptitud para uso como madera estructural: presentó altas tensiones de crecimiento, provocando rajaduras en rollo y tabla (algo menor que E. dunnii), defectos en tabla por contracciones (colapso, revirado y grietas en superficie), valores bajos de Módulo de Elasticidad, y alta presencia de bolsas de quino.

Figura 2. Diámetro (cm) y Altura (m) de diferentes especies y orígenes de Eucalyptus en un sitio en Ubajay (E.R.) a los 9 y 27 meses de edad.

Figura 3. Porcentajes de supervivencia y de plantas afectadas por heladas de diferentes especies de Eucalyptus en un sitio en Ubajay (E.R.) a los 9 y 27 meses de edad.

 

Producto de un convenio entre el INTA y el IPEF (Instituto de Pesquisas e Estudos Florestais) de Brasil, se logró importar semillas de 30 progenies de esta especie e instalar una red de ensayos en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes y Misiones.

Dadas sus características de adaptación, tolerancia al frío y crecimiento, se planifica la
habilitación de áreas semilleras de esta especie que puedan cubrir demandas locales
de semilla y, paralelamente, la generación de híbridos interespecíficos, donde se buscarán
híbridos de E. grandis x E. benthamii que posean buen crecimiento y calidad de madera,
y tolerancia a las heladas.

 

Por otro lado, indicamos también información inicial sobre crecimiento de E. benthamii en
respuesta al agregado de diferentes dosis de N y P, a la plantación, en un sitio de albardones
del Delta del Paraná, en Zárate, Provincia de Buenos Aires. En este experimento se
emplearon plantines del vivero de la empresa Arauco Argentina SA, con semilla procedente
de un rodal semillero de Candoi, Estado de Paraná, Brasil (Golden Tree Reflorestadora).

Es importante mencionar que estos albardones del Delta son depósitos de inundación
originados por la acumulación de sedimentos, destacándose por su altura respecto al terreno
circundante. La textura del suelo en el primer metro de profundidad franco arenosa, franco
limosa y arenosa franca, con altos niveles de carbono orgánico (6,04%), N total (0,69%) y P
disponible (21,4 mg/kg) en los primeros 10 cm de suelo y un brusco descenso de estos parámetros a partir de esta profundidad. Se trata de un suelo sódico, no salino. El
porcentaje de sodio intercambiable es de 18,9% a partir de los 10 cm y aumenta con la
profundidad del suelo. El pH es levemente ácido en superficie y fuertemente alcalino en
profundidad.

Los datos que se presentan corresponden a una plantación que se realizó a inicios de
octubre de 2017 y la fertilización se realizó un mes después de la plantación. El nitrógeno (N)
se aplicó en forma de urea (0, 21 y 42 g N/pl) y el fósforo (P) en forma de superfosfato triple de
Ca (0, 18 y 36 g P/pl). Se midió la altura en tres momentos.

En la primera medición, como era de esperarse, no hubo respuestas significativas en las alturas de las plantas a la fertilización.


Cuatro meses después se encontraron las mayores alturas en los tratamientos con N, sin haber diferencias significativas entre las dos dosis media y alta (Figura 4). La fertilización
con P no afectó las alturas de las plantas y no hubo interacción significativa entre el N y el P.,
o sea, no hubo cambios por el agregado de los dos nutrientes juntos. La medición realizada a
los 8 meses después de la fertilización reveló resultados similares con un incremento
significativo en la altura de las plantas por la aplicación de N. En promedio, entre noviembre
de 2017 y julio de 2018 las plantas crecieron 88 cm en el tratamiento testigo sin fertilizar y
114 y 125 cm en la dosis media y alta de N. Figura 4. Altura total (cm) de las plantas de
E. benthamii para los diferentes niveles de nitrógeno (N) y fósforo (P), en tres momentos de medición.

En síntesis, los estudios sobre E. benthamii a nivel nacional son incipientes, sin embargo,
estos resultados posicionan a la especie como una alternativa a las más tradicionales, por su
crecimiento y por su tolerancia a heladas. A su vez, esto genera mayores posibilidades para el
uso de esta especie en regiones subtropicales y templadas del país, tanto como materia
prima en la industria del triturado como para la generación de híbridos interespecíficos en el
ámbito de los programas de mejora genética de eucalipto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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