#Elecciones2019: crearon AFOPE, la agrupación forestal peronista alineada a Alberto Férnandez que buscará un acuerdo sectorial en “políticas de desarrollo integral”

“El sector foresto-industrial necesita una visión de Estado, con la participación y el diálogo de todos los actores que forman la cadena de valor. Es el Estado, con la participación sectorial, el que debe administrar la riqueza de los recursos naturales. Se debe dar el paso hacia una política integrada entre los  actores de toda la cadena de los bosques nativos y las plantaciones forestales. Se trata de una actividad estratégica para el desarrollo presente y futuro de la Argentina como país forestal, y como aliado ambiental para el planeta”, explicó el ingeniero forestal Rubén Manfredi, uno de los voceros de la Agrupación Forestal Peronista “Lucas A. Tortorelli” (AFOPE).

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest

BUENOS AIRES, ESQUEL, MISIONES (24/08/2019).- ArgentinaForestal.com inició una ronda de consulta a diferentes instituciones que serían referentes del sector foresto-industrial de la Argentina, para dar a conocer los documentos con las medidas o lineamientos necesarios que consideran deberían ser tomados en cuenta para planificar las propuestas de los candidatos que integran las fórmulas presidenciales para las Elecciones 2019 de octubre próximo, tras el golpe de realidad con los resultados de las PASO, y frente a un escenario político más definido en cuanto a las opciones en carrera.

¿Cuál es la propuesta de políticas de desarrollo foresto-industrial y ambiental que están incluidas en el Plan de campaña de los candidatos? “Esta en construcción”, responden a la prensa desde la comunicación de los frentes de campaña.

¿Cuáles son los documentos con la visión sectorial de políticas de desarrollo foresto-industrial que serán presentadas a los candidatos desde las distintas organizaciones del sector privado? “Estamos elaborando un documento a presentar próximamente”, fueron algunas de las respuestas que llegaron a la redacción desde entidades representativas del sector privado, pero otras novedades surgieron en la ronda de consultas.

Desde Esquel, Rubén Manfredi confirmó la creación de la nueva agrupación forestal peronista. El profesional integra el movimiento político, tiene una carrera de trayectoria en la función pública en Chubut, ocupando cargos en la Subsecretaria de Recursos Naturales, fue director del CIEFAP y director de Bosques del Ministerio de Ambiente de la Nación.

“Conformamos un espacio federal para aportar el asesoramiento técnico de la Agrupación Forestal Peronista “Lucas A. Tortorelli” (AFOPE) al Frente de Todos, ya que apoyamos la propuesta que lidera la formula Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner para las próximas elecciones presidenciales de octubre”, afirmó Manfredi, abriéndose así un nuevo escenario de construcción de políticas y espacios de diálogo en el sector forestal de la Argentina.

La AFOPE está conformada – a la fecha- por una comunidad de aproximadamente 200 profesionales de todo el país, del ámbito público y privado, referentes de provincias de larga trayectoria en la actividad que coinciden en la visión de “promover políticas de desarrollo humano, inclusivo y de justicia social, basado en un acuerdo sectorial que permita lograr el desarrollo de la Argentina como país forestal”.

Este movimiento nacional está reuniendo a un “nuevo diálogo” a los distintos referentes de la cadena de valor foresto-industrial desde Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, Chubut, Chaco, Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Salta, Córdoba, Catamarca, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Buenos Aires.

Explicó también el dirigente que,  se dio esta necesidad al considerar que “no se encuentran representados” en toda la cadena de valor en la actual Mesa Nacional de Competitividad que encabeza el presidente Mauricio Macri, espacio institucional que era reconocido –por lo menos públicamente- en los últimos dos años como el “canal de diálogo” para atender la agenda del sector forestal del país, de la que participan voceros de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), la AFCP (Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel), la Sociedad Rural Argentina (SRA), principalmente, y según la temática de los 10 puntos que se abordan se invita a referentes de diversas áreas.

Leer Más: Convocan a la 1ra reunión de la Mesa de Competitividad Foresto-industrial: presentaron a Macri recomendaciones para mejorar la competitividad, inversiones en celulosa y papel y promover el uso de la madera en el país

Leer Más: ¿Cuáles fueron los temas planteados por los empresarios a Mauricio Macri en la 8va reunión de la Mesa de Competitividad Foresto-industrial?

Pero AFOPE, además de conformarse como agrupación, movilizados por la situación alarmante de estancamiento sectorial, también nace de la pasión y los sueños postergados de sus militantes forestales peronistas, que desde hace varios años tenían la intención de unirse y finalmente, lo concretaron. “Las esperanzas están puestas en el proyecto de un país federal que nos permite soñar las próximas elecciones presidenciales, y queremos aportar a construir a la Argentina como un país forestal desarrollado, potenciando sus ventajas y oportunidades”, explicó Manfredi.

El movimiento político desde hace varios meses lleva adelante diversas conversaciones y reuniones,  promoviendo la conexión local y a nivel nacional mediante la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación que permite un contacto permanente y dinámico a pesar de las distancias entre provincias. Por esa vía, y programando reuniones políticas clave, buscarán consensuar posiciones respecto a un plan estratégico de desarrollo forestal, con las necesarias políticas de Estado para una actividad de largo plazo.

“Tenemos la visión de una Argentina forestal arraigada en sus comunidades, en la ruralidad, con un fuerte impacto en la generación de más y mejor trabajo. Son diferentes las realidades y desafíos de la actividad, según las regiones y provincias. Por ello, abordar las políticas forestales desde las dimensiones biofísicas, sociales y económicas, con todos sus actores políticos, institucionales y sociales del país en nuestro principal objetivo”, adelantó el ingeniero forestal en una entrevista desde la ciudad Esquel.

La agrupación política elaboró un primer documento técnico en el que trazó los ejes principales para una visión de políticas del desarrollo territorial estratégico, con metas y acciones puntuales de corto, mediano y largo plazo (2030), que ya fue consensuado con sus miembros y entregado al equipo de campaña de Alberto Fernández. Incluso, con recomendaciones de medidas para los primeros 100 días del gobierno si llegara a ser electo como nuevo presidente de la Nación.

“En la medida que se pretenda fortalecer el desarrollo de las economías regionales, el sector foresto-industrial ocupa un rol estratégico para lograr ese desarrollo. Tiene un potencial económico, social y ambiental que tiene dimensión propia, pero requiere de políticas específicas acertadas y no subsidiarias de la política agropecuaria, como aún se da, incluso institucionalmente ya que seguimos bajo un organismo rural, cuando debiéramos integrar la gestión de bosques nativos y bosques implantados bajo una sola órbita”, indicó Manfredi.

Este será uno de los cambios institucionales que propondrán para la agenda de campaña del Frente de Todos: el fortalecimiento institucional de las políticas forestales en forma integrada desde lo productivo y ambiental, en toda la cadena de valor.

Para ello, apuntan a un acuerdo sectorial con campesinos, pequeños productores, comunidades indígenas en el sector rural; con el segmento de industria y servicios (obrajeros transporte, micro y Pymes madereras y no madereras); con los trabajadores forestales (rurales y de la industria de la madera); y con los trabajadores del sector público, servicios técnicos privados, estudiantes (organismos sectoriales provinciales y nacionales, universidades: docentes-estudiantes, ciencia y técnica, prestadores de servicios técnicos).

Un diálogo sin escucha, la principal crítica a Cambiemos

Al ser consultado sobre cuáles serían los aspectos que valora y cuáles cuestiona de las políticas forestales del gobierno actual, Manfredi aclaró varios puntos que los diferencian de la gestión del equipo de Mauricio Macri y rescató tres medidas que considera “favorece a la actividad y ameritan su continuidad”.

Sobre la vigente Mesa de Competitividad sectorial, sostuvo que fue acertada en su puesta en marcha y hay un claro reconocimiento a Mauricio Macri por ser el primer presidente que otorgó este nivel de importancia en la agenda de Estado. “Sin dudas, debería continuar su funcionamiento, pero con una metodología diferente en lo que respecta a la participación del Estado Nacional, las provincias, y el sector privado. No comparto como está planteada porque quien debe marcar el qué y el cómo se administran los recursos naturales estratégicos es el Estado que debe velar por el bien común de todos los que forman parte del sector. El rol que tienen las Provincias en ese espacio y la ausencia de representatividad de algunos actores importantes de la cadena de valor sectorial, con una agenda que prioriza un grupo concentrado –no todo el sector nacional- hace que no se compartan esta metodología, porque además tampoco se vieron los impactos en terreno”, señaló.

“En esa Mesa no vemos que haya un diálogo sectorial porque falta participación, consideramos además que se han planteado temas con intereses que representan a determinados actores de la cadena, no de todo el sector forestal, nuestro proyecto es más integrador, inclusivo desde lo social, y participativo desde un real concepto federal. Hay segmentos en esta Mesa que no tienen voz ni injerencia en las medidas que se adoptan, que además son medidas de urgencias y que atienden coyuntura, no de un Plan Nacional de políticas sectoriales de largo plazo, como se necesita en la Argentina para encaminarnos hacia un país forestal”, opinó.

Seguido, en segundo lugar el profesional rescató el apoyo para lograr la prórroga de la Ley 25.080 y la creación del instrumento financiero del Fondo de Seguro Verde, como alternativa extrapresupuestaria para hacer frente a la millonaria deuda del incentivo forestal, por un lado, pero también por ser la herramienta jurídica que permitirá recuperar la confianza en la actividad y cumplir la meta de forestar unas 800 mil hectáreas más hacia el año 2030.

Y en tercer lugar, valoró la iniciativa –calificada de histórica en su momento- impulsada por Cambiemos en la que se prevé que al menos el 10% de las viviendas financiadas por la Subsecretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación sean construidas con madera. “Ese fue un convenio interesante y habrá que lograr instrumentar en el corto plazo. En la práctica aún no se logró ejecutar como debiera. Sin dudas debe mantenerse, como todas aquellas acciones iniciadas que atiendan el desafío de la competitividad en el segmento de la construcción con madera, desde producir madera en un volumen más estable, estandarizado en calidad, con homogeneidad de producto, con servicios eficientes post-venta, etcétera”, indicó el ingeniero.

Leer Más: FAIMA, cámaras madereras y entidades financieras acordaron con la Nación promover la construcción con madera en el país

En ese contexto, consideró que en la Mesa de Macri faltan voces forestales y representatividad de actores de la cadena, sobre todo la voz de las PyMEs y los pequeños productores, que no forman parte de ninguna de las entidades que conforman en la actualidad ese espacio institucional público-privado.

“No coincidimos en la metodología de trabajo de la Mesa de Competitividad, que demostró en el tiempo, y en los hechos, que los beneficios en la cadena foresto-industrial llegaron pero para unos pocos, y que fueron además insuficiente en el contexto económico del país. No representa lo que queremos para la Argentina como país forestal. No más concentración en pocas manos, ni condicionar nuestro desarrollo local a las promesas de “posibles” inversiones externas que sean manejadas por actores del sector privado. Es el Estado el que debe velar por los intereses de todos los que conformamos el sector, y es en forma participativa que hay que consensuar proyectos industriales y medidas de incentivos que, en definitiva, serán un aporte que harán todos los argentinos”, subrayó el profesional.

En la última reunión de la Mesa, se mencionó que está “definido” los alcances de un proyecto de Ley de Promoción de Inversiones en Grandes Proyectos Foresto Industriales, pero los propios actores del sector desconocen de que trata a la fecha.

Manfredi consideró que se deben atraer las inversiones forestales. “En el país no se generaron las condiciones macroeconómicas adecuadas para ello en las últimas décadas. Ahora es el momento de consensuar cuáles son las políticas de desarrollo a futuro para nuestra actividad, y cuáles son las condiciones que cómo Estado Nacional se pueden dar para ello. No coincidimos en parte con lo realizado en el gobierno de Cambiemos en este sentido, hace falta diálogo con escucha de cada una de las partes, y esto es lo que observamos no se da en esa Mesa”, aseveró el profesional.

“La inflación fuera de control, los altísimos costos, la caída de las ventas en el mercado interno por la falta de consumo afectaron a los productos de Madera y Mueble, ni hablar del estancamiento que sufrió la industria de la construcción con la obra pública que impactó fuerte en las compras de madera. Todo esto, responden a políticas desacertadas que repercuten en forma directa en la actividad y en el trabajador maderero, pero fundamentalmente en el segmento más vulnerable de la cadena, el productor”, insistió antes de compartir el documento con los ejes propuestos al candidato del Frente de Todos.

Ejes de una política forestal nacional

Desde el movimiento nacional justicialista forestal consideran que la Argentina necesita fortalecer y afianzar las economías regionales promoviendo el desarrollo local y el arraigo territorial. En este contexto, será estratégico trabajar en consolidar el País Forestal, dada la capacidad demostrada de este sector para sostener la demanda de la matriz productiva nacional, generar saldos exportables, diversificar la matriz energética, afianzar el arraigo de las comunidades y generar oportunidades de trabajo digno y bien remunerado, así como márgenes de rentabilidad razonables.

Sobre esta base, en un resumen del documento de consenso, señalan como necesario orientar los instrumentos generales de política sectorial y las herramientas de promoción y crédito para recomponer la dinámica productiva del sector y su sustentabilidad territorial, recuperando puestos de trabajo en el corto plazo y arraigando más de 110.000 nuevos puestos de trabajo, aseveraron.

“La política pública para el sector prestará particular atención al diálogo entre todos los actores garantizando la participación y el equilibrio democrático de las negociaciones. En ese contexto, uno de los aspectos será fortalecer la fuerza de trabajo, a partir de la reducción de la informalidad laboral, avanzar en la formación y capacitación para generar prácticas seguras, el agregado de valor en la producción y fortalecer al trabajador mediante el aumento de los niveles de productividad y la innovación tecnológica”, propusieron en el documento.

“El diálogo político planteado es clave prestando particular atención a la articulación de acciones con los gobiernos provinciales, los sindicatos, las cámaras empresarias, los sectores micro y Pyme forestal, organizaciones de las comunidades de los pueblos originarios, campesinos, pequeños y medianos productores de la ruralidad, promoviendo el desarrollo inclusivo en las cadenas de valor forestal en cada región del país”, recalcaron.

Los ejes básicos sobre los que deberán fortalecer el diálogo serían:

Incrementar el recurso forestal generando empleo registrado y mejor remunerado mediante el uso de instrumentos ya existentes como la prorrogada Ley Nac. 25.080 y el Seguro Verde. “Se establecerá una meta de 80.000 hectáreas anuales de forestación, lo que permitirá generar 11 mil nuevos puestos directos de trabajo”.

• Potenciar la capacidad del bosque nativo como generador de trabajo y arraigo, mediante la efectiva gestión de la Ley Nac 26.331, aumentando progresivamente los fondos previstos en ella para esto. “Con esto se podrá triplicar el volumen de productos forestales madereros y no madereros, generando 40.000 nuevos puestos directos de trabajo y fortaleciendo el autoconsumo, la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible. Estas acciones serán articuladas en el territorio a partir del cumplimiento a los justos dictados de la Ley 26.160 de emergencia Territorial Indígena, promoviendo el fortalecimiento de sus modos de producción, en el marco de un uso sustentable del bosque”.

Fortalecer y desarrollar las cadenas de valor del sector, reorientando los instrumentos de promoción industrial, para recomponer y aumentar la demanda y el agregado de valor local. “Esto podrá generar 64.000 nuevos puestos directos, mitigar las asimetrías del mercado forestal, generando saldos exportables y convertir a Argentina en un actor confiable y competitivo de los mercados globales de productos de base forestal”.

Mejorar las condiciones laborales y el ingreso de los trabajadores sobre la base de atender las necesidades de mejoramiento de las condiciones de trabajo, capacitación laboral y condiciones justas de negociación laboral que permitan mejorar el ingreso real de los trabadores del sector y promoviendo el encuadramiento de la actividad foresto industrial en el Artículo 2do de la Ley N° 11.544.

Promover la utilización de la madera en la construcción y la vivienda, a partir de la fabricación y comercialización de viviendas de calidad con el uso de la madera, asegurando la disponibilidad de créditos hipotecarios y líneas de seguros para viviendas de madera, haciendo efectivo el cumplimiento de la meta mínima en la construcción con madera (10% de las viviendas sociales) y fomentando la participación de Cooperativas de Trabajo forestales.

Mejorar la matriz energética mediante el uso de biomasa forestal, generando potencia en zonas críticas para el suministro de energía eléctrica, particularmente en comunidades aisladas y punta de línea. “Para fortalecer el desarrollo industrial se espera generar 200 MW de origen térmico en base a biomasa forestal en 4 años”.

Fortalecer los procesos de investigación, desarrollo e innovación forestal, como un factor clave en el desarrollo nacional del sector y en el manejo y la conservación de nuestros bosques, en gran parte debido a las singularidades biológicas, ambientales, económicas y sociales del recurso en las diferentes regiones.

  • Promoviendo la organización e institucionalidad de la Política Forestal Nacional, garantizando la calidad institucional mediante la unificación y jerarquización de la administración de los recursos forestales del país, para que sea acorde con el alcance, amplitud y complejidad de la tarea, evitando divisiones institucionales y que oriente su acción al objetivo de contribuir al desarrollo del país a través del sector forestal de manera integral, justa y equitativa, con activa participación de los trabajadores y todos los actores territoriales.

 

Nueva agenda y diálogo

De esta forma, Manfredi explicó que “desde la agrupación entendemos que es necesario articular la relación entre los trabajadores, los sectores rurales vinculados, como las comunidades de Pueblos Originarios, los productores y campesinos, las micro y PyMEs de la industria forestal, que debemos integrar la gestión pública y sistémica entre el bosque nativo y el bosque cultivado. Tenemos un país forestal por historia y cultura. En el primer inventario forestal nacional, con todas las categorías de tierras, se registraban 90 millones de hectáreas de Bosques Nativos y otras tierras forestales. Ese dato biofísico nos marcó el mapa de las regiones forestales más cubiertas y es lo que identifica a la Argentina”.

Consideró que “la política fuerte argentina debe estar orientada estratégicamente al arraigo territorial de su gente. Y el sector forestal tiene una capacidad de generar empleo genuino y gestión sobre sus recursos naturales, es altamente dinámico e inclusivo. Por lo tanto, hay que lograr instalar en la agenda un nuevo modelo de desarrollo forestal, más integrado entre el hombre y el ambiente en un único proceso. Hoy esto está fragmentado, pero la posibilidad de revertir esto existe, con una visión de Estado relacionada a la cultura del trabajo de la tierra”, aseveró el ingeniero.

Sobre el escenario actual, Manfredi sostuvo que no se tiene el suficiente diálogo para la agenda que se debe llevar adelante para el sector forestal argentino. “Hay que construir ese diálogo y ese espacio de consenso, que hoy está fragmentado en la diversidad de la cadena foresto-industrial, pero tenemos un 80% que está vinculado al mercado interno y que aún no tiene respuestas para salir adelante”, concluyó.

La agenda de trabajo que llevan adelante está vinculada con las actividades del Frente de Todos, alineados con los técnicos del Instituto Patria, el Grupo Callao, el Partido Justicialista y otros.

En Misiones, el referente de la agrupación es Miguel López, vicepresidente del PJ Misiones, con quien se acordó en la última visita del compañero Alberto Fernández a la provincia, que se le entregara una síntesis de la propuesta para el sector y sobre la conformación de AFOPE.

 

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *