La empresa no acató la conciliación obligatoria y despidió a cuatro trabajadores involucrados en las medidas de fuerza, que tendrían entre 10 a 30 años de antigüedad. Intimada por el organismo público para que reincorpore al personal y respete el procedimiento legal, los trabajadores definirán en asamblea las medidas a seguir ya que sostienen que no permitirán que continúen “ejerciendo acoso y persecución laboral”, dijo el secretario del Sindicato de la Madera de Puerto Esperanza, Jorge Ríos.
Por Patricia Escobar
El Ministerio de Trabajo de Misiones intimó a la empresa forestal Lipsia SA, de Puerto Esperanza, a que reincorpore a cuatro trabajadores que despidió en plena vigencia de un proceso de conciliación obligatoria. Por su parte Jorge Ríos, secretario general del Sindicato de la Madera de esa ciudad, advirtió que los trabajadores de esa compañía se mantienen en estado de alerta y acatando las conciliación obligatoria, volvieron ayer a sus actividades después de casi 15 días de protesta y discontinuadas medidas de fuerza.
El subsecretario de la cartera que conduce Claudia Gauto, Jorge Valenzuela explicó que “en momentos en que se estaba a punto de firmar la homologación de un entendimiento entre los trabajadores y la empresa, recibimos la noticia de que se había despedido a cuatro empleados y eso fue lo que reavivó el conflicto”.
El reclamo
El funcionario sostuvo que los problemas con la empresa se generan ante un reclamo del sindicato cuyo principal punto se ajustaba a una situación de “persecución laboral”, sumado a una nueva figura que se está implementando dentro de la empresa y que tiene que ver con ciertos controladores que son los que se encargan de supervisar la producción, tanto de lo relacionado con la maquinaria, como lo que tiene que ver con la tarea propia de cada trabajador en la empresa. “Su implementación aparentemente fue lo que generó problemas entre supervisores y trabajadores”, precisó en la entrevista con FM Libertad.
“Si bien este no era el único reclamo, sí fue el más importante. El conflicto se agudizó durante las últimas dos semanas, los operarios llegaron a los cortes de ruta, no trabajaron por algunos día e hicieron retención de servicios”, relató Valenzuela.
“Luego, se logró una reunión con las partes, hubo avances y el 11 de abril se firmó un principio de acuerdo en el que la empresa se comprometía a remover esos cuatro controladores. Sin embargo el 15 de abril, cuando ya estábamos en el Ministerio pensando en una homologación y en ver cómo seguir adelante con los otros puntos de reclamo, nos encontramos con la sorpresa de que la empresa había despedido a cuatro de los trabajadores que estaban en huelga y que tenían entre 10 y hasta 30 años de antigüedad. Eso hace caer todo este proceso que nosotros estábamos logrando terminar en un acuerdo”, adelantó.
Por otra parte, la preocupación del funcionario al respecto fue que la empresa alega despidos con causa. “Eso significa que esos trabajadores, para la empresa, no son merecedores siquiera de una indemnización por antigüedad, cuando es un derecho adquirido por el tiempo que trabajaron. Obviamente esto es negado por el sindicato lo que genera un nuevo foco de conflicto por lo cual el Ministerio de manera inmediata envió una intimación a la empresa para que deje sin efecto estos despidos, ya que es un ataque al derecho de huelga”, detalló.
La intimación fue notificada y la empresa tiene plazos legales para cumplir. “De no ser así, podría ser pasible de diferentes sanciones como multas, la imposibilidad de acceder a licitaciones públicas, o ingresar al registro de reincidentes con la imposibilidad de recibir subsidios”, recalcó Valenzuela.
Jorge Rios: “No más aprietes”
El gremialista Jorge Ríos se refirió en la entrevista con ArgentinaForestal.com a los motivos que suscitaron el nivel actual de tensión entre operarios y directivos de Lipsia. “Esto comenzó hace más de un mes, con una denuncia por situaciones de persecución laboral que realizamos a través del Sindicato Maderero ante Trabajo. Los operarios estaban sufriendo aprietes, acoso laboral y persecución gremial –ya que los directivos les impedían sindicalizarse – por parte de algunos supervisores, puntualmente piden la reubicación de la responsable de Recursos Humanos, María Eugenia Danese y de la jefa de un área de Controladores, Carolina Chamorro. Los operarios no quieren más aprietes”, señaló el dirigente.
Ríos recalcó que “es la primera vez que encabezo una lucha sindical donde el reclamo principal no es plata, sino que los trabajadores cuestionan una política empresaria interna”, aseveró. “Usan el apriete en forma permanente, y fue peor la situación cuando presentamos la denuncia ante el Ministerio de Trabajo”, agregó.
El gremialista aseveró que fueron alrededor de 86 operarios afiliados al sindicato que estuvieron en la medida de fuerza y que están reclamando cambios en la dirección de la empresa. «Hubo un antes y un después en esta empresa para los trabajadores, a partir del alejamiento de ex gerente Jorge Fhaler y la gestión con el actual gerente regional Matías Baumgart, con quién es muy difícil dialogar ya que no respeta los derechos laborales» concluyó Ríos.


