| 21 de Marzo, Día Mundial Forestal |
La vida en los bosques parte con la regulación del ciclo del agua y el clima, seguido por la fábrica de oxígeno y el reciclaje del dióxido de carbono de la atmósfera a través de la absorción, al tiempo que controlan las inundaciones, evitan la erosión y favorecen la fertilidad de los suelos y, en consecuencia, se fortalece la biodiversidad. Cada 21 de marzo se recuerda a la sociedad que los bosques cumplen un ciclo vital ininterrumpido que garantiza a todos los seres vivos su permanencia en el planeta Tierra. En 1971, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) seleccionó el 21 de marzo para celebrar el Día Mundial Forestal. El argumento para escoger la referida fecha está asociado al inicio de la estación de otoño en el Hemisferio Sur y el primer día de la primavera en el Hemisferio Norte. La vida en los bosques parte con la regulación del ciclo del agua y el clima, seguido por la fábrica de oxígeno y el reciclaje del dióxido de carbono de la atmósfera a través de la absorción, al tiempo que controlan las inundaciones, evitan la erosión y favorecen la fertilidad de los suelos y, en consecuencia, se fortalece la biodiversidad. El resultado de todo este trabajo de ingeniería natural, cíclico y sostenido, garantiza la alimentación y las condiciones atmosféricas idóneas que le aseguran la vida al hombre. Asimismo, le provee de insumos fundamentales: madera, minerales, alimentos, medicinas, cientos de recursos naturales y espacios para la recreación como playas, ríos y montañas, entre otros. Sin embargo, a pesar de todas las dádivas que desde hace más de cuatro millones de años los bosques ofrecen, cada día, el hombre incide en su deterioro. En consecuencia, los bosques en la actualidad están en crisis. ”Algunos avances tecnológicos contribuyen con su deterioro porque determinados gobiernos no desarrollan una agenda de reforestación permanente. El avance de la frontera agrícola, la sobreexplotación de los bosques nativos, la deforestación y la pérdida de biodiversidad son las principales amenazas», afirma la FAO. Al 2007, el dato estadístico indicaba que el planeta perdía anualmente más de 14 millones de hectáreas de bosques. Cifras anunciadas por el referido organismo internacional indican que la mitad de los bosques que una vez cubrieron la Tierra han desaparecido, el 78% de bosques primarios han sido destruidos y 22% restante está amenazado por la extracción de madera, la conversión a otros usos como la agricultura y la ganadería, la minería, los grandes embalses, las carreteras y las pistas forestales para el biocomercio, el crecimiento demográfico y el cambio climático. También afirma la FAO que 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios. En Argentina, la deforestación supera las 300 mil hectáreas anuales. Y para frenar el grave daño ambiental , en diciembre de 2007 se sancionó Ley Nacional 26331, de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos. “De esta manera, el país dio un paso fundamental para detener el grave proceso de degradación y pérdida del patrimonio forestal nativo, que se iniciara en los albores del siglo XX y que en la actualidad se manifiesta de una manera tan elocuente como abominable”, dijo la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Romina Picolotti.


